
MOSCÚ (Sputnik) — Un grupo de “inversores” estadounidenses presentó una demanda colectiva contra la farmacéutica británica AstraZeneca por esconder datos y problemas de su vacuna contra el coronavirus que causaron la caída de las acciones de la compañía.
Según la documentación admitida el 26 de enero por una corte federal de Nueva York, los demandantes reclaman el pago de una indemnización, aunque no ha trascendido el monto.
"Es una demanda colectiva en materia de títulos de valor en nombre de estadounidenses que adquirieron las acciones de AstraZeneca del 21 de mayo de 2020 al 20 de noviembre de 2020 contra esta compañía y varios de sus ejecutivos", indica el texto.
Entre los denunciados se encuentra el director general de la farmacéutica Pascal Soriot.
La firma Robbins Geller Rudman & Dowd LLP que representa a los demandantes, señaló que AstraZeneca tergiversó los datos del ensayo clínico de la vacuna AZD1222, desarrollada por la Universidad de Oxford, y ocultó los problemas que se dieron durante las pruebas, incluso el error de la dosificación detectado en la etapa temprana pero que la farmacéutica no informó a los inversores.
Los demandantes denuncian que el valor de los papeles de AstraZeneca cayó un 5% después de que informes de la prensa revelaran los problemas y errores en el ensayo clínico de la vacuna.
"Todos los que compraron las acciones de AstraZeneca a precios inflados artificialmente, sufrieron pérdidas", subraya el documento.
Pfizer gana 3.000 millones con la sexta dosis
La polémica de la sexta dosis de los viales de la vacuna contra la Covid-19 de Pfizer sigue trayendo cola. Como ya informó este periódico, numerosos servicios de salud autonómicos han perdido cientos de dosis del suero por carecer de jeringuillas especiales para poder extraerlas desde que comenzara esta histórica campaña, el pasado 27 de diciembre. A ello, se suma ahora una nueva polémica que destapa Fernando Lamata, consultor internacional y uno de los mayores expertos sanitarios españoles, que ocupó numerosos cargos políticos en el pasado, entre ellos el de vicepresidente de la Junta de Castilla-La Mancha y el de secretario general del Ministerio de Sanidad.
En su blog personal, este psiquiatra recuerda que la vacuna de Pfizer/BioNTech, conocida como Comirnaty, se distribuye en viales de 2,25 ml de los que se extraen las dosis. Cuando la Agencia del Medicamento de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) aprobó la comercialización de este producto, «en las características técnicas que presentaba la empresa se especificaba que de cada vial se podían extraer cinco dosis de vacuna».
Esta misma cantidad se especificó también en la autorización de la Agencia Europea del Medicamento (EMA). Lamata explica asimismo que Pfizer/BioNTech firmaron contratos con distintos países y con la Unión Europea, con un precio por dosis de, Al parecer, de 12 euros por dosis en el contrato con la UE. Como cada vial tenía cinco dosis, el precio por vial era de 60 euros».
Este experto recuerda que al administrarse la vacuna, los sanitarios vieron que, si se usaban jeringuillas de 1ml podían extraer hasta seis dosis, ya que el espacio muerto de cada jeringuilla desperdiciaba menos producto. «Este hallazgo era muy positivo, ya que, con el mismo número de viales, se podían lograr más vacunaciones», subraya. Lamata añade, ateniéndose a las informaciones de la Prensa, que Pfizer «movilizó a sus directivos para hacer gestiones en la FDA y en la EMA, con un objetivo: que en la ficha técnica se dijera que el vial contiene seis dosis, en vez de cinco». Según expone, «algunos funcionarios de estas agencias se mostrarían reticentes, pero finalmente la persuasión de la empresa logró que el 6 de enero en la FDA y el 8 de enero en la EMA se cambiara la ficha técnica». En este punto, añade que «la intención de la empresa podía ser benéfica: con el mismo esfuerzo de producción lograba que se vacunaran más personas. Eso implicaría que se mantuviera el precio por vial de 2,25 ml, en 60 euros, ya que el coste de producción era el mismo, reduciendo así indirectamente el precio por dosis. Sin embargo –añade–, parece ser que la empresa quiere mantener el precio por dosis, con lo que, con el simple cambio de ficha técnica, el precio por vial pasa a ser de 72 euros, un 20% más».
La operación
Según los cálculos de Lamata, si Pfizer/BioNTech esperaban facturar 260 millones de viales por 60 euros en 2021, es decir, 15.600 millones de euros, «con este simple cambio de ficha técnica pasarán a facturar 260 millones de viales por 72 euros, es decir, 18.700 millones de euros: 3.120 millones de euros anuales más, sin nacer nada».
En este sentido, añade que, «al parecer, la empresa quiere subir el 20% el precio por vial, aunque no modifiquen nada. Y, además, van a reducir el número de viales enviados a cada país cada semana, para ajustarse al número de dosis que, supuestamente, se pueden extraer». «¿Cómo calificar esta operación, en tiempo de pandemia y sufrimiento de tantos?», se pregunta.
LA RAZÓN se ha puesto en contacto con Pfizer para conocer su opinión al respecto. Según el laboratorio farmacéutico, «la ficha técnica de Comirnaty ha sido actualizada y ya está disponible en la página web de la EMA y de la AEMPS. La actualización de la ficha técnica establece que tras la dilución, los viales de Comirnaty contienen seis dosis de 0,3 ml de vacuna. Para extraer seis dosis de un solo vial se deben utilizar jeringas y/o agujas que no dejen un volumen muerto significativo. Si se utilizan jeringas y agujas estándar, es posible que no haya suficiente volumen para extraer una sexta dosis de un solo vial».
A juicio de la multinacional, esto ayudará minimizar el desperdicio de vacunas: «Nuestra intención con el cambio de ficha técnica es aportar claridad a los profesionales sanitarios, minimizar el desperdicio de vacunas y, en última instancia, permitir que más personas en todo el mundo se vacunen en medio de una crisis de salud pública». Según explica, durante la pandemia «hemos dejado de lado nuestra estructura normal de precios basada en el valor y, en cambio, hemos desarrollado un marco que establece los precios en función del volumen de dosis que un país está comprando, el nivel de compromiso avanzado, la asequibilidad para el país al tiempo que se garantiza un acceso equitativo a la vacuna para todos los países, independientemente de los niveles de ingresos».
La empresa remarca que «para todos los países el precio» se descuenta «de los puntos de referencia normales, en algunos países más de 10 veces menos». Además, resalta que «la inversión en el desarrollo y fabricación de la vacuna se han autofinanciado en su totalidad y ya hemos invertido miles de millones de dólares en un esfuerzo por encontrar una solución a esta pandemia».
RTVE camufla y retrasa su propio programa, un «Documentos TV» crítico con el Gobierno
Jenaro Castro pidió mayor visibilidad para su documental, pero seguramente fue peor el remedio que la enfermedad. El trabajo era más crítico de lo habitual en RTVE con el Gobierno y su línea no pasó inadvertida. «La vida sigue», emitido este lunes dentro de «Documentos TV», estaba anunciado para las 23.55 horas. Empezó casi diez minutos más tarde, pero lo más llamativo es que le pusieron un añadido delante, de casi seis minutos.
El autor de la idea y del guión del documental no tardó en pedir explicaciones a través de Twitter: «#LaVidaSigue comienza en minuto 5,48. Documentos_TV se ha colgado con vídeo de 6 minutos que no forma parte del documental. Es ajeno a programa y autoría. Pido a quien corresponda que se respete nuestro trabajo».
Antes, el periodista había protestado por el retraso en la emisión: «Lo que hoy sea ha hecho con @Documentos_TV para retrasar deliberadamente el comienzo de #LaVidaSigue 10 minutos sobre el horario previsto no tiene precedentes. Alguien tendrá que explicarlo. Desde Torrespaña me dicen que alguien ha encargado un vídeo de última hora de 6 minutos».
El «postizo» que antepusieron en TVE al reportaje tenía todo el aspecto de un simple recordatorio del año transcurrido desde que se declaró la pandemia, con imágenes de archivo y suficientemente disuasorio para el espectador, ya pasadas las doce de la noche. De cualquier modo, la audiencia no fue muy alta: 1,4% de cuota de pantalla y 135.000 espectadores, por debajo de su media habitual.
En RTVE a la carta, donde se puede ver lal emisión completa, la cadena pública mantiene su emisión con el añadido, que incluye declaraciones de archivo de Pedro Sánchez y de Fernando Simón, que como el resto de los políticos no aparecían en «La vida sigue», según la concibió su autor.
Presiones internas y sin promoción
En este sentido, Castro aseguraba en su entrevista con ABC que él nunca admitiría presiones, aunque fuentes del entorno de «Documentos TV» y de los Servicios Informativos de RTVE han asegurado que «hay sospechas de presiones sobre el reportaje».
El trabajo, como se vio después, mostraba imágenes exclusivas e inéditas, que la cadena pública no había ofrecido hasta ahora, como los tanatorios improvisados del Palacio de Hielo y la Ciudad de la Justicia de Valdebebas, en Madrid. Dentro de sus promociones internas, sin embargo, solo en el Canal 24 Horas llegó a anunciarse el programa una vez, para después ser ignorado en los siguientes informativos de todas las cadenas del grupo.
Entre los testimonios recabados en «La vida sigue», destacan los del gerente de La Paz, el doctor Pérez Santamarina, el cocinero José Andrés, el pintor y escultor Antonio López, la escritora Carmen Posadas y Rosa Menéndez, presidenta del CSIC.
Explicación de RTVE
Desde la corporación pública, por su parte, han explicado a ABC que el retraso en la emisión entra dentro de lo habitual y que el añadido fue «una decisión de la dirección de Informativos». Según la cadena, el reportaje se entregó «pocos días antes de su emisión», algo que tampoco es nada inusual, y que hicieron notar a Jenaro Castro que echaban en falta algo de contexto y alguna actualización, como el inicio de la vacunación en España.
La actualización no se hace por algún motivo, la dirección de Informativos decide emitir íntegramente el documental, pero se añade ese contexto del que carecía el programa, en su opinión, con un resumen del año de pandemia.