
Al menos 70 personas murieron y resultaron heridas en tres explosiones ocurridas este fin de semana en las ciudades de Afrin, Azaz y Al-Bab, en el norte de Siria.
Según el opositor Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), 35 personas murieron y resultaron heridas en la explosión de un coche bomba en la localidad de Afrin, el sábado.
El organismo ha anunciado, asimismo, que otra explosión ha sacudido este domingo la ciudad siria de Azaz (Alepo), cerca de la frontera turca. El suceso se ha cobrado varias víctimas mortales, entre ellas dos mujeres y un niño, además de causar graves daños materiales. En este sentido, la agencia turca de noticias Anadolu ha informado que 10 personas han muerto y 24 han resultado heridas en la explosión.
Por otro lado, los medios locales han informado también de una segunda explosión en la provincia de Alepo esta misma jornada. Un coche bomba ha explotado cerca de un puesto de control en la ciudad siria de Al-Bab, dejando seis muertos y cuatro heridos.
Siria condena el “criminal” asedio impuesto por milicias pro-EEUU
Siria condena el asedio impuesto por las llamadas Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) sobre las ciudades de Al-Hasaka y Al-Qamishli.
El Parlamento sirio, en una sesión celebrada el domingo, tachó de “inmoral” el asedio impuesto a los ciudadanos de Al-Hasaka y Al-Qamishli, en el noreste del país, por las llamadas FDS —milicia kurda-árabe apoyada por EE.UU.—, que, al cerrar las entradas y salidas de estas zonas, impiden la entrada de vehículos, cisternas de agua y camiones de productos alimenticios, además de privar a los estudiantes y empleados del acceso a sus escuelas y trabajo, según informa la agencia oficial siria de noticias, SANA.
El Poder Legislativo sirio también denunció que tales acciones constituyen un crimen de guerra, así como una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y los derechos humanos. Por ello, exigió a la comunidad internacional que se movilice por levantar el bloqueo y detener los ataques terroristas contra los civiles de estas ciudades.
Asimismo, elogió las protestas de los habitantes de Al-Hasaka contra el asfixiante asedio de las FDS para exigir la salida de las fuerzas de la ocupación estadounidense y turcas del país árabe.
En estas protestas, más de 100 mil ciudadanos sirios de esta región salieron a las calles el domingo para exigir el levantamiento del cerco impuesto en su contra hace 19 días, por el cual se han quedado sin las más mínimas condiciones de vida. Los manifestantes alzaron pancartas que enfatizaban la necesidad de unir filas para expulsar a las fuerzas estadounidenses y turcas.
Entretanto, los mercenarios apoyados por EE.UU. abrieron fuego contra los manifestantes, por lo que un ciudadano perdió la vida y otros tres resultaron heridos, tal y como indicó SANA.
Los habitantes de Al-Hasaka han denunciado en reiteradas ocasiones los continuos ataques y redadas que realizan los aliados de EE.UU. en su contra, lo que ha generado un estado de inestabilidad en dicha zona.
Washington sigue respaldando a estos milicianos y les envía constantemente convoyes militares, equipados con suministros bélicos y logísticos, so pretexto de luchar contra el grupo terrorista Daesh.
El Gobierno de Damasco, presidido por Bashar al-Asad, denuncia a su vez el despliegue militar de EE.UU. en su suelo y asegura que el Ejército sirio expulsará a todas las tropas foráneas, incluidas las norteamericanas.
“EEUU recurre a Daesh para atacar a fuerzas populares de Irak”
EE.UU. traslada a terroristas de Daesh cerca de las posiciones de las Al-Hashad Al-Shabi, con miras a renovar sus ataques contra las fuerzas populares iraquíes.
Sabah al-Akili, experto iraquí en asuntos de seguridad, desveló que EE.UU. está trasladando por aire a miembros del grupo terrorista Daesh a áreas ubicadas detrás de las posiciones de las Unidades de Movilización Popular (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe) en la región de Jurf al-Sajar, en el norte de la provincia de Babil (centro de Irak).
En una entrevista concedida el domingo a la agencia iraquí Al-Maloomah, Al-Akili señaló que estos movimientos de Washington se enmarcan en su plan de atacar las posiciones de las Al-Hashad Al-Shabi, así como sabotear las líneas de transmisión de energía.
“El objetivo militar estratégico de las fuerzas estadounidenses es causar una división en Jurf al-Sajar que, a su vez, cree una amenaza para las provincias cercanas e inventar un pretexto a fin de que las fuerzas estadounidenses permanezcan en Irak”, explicó el experto en seguridad.
El especialista alertó de ciertos intentos por “expulsar a las fuerzas populares iraquíes de la ciudad de Jurf al-Sajar, que es una región estratégica, pues forma parte del cinturón protector del suroeste de Bagdad (la capital iraquí) y da acceso a la ciudad santa de Karbala (centro).
Jurf al-Sajar fue liberada de los terroristas de Daesh en 2014 durante la operación Ashura, que fue dirigida por el teniente general Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, quien fue asesinado en enero de 2020 en un ataque perpetrado por EE.UU. en Bagdad.
Sin embargo, las fuerzas del Ejército iraquí y las Al-Hashad Al-Shabi realizan actualmente operaciones para deshacerse de los remanentes terroristas que actúan en diversas partes del país árabe.
Distintas figuras iraquíes han advertido de que Washington está detrás de los nuevos ataques del grupo terrorista Daesh en el país árabe, por el respaldo logístico y armamentístico y de inteligencia que brindan las fuerzas estadounidenses a los takfiríes.
Además, helicópteros estadounidenses transportan casi a diario a grupos de terroristas desde las partes norteñas de Siria a Irak, conforme indican fuentes de campo sirias.
El entonces presidente de EE.UU. Donald Trump anunció en noviembre de 2020 su decisión de recortar de 3000 a 2500 el número de sus soldados en Irak; una propuesta que ha recibido el rechazo de las autoridades y el pueblo iraquíes, que exigen la completa retirada de las tropas norteamericanas de su país.