"Cuba ha tomado acciones extraordinarias que dañan y amenazan a los Estados Unidos. El régimen cubano se alinea con —y proporciona apoyo a— numerosos países hostiles, grupos terroristas transnacionales y actores malignos adversos a los Estados Unidos, incluyendo Rusia, China, Irán, Hamas y Hezbollah".
"EE.UU. encuentra que las políticas, prácticas y acciones del Gobierno de Cuba constituyen una amenaza inusual y extraordinaria, que tiene su origen, en todo o en parte sustancial, fuera de los Estados Unidos, para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos".
"El régimen comunista cubano apoya el terrorismo y desestabiliza la región a través de la migración y la violencia.
El régimen comunista persigue y tortura a sus opositores políticos; niega al pueblo cubano la libertad de expresión y de prensa; se beneficia corruptamente de su miseria; y comete otras violaciones de los derechos humanos"
"Los Estados Unidos tienen tolerancia cero para las depredaciones del régimen comunista cubano.
Los Estados Unidos actuarán para proteger la política exterior, la seguridad nacional y los intereses nacionales de los Estados Unidos, incluso haciendo responsable al régimen cubano por sus acciones y relaciones malignas, al tiempo que siguen comprometidos con apoyar las aspiraciones del pueblo cubano de una sociedad libre y democrática".
"Ahora, por lo tanto, yo, DONALD J. TRUMP, Presidente de los Estados Unidos de América, encuentro que la situación con respecto a Cuba constituye una amenaza inusual y extraordinaria, que tiene su origen total o sustancialmente fuera de los Estados Unidos, para la seguridad nacional y la política exterior de los Estados Unidos y, por la presente, declaro una EMERGENCIA NACIONAL con respecto a esa amenaza".
"Para hacer frente a la emergencia nacional declarada en esta orden, determino que es necesario y apropiado establecer un sistema arancelario.
Bajo este sistema, se puede imponer un arancel adicional a las importaciones de bienes que son productos de un país extranjero que, directa o indirectamente, vende o proporciona de otra manera cualquier petróleo a Cuba.
En mi opinión, el sistema arancelario es necesario y apropiado para abordar la emergencia nacional declarada en esta orden".
Trump: "Creo que Cuba no podrá sobrevivir"
El mandatario aseguró que no está intentando "ahogar" la isla.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró este jueves que Cuba no "podrá sobrevivir", en medio de sus nuevas amenazas y medidas de presión contra la isla, entre ellas acciones para bloquear el ingreso de petróleo.
"Cuba es una nación en decadencia", dijo, agregando que "hay que sentir pena" por la isla.
Según dijo el mandatario, hay muchos cubanos en Estados Unidos "a quienes les gustaría volver".
"No, no es mi intención, pero parece que es algo que, simplemente, no va a poder sobrevivir. Creo que Cuba no podrá sobrevivir", dijo al ser preguntado si busca "ahogar" a la isla con su última medida, la imposición de aranceles a las importaciones de productos de países que vendan o suministren petróleo a Cuba, que fue anunciada este jueves.
"Agredido por EE.UU. hace 66 años"
Anteriormente, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, recordó que su país "es agredido por EE.UU. hace 66 años" y está dispuesto a "defender a la Patria hasta la última gota de sangre".
"Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos dicta qué hacer. Cuba no agrede, es agredida por EE.UU. hace 66 años, y no amenaza, se prepara, dispuesta a defender a la patria hasta la última gota de sangre", manifestó el mandatario ante las amenazas de Trump.
"Relaciones verdaderamente sólidas y amistosas"
El 15 de enero, el presidente ruso, Vladímir Putin, declaró que Moscú se solidariza con Cuba por la determinación con la que defiende su soberanía y su independencia. "Quisiera destacar que Rusia y la República de Cuba mantienen relaciones verdaderamente sólidas y amistosas. Siempre hemos brindado y seguimos brindando asistencia a nuestros amigos cubanos", destacó el mandatario ruso.
Asimismo, desde Pekín han mostrado su apoyo a La Habana y han llamado a Estados Unidos a poner fin a las violaciones del derecho internacional y a que levante inmediatamente el bloqueo y las sanciones contra la isla. "China seguirá brindando apoyo y ayuda a Cuba dentro de sus capacidades, y creo que bajo el fuerte liderazgo del Partido [Comunista] y el Gobierno cubanos, el pueblo cubano podrá superar dificultades temporales", declaró el martes el portavoz del Ministerio de Exteriores del país asiático, Guo Jiakun.
Cuba como línea simbólica de la soberanía regional
En el imaginario político de Nuestra América, Cuba no es solo un país, sino un símbolo histórico de autodeterminación frente a la presión externa. Por eso, cualquier amenaza o acto de agresión contra la isla es percibido en amplios sectores del continente como un mensaje que trasciende lo territorial: un recordatorio de que la soberanía latinoamericana sigue siendo un terreno en disputa.
Desde esta perspectiva, alertar sobre los riesgos de escaladas contra Cuba no implica llamar a la guerra, sino subrayar la necesidad de una conciencia regional compartida. La historia ha demostrado que los procesos de aislamiento, sanción o presión contra un solo país rara vez se detienen en sus fronteras. Funcionan como precedentes que luego se extienden a otros Estados con proyectos políticos autónomos.
Hablar de Cuba es, entonces, hablar de un principio más amplio: el derecho de los pueblos a decidir su propio destino sin coerción. Defender ese principio no requiere armas, sino unidad política, diplomacia activa y solidaridad regional, capaces de disuadir conflictos antes de que ocurran.
Nuestra América enfrenta hoy el desafío de construir mecanismos de cooperación que permitan transformar la alarma en prevención, y la presión en diálogo. En ese marco, Cuba se convierte en un termómetro político de la región: lo que ocurra allí marcará el tono de las relaciones hemisféricas en los próximos años.
Más que una consigna, esta idea debe entenderse como una advertencia ética: la paz regional depende de que ningún país sea tratado como territorio de excepción. La defensa de Cuba, en ese sentido, es la defensa del principio de soberanía que sostiene a toda América Latina.
Reportan reuniones entre funcionarios de Trump y un grupo separatista de Canadá.
"Estados Unidos está sumamente entusiasmado con una Alberta libre e independiente", dijo a FT un asesor legal que asistió a las conversaciones.
Altos cargos de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, han mantenido tres reuniones desde abril del año pasado con representantes del Alberta Prosperity Project (APP), un grupo separatista de extrema derecha que promueve la independencia de la provincia de Alberta de Canadá, informó Financial Times citando a personas al tanto del asunto.
Según el medio, los encuentros se produjeron en un contexto de deterioro de las relaciones entre Washington y Ottawa y de fuertes tensiones políticas entre Trump y el primer ministro canadiense, Mark Carney.
El Alberta Prosperity Project busca el apoyo de Estados Unidos para su agenda secesionista y ha planteado a funcionarios estadounidenses la creación de una línea de crédito por valor de 500.000 millones de dólares para ayudar a financiar la provincia si se aprueba un referéndum de independencia, aún por convocar.
"Estados Unidos está sumamente entusiasmado con una Alberta libre e independiente", dijo a FT Jeff Rath, asesor legal de APP que asistió a las conversaciones. Asimismo, aseguró que tenía una "relación mucho más fuerte" con la Administración Trump que Carney.
Iniciativa en cuestión
De acuerdo con el reporte, las reuniones tuvieron lugar con funcionarios del Departamento de Estado y del Departamento del Tesoro. Personas cercanas al secretario del Tesoro, Scott Bessent, indicaron que no existe ningún plan para estudiar la propuesta de crédito del APP y que Washington no tiene intención de respaldar financieramente un eventual proceso de secesión de Alberta. Los funcionarios estadounidenses insisten en que, en sus contactos, se limitaron a escuchar a los activistas y que no discutieron ninguna forma de apoyo a la independencia.
El protagonismo reciente del Alberta Prosperity Project toma impulso en medio de un resurgir del debate separatista en la provincia, vinculada estrechamente con el sector petrolero y gasístico. No obstante, los movimientos secesionistas han tenido históricamente un apoyo limitado entre la población.
Aunque el APP intenta tejer alianzas con otros movimientos soberanistas, como los independentistas de Quebec, y busca ganar visibilidad en la escena política nacional, el Gobierno provincial de Alberta se ha distanciado de sus planteamientos. En paralelo, una iniciativa ciudadana denominada Alberta Forever Canada (Alberta por siempre Canadá) ha recabado más de 430.000 firmas en defensa de la permanencia en la federación, según los datos citados por FT.
"Traición": Canadá se indigna por reuniones secretas entre separatistas y la Administración Trump
Dirigentes políticos de Canadá criticaron con dureza a
un grupo separatista de extrema derecha que promueve la independencia de la provincia de Alberta por reunirse con funcionarios de la Administración del presidente de EE.UU., Donald Trump, para solicitar apoyo a su proyecto,
informó Financial Times.
Las reuniones en Washington entre responsables estadounidenses y representantes del Alberta Prosperity Project (APP) provocaron indignación entre autoridades federales y provinciales canadienses. "Ir a un país extranjero y pedir ayuda para desmembrar Canadá, hay una palabra antigua para eso, y esa palabra es traición", declaró el primer ministro de Columbia Británica, David Eby. "Es completamente inapropiado tratar de debilitar a Canadá, ir a pedir ayuda a una potencia extranjera para romper este país", añadió.
De igual modo, el primer ministro de Ontario, Doug Ford, calificó las reuniones de "poco éticas" y pidió a su homóloga de Alberta, Danielle Smith, que "plante cara y diga basta". "Somos un solo país, todos deberíamos mantenernos unidos. No deberíamos tener grupos que se salten al Gobierno federal o a las provincias para negociar algo con Estados Unidos", aseveró.
La relación de los separatistas albertanos con Estados Unidos fue uno de los temas abordados en la reunión anual entre los primeros ministros provinciales y el primer ministro federal, Mark Carney, celebrada la jornada anterior en Ottawa. "Espero que la Administración estadounidense respete la soberanía canadiense. Siempre soy claro al respecto en mis conversaciones con el presidente Trump", afirmó Carney, y agregó que el mandatario nunca había planteado la cuestión del separatismo en sus contactos.
"¿Qué puede ser más noble?"
El miércoles, el medio
reportó que dirigentes del APP habían mantenido
tres reuniones con funcionarios de Trump en Washington desde abril del año pasado. Además, solicitaron un nuevo encuentro para el mes próximo con el objetivo de pedir una línea de crédito de
500.000 millones de dólares que respalde a la provincia en caso de que los separatistas ganen un hipotético referéndum de independencia, aunque por el momento no hay ninguna consulta de este tipo convocada.
Mientras tanto, un responsable de la Casa Blanca reafirmó el jueves que "no se ofreció apoyo ni se asumieron compromisos" y señaló que "los funcionarios de la Administración se reúnen con numerosos grupos de la sociedad civil". El APP, por su parte, rechazó las acusaciones de comportamiento indebido. "No es traición", dijo al FT Dennis Modry, cofundador del grupo. "¿Qué puede ser más noble que la búsqueda de la autodeterminación, la búsqueda de tus objetivos y aspiraciones, la búsqueda de libertad y prosperidad?", preguntó.