
En su primera actuación en virtud del nuevo acuerdo entre Turquía e Irán, un acuerdo de cooperación de inteligencia, que ya adelantábamos por primera vez el pasado domingo, Turquía se incautó de un camión de carga lleno de cabezas de cohetes, bazoocas, misiles, bombas y armas de fuego en la provincia sureña de Adana, cerca de la frontera con Siria. Las 1.200 ojivas de cohetes incautadas se dirigían a un grupo rebelde sirio.
¿Turquía dejó de apoyar a los takfiríes en Siria?
Turquía, uno de los principales patrocinadores de los grupos terroristas en Siria, ha dejado de apoyar a los grupos takfiríes que luchan contra el Gobierno del presidente sirio, Bashar al-Asad, así lo consideró el jefe del Partido sirio Unión Democrática (PYD, por siglas en kurdo), Salih Muslim.
En una entrevista concedida el viernes al diario turco ‘Taraf', Muslim afirmó que “Turquía ha retirado su apoyo a los (autodenominados) grupos ‘Frente al-Nusra’ y el grupo ‘Estado Islámico de Irak y del Levante’ (ISIL, por sus siglas en inglés), vinculados a Al-Qaeda, o al menos eso es lo que parece”.
“Los grupos armados ya no pueden entrar a través de Turquía para atacarnos como lo hacían antes. Esto nos alegra. Esperamos que Turquía mantenga esta postura. Como siempre hemos dicho, queremos ser aliados de Turquía. No buscamos ni la independencia ni una federación”, aseguró el destacado líder kurdo.
Durante las últimas semanas, los combatientes kurdos han infligido grandes pérdidas en las filas de los grupos vinculados a Al-Qaeda, como el Frente al-Nusra o el ISIL, en el norte Siria.
En este sentido, el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, indicó el jueves que Ankara no está proporcionando refugio o apoyo a los grupos afiliados a Al-Qaeda como el Frente al-Nusra en Siria.
Sin embargo, los medios de comunicación turcos dieron cobertura a un informe del canal de noticias estadounidense CNN que da entender que Turquía está siendo utilizada por grupos vinculados a Al-Qaeda para el envío de mercenarios al país árabe.
Siria, desde mediados de marzo de 2011, es objeto de la injerencia de algunos países occidentales y regionales, entre ellos Catar, Arabia Saudí y Turquía, que brindan abiertamente su apoyo financiero, armamentístico y logístico a los grupos opositores, cuyo propósito es acabar con el Gobierno constitucional de Damasco.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), más de 100 000 sirios, entre ellos civiles y fuerzas de seguridad, han muerto y millones se han visto desplazados por la violencia.