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Los “éxitos” de Pedro Sánchez: Argelia ordena a sus agencias de viajes suspender sus actividades con España

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
martes 21 de junio de 2022, 19:00h

Este domingo, Argelia dio instrucciones a sus agencias de viajes para que cortasen sus relaciones con España. Esta decisión llega en plena crisis diplomática entre Argel y Madrid motivada por el cambio de postura del Gobierno de España en relación al Sáhara Occidental.

El Ministerio de Turismo argelino envió una circular, de apenas tres líneas, que vincula la decisión a la suspensión del Tratado de Amistad, Buena Vecindad y Cooperación suscrito en 2002 por ambos países y roto unilateralmente por Argelia hace apenas 10 días, justo después de que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ratificara su nueva posición con respecto a la excolonia española en el Congreso de los Diputados.

La misiva señala que "en el marco de la aplicación de la decisión de las altas autoridades del país de suspender el tratado de amistad firmado el 8 de octubre de 2002, se le pide que suspendan inmediatamente todas las relaciones de trabajo con este país", en referencia a España, según recoge el medio argelino Observalgerie.

La orden afecta a las reservas hoteleras y a los billetes de avión para los vuelos entre ambos países. Además, esta medida se suma a la congelación de las transacciones comerciales que Argel ya decretó hace semana y media, precepto que sigue en vigor a pesar de la advertencia de la Unión Europea (UE) sobre que podría violar el acuerdo de asociación con el bloque comunitario.

La suspensión de las relaciones entre las agencias de viaje con España estaría motivada por la celebración en Dakhla, en el Sáhara Occidental, de un foro de inversiones Marruecos-España, destinado a promover la inversión en esta región. La elección de este lugar es vista por Argelia como una nueva provocación marroquí.

Además, la nueva represalia argelina coincide con el anuncio realizado este lunes por el Círculo de Comercio e Industria Argelino-Español (CCIAE). En este sentido, se va a establecer una unidad de seguimiento para atender a las empresas hispano-argelinas que quieran presentar solicitudes de excepción a la congelación de las operaciones comerciales decretadas por la Asociación de Bancos y Entidades Financieras de Argelia (Abef).

Un conflicto enquistado durante medio siglo y un cambio de postura histórico

Detrás de la crisis en las relaciones entre Argel y Madrid se encuentra el conflicto del Sáhara Occidental. Se trata de una antigua colonia de España, que, según la ONU, se encuentra pendiente de descolonizar desde 1975, pero que está ocupada por Marruecos.

En la región confluyen varios actores. Por un lado, Marruecos, que reclama su soberanía sobre este territorio, y el Frente Polisario, representante del pueblo saharaui, que pide su independencia. Por otro, Argelia, que es el máximo valedor del Frente Polisario a nivel regional. Y por último, España, que hasta hace unos meses se encontraba alineada con el mandato de la ONU, reclamando un referéndum de autodeterminación del pueblo saharaui para concluir la descolonización.

En este complicado escenario, Pedro Sánchez sorprendió recientemente al anunciar que el Gobierno de España consideraba la propuesta de Marruecos, de convertir al Sáhara en una autonomía bajo la soberanía de Rabat, como "la base más seria, realista y creíble" para la resolución del conflicto.

Argelia ha calificado como "injustificable" este cambio de posición y ya ha tomado varias represalias. A la congelación de la actividad comercial bancaria, la rotura del tratado de amistad y, ahora, la orden dada a las agencias de viaje, se une la posibilidad de fijar un precio del gas argelino más caro para España que para el resto de países de la UE.

Argelia moviliza sus tropas en un macroejercicio en plena crisis con España

“Tener fe en la patria requiere acciones sobre el terreno, no sólo palabras”, subrayó el Jefe del Estado Mayor del Ejército Popular de Argelia, el teniente general Saïd Chanegriha, en la inauguración de un macroejercicio militar celebrado en la frontera con Mali. La demostración de fuerza llega en un momento convulso: Argel ha suspendido su tratado de amistad con España y la creciente fisura con Marruecos amaga por momentos con el estallido de enfrentamientos militares en la región. Energía, economía y seguridad están en juego; y Argelia manda un mensaje tanto a sus vecinos como al resto de la comunidad internacional tras una nueva movilización de sus tropas.

El discurso del teniente general Chanegriha estuvo salpicado de alusiones a sus “enemigos” -sin especificar su nombre- y a la necesidad de proteger la “patria” frente a las amenazas exteriores. La arenga dio paso al comienzo de los ejercicios, bautizados con el nombre de Taouendert 202. Se desconoce la cifra de efectivos que han intervenido, pero sí que se ha requerido el refuerzo de tropas procedentes de diversos puntos del país, además de las ya establecidas en la sexta región militar argelina, donde se ejecutaron las maniobras.

El principal objetivo de Taouendert 2022 es “optimizar las capacidades de combate y la interoperabilidad entre los distintos estados mayores”, así como “entrenar a los comandos y al personal en la preparación, planificación y conducción de operaciones frente a posibles amenazas”, detalla el Ministerio de Defensa argelino.

En las imágenes difundidas se pueden ver vehículos blindados, maniobras de ataques aéreos y el despliegue de artillería pesada. También se llevó a cabo un salto de paracaidistas que simulaban enfrentarse a un enemigo que pretendía “infiltrarse al interior del territorio nacional”, así como el envío de “tropas especiales en la profundidad de las defensas enemigas”.

El músculo de Argelia

Diversos analistas militares consultados por Vozpópuli coinciden en que la región donde se desempeñaron los ejercicios sufre severos incidentes relacionados con el terrorismo y la criminalidad. Así, el movimiento de las tropas y las actividades con fuego real sirvieron para engrasar la maquinaria militar del ejército argelino en un área de máximo interés para su gobierno.

Sin embargo, existe otra interpretación de las maniobras, apuntan las mismas fuentes, igualmente relevante. La difusión de las imágenes de los ejercicios suponen una demostración de fuerza en un escenario convulso. Hasta hace unos meses, Marruecos era el país que analizaba con mayor interés el movimiento de las tropas argelinas. Rabat activó un plan quinquenal de rearme por valor de 22.000 millones de dólares con apoyo de EEUU y Arabia Saudí: “Busca desbancar como principal potencia militar regional a una Argelia que no pasa por su mejor momento”, indicaba un informe del think tank Instituto de Seguridad y Cultura.

Cabe recordar que ambos países -Marruecos y Argelia- protagonizaron recientemente una escalada de tensión que amagó con desembocar en una refriega militar. España vivió aquel episodio con inquietud por sus consecuencias, pero desde la equidistancia diplomática para no irritar en exceso a ninguna de las dos partes.

Triángulo Madrid-Rabat-Argel

Pero ahora las tornas han cambiado. El tratamiento hospitalario en España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, abrió la caja de Pandora de un inestable equilibrio a tres: Marruecos retiró a su embajadora en España y miles de personas entraron a la fuerza en Ceuta desde el reino alauí. Para apaciguar las relaciones Madrid-Rabat, Moncloa tomó partido por Marruecos en su reivindicación sobre el Sáhara Occidental. El gesto soliviantó a Argelia, que anunció la suspensión de su tratado de amistad con España. Al cóctel de inestabilidades diplomáticas hay que sumar la incertidumbre sobre el suministro del gas argelino, en un momento en que Europa cierra el grifo al gas ruso -su principal suministrador- tras el estallido de la invasión de Ucrania.

Ahora España analiza con lupa los movimientos llevados a cabo desde Argelia. No en vano, algunas voces de Moncloa culpan a Rusia de azuzar el conflicto entre Madrid y Argel para debilitar a Europa en su flanco sur. Argelia rechaza de pleno la acusación y acusa de “pirómano” al ministro de Exteriores, José Manuel Albares.

La fisura entre Marruecos y Argelia es cada vez más evidente. El devenir de los acontecimientos indica que Marruecos se ha posicionado como el socio prioritario de occidente en el norte de África, estela a la que también se ha sumado España a pesar de los últimos tropiezos. Estados Unidos aboga por el reino alauí como principal dique de contención de las inestabilidades que, desde el Sahel, amenazan directamente a Europa.

Esa proximidad con Rabat queda patente en la celebración de otras maniobras que, de forma paralela, se celebran estos días en suelo marroquí: el African Lion reúne a 7.500 efectivos procedentes de una docena de países, con Marruecos y Estados Unidos a la cabeza. España, un año más, ha optado por quedarse al margen del African Lion, a pesar de haber sellado la reconciliación diplomática con el país de Mohamed VI.

Las piezas se mueven en el norte de África y con creciente frecuencia se recurre a la diplomacia militar para disuadir al adversario. España, por su proximidad geográfica e interés geoestratégico, analiza cada una de las decisiones adoptadas en sus países vecinos, con un gradual distanciamiento de Argelia y la consecuente aproximación a Marruecos.