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Rodríguez Zapatero resucita el ‘zapaterismo’ en su versión más inoportuna y dañina

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
martes 22 de octubre de 2013, 19:56h

La reciente aparición de José Luis Rodríguez Zapatero en el programa televisivo ‘El Objetivo’ (La Sexta 20/10/2013), dirigido por la periodista Ana Pastor, ha desatado un rechazo generalizado tanto en medios del PP como del PSOE. Y ello aun cuando la intervención del ex presidente socialista, fue tan insustancial que la propia entrevistadora, realmente sagaz, reconoció casi imposible sacarle un titular de interés periodístico.

La reciente aparición de José Luis Rodríguez Zapatero en el programa televisivo ‘El Objetivo’ (La Sexta 20/10/2013), dirigido por la periodista Ana Pastor, ha desatado un rechazo generalizado tanto en medios del PP como del PSOE. Y ello aun cuando la intervención del ex presidente socialista, fue tan insustancial que la propia entrevistadora, realmente sagaz, reconoció casi imposible sacarle un titular de interés periodístico.

No obstante, al ser preguntado si en su libro ‘El Dilema. 600 días de vértigo’ (Editorial Planeta), memorias de inmediata aparición centradas básicamente en los dos últimos y más desafortunados años de su mandato, pedía perdón a los ciudadanos por no haber visto la crisis con realismo, Zapatero se vio obligado a reconocer: En el libro explico esa circunstancia y lo he dicho muchas veces, tardé en utilizar la palabra crisis y fue un error, un error claro”.

A continuación, el ex presidente aseguró que tal circunstancia no afectó en el devenir de la coyuntura (“No creo que afectara a lo que fue el combate contra la crisis, dada la dimensión”), advirtiendo que, en su opinión, el debate sobre el déficit que dejó al final de su mandato es irrelevante: Para el calado de una crisis financiera que ha afectado a la mitad de la zona euro, me parece que es hablar de cosas irrelevantes”. Y subrayó: Lo relevante es que España crecía y crecía financiándose con facilidad. Cuando comenzó la crisis, con un endeudamiento privado alto que teníamos, el Estado tuvo que salir al rescate y se endeuda y tiene un gran déficit”.

Además, en su torpe e inoportuna auto exculpación, Zapatero argumentó: “Se nos ha olvidado, pero cuando irrumpe la crisis en 2008, España estaba en superávit y tenía una deuda muy baja. No era la deuda pública el problema. Nosotros cumplíamos bien el pacto de estabilidad”

Inmediatamente, David Pérez García, alcalde de Alcorcón con notoriedad creciente dentro del PP gracias a la posible implantación de ‘Eurovegas’ en dicho municipio, arremetió en su cuenta de Twitter de forma sañuda contra Zapatero: “A todos los pobrecillos que vayan a comprar el libro de ZP, tenéis que buscar la estantería de MAMARRACHADAS, sección BASURA, por la Z”. Exabrupto complementado como sigue: “Porfa q NADIE me regale el libro d ZP, no leo basura escrita por un farsante dañino e inepto q ha provocado tanto dolor a España. Gracias”.

Pero, en realidad, donde peor han sentado las declaraciones de Rodríguez Zapatero ha sido dentro de su propio partido y, sobre todo, entre el actual aparato próximo a Pérez Rubalcaba, que tras dos años ciertamente poco eficientes del Gobierno de Rajoy ya consideraba superado aquel lastre de la negación de la crisis. Tampoco ha gustado la insistencia de Zapatero en presentarse como valedor político de Rubalcaba, destacando de esta forma la implicación directa del actual secretario general del PSOE en el desastre que supuso la acción de gobierno en la pasada legislatura.

Con todo, lo más criticado discretamente entre los estrategas socialistas es que, sin venir a cuento, Zapatero fijara durante su desafortunada entrevista una posición política personal alineada con el PSC, apoyando una reforma constitucional nada menos que “para incorporar las demandas de Cataluña que rechazó el Tribunal Constitucional”. En 2003 ZP impulsó la eclosión del independentismo catalán con su irresponsable promesa electoralista del “Apoyaré la reforma del Estatuto de Cataluña que apruebe el Parlamento de Cataluña”, y ahora, en su entrevista en La Sexta se ha mostrado partidario de cambiar la Carta Magna para “hacer una reforma en la redistribución de las competencias, de la identidad y singularidad de comunidades como Cataluña” ya que, en su opinión -insiste-, “es el terreno en el que podemos volver a entendernos”.

Zapatero -se dice en Ferraz- acaba de resucitar el ‘zapaterismo’ en su versión más inoportuna y dañina.