
El presidente de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-SÁHARA), José Taboada, ha denunciado la detestable falta de actuación de los gobiernos occidentales en general, y de España en particular, ante la brutal represión que las fuerzas de seguridad marroquíes han infligido este fin de semana a la población saharaui.
“El Gobierno del reino de Marruecos, una vez más, ha reprimido violentamente a la indefensa población saharaui de las ciudades de El Aaiún y Smara cuando ejercía su legítimo derecho de manifestación, causando más de 150 heridos y destrozos en medio centenar de viviendas, en las que la policía entró por la fuerza y llegó a maltratar a ancianos y niños”, ha declarado José Taboada.
Para el presidente de CEAS-SÁHARA “es lamentable ver como el ensañamiento del ejército y de las fuerzas de seguridad marroquíes con los saharauis no ha tenido la más mínima reacción de condena por parte de los gobiernos de Occidente, precisamente mientras se encontraba de visita en el Sáhara Occidental Cristopher Ross, enviado personal del secretario general de Naciones Unidas”.
“Y si lamentable es la falta de reacción de los gobiernos occidentales -ha añadido- aún lo es más el silencio del Gobierno de España, cuando nuestro país es el responsable de la situación que vive el pueblo saharaui, ya que no cumplió su obligación de descolonizar el territorio, como estableció la ONU, y lo entregó a Marruecos”.
“El Gobierno de España tiene ahora la ocasión de demostrar, mediante una declaración pública, que está a favor de que la misión de Naciones Unidas para el Sáhara Occidental (MINURSO) tenga entre sus cometidos la vigilancia del respeto a los Derechos Humanos, a la vez que debe condenar firmemente la brutal actuación de las fuerzas de seguridad marroquíes”, reprobación a la que “deberían sumarse todos los partidos políticos”, ha dicho el responsable de CEAS-SÁHARA.
“Casualmente la represión que por enésima vez ha sufrido la población saharaui por reclamar sus derechos ha tenido lugar días después de que el rey Mohamed VI reprochara a los parlamentarios marroquíes falta de implicación y actuaciones insuficientes en la defensa de la tesis marroquí en el conflicto del Sáhara Occidental, situación que llegó a calificar de difícil”, ha finalizado José Taboada.
Ante la “violenta y brutal represión de los aparatos de seguridad de la ocupación marroquí contra ciudadanos saharauis” el fin de semana en El Aaiùn y Smara, el Consejo de Ministros de la Republica Árabe Saharaui Democrática (RASD), presidido por Mohamed Abdelaziz, ha hecho un llamamiento a la comunidad internacional para que “adopte medidas urgentes para detener las prácticas de la ocupación marroquí contra los saharauis y permitir que ejerzan sus legítimos derechos de expresión, reunión y manifestación pacífica” .
En un comunicado emitido el 21 de octubre, el Consejo de Ministros ha exigido “que se levante el sitio impuesto a los territorios ocupados, la liberación de todos los presos políticos saharauis y revelar el destino de los desaparecidos a raíz de la invasión marroquí” del Sáhara Occidental el 31 de octubre de 1975”.
El Gobierno de la RASD ha denunciado “el asedio sin precedentes y los cordones de seguridad formados por fuerzas militares y civiles marroquíes en todos los barrios y calles y frente a las puertas de las viviendas de saharauis , acompañados de una fuerte represión y hostigamiento que no excluyó a niños , mujeres y ancianos , asaltando casas y destruyendo y saqueando sus contenidos”.
También ha insistido en que no se puede admitir la incesante intransigencia marroquí y las persistentes graves violaciones de los Derechos Humanos y su continua burla a la Misión de las Naciones Unidas, por lo que ha pedido encontrar con urgencia un mecanismo de la ONU que permite a la MINURSO la protección y supervisión de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental.
El Gobierno de Abdelaziz, que es también secretario general del Frente Polisario, ha dicho que las Naciones Unidas deben asumir su responsabilidad en la protección de los civiles saharauis, eliminar el muro militar marroquí e impedir el saqueo de los recursos naturales saharauis. Para la RASD la ilegal ocupación marroquí del Sáhara Occidental y su política expansionista constituyen un "grave riesgo " para la seguridad y la estabilidad en el noroeste de África.