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Biden, la OTAN y sus súbditos sigue tensionando la política internacional: El Kremlin rechaza los matices de ultimátum en las palabras de Biden sobre Rusia

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
viernes 05 de febrero de 2021, 16:00h

El Kremlin rechaza los matices de ultimátum en las palabras del presidente de EEUU, Joe Biden, sobre Rusia, declaró el portavoz Dmitri Peskov.

"Los ultimatos, aunque solo sea un matiz, generalmente son inaceptables para nosotros, ya hemos dicho que no toleraremos tales declaraciones ni sermoneos", indicó.

Asimismo, Peskóv subrayó que el Kremlin lamenta la retórica agresiva y poco constructiva de Biden hacia Rusia.

El líder estadounidense Biden pronunció la víspera un discurso en el cual prometió que Washington obligaría a Moscú a "pagar" por sus acciones.

"Lamentamos esta retórica muy agresiva y poco constructiva", dijo Peskov a la prensa.

Sin embargo, el portavoz apuntó que Rusia espera seguir cooperando con EEUU en áreas que representan interés mutuo.

Peskov agregó que pese a una gran cantidad de discrepancias entre los dos países, Moscú confía "en la voluntad política de los estadounidenses para continuar la colaboración donde nos conviene".

"El plan estratégico de Biden es no dejar que Rusia se acerque a China"

MOSCÚ (Sputnik) — El objetivo principal de la nueva administración de EEUU consiste en contener a China y dividir su alianza con Rusia, aseguró a Sputnik el politólogo ruso Borís Mezhúyev, profesor de la Facultad de Filosofía de la Universidad Estatal de Moscú Lomonósov.

El líder estadounidense, Joe Biden, pronunció el 4 de febrero un discurso en el que llamó a liberar al opositor ruso Alexéi Navalni, aseguró que la prolongación del Tratado START III con Rusia muestra su disposición a dialogar con los oponentes, pero prometió que Washington "obligaría a pagar" a Moscú por sus acciones, y tildó a Pekín de principal competidor.

"Biden no puede ignorar la situación política interna, era obvio que de alguna manera debía reaccionar ante ella. Pero está claro que Rusia no es la prioridad de su política. La principal tarea que formuló consiste en contener a China, su expansión y su poder geoeconómico", dijo Mezhúyev.

El profesor considera que "el plan estratégico de Biden es no dejar que Rusia se acerque a China, para dividir esta alianza, para que Moscú se encuentre más cerca de Europa y el Atlántico que de Pekín".

Según el experto, es necesario tener en cuenta la situación en que se encuentran las relaciones entre EEUU y Rusia, así como la existencia de un grupo político interno en Washington que no suavizará en absoluto su enfoque de Moscú.

"Si Biden muestra cierta debilidad hacia Rusia, los republicanos, que acaban de ser acusados de que su líder era un títere ruso, sin duda lanzarán con toda su energía una campaña antirrusa. Sin embargo, ahora yo no prestaría demasiada atención a esas duras declaraciones de política exterior, que seguirán, y tal vez vayan acompañadas de algunas acciones", afirmó.

El interlocutor de la agencia no descartó que, en este sentido, el 2021 sea un año difícil para Rusia, especialmente durante el período de la campaña electoral.

"La historia con la extensión de START III demuestra que, a pesar de toda esa retórica, a pesar del hecho de que habrá un rechazo ideológico de Rusia, no me parece que la lucha prioritaria de esta administración sea contra Rusia. (...) Porque comprenden que la alianza completa entre Pekín y Moscú contra Occidente no será beneficiosa para Occidente", resumió.

Rusia nombra el objetivo de las declaraciones de la OTAN sobre Navalni

El objetivo de las declaraciones de los países de la OTAN y la Unión Europea sobre la situación con Alexéi Navalni es un intento de contener a Rusia e interferir en los asuntos internos del país, dijo la portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, Maria Zajárova.

Zajárova afirmó que la Cancillería rusa prestó atención a las declaraciones del llamado colectivo Occidente, liderado por EEUU.

"¿Qué se puede decir en general? Esta es una campaña de información coordinada, el objetivo es un intento global de contener a nuestro país, de interferir en nuestros asuntos internos. No hay nada nuevo aquí", agregó.

Un intento de contener a Rusia

Además, Zajárova declaró que las declaraciones de países de la OTAN y la UE sobre los recientes acontecimientos en Rusia constituyen un intento de contener al país.

"Se hicieron bastantes declaraciones sobre nuestra situación interna, en particular por jefes de Estado y ministros de Exteriores de [países de] la OTAN y la UE sobre la situación política y social en nuestro país, (...) se trata de una campaña de información coordinada que tiene por objetivo hacer un intento global de contener a nuestro país e interferir en nuestros asuntos internos", dijo.

Esta semana varios países de la UE y la OTAN criticaron la decisión de las autoridades rusas de encarcelar por dos años y ocho meses al bloguero opositor Alexéi Navalni, y llamaron a ponerlo en libertad, junto con todos los manifestantes detenidos que salieron a las calles los pasados 2 de febrero, 31 y 23 de enero para apoyar al político.

El 2 de febrero la Justicia rusa hizo efectiva una pena suspendida de 3,5 años de cárcel contra el bloguero opositor Alexéi Navalni. La pena dictada a Navalni incluye los 10 meses que pasó bajo arresto domiciliario, es decir si sus abogados no logran recurrir el fallo, el opositor se enfrenta a dos años y ocho meses de prisión.

A Navalni se le imputan los delitos de estafa contra la empresa de productos de belleza Yves Rocher y apropiación ilícita de fondos de la maderera Kirovles. El opositor rechaza todas las acusaciones en su contra y las considera políticamente motivadas.

EEUU desafía a China y envía un destructor al estrecho de Taiwán

Un destructor de la Marina de EE.UU. cruza el estrecho de Taiwán por primera vez durante el mandato de Biden, al compás de las estrategias provocativas de Trump.

Según ha informado este jueves la cadena norteamericana CNN, el destructor USS John S.McCain, de la Armada de Estados Unidos, con base en Japón, ha atravesado el estrecho de Taiwán, que separa la China continental de la isla taiwanesa.

La Marina de EE.UU. ha dicho que el cruce de su buque de guerra, realizado por primera vez desde la llegada del demócrata Joe Biden a la Casa Blanca, ha sido un tránsito de rutina, contemplado en el derecho internacional.

“El tránsito del buque a través del estrecho de Taiwán demuestra el compromiso de Estados Unidos con un Indo-Pacífico libre y abierto. El Ejército de EE.UU. continuará volando, navegando y operando donde la ley internacional se lo permita”, ha afirmado el teniente Joe Keiley, portavoz de la Séptima Flota, en un comunicado.

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Taiwán ha confirmado que dicho destructor cruzó el referido estrecho de norte a sur en “una misión naval de rutina”.

EE.UU. y la mayoría de los países apoyaron una resolución en 1971 que considera a China como el único representante legítimo de Taiwán ante las Naciones Unidas y parte indivisible del país asiático. No obstante, Washington ha optado en los últimos años por dar apoyo a Taiwán en los campos militar y político. De hecho, pese a la negativa de Pekín, ha aumentado los contactos con Taipéi.

Conforme a la Séptima Flota de EE.UU., buques de guerra del país norteamericano transitaron por la vía fluvial 13 veces en 2020, y el último tránsito ocurrió en la víspera de Año Nuevo, el pasado 31 de diciembre, cuando los destructores de misiles guiados USS John S McCain y USS Curtis Wilbur cruzaron el estrecho.

La nueva Administración estadounidense ya ha expresado su apoyo a la “firme postura” adoptada por su antecesor, Donald Trump, frente a China y ha considerado necesaria una coalición para encarar al gigante asiático.

El Gobierno de Pekín condena sistemáticamente la presencia militar estadounidense en sus aguas y le advierte contra el envío de sus buques al mar de la China Meridional porque constituye “una provocación” que desestabiliza la zona.

China denuncia “viejo truco” de EEUU tras provocación de su buque

China denuncia el paso de otro buque estadounidense por el estrecho de Taiwán y acusa a Washington de “manipulación mixta” de la situación para crear tensiones.

La Marina de Estados Unidos envió el jueves el destructor de misiles guiados USS John S. McCain a través del estrecho de Taiwán, la primera vez que un buque de guerra estadounidense atraviesa la referida vía marítima durante la Administración del nuevo presidente estadounidense, Joe Biden.

A modo de reacción, el Comando del Teatro Oriental de Operaciones del Ejército Popular de Liberación (EPL) de China emitió la misma jornada un comunicado en el que ratificó que Pekín “se opone resueltamente” a las provocaciones de Washington en la región.

“La medida de EE.UU. supone una repetición de su viejo truco de ‘manipulación mixta’ de la situación a través del estrecho de Taiwán, creando tensiones de forma deliberada e interrumpiendo la paz y la estabilidad regionales”, se lee en la nota.

El texto advierte que el EPL se compromete a “sus deberes y misión [de] salvaguardar resueltamente la soberanía nacional, la seguridad y la integridad territorial” de China.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Wang Wenbin, alertó el mismo jueves en una rueda de prensa que Pekín “continuará manteniendo un alto nivel de alerta en todo momento, listo para responder a todas las amenazas y provocaciones en cualquier momento”.

China y Estados Unidos están inmersos en feroces tensiones por el mar de la China Meridional. Las tiranteces se han intensificado después de que Washington aumentó sus nexos y cooperaciones militares con Taiwán, que China considera una provincia separatista.

Entretanto, el Ejército de EE.UU. realiza regularmente lo que denomina misiones de “libertad de navegación” y patrullas aéreas sobre el mar de la China Meridional.

A su vez, Pekín, que ve las operaciones provocativas de Washington como una violación de su soberanía territorial, ha llevado a cabo varios ejercicios militares con munición real en la zona, concretamente cerca de las costas de Taiwán.

China se abastece de chips y equipos de alta tecnología para anular las sanciones de EE. UU.

China está aumentando las importaciones de chips de computadora y equipos necesarios para fabricarlos en un intento por mitigar el impacto de una prohibición estadounidense sobre las exportaciones de alta tecnología, mientras la industria de semiconductores de Beijing lucha por satisfacer la demanda interna.

La administración Trump tomó medidas enérgicas contra los gigantes tecnológicos de China el año pasado, tratando de cortar su acceso a chips avanzados. Una de las medidas, que entró en vigor en septiembre, requería que los fabricantes extranjeros que utilizan equipos de fabricación de chips estadounidenses obtengan permiso antes de vender semiconductores a Huawei, mientras que decenas de otras empresas chinas enfrentan restricciones de exportación.

Esto obligó a las grandes empresas tecnológicas a comenzar a almacenar suministros antes de que entrara en vigencia la prohibición. Las compras de máquinas para fabricar chips por parte de empresas chinas ascendieron a 32.000 millones de dólares en 2020 y aumentaron un 20 por ciento interanual, según un análisis de Bloomberg de datos comerciales oficiales. El aumento de las compras convirtió a China en el mercado más grande para este tipo de equipos el año pasado, según SEMI, una asociación de la industria que representa a los fabricantes de equipos y dispositivos de semiconductores en todo el mundo.

Al mismo tiempo, las importaciones de chips de computadora aumentaron casi un 15 por ciento en 2020, en comparación con el año anterior, y aumentaron a $ 350 mil millones, según los medios chinos que citan datos de aduanas. Sin embargo, se entiende que la mayor parte de esas importaciones se reexportaron posteriormente, ya que los envíos de productos electrónicos hacia el exterior de China aumentaron el año pasado.

La autosuficiencia tecnológica ha sido uno de los principales objetivos del gobierno chino en los últimos años, y el tema se ha vuelto aún más vital en medio del conflicto comercial con Estados Unidos. De acuerdo con el plan industrial nacional "Made in China 2025" , se suponía que el país produciría el 40 por ciento de los semiconductores que necesita para 2020 y aumentaría aún más la participación al 70 por ciento para 2025. Sin embargo, las compras de chips de China superaron los $ 300 mil millones por tercera vez. año consecutivo en 2020, y algunos analistas señalaron que el país no alcanzó su meta de autosuficiencia.

Washington ha aumentado la presión sobre las empresas chinas, incluidas las principales de tecnología y telecomunicaciones, a las que Estados Unidos acusa de representar una amenaza para la seguridad nacional. La administración Trump agregó docenas de empresas a la Lista de entidades, que prohíbe a las empresas estadounidenses tratar con empresas incluidas en la lista negra y transferirles tecnología sin una licencia especial del gobierno. Otra prohibición obstaculiza la inversión en empresas chinas que, según Estados Unidos, tienen vínculos con el ejército chino.

Turquía acusa a EEUU de estar detrás del golpe fallido de 2016

El ministro del Interior turco, Suleyman Soylu, acusa a Estados Unidos de estar implicado en el intento de golpe de Estado en Turquía en 2016.

“Está claro que EE.UU. está detrás del intento del golpe del 15 de julio [de 2016]”, afirmó el jueves Soylu en una entrevista concedida al diario local Hurriyet.

El ministro turco recalcó que la organización FETO (siglas con las que Ankara se refiere a los partidarios del líder de la oposición, el clérigo Fethulá Gülen) —a la que el Gobierno de Turquía acusa del fallido golpe de Estado— actuó “bajo la dirección” de Washington.

Asimismo, arremetió contra la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) por no aceptar las solicitudes de Ankara para capturar a los simpatizantes de Gülen.

“¿Si el sistema internacional no estuviese detrás de FETO, esta organización podría existir?”, cuestionó el referido titular.

En reacción a las declaraciones de Soylu, el Departamento de Estado estadounidense emitió un comunicado en el que negó cualquier implicación de Washington en la intentona golpista en Turquía.

“Estos comentarios y otros pronunciamientos infundados e irreflexivos que responsabilizan a Estados Unidos de los eventos en Turquía son inconsistentes con el estatus de Turquía como aliado de la OTAN [Organización del Tratado del Atlántico Norte] y socio estratégico”, se lee en la nota.

Ankara y Washington mantienen una pugna debido a la negativa del país norteamericano a detener y extraditar a Gülen, exiliado en Estados Unidos desde 1999.

Turquía ha criticado reiteradamente a EE.UU. por pedir innumerables pruebas antes de proceder contra el líder opositor turco, advirtiendo que las relaciones bilaterales se verán empañadas por esa actitud.

En este contexto, el Gobierno de Turquía, presidido por Recep Tayyip Erdogan, acusó a varios empleados de la embajada de EE.UU. de realizar actividades de espionaje y tener vínculos con la red de Gülen.

Biden frena apoyo a la guerra en Yemen, poniéndose del lado de Riad

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, promete poner fin a todo apoyo estadounidense a las operaciones ofensivas en la guerra en Yemen.

“Para subrayar nuestro compromiso, estamos poniendo fin a todo apoyo estadounidense a las operaciones ofensivas en la guerra en Yemen, incluyendo la venta de armas”, ha declarado este jueves Biden en un discurso ofrecido en el Departamento de Estado en Washington, capital de EE.UU.

No obstante, el flamante mandatario estadounidense ha asegurado que el país norteamericano seguirá con su respaldo a Arabia Saudí para defender su soberanía y territorio, argumentando que el reino árabe está en posición de los posibles hostigamientos de su “permanente enemigo, Irán”.

Dichas contradicciones, especialmente en el primer discurso del nuevo inquilino de la Casa Blanca en lo tocante a la política exterior desde que asumió el cargo el 20 de enero, cuestionan la seriedad de Biden sobre remodelar las políticas adoptadas por su antecesor, Donald Trump, tal como ha prometido él mismo una y otra vez.

El apoyo de Estados Unidos a los ataques a Yemen comenzó en 2015, cuando Biden ya era vicepresidente en el gobierno de Barack Obama (2009 – 2017). Además, durante su campaña electoral de 2020, el demócrata había prometido revisar la relación de su país con Riad y poner fin al apoyo de Washington a la agresión saudí contra Yemen.

La injusta guerra contra Yemen, en especial los bombardeos saudíes con armas estadounidenses, hasta la fecha ha dejado a decenas de miles de civiles yemeníes muertos y ha causado condiciones cercanas a la peor hambruna que ha visto el mundo en décadas en el país más pobre del mundo árabe, desatando una ola de críticas internacionales.

La grave situación humanitaria que afronta la población yemení comenzó en marzo de 2015, con el inicio de la campaña de bombardeos y bloqueo de Arabia Saudí y sus aliados, con la intención de restaurar en el poder al fugitivo expresidente yemení Abdu Rabu Mansur Hadi.

Washington ha aprovechado la oportunidad para cerrar multimillonarios acuerdos armamentísticos con el régimen de Al Saud y se ha convertido en el mayor proveedor de armas a Arabia Saudí, a la cabeza de la coalición que lleva a cabo una brutal agresión contra el empobrecido Yemen.

Tras el discurso de Biden, desde Riad se han mostrado satisfechos de que el nuevo presidente de EE.UU. haya decidido cumplir con sus compromisos sobre el apoyo a Arabia Saudí y a la defensa de la soberanía de esta monarquía petrolera árabe, según la agencia estatal saudí de noticias Wass.

The Washington Times: Biden debe entender que Rusia no es una broma

El presidente estadounidense, Joe Biden, y su homólogo ruso, Vladimir Putin, acordaron extender el Tratado START III, que limita los arsenales estratégicos. Tal paso es una bendición para la seguridad internacional, pero sería una tontería pensar que Moscú y Washington realmente lograron arreglar la relación entre Estados Unidos y Rusia, cuyo estado solo puede calificarse de catastrófico. Escribe sobre esto The Washington Times, uno de los periódicos conservadores más famosos publicados en los Estados Unidos.

En octubre de 2020, Biden dejó en claro que Rusia para Estados Unidos es la amenaza más grave para la seguridad nacional. Después de los informes de que Rusia está detrás del ataque de piratas informáticos generalizado contra el gobierno de los EE. UU., es razonable suponer que Moscú y Washington se enfurecerán entre sí por todos los medios posibles.

En particular, poco antes de Navidad, el ministro de Defensa ruso dijo que la intensidad de las acciones agresivas de las fuerzas armadas estadounidenses en la frontera había aumentado en un 15% en comparación con el año pasado. Además, estas fuerzas no incluyen infantería ligera, sino activos ofensivos como vehículos blindados, helicópteros de ataque, submarinos de ataque nuclear y bombarderos estratégicos.

Mientras tanto, la prensa occidental está obsesionada con el destino de Alexei Navalny y las protestas en Rusia. Sin embargo, tal combinación de problemas políticos internos con varios eventos en el teatro cibernético puede convertirse en una " tormenta ideal " para las relaciones ruso-estadounidenses.

Sin embargo, en realidad, el daño real causado por los supuestos ciberataques rusos es altamente especulativo. Se les atribuye algunos de los problemas del banco estonio y cortes de energía menores en algún lugar de Ucrania. Hubo información de que Brexit también fue el resultado de operaciones cibernéticas rusas, pero tales declaraciones no fueron probadas posteriormente. La “ gran ” campaña en las redes sociales durante las elecciones estadounidenses de 2016 parece haber sido bastante pequeña en escala, y ni siquiera se puede llamar sofisticada.

El hecho de que los trolls rusos estuvieran activos después de esas elecciones se explica por el hecho de que los rusos simplemente querían " dividir a Estados Unidos ", como si para la sociedad estadounidense una división fuera una especie de fenómeno sin precedentes.

Ahora saquemos a este necio nefasto de nuestras cabezas y pasemos a una amenaza realmente seria para la seguridad nacional, a saber, los problemas de los arsenales nucleares en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia ", insta The Washington Times.

El 12 de diciembre, un submarino nuclear ruso clase Borei disparó cuatro misiles balísticos intercontinentales desde el mar de Okhotsk hacia el mar Blanco, al otro lado de Rusia. No sería exagerado decir que uno de esos submarinos podría, en teoría, poner fin a la vida de los Estados Unidos en su forma actual.

Apenas unos días antes, las tropas rusas habían desplegado los tres elementos de la tríada nuclear, incluidos los misiles balísticos intercontinentales terrestres y los bombarderos estratégicos Tu-160.

¿Estos pasos indican paranoia rusa ?" - pregunta el periódico.

Por sí mismo. Sin embargo, está claro que las provocaciones innecesarias de Estados Unidos y la OTAN también están alimentando las tensiones con Moscú. Las fuerzas armadas de Estados Unidos y Rusia están muy cerca unas de otras, incluso al menos en dos puntos calientes: en Siria y en el este de Ucrania.

" Si el conflicto en Ucrania se intensifica al comienzo de la administración Biden, ¿quién puede decir cómo terminará ?" - refleja la edición.

A pesar de que a menudo se habla de la administración Trump como si estuviera en un rumbo pro-ruso, es difícil imaginar que actuaría aún más duro en este frente. Al final, Washington cerró varios consulados, endureció las sanciones, frustró los acuerdos de gas ruso con Europa, organizó envíos de armas letales a Ucrania, realizó ejercicios militares cerca de las fronteras rusas y se retiró de una serie de tratados de control de armas.

La administración Biden realmente puede intentar mejorar las relaciones bilaterales con Moscú. Como primer paso constructivo, el nuevo presidente podría instruir a sus designados para que dejen de llamar a Rusia "el enemigo " y "la principal amenaza ". Esta retórica aviva las llamas de las tensiones militares, que están plagadas de grandes peligros.

Los estadounidenses deben saber que el vasto arsenal nuclear de Rusia está bajo un control unificado, estable y razonable, y no en manos de un estado fragmentado que enfrenta una guerra civil. Además, una Rusia estable y próspera jugará un papel importante en la restauración del mundo después de la crisis económica provocada por la pandemia mundial ”, concluye The Washington Times.

Según informa EADaily , al día siguiente de la publicación de este artículo en The Washington Times, el presidente Joe Biden pronunció un discurso de apertura en el Congreso, donde determinó las principales orientaciones de la política exterior estadounidense. Nombró a Rusia y China como los principales oponentes, prometiendo que Estados Unidos ejercería aún más presión sobre ellos y obligaría a sus aliados y socios a hacer lo mismo. EEUU sigue en manos de los halcones belicistas de siempre… Disfruten lo votado.