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El Gobierno debe responder a los criminales judíos: La entidad genocida sionista detuvo y torturó a un soldado español en El Líbano

El Gobierno debe responder a los criminales judíos: La entidad genocida sionista detuvo y torturó a un soldado español en El Líbano
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Por Administrator
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directorelespiadigitales/8/8/23
viernes 10 de abril de 2026, 22:00h
El Ejército de Israel mantuvo retenido este martes durante una hora aproximada a un soldado español, casco azul de la ONU en Líbano.
El incidente tuvo lugar cuando el convoy de militares españoles estaba llevando aprovisionamientos a la misión de paz y varios soldados israelíes les dieron el alto y retuvieron al casco azul español.
Militares Con Futuro planta cara a Israel y exige sanciones por la violencia contra un suboficial en el Líbano
El respeto a España y a nuestras Fuerzas Armadas no puede ser pisoteado con total impunidad. La escalada de tensión en Oriente Medio ha cruzado una línea roja inaceptable para nuestra dignidad como país. Los recientes acontecimientos en el sur del Líbano no son un mero «incidente diplomático» ni un suceso habitual en zona de operaciones; estamos hablando de un ataque directo, físico y deliberado contra nuestras tropas desplegadas bajo el paraguas de Naciones Unidas. Un atropello ante el que la diplomacia española está mostrando una preocupante falta de contundencia.
Los hechos, que revisten una gravedad extrema, retratan una agresión injustificable por parte del Estado de Israel. Todo ocurrió cuando un convoy logístico español, en pleno cumplimiento de su misión internacional, fue interceptado y bloqueado de forma coercitiva por una patrulla de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). No hubo mediar palabra, ni respeto a los distintivos de la FINUL que protegen a nuestros cascos azules.
Violencia física y retención ilegal
La escalada de la patrulla israelí fue inmediata y manifiestamente hostil. En el transcurso de este injustificable bloqueo, un sargento español fue extraído de su vehículo militar por un mando israelí que empleó una violencia física evidente. Que un mando de un ejército extranjero ponga la mano encima a un suboficial español, arrancándolo de su posición a la fuerza, es una afrenta que ningún Estado soberano debería tolerar.
Pero el escarnio no terminó ahí. Nuestro compatriota fue introducido a la fuerza en un vehículo de las FDI y trasladado a una aldea bajo control israelí, donde se le mantuvo retenido de forma irregular durante, al menos, una hora. Hablamos, presuntamente, de una privación de libertad en toda regla, una grave vulneración de las normas de derecho internacional que protegen al personal de las misiones de mantenimiento de la paz, así como una vulneración clara de la Resolución 1701 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.
La liberación del sargento español solo fue posible gracias a la rápida presión diplomática y a la intervención de la comandancia de la misión. Sin embargo, el daño ya estaba hecho. La imagen de un soldado de España vejado y retenido por una potencia extranjera mientras realizaba labores de paz es una mancha que exige responsabilidades inmediatas y al más alto nivel.
El Gobierno ha calificado el suceso como un «acto absolutamente hostil», pero las protestas diplomáticas de guante blanco no son suficientes cuando se ha agredido físicamente a uno de los nuestros. Ante este panorama de tibieza institucional, ha tenido que ser el propio ámbito castrense el que alce la voz para exigir justicia y arropar al militar atacado.
Desde el asociacionismo militar se ha emitido una condena frontal, exigiendo sanciones inmediatas y una investigación real ante esta inadmisible agresión. La asociación Militares Con Futuro ha puesto sobre la mesa las demandas que cualquier ciudadano esperaría de su Ejecutivo:
  • Investigación sin cortapisas:Exigen a la ministra de Defensa que se asegure, utilizando todas las vías disponibles en la ONU, de que el ejército israelí realiza una verdadera y rigurosa investigación de lo ocurrido. No se puede aceptar que la geopolítica entierre este atropello en la impunidad.
  • Sanciones disciplinarias:El Estado de Israel tiene la obligación de investigar, procesar y sancionar a los responsables de esta presunta agresión. Resulta fundamental que se valore la imposición de sanciones severas para garantizar la seguridad de las misiones en la zona.
  • Protección integral al soldado:Instan al Ministerio de Defensa a que trate con especial cuidado al militar afectado, brindándole toda la cobertura institucional, médica, psicológica y profesional necesaria tras el grave episodio de violencia padecido.
«Nuestros soldados no son moneda de cambio diplomática. Exigiremos que el peso de la legalidad internacional se aplique con la misma fuerza con la que fue agredido nuestro compañero.»
El mensaje es nítido. España no puede permitir que sus tropas, que se juegan la vida a miles de kilómetros de casa para mantener la estabilidad internacional, sean tratadas como rehenes o sacos de boxeo en el tablero de Oriente Medio. El Ministerio de Asuntos Exteriores y el Ministerio de Defensa deben pasar de las palabras a los hechos. Se ha agredido a un militar español y se ha insultado a nuestra bandera. El silencio cómplice o la inacción burocrática ya no son una opción aceptable.
Declaración de UNIFIL sobre la detención de un soldado de mantenimiento de la paz por parte de las FDI (7 de abril de 2026)
Esta tarde, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) detuvieron a un soldado de mantenimiento de la paz de UNIFIL después de bloquear un convoy logístico. Tras contactos directos e inmediatos por parte del Jefe de Misión y Comandante de Fuerzas de UNIFIL y nuestra Sección de Enlace, el soldado de mantenimiento de la paz fue liberado en menos de una hora.
Cualquier detención de un soldado de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas es una violación flagrante del derecho internacional. Cualquier interferencia con el trabajo de los soldados de mantenimiento de la paz también es una violación de la resolución 1701.
Esperamos el pleno respeto del estatus protegido de los soldados de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas por parte de todos los actores, y que todos los actores se abstengan de interferir con su libertad de movimiento de cualquier manera.
España convoca a la embajadora en funciones de Israel en protesta por la retención de un casco azul español en Líbano
El Ministerio de Asuntos Exteriores de España convocó a la embajadora en funciones de Israel en España, Dana Erlich, para protestar “por la injustificable retención” de un soldado español de la misión de paz de la ONU en Líbano (FINUL) por el ejército israelí, que ya ha sido puesto en libertad.
El casco azul español había sido detenido el martes después de que el ejército de Israel bloqueara un convoy logístico de la misión de FINUL en el Líbano y fue liberado después de que España trasladara su “más enérgica protesta” tanto ante las Naciones Unidas como ante el régimen de Israel.

  • Italia ha convocado ahora al embajador israelí después de que las fuerzas de las FDI también dispararan contra un convoy italiano de la FINUL en el sur del Líbano hoy. Ministro de asuntos exteriores Tajani: "Los soldados italianos en el Líbano no deben ser tocados".
  • El Jefe Militar de UNIFIL en El Líbano acusa a ISRAEL de graves violaciones del Derecho Internacional en sus ataques contra cascos azules de la ONU, incluido el Sargento Español secuestrado y torturado.
Análisis: El entorno Trump debate cómo castigar a España: retirar las bases o pedir la descolonización de Ceuta y Melilla
Ignacio Cembrero
Los unos apuestan por trasladar las bases de Rota y Morón fuera de España; los otros preconizan por poner en apuros al Gobierno español a propósito de Ceuta y Melilla. En los círculos ultraconservadores y proisraelíes de EEUU surgen más voces partidarias de sancionar a España por vetar el uso de su espacio aéreo a los aviones estadounidenses que participan en la guerra contra Irán.
Una de las últimas voces en sumarse a esta campaña ha sido Mario Díaz-Balart, legislador republicano por Florida y presidente del Subcomité de Seguridad Nacional en la Cámara de Representantes. Ceuta y Melilla, dijo, “no se encuentran en el territorio geográfico de España”, sino “en el territorio de Marruecos”. Su destino no es el statu quo, sino que ha de determinarse “negociando y discutiendo entre amigos y aliados”, añadió.
Este congresista comparte orígenes cubanos con Marco Rubio, secretario de Estado, con el que mantiene además una estrecha relación. Rubio ya declaró a Al Jazeera, la televisión qatarí, que era “muy decepcionante” que aliados de la OTAN como España vetasen sus bases y su espacio aéreo al esfuerzo de guerra de EEUU. Una vez terminada, Washington reexaminará el funcionamiento de la organización, anunció.
El senador republicano Lindsey Graham lleva, por su parte, semanas recomendando a Donald Trump, en redes sociales y en la televisión Fox, “cerrar las bases aéreas estadounidenses en España y trasladarlas a un país que permita que estos recursos se utilicen para proteger a EEUU y al mundo”. “Cuanto antes se haga, mejor”, concluyó. Graham desempeña un papel destacado en el Comité de las Fuerzas Armadas del Senado.
Un semanario ultraconservador, el Washington Examiner, dedicó, por primera vez, un editorial al papel de España en la guerra. En el texto, plagado de datos erróneos, preconiza punir al presidente Pedro Sánchez para “enviar así un mensaje a sus aliados” europeos, también reacios a prestar apoyo a EEUU. ¿Cómo? “Trasladando sus recursos y compromisos militares de España a Portugal”, que puso a disposición del Pentágono sus aeropuertos en las islas Azores. A eso se añadiría la “imposición de medidas económicas punitivas”.
Los primeros en abrir fuego cronológicamente contra el Gobierno de Sánchez fueron analistas de un par de think tanks conservadores, el American Enterprise Institute de Washington y el Middle East Forum de Filadelfia. El primero y más vehemente de todos sus polemistas ha sido Michael Rubin, exfuncionario del Pentágono y ahora director de análisis en el Middle East Forum. Desde hace un mes se empeña en tachar de “colonias” a Ceuta y Melilla.
Rubin perdió ya toda medida en un artículo publicado la semana pasada en el Washington Examiner. Insta al Departamento de Estado nada menos que a incluir a España en la lista de Estados que patrocinan el terrorismo por sus supuestas relaciones con Hamás y los Guardianes de la Revolución en Irán. Pide que no se otorguen visados a los residentes en Ceuta y Melilla, que han de ser considerados como “territorio marroquí ocupado”. El País Vasco debería, según él, ser autorizado a abrir una embajada en Washington como los países bálticos pudieron hacerlo en tiempos de la URSS. En cuanto a Cataluña, quizás EEUU podría ser la primera potencia que reconozca su República cuando la proclame.
Menos furibundo, José Lev Álvarez, un exoficial del Ejército israelí que posee también la nacionalidad estadounidense, sugiere en el Middle East Forum otra vía para forzar a España a cooperar con EEUU. Esa “arquitectura de seguridad en desarrollo entre Israel y Marruecos crea una nueva realidad para Washington en el Mediterráneo occidental que la Casa Blanca puede utilizar como palanca para influir en España fomentando una reorientación” de su política exterior, escribe.
Se trata, según el autor, de “enviar un mensaje a Madrid de que su extravío estratégico tiene consecuencias, especialmente en relación a Ceuta, Melilla y las islas Canarias”. Las tiene porque “esos territorios se encuentran en una zona gris del Artículo 5 [del tratado fundacional] de la OTAN donde las garantías de defensa colectiva son menos explícitas que para Europa continental”. A juzgar por las últimas palabras de Trump, esas garantías ya se han esfumado para todo el Viejo Continente.
El analista marroquí Amine Ayub formulaba el domingo la misma advertencia velada en las páginas del mismo think tank. “Al enemistarse con EEUU en este momento crítico, España pone en riesgo la seguridad de las islas Canarias, Ceuta y Melilla”, escribió. “A medida que el interés estratégico estadounidense se desplaza hacia Rabat —un socio prooccidental y firmante de los Acuerdos de Abraham con un presupuesto de defensa que aumentó en 2026 un 17,6%— España corre el riesgo de quedar desamparada en su flanco sur”, concluye.
Sin arremeter contra Sánchez, Imran Khalid, analista geopolítico, constata con amargura en The Hill, una publicación influyente de Washington, que “la postura de España es particularmente relevante porque no se trata de un acto aislado de desafío”. “Refleja una creciente inquietud en todo el continente europeo respecto al carácter unilateral de la reciente política exterior estadounidense”, prosigue. “Otras capitales europeas observan a Madrid con una mezcla de ansiedad y discreta admiración”, concluye.
Cuando empezó la guerra, Sánchez parecía estar solo en Europa, apenas secundado por el primer ministro de Noruega, el laborista Jonas Gahr Støre. Recientemente otros gobiernos se han ido acercando a su rechazo al ataque a Irán solo que con discreción. Hasta la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, lideresa de un partido derechista, tomó decisiones similares a su homólogo español que disgustan a EEUU. La diferencia es que actuó sin apenas hacer ruido.
Rota y Morón
La evocación del traslado de las bases de Rota y Morón contraría, por otra parte, a los militares norteamericanos. Las bases en España proporcionan a EEUU una ventaja en los conflictos de Oriente Medio e Indo-Pacífico”, titulaba la semana pasada Stars & Stripes, un diario financiado por el Pentágono y que suele reflejar el punto de vista de los altos mandos de las Fuerzas Armadas.
Todos estos analistas ultraconservadores apenas mencionan en sus artículos las sanciones económicas a España que Trump encargó preparar, el 3 de marzo, a su secretario del Tesoro, Scott Bessent. A día de hoy no se ha anunciado ninguna, quizás porque son de muy difícil puesta en práctica. Sería además un tanto incongruente castigar a España después de haber levantado a Irán durante un mes la prohibición de exportar su petróleo ya cargado en buques.
El presidente republicano es tan incoherente que, desde que hace una semana se anunció el veto del espacio aéreo español para sus aviones, ha dedicado el grueso de sus embestidas al primer ministro británico, ​Keir Starmer. Y eso que el Reino Unido es la potencia del Viejo Continente que más facilidades da a EEUU para llevar a cabo su mayor guerra en Oriente Medio desde 2003. “Trump está acelerando el regreso de Gran Bretaña a la UE”, señaló ayer Gideon Rachman, el columnista de política internacional del Financial Times.
Fuente El Confidencial