
La juez Mercedes Alaya dirige su investigación hacia todas las consejerías de la Junta de Andalucía, al margen de los departamentos de Empleo e Innovación, que hasta ahora han centrado sus pesquisas. La magistrada ha exigido a la Junta que le entregue a la Guardia Civil toda la documentación relacionada con los distintos avales y préstamos concedidos por "cualquiera de las consejerías de la Junta" a empresas entre 2001 y 2011, que Alaya tilda de "otras vías de financiación irregular de empresas" en su último auto redactado ayer jueves. Las operaciones de pago, que Alaya centra en 36 empresas principalmente beneficiadas, fueron ordenadas por las consejerías y ejecutadas en virtud de los avales otorgados por la agencia pública Idea ante las entidades bancarias.
En el verano de 2012 la presidenta de la Junta, Susana Díaz, ya acusó cuando era consejera de la Presidencia e Igualdad a Alaya de dirigir una "causa general" contra el Gobierno andaluz. "Estamos hablando de una causa general contra la Junta, un proceso inquisitorial con fines partidarios", criticó Díaz.
Las ayudas que ahora investiga Alaya fueron tramitadas a través de la agencia pública Idea (pagadora de las subvenciones), pero fueron ordenadas desde las distintas consejerías del Gobierno andaluz. De este modo, la magistrada le pide a Idea "cualquier documentación relacionada con su solicitud, tramitación, análisis, control de las justificaciones, pagos, revocaciones y reintegros". Entre las compañías beneficiadas destacan Pickman La Cartuja Sevilla a la que se le concedió una ayuda de 2,4 millones y Río Tinto Fruit que recibió dos ayudas por 6,3 millones.
Hace dos años Alaya ya amplió su investigación a otras dos consejerías, Turismo y Agricultura y Pesca, para saber si habían concedido ayudas a empresas a través de transferencias de financiación por el Instituto de Fomento de Andalucía (antigua denominación de la agencia Idea). Sin embargo, ahora la juez amplía a todas las consejerías de los gobiernos de los expresidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán entre 2001 y 2011.
Fuente: El País