
El gobierno de EE. UU. ha preparado planes de contingencia para todo tipo de problemas (probablemente con la excepción de un apocalipsis zombi). Tomó en cuenta una gama de eventos catastróficos que podrían aniquilar naciones e incluso a la mayor parte de la población mundial.
El gobierno de EE. UU. no planea arder en llamas si un gran asteroide golpea el planeta o estalla una guerra nuclear, sino que redacta un conjunto de instrucciones específicas para cada escenario apocalíptico, se ha revelado.
Estas instrucciones, denominadas Documentos Presidenciales de Acción de Emergencia (PEAD), se remontan al menos a 1956 y han permanecido en secreto durante mucho tiempo. Sin embargo, el Centro Brennan para la Justicia recientemente logró revelar alrededor de 500 de las 6,000 páginas a través de la Ley de Libertad de Información.
En una audiencia de asignaciones del Comité de la Cámara de 2016, los PEAD se describieron como «documentos legales precoordinados diseñados para implementar una decisión presidencial o transmitir una solicitud presidencial cuando una emergencia interrumpe los procesos gubernamentales o legislativos normales».
En otras palabras, el presidente, o quien esté a cargo, emitirá un conjunto predeterminado de proclamas, órdenes ejecutivas o mensajes al Congreso si ciertos eventos apocalípticos interrumpen el funcionamiento normal del gobierno. Estas acciones tienen como objetivo mantener el control del país incluso cuando todo lo demás se desmorona.
Las instrucciones específicas varían de una década a otra, y prácticamente todos los presidentes de EE. UU. reescriben parcialmente los PEAD. No está claro si Joe Biden ha encontrado el tiempo para implementar algún cambio hasta el momento.
La respuesta de la Casa Blanca a un ataque nuclear estuvo entre los escenarios más elaborados en los PEAD anteriores al 11 de septiembre, según los documentos desclasificados. Esto incluyó la declaración de una «emergencia nacional ilimitada y un estado de emergencia de defensa civil», así como la extensión indefinida del servicio militar y el retiro de los militares.
La mayoría de los escenarios de respuesta tenían referencias cruzadas con documentos gubernamentales preexistentes, y no todos estaban disponibles. Una contingencia solo se describió como una «proclamación para el control de enemigos alienígenas». No quedó claro en las 500 páginas y otros registros del gobierno de EE. UU. cuándo se debe desencadenar este escenario o qué líneas de acción se deben seguir.
Desde la presidencia de George W. Bush y tras los atentados del 11 de septiembre, los documentos han sufrido cambios significativos, reemplazando la guerra nuclear como principal preocupación por otros escenarios. Fue entonces cuando los PEAD comenzaron a permitir que el gobierno cerrara cualquier «instalación o estación de comunicación por cable» y desmantelara su «aparato y equipo».
Se desclasificó poca información sobre los cambios realizados por los presidentes Barack Obama y Donald Trump a los PEAD.
Descubren la fuente probable de la famosa señal de radio extraterreste 'Wow!'

La misteriosa señal de radio 'Wow!' podría haber venido de una estrella semejante al Sol ubicada a 1.800 años luz de distancia de la Tierra, según un reciente estudio publicado en la revista International Journal of Astrobiology.
Esa señal de radio es considerada como la mejor candidata a ser un mensaje SETI (búsqueda de inteligencia extraterrestre, según las siglas en inglés). La señal fue captada por primera y única vez durante 72 segundos en 1977 por los astrónomos del telescopio Big Ear Radio, ubicado en Delaware, Ohio (EE.UU.). Fue tan fuerte e inusual que cuando Jerry Ehman, uno de los miembros del equipo, la registró, escribió a mano en el papel la expresión 'Wow!', que terminó dándole nombre.
"Se han hecho pocos intentos para determinar la ubicación exacta de la señal 'WOW!' por la dificultad que ello implica", explicó el astrónomo aficionado Alberto Caballero, autor del nuevo estudio. "A pesar de que se detectó en solo una de las dos bocinas de alimentación del radiotelescopio, los datos se procesaron de una manera que no nos permite determinar cuál de las bocinas de alimentación recibió realmente la señal", agregó.
Caballero examinó los datos recopilados por la misión Gaia de la Agencia Espacial Europea, observando dos secciones del cielo de donde podría haber provenido la señal. Centrándose en las estrellas de tipo G y K, que son muy similares al Sol, el astrónomo identificó una, conocida como '2MASS 19281982-2640123' y localizada en la constelación de Sagitario, que parece ser la fuente más probable.
"A pesar de que esta estrella se encuentra demasiado lejos para enviar una respuesta en forma de transmisión de radio o luz, podría ser un gran objetivo para hacer observaciones", sugirió.
La NASA forma un equipo independiente de científicos para estudiar fenómenos aéreos no identificados y promete revelar sus resultados
La NASA anunció este jueves que está formando un equipo independiente de investigadores para estudiar los fenómenos aéreos no identificados (UAP, por sus siglas en inglés), y que, una vez concluya el informe, se dará a conocer al público para que "cualquiera pueda verlo y estudiarlo".
Popularmente asociados a los ovnis, los UAP son avistamientos de eventos en el cielo que no pueden identificarse como aeronaves o fenómenos naturales conocidos desde una perspectiva científica. Está previsto que el estudio arranque en el tercer trimestre de este año y se prolongue alrededor de nueve meses antes completarse. La investigación se centrará en identificar los datos disponibles, en sobre cómo recopilar información de mejor manera y cómo usarlas para avanzar en la comprensión científica de los UAP.
"Mejorar nuestra comprensión de lo desconocido"
El número limitado de observaciones de UAP actualmente dificulta sacar conclusiones científicas sobre la naturaleza de tales eventos. Los fenómenos no identificados en la atmósfera son de interés tanto para la seguridad nacional como para la seguridad aérea y establecer qué eventos son naturales es el primer paso clave para identificar o mitigar dichos fenómenos, lo que se alinea con uno de los objetivos de la NASA para garantizar la seguridad de las aeronaves. Además, la agencia destaca que no hay evidencia de que los UAP sean de origen extraterrestre.
"Tenemos acceso a una amplia gama de observaciones de la Tierra desde el espacio, y ese es el elemento vital de la investigación científica. Tenemos las herramientas y el equipo que pueden ayudarnos a mejorar nuestra comprensión de lo desconocido", dijo el administrador adjunto de ciencia de la NASA en Washington, Thomas Zurbuchen.
Jaime Maussan: "El contacto con extraterrestres podría darse en los próximos 10 años"
Mariano Yberry
Para hablar con el ufólogo mexicano Jaime Maussan hay que subir casi tanto como si se visitara un observatorio. Al llegar a su estudio, lo mismo se encuentran figuras del Arcángel Miguel, máscaras tribales y un sinfín de juguetes y modelos de tamaño real que aluden a la forma en la que nos imaginamos a los 'aliens'.
"Hay un cambio de actitud, hay un cambio en la agenda, evidentemente. Cuando inicia la pandemia nosotros nos dimos cuenta de esto y supusimos que algo estaban planeando, que algo iba a suceder y creo que pudimos anticipar lo que ahora el Gobierno de EEUU está reconociendo", declara en entrevista para Sputnik Jaime Maussan, quien por 25 años ha conducido el programa televisivo Tercer Milenio, especializado en ovnis.
El reconocimiento al que hace referencia el investigador es la audiencia que tuvo personal del Pentágono el pasado 17 de mayo en el Congreso de EEUU y en el cual reconocieron que cerca de 400 fenómenos considerados objetos voladores no identificados, recopilados desde 2004, son literalmente inexplicables, es decir, no se tienen certezas respecto a su origen o funcionamiento, a pesar de que son perceptibles por cámaras de las Fuerzas Armadas. De estos, al menos 18 presentan movimientos y características no vistas en ejércitos de otros países.
Adam Schiff, presidente del Comité de Seguridad del congreso estadounidense, calificó como "intrigante" el hecho de que, en un reporte preliminar, estos 18 objetos presentaron movimientos inusuales, sin usar propulsión, lo que parece evidenciar "tecnología avanzada".
Ya no lo vemos como una locura. El tema ovni ha dejado de ser algo extraordinario para convertirse en parte de nuestra realidad. Aún un gran número de personas faltan por aceptarlo, pero ya no veo que nadie se ría, que nadie ante mis comentarios haga una risita pues burlesca", presume el comunicador.
Esta es la primera audiencia del Congreso estadounidense en la materia en los últimos 50 años y también es la primera vez que el Gobierno de EEUU valida videos antes difundidos en internet, reconoce la existencia del fenómeno ovni y los considera una amenaza para la seguridad de su país.
Preparación para el contacto
Con un libro que habla sobre la diversidad de especies en el espacio en su escritorio, Jaime Maussan está convencido de que el anuncio de EEUU es tan sólo una especie de preparación ante el inminente riesgo de que "en cualquier día (los extraterrestres) puedan hacer una demostración que podría generar una gran confusión, el desplome de los mercados, provocar pánico o respuestas incontrolables de los gobiernos del mundo".
Este contacto directo, de acuerdo con el investigador, podría darse en la próxima década ante la reciente apertura del Gobierno estadounidense y con base en las declaraciones de exmilitares y exfuncionarios.
"Yo no dudaría que podríamos tener una respuesta de estos seres en los próximos 10 años, no creo que pase de eso. Creo que en un año o dos el Gobierno de EEUU va a estar admitiendo que hay cosas allá afuera que no saben qué son ni de dónde vienen", comenta.
A lo largo de su carrera periodística, iniciada en 1970, Maussan ha sostenido la presencia de vida extraterrestre en la Tierra, con reacciones más negativas que positivas; sin embargo, a casi 30 años de distancia cuando inició su icónico programa para la televisión mexicana, el panorama es otro y esos videos borrosos que antes le valieron burlas, hoy son pruebas del Pentágono.
Entre los materiales mostrados por el Pentágono en la audiencia del Congreso destacan el llamado incidente de Nimitz, de 2004, y el de Gimbal, de 2015, los cuales en un primer momento se difundieron en internet sin que muchos los tomaran en serio.
Otro material ampliamente divulgado en redes y presentado en el Congreso fue el que se popularizó en plena pandemia de COVID-19: un video de la Marina estadounidense, grabado en la costa de San Diego, California, donde se ve cómo una esfera voladora se sumerge en el mar sin que se reportara ningún movimiento en el agua o en radares.
"A partir de ahora vamos a ver el pasado y nos vamos a dar cuenta que muchas de las cosas que creíamos fantasiosas son reales", sostiene Maussan y como ejemplo pone el famoso caso Rosswell de 1947, en donde, en un primer comunicado oficial, se reconoció el hallazgo de un ovni y, un día después, se cambió la versión para asegurar que se trató de un globo meteorológico, que posteriormente se descubriría pertenecía al Proyecto Mogul, implementado para detectar pruebas nucleares de la Unión Soviética, en el contexto de la Guerra Fría.
Hay una larga lista de casos que se podrían prestar a revisión, a criterio de Maussan, y que, al menos en la actualidad, ya se podrían reconocer como ovni o Fenómenos Aéreos Indefinidos, como ahora nombra el Gobierno estadounidense a este fenómeno.
"Ellos solamente van a aceptar que hay cosas que están volando que no saben qué son. Ni van a aceptar que le han mentido al pueblo de Estados Unidos, ni van a aceptar que han recuperado seres extraterrestres, no van a aceptar que tienen tecnología extraterrestre, que tienen naves extraterrestres, porque implicaría, sobre todo, que engañaron a todos. Desafortunadamente sería muy negativo para ellos revelarlo", afirma el investigador.
La ficción como la realidad
Uno de los elementos al que Maussan adjudica de este cambio de percepción es el uso de videocámaras. En 1991, cuando tuvo acceso a material de avistamientos en el marco del eclipse total solar que ocurrió en México, el periodista mexicano se dio cuenta que las videocámaras, hoy mucho más accesibles al público que hace 30 años, desmitificarían el fenómeno ovni.
"Nosotros advertimos al inicio de la pandemia es que se había multiplicado el fenómeno. Obtuvimos evidencias que antes eran casi imposibles. Hace 30 o 40 años tener la imagen de un ovni era algo extraordinario", recuerda el periodista, quien se muestra muy escéptico de los contenidos que circulan en redes "que se presenta sin fundamento", sin autores o sin referencias para comprobarlo.
Jaime Maussan considera que las civilizaciones extraterrestres esperan una respuesta concreta a sus intentos de comunicación, y cuando la obtengan, la humanidad tendrá un mensaje de vuelta casi de inmediato, sin que se vislumbre señales de posibles ataques.
"El ser humano sí piensa en conquistar el espacio, el ser humano sí piensa en la riqueza, el ser humano sí piensa en cosas mundanas: sin embargo, cuando se ha alcanzado tal nivel de desarrollo, yo creo que los valores cambian. No he visto amenazas ni advertencias en sus mensajes", afirma el investigador.
Algunos de los casos más icónicos de intentos de comunicación interespacial fueron protagonizados por personajes como Carl Sagan, quien en 1974 emitió el llamado Mensaje de Arrecibo, un código binario enviado al cúmulo de estrellas M13, aunque se presume que la intención no era precisamente contactar alguna civilización, sino demostrar la capacidad para enviar una señal hacia el espacio.
Tras la entrevista, Jaime Maussan se despide con seriedad y se retira a continuar con sus investigaciones que también abarcan el medio ambiente y temas de astronomía. Hoy, el investigador está convencido de que su trabajo como ufólogo fue reconocido indirectamente por el Gobierno estadounidense.
Análisis: "EEUU utiliza el fenómeno ovni para justificar su carrera armamentista"
Eduardo Bautista
Estados Unidos busca múltiples justificaciones y se crea amenazas externas para desarrollar su carrera armamentista. La posible vida extraterrestre no escapa de la lógica bélica estadounidense.
El 17 de mayo de 2022, altos funcionarios del Departamento de Defensa visitaron el Congreso de Estados Unidos para compartir sus investigaciones sobre objetos voladores no identificados (ovnis). Scott Bray, subdirector de Inteligencia Naval, advirtió que, desde inicios de la década de los 2000, se han incrementado los avistamientos de estos objetos.
"Los avistamientos han sido frecuentes y continuos", aseguró Bray ante una Cámara de Representantes un tanto estupefacta. Generalmente, los temas del día no tienen nada que ver con tecnologías alienígenas, sino con asuntos internos o política exterior. Una semana antes, esos mismos legisladores aprobaron el envío de 40.000 millones de dólares para armar a Ucrania.
El Departamento de Defensa, sin embargo, fue muy claro: "Queremos pasar de anécdotas o historias a llevar un conteo riguroso y basado en la ciencia". De algún modo, Washington quiere acabar con su narrativa hollywoodense extraterrestre para aterrizar en un terreno mucho más serio: la posible vida alienígena como amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos.
Sin embargo, este viraje en la política de las fuerzas armadas estadounidenses podría tener un trasfondo: inventarse un enemigo para justificar el desarrollo de nueva maquinaria bélica, advierten a Spuntik los investigadores y periodistas chilenos Juan Salfate y Francisco Ortega, quienes acaban de publicar el libro Alienígenas Americanos (Planeta, 2022).
"Estados Unidos siempre ha usado el fenómeno ovni para justificar su carrera armamentística", asegura Ortega.
Desde hace décadas, Estados Unidos es el principal productor y exportador de armas en el mundo, según datos del Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés).
Del periodo 2011-2015 al de 2016-2020, el país norteamericano aumentó sus exportaciones de armamento del 32% al 36%.
El 47% de las armas fueron vendidas a la región del Medio Oriente, aunque el SIPRI estima que la industria bélica estadounidense suministra activos a 96 países.
Además, la industria bélica estadounidense es considerada una de las más poderosas del mundo, a la par de las desarrolladas por Rusia, China o Irán.
"El mayor proyecto de defensa de Estados Unidos de los últimos 20 años es el F-35, un avión que desarrollaron supuestamente para abaratar costos. Se trata de una aeronave que puede despegar de tierra, de portaviones y de portahelicópteros. Supuestamente se escogió porque permitiría universalizar los repuestos, pero resultó todo lo contrario. Los costos superaron todo lo imaginado y, además, el avión fue un fracaso comercial, tecnológico y militar. Tan es así que lo sacaron de la película Top Gun: Maverick y lo reemplazaron por otro", señala Ortega.
Ante este descalabro, Washington debe buscar la forma de recuperarse de las pérdidas financieras y de la humillación tecnológica del F-35, afirman los especialistas. Finalmente, el Congreso de Estados Unidos es quien aprueba el presupuesto para las fuerzas armadas y es a los legisladores a quienes deben convencer de que vale la pena seguir desarrollando engranaje de guerra.
"¿Y de qué manera se van a recuperar? A través de inventarse enemigos, diciendo que vivimos en un país donde estamos siendo visitados por objetos voladores de naturaleza desconocida y que amenazan la seguridad y la soberanía del espacio aéreo. Es el único país que lo hace. De algún modo, buscan una excusa para decir: el F35 no funciona, debemos desarrollar otro", sugiere Ortega.
"Es curioso que, luego de que empezaran estos informes, a los dos meses la US Army aprueba el desarrollo de un nuevo tipo de helicóptero avanzado de reconocimiento y ataque de alta velocidad. Luego, la fuerza aérea decide jubilar la flota de B2 para reemplazarla por el B21. ¿Pero para qué va a necesitar u bombardeo Estados Unidos hoy día cuando toda la guerra se hace por misiles?", cuestiona el experto.
Sin embargo, la supuesta amenaza extraterrestre también podría ser utilizada para justificar maniobras militares estadounidenses que resulten fallidas, advierte Juan Salfate, quien es experto en estudiar diversas teorías conspirativas a nivel internacional.
"En el momento en que un país reconoce que hay invasores del espacio aéreo, puede ocuparlos como excusa o cortina de humo para echarle la culpa si es que existe alguna mala maniobra militar dentro del propio país o frente a un enemigo", considera Salfate.
"Los ovnis siempre han estado acá [en la Tierra], pero nunca han representado realmente una amenaza ni han aniquilado a nadie. Estados Unidos decide tomarlo como una invasión o como un peligro potencial de invasión simplemente para adquirir más dinero o para echarle la culpa [a la tecnología alienígena] de cualquier otra cosa en un futuro", concluye el chileno.