El Gobierno aprobó hoy la contribución de España con un avión militar de transporte, con su tripulación, a la operación internacional liderada por Francia en la República Centroafricana. Así lo anunció la vicepresidenta y portavoz del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, al término del Consejo de Ministros en el que se dio respuesta a la petición hecha por las autoridades galas.
Como ya informó ABC, durante la cumbre bilateral celebrada en Madrid el pasado 27 de noviembre, el presidente francés, François Hollande, pidió al jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, el apoyo español para la intervención en la República Centroafricana con el fin de parar los enfrentamientos entre las distintas milicias que operan en el país. Posteriormente, Francia concretó su petición más urgente en un avión, capaz de transportar tanto personal como material, y, en el futuro, en apoyo de tipo sanitario.
Aunque desde el primer momento, hubo una predisposición a dar una respuesta positiva, esta no se ha hecho realidad hasta la reunión celebrada hoy por el Gabinete, en la que se ha acordado la aportación de un avión Hércules T-10, dotado de una tripulación de 50 militares.
Ahora, el acuerdo será remitido al Parlamento para que, la próxima semana, antes de que concluya el periodo de sesiones, para que según se establece por la ley, autorice el despliegue y la participación de la Fuerzas Armadas Españolas en esa misión, que cuenta con el visto bueno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para un periodo de doce meses.
La operación está encabezada por Francia con 1.600 militares y en la misma participan también otros 3.000 efectivos africanos, cuya tarea principal será poner fin a los choques entre los partidarios del depuesto presidente Michel Bozizé, de mayoría cristiana, y los del actual presidente, Michel Djotodia, que llegó al poder en marzo, tras un golpe de Estado protagonizado por el grupo Seleka, integrado por elementos de la minoría musulmana. Los enfrentamientos han provocado ya centenares de muertos, sobre todo en la capital, Bangui.
Con esta decisión, España acude por segunda vez en lo que va de año en apoyo de Francia en una operación en un país africano, después de que lo hiciera en Mali en enero para frenar el avance de Al Qaida en ese país. Hoy, un avión Hércules C-130, permanece en Dakar realizando transporte de tropas y material y, además, España se ha convertido, tras Francia, en el segundo país con más militares en Mali, donde hay unos 120, dedicados fundamentalmente a tareas de formación de las Fuerzas Armadas malienses.