El Comité de Investigaciones ruso ha abierto una causa penal contra Dmitri Yarosh, líder del Sector Derecho ucraniano, por instar a terroristas chechenos a unir sus fuerzas en la lucha contra Rusia."Se enfrenta a dos cargos: instigar públicamente al extremismo y al terrorismo", contó Vladímir Markin, portavoz del Comité, citado por agencias de información rusas. Según Markin, los investigadores rusos intentan solicitar una orden de búsqueda y captura internacional.
Anteriormente Yarosh se dirigió a Doku Umarov, reconocido, incluso por EE.UU., como uno de los terroristas más buscados, para que se uniera al pueblo ucraniano en su lucha contra de los 'invasores rusos'.
Se enfrenta a dos cargos: instigar públicamente al extremismo y al terrorismo
En su declaración publicada en la página de Sector Derecho en la red social Vkontakte, Yarosh señala que "muchos ucranianos” apoyaron a los chechenos contra las tropas rusas “con las armas en la mano” y ahora "llegó la hora de apoyar a Ucrania", tal y como publicó hace unos días El Espía Digital. Más tarde la página en la red social fue bloqueada a petición de Roskomnadzor, órgano ejecutivo federal encargado de la supervisión de los medios de comunicación, incluidos los medios electrónicos y tecnologías de la información y las telecomunicaciones.
Al cabo de unas horas, Artióm Skoropaskiy, representante de Sector Derecho, declaró que esta información apareció en internet después de que fuera 'hackeada' la cuenta de uno de los administradores del grupo en la red social Vkontakte.
Dmitri Yarosh, subsecretario del autoproclamado Consejo de Seguridad y Defensa de Ucrania y líder del grupo nacionalista radical Sector Derecho, se muestra firme en sus declaraciones, apelando a la destrucción y la división del "imperio de Moscú" y apoyando abiertamente a los milicianos chechenos y la agresión a Georgia. Yarosh cree que Rusia es "el enemigo eterno" de Ucrania y ha dicho que la guerra entre los dos países es "inevitable".
Durante los recientes disturbios en Ucrania, Yarosh rechazó cualquier negociación con el Gobierno legítimo ucraniano, llamando a sus seguidores a desafiar las treguas y acuerdos del Gobierno y la oposición.
Doku Umarov, uno de los terroristas chechenos más peligrosos, asumió la responsabilidad de los atentados terroristas cometidos en territorio de la Federación Rusa. Entre ellos, las explosiones en el metro de Moscú en 2010 y la explosión en el aeropuerto Domodedovo en 2011, como ya se publicaba hace unos días. En 2010, EE.UU. incluyó oficialmente a Umarov en la lista de terroristas internacionales, y en 2011 el Consejo de Seguridad de la ONU lo añadió a la lista de terroristas vinculados a Al Qaeda.
Activista de Maidán: "Había muchos mercenarios de EE.UU. y Alemania"
“Entre los participantes en las protestas antigubernamentales en Kiev había muchos mercenarios de países occidentales”. Son declaraciones de uno de los activistas detenidos por los disturbios en Maidán. "No había muchos rusos, pero sí unos 60 estadounidenses y 30 o 40 alemanes, quizá más", contó el activista, de nombre, Vladislav.
"También había polacos, turcos y gente de otros países", dijo y, añadió, que algunos llevaban armas de fuego. "Eran muy agresivos, estaban bebidos y drogados", según la descripción de la situación en Maidán, tal como él la vio.
"Los líderes del Sector Derecho golpeaban a todo aquel que no les obedecía o que cometía algún error. A algunos simplemente los mataron", contó Vladislav, que también estuvo en Kiev como mercenario, aunque abandonó la protesta cuando, tras una discusión con uno de los líderes decidió, según relata, no tentar la suerte y marcharse.
Vladislav, que llegó a Ucrania desde Rusia, fue detenido por los guardias fronterizos rusos y actualmente está bajo investigación por actividades mercenarias, por las que se enfrentaría a varios años de prisión.
Los Bérkut ucranianos se enfrentaron a fuerzas bien pagadas y bien entrenadas
Después de varios meses de violentos enfrentamientos en Ucrania, las fuerzas especiales antidisturbios, los Bérkut, algunos de los cuales pagaron con su vida su fidelidad a las autoridades, han dejado de existir.
Su desaparición llegó después de que las llamadas nuevas autoridades auspiciadas por EEUU y la OTAN, se apresuraran a disolver esta unidad especial. En algunas regiones de Ucrania occidental, los agentes fueron obligados a arrodillarse públicamente y pedir clemencia mientras los locales les gritaban "vergüenza" y lanzaban objetos contra ellos.
"Es muy difícil para nosotros. Son muchas las personas entre nosotros que sacrificaron su salud y sus vidas para proteger a los ciudadanos y después de 22 años de servicio nos han tirado como basura. Es muy doloroso", comentó Víktor Denísov, quien sirvió dos décadas en la Policía ucraniana.
Según Denísov, los Bérkut que prestaron servicio en Kiev no estaban preparados para enfrentarse a los manifestantes armados mientras cumplían su deber."Lo que pasaba era una verdadera guerra. Y solo gente con experiencia, con entrenamiento especial puede soportarlo", agregó.
La semana pasada el presidente destituido, Víktor Yanukóvich, se disculpó por la falta de preparación de los antidisturbios.
"A los agentes antidisturbios de Bérkut los atacaban con cócteles molotov, los prendían en llamas, les disparaban y los mataban. Yo ya me he disculpado con ellos, y quiero hacerlo una vez más", dijo Yanukóvich durante una conferencia de prensa.
"No puedo decir que no acepto estas disculpas. Pero al final del día ya no luchábamos por Yanukóvich, no le protegíamos personalmente. Simplemente intentábamos guardar el orden público para que el Estado pudiera funcionar", relató Denísov.
Algunos incluso creen que el balance de las fuerzas era desigual. Así, Vladímir Krashevski, jefe de la asociación de veteranos antidisturbios, dice que los activistas armados que desataron la violencia estaban mejor preparados. "Los Bérkut han afrontado fuerzas bien pagadas y bien entrenadas. Una fuerza que era bien consciente de la situación, que conocía nuestras tácticas y estrategias", dijo Krashevski.
Pero incluso con una reputación socavada, hay todavía lugares donde los Bérkut son respetados: la región autónoma de Crimea. Además, en la ciudad de Simferópol, el Consulado General de Rusia comenzó a emitir pasaportes rusos a los ex agentes de las unidades antidisturbios ucranianas. En Sebastopol la gente los recibió como a héroes, tendiéndoles una mano en el momento más difícil.
"Protegemos a los Bérkut de los criminales que llegaron al poder como resultado de una revuelta militar y controlan el Gobierno títere que presenta leyes a punta de pistola, incluso desarman a los antidisturbios y los persiguen. Protegemos a sus familias. Los Bérkut son nuestros defensores contra los grupos armados que causan terror en otras regiones de Ucrania", comentó por su parte Mijaíl, un habitante de Crimea.
En Crimea las autoridades, que no reconocen al nuevo poder de Kiev ni sus leyes, se han negado a desarmar a los Bérkut e incluso los han reforzado. Los propios agentes dicen que no quieren la violencia, pero sólo en el caso de que la situación se desborde y la región esté en peligro, actuarán.