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Václav Klaus: “El euro fue un error trágico de Europa”

Por Victoria
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vicky_8598hotmailcom/10/10/18
miércoles 22 de enero de 2014, 22:45h

alt¿Cómo garantizar un desarrollo estable en condiciones de incertidumbre? Investigadores y prácticos de renombre debatieron este tema en el Foro de Gaidar en Moscú. Entre los participantes sobresalió el expresidente de la República Checa, Václav Klaus, quien ofreció una entrevista exclusiva a La Voz de Rusia.

Redacción


 

alt¿Cómo garantizar un desarrollo estable en condiciones de incertidumbre? Investigadores y prácticos de renombre debatieron este tema en el Foro de Gaidar en Moscú. Entre los participantes sobresalió el expresidente de la República Checa, Václav Klaus, quien ofreció una entrevista exclusiva a La Voz de Rusia.

–Señor Klaus, toda vuestra actividad, vista desde Rusia, entrañó la preocupación por la independencia de la República Checa. La R. Checa es miembro de la UE que se mueve hacia la federalización. Desea La R. Checa contar con un ejército y una divisa común, elecciones directas de su presidente. En tal situación, ¿cómo defienden el país su soberanía nacional?

–De ninguna manera, porque en esas condiciones es imposible defender lo que considero el valor superior de un Estado. Me opongo categóricamente a la federalización de la UE, y no deseo ver a mis nietos que combatan en un cierto ejército europeo. Simplemente no deseo que se llegue a ello. Y no deseo elegir a un presidente de Europa. No deseo ver el emblema de la UE sobre el Castillo de Praga. Cuando fui presidente nunca fue izado allí. Lo considero antinatural, un asunto artificial la creación de una cierta Europa común. Es mi postura y la mantendré hasta el final. Y explico por qué. La R. Checa es un país pequeño. Cerca de cuatrocientos años estuvimos bajo el dominio de los Habsburgo y nos esforzamos con todas las fuerzas de librarnos de esa opresión. Aquella era una idea nacional. En la segunda mitad del siglo XX vivimos bajo la mano de Moscú. Y nos alegramos de haber obtenido la independencia tras la caída del régimen comunista. Y he aquí que de nuevo, (¡por tercera vez!), ¿vamos a perder la soberanía para encontrarnos ahora ya bajo la imposición de Bruselas? Desde el punto de vista de la perspectiva histórica es un verdadero atolladero. Yo soñaría con evitarlo.

–Pero, todo parece indicar que a la R. Checa amenaza una integración más estrecha en los marcos de la UE, a saber, el ingreso en la eurozona. Así lo manifestó, al abandonar el cargo de primer ministro Jiri Rusnok, a quien le auguran poco menos que el puesto de presidente del Banco Nacional Checo…

–Me asombró sobremanera. Y ello porque, según un último sondeo, solo el 6% de los checos quisiera entrar en la zona del euro. El 16% habla de una perspectiva lejana. Ello significa que el 78 % se opone categóricamente a renunciar a la corona. Pero, está claro que la opinión de las personas no es una garantía frente a los pasos errados del gobierno.

–¿Qué papel desempeña la corona en el período de la crisis financiera?

-Ella nos ayudó mucho, muchísimo en las maniobras de la cotización monetaria. Pero, hay que recordar que, un 85 % de las exportaciones checas van a la UE. No podemos distanciarnos del todo de los cataclismos en la eurozona. Su Europa cae en el estancamiento se verá frenada también la economía checa. La corona no puede, lamentablemente, defendernos del todo del caos en la eurozona.

–¿Cuál es su previsión de las perspectivas de la moneda europea? No parece ser tan pesimista como antes con respecto a ella…

–El euro fue un error trágico, una decisión voluntarista de políticos europeos. En nada ha cambiado mi actitud crítica hacia el euro desde el momento de su introducción

–La R. Checa, al igual que todos en la UE, desean la independencia de los agentes energéticos rusos. Pero, no se ha plasmado la apuesta a la alternativa en la forma del gas de esquisto. ¿Cómo serán en adelante las relaciones en el mercado energético europeo? ¿Mantendrá Rusia el liderazgo?

–Como economista considero del todo absurdos los juegos políticos, vinculados a supuestos temores de la dependencia de los suministros rusos de petróleo y de gas. Es necesario tomar decisiones económicas normales. Donde sea más conveniente el precio, el que tenga más fiable el transporte, a ese hay que comprarle hidrocarburos. Ya sea Rusia o, por ejemplo, Azerbaiyán. Pero, cuando veo como los políticos en Bruselas se tornan de súbito expertos en energía y dictan qué gasoducto o qué ruta es más conveniente simplemente quedo perplejo. Pues, no es su tema: aquí es importante la opinión de los especialistas.

–No solo la liberalización del mercado energético opaca las relaciones de Rusia y la UE. Persiste el tema crispante permanente del escudo antimisiles, de la defensa de los DDHH, y muchos otros. ¿Cómo librarse de todo ese cúmulo de reclamos recíprocos y de incomprensiones?

–Los problemas inventados hay que relegarlos a un segundo plano. Por ejemplo, no considero que el tema de la defensa antimisiles puede en 2014 complicar las relaciones ruso-europeas. A no ser que los periodistas vayan a orquestarla todo este tiempo…

–Señor presidente, ¿no ha pensado retornar a la política real? Como la señora Livia Klausová, que se desempeña como embajadora en Eslovaquia?

–La señora Klausová no regresó a la política real. Todos los embajadores le confirmarán que no se dedican a la política exactamente. Puedo solo decir que hoy no me animan ambiciones políticas. Aunque circulen ahora muchas elucubraciones con respecto a mi participación en los comicios al parlamento europeo de mayo de este año. ¡Oh no! No pienso despilfarrar, digamos, “mis años jóvenes” en un organismo tan absurdo como el Parlamento Europeo.