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Para la izquierda nacional ukraniana, se va evidenciando el carácter golpista de las pretensiones de la “oposición”

Por Elespiadigital
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infoelespiadigitales/4/4/19
jueves 05 de diciembre de 2013, 00:46h

El palacio de los gobernantes del gran principado de Lituania en Vilna, en donde tuvo lugar la cumbre de la Unión Europea, “Asociación oriental”, no ha sido un lugar afortunado para los eurocomisarios, que han estado rondando a Ucrania para que se asociase con la UE. Por mucho que los pesos pesados de la política de Bruselas, como el comisario jefe José Manuel Barroso, como el Presidente del Consejo de Europa, Herman Van Rompuy, o la canciller alemana Ángela Mérkel, le estuvieran cortejando, por mucho que Washington amenazase con sanciones, Víctor Yanukóvich se ha mantenido firme. No ha firmado el acuerdo con la UE.

Ucrania seguirá siendo Europa sólo geográficamente, mientras que en lo que atañe a la política, Yanukóvich tiene sus cuentas. No es que le haya dicho “no” a la Unión Europea, sino que sin ningún tipo de complejos, de un modo abiertamente mercantilista, Yanukóvich ha hecho público el precio para dejarse querer: 160 mil millones de euros para modernizar la economía ucraniana, en base a los estándares de la Unión Europea. Los europeos no prometen más de mil millones. Por su parte la Federación de Rusia, ya se ha comprometido a rebajar considerablemente a Ucrania el precio del gas y a concederle un crédito en condiciones ventajosas, de 15 mil millones de dólares, en el marco de la colaboración con la Unión aduanera de Rusia, Bielorrusia y Kazajistán.

Al día siguiente de la cumbre, Mérkel volvió a intentar doblegar a Yanukovich. Pero sus esfuerzos resultaron estériles. Las negociaciones sobre el acuerdo de asociación de Ucrania con la Unión Europea, se retomarán en febrero o marzo del 2014. ¿Habrá cambiado el enfoque de los dirigentes ucranianos para ese entonces?

Nadie se atreve a afirmarlo o negarlo con rotundidad. El equipo de Yanukóvich  ya está pensando en las elecciones presidenciales de 2015 y calculando todos los “pros” y “contras”. Yanukóvich no se plantea ceder el poder a la oposición naranja, representada por Vitali Klichko (“UDAR”), Arseni Yatseniuk  (“Batkivschina”) y Oleg Tiagnibok (Svoboda). Aunque éstos tampoco piensan recular. Después de dejarse ver por Vilna, donde han firmado varias declaraciones conjuntas con los europeos, volvieron aquí, donde continúan las movilizaciones a favor de la integración europea. Para algunos, los actos en la plaza de independencia, se han convertido ya casi en un negocio.

No son pocos los que de verdad creen que con la UE, llegará la felicidad. Los comunistas intentan convencer a esos ingenuos compatriotas, recordándoles 1991, cuando los nacionalistas de “Ruj” dibujaran una “vida bonita” en Ucrania tras la independencia. ¿Dónde quedó esa vida bonita?

Según Piotr Simonenko, primer secretario del Partido Comunista de Ucrania y diputado de la Rada, “en Ucrania prácticamente ha comenzado la campaña electoral por la presidencia del 2015. Los representantes de los dos clanes oligárquicos, el que estuvo  en el poder, y el que gobierna ahora, se han enfrascado en un rabioso combate por hacerse con el poder en ese futuro cercano. El vector de la integración exterior, la Unión aduanera o la alianza con Europa, se ha convertido en una línea divisoria que continúa una política de división de Ucrania. Una división que se utiliza en esa lucha por el poder. En ese combate político, se han activado las “tecnologías políticas” norteamericanas. Algo que ya hemos visto como se ha utilizado en el norte de África y en el Oriente Próximo. A través de las redes sociales, se moviliza la juventud para que tome las plazas. Las clases capitalistas, tras las que se esconden las multinacionales, tanto en Europa como en América, implican a los jóvenes en la lucha por los intereses de las corporaciones transnacionales”.

Declaraciones de Gennady Ziuganov, Secretario General del Partido Comunista de Rusia (PCFR)

El destino de Ucrania, debe decidirlo el pueblo, y no los "maidanistas", declararon en el PCFR. Los comunistas hacen un llamamiento para que no se caiga en las provocaciones de los extremistas y declaran que la desunión entre Rusia y Ucrania no beneficiará a ninguno de los dos países.

El PCFR llama a las fuerzas políticas de Ucrania a llevar a cabo un debate civilizado de los problemas acumulados y considera que el destino del país lo debe decidir el pueblo y no los convocantes de los mítines en la "Maidan nezalezhnosti" (plaza de la Independencia), que derivaron en disturbios, se dice en la declaración del presidium del CC del PCFR, que han hecho llegar a RIA novosti.

No se puede permitir esa manipulación de la conciencia social, contrariamente a los intereses de la absoluta mayoría de los ciudadanos del país. El destino de Ucrania lo debe decidir su pueblo y no aquellos que se han arrogado, sin ceremonias, el derecho a hacerlo en su nombre, se dice en la declaración firmada por el líder del PCFR Guennadi Ziugánov.

En ella se señala que el PCFR sigue con gran preocupación el desarrollo de la situación en la hermana Ucrania. "Los acontecimientos que comenzaron como un mitin pacífico de los denominados partidarios de la integración europea, derivó ante nuestros ojos en un intento de derrocar al gobierno legítimo de un estado soberano, en una nueva "revolución naranja".

"Lo que está ocurriendo no guarda ninguna relación con una revolución popular. Ucrania se está enfrentando a una nueva espiral de propagación de la "peste naranja". Los objetivos reales de sus instigadores están muy lejos de los intereses nacionales de los ucranianos", se afirma en la declaración.

Los miembros del presidium del CC del PCFR señalan, que la experiencia de sucesos similares en Serbia, Georgia y Oriente Próximo, son fiel testimonio de que los denominados "guardianes" de la "elección democrática", están interesados en primer lugar en el reparto de la propiedad, la apropiación de los recursos naturales y en hacerse con nuevos mercados.