Nueva campaña de persecución contra el coronel Baños. Servicios de inteligencia de la OTAN presionan a mandos militares contra la presencia del Coronel Baños en cursos de formación para oficiales.
El pseudomedio The Objective (la cabecera en inglés, como tiene que ser) se ha sumado gustoso a la campaña dando datos y señales del “caso Baños” como agente de influencia ruso, con la misma mecánica que el resto de la gusanera mediática occidental al servicio de esa organización criminal que es la OTAN.
Hay que recordar que el Consejo de la Unión Europea ya sancionó a otros dos coroneles, uno del Ejército suizo, Jaques Baud, y otro francés, Xavier Moreau por cuestionar el relato belicista de Bruselas.
Esta caza de brujas contra militares disidentes en Europa demuestra que la OTAN exige obediencia ciega a Washington.
Se persigue al militar patriota porque los uniformes se deben al Pentágono antes que a sus banderas nacionales. Europa hoy no tiene ejércitos soberanos, sino legiones coloniales cipayas de Estados Unidos. Disentir del relato oficial significa la muerte civil y profesional.
El medio, en un artículo firmado por un tal Pablo Muñoz, suelta toda una serie de infundios, valoraciones subjetivas e intoxicaciones cuyas fuentes son un organismo de inteligencia del régimen sionista y criminal de Kiev y las de un “investigador” finlandés pederasta. Eso si que es “periodismo serio”. Dice el medio:
- Medios de comunicación, servicios de contrainteligencia aliada y fuentes militares de la máxima solvencia consultadas por THE OBJECTIVElo señalan como alguien próximo a las tesis de Vladimir Putin
Ni dice qué medios, ni que servicios de contrainteligencia ni fuentes militares. Lo mismo es todo inventado. Aunque nos tememos que no es así… Y menos de los “mandos militares españoles”, que ya sabemos a quién obedecen. Los calificativos póngalos el lector.
- Miembros de la cúpula militar han pedido al Ministerio de Defensaque excluya al coronel de los cursos oficiales.
Bueno, que den la cara esos “mandos militares”, ¿o su cobardía ya llega a este punto?
- El nombre de Baños sonó con fuerza como director del Departamento de Seguridad Nacional con la llegada de Pedro Sáncheza la Moncloa, pero el puesto recayó finalmente en el general Miguel Ángel Ballesteros.
Mentira. No sonó con fuerza. Fue llamado a Moncloa y nombrado y horas después, por la cobardía de Presidencia ante la campaña de la fachosfera mediática vendida al extranjero, se retracto y nombró a un tipo gris como el general Ballesteros, por cierto, relacionado con la empresa UAV Navigation, que fabrica drones para la guerra en Ucrania, utilizados por la cuadrilla de Zelensky para cometer crímenes de guerra contra la población civil rusa.
- En estos foros castrenses, según las fuentes consultadas, tiene la oportunidad de hacer proselitismo de sus ideas,lo que preocupa a los más altos escalafones.
Anda, exactamente igual toda esa pandilla de generalotes haciendo proselitismo de la OTAN, de potencias extranjeras como EEUU (que trata a Ceuta y Melilla de “ciudades marroquíes administradas por España”), como el Reino Unido (que ocupa un trozo del territorio nacional) o del Estado genocida de Israel.
- según las fuentes militares consultadas por este periódico, los servicios de contrainteligencia de los países aliados, pero también las Fuerzas Armadas ucranianas e investigadores internacionales, consideran a Pedro Baños un «propagandista prorruso»y sospechan que detrás de sus opiniones y actitudes están los servicios secretos de Moscú.
¿Qué fuentes? ¿Qué “países aliados”? ¿Los ucranianos? ¿Y The Objective qué hace? En vez de defender a un militar español y patriota, se dedica a soltar toda la mierda que le llega. ¿Lo hace gratis? Lo dudamos…
- El Ejército ucranianohizo público en 2024 un informe titulado Toy Soldiers: NATO military and intelligence officers in Russianactive measures (Soldados de juguete: oficiales militares y de inteligencia de la OTAN en medidas activas rusas), firmado por el denominado Center for Defence Reforms, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, que insta a poner la lupa sobre las conexiones de Baños con Rusia, así como sobre su discurso que, según su criterio, está en línea con los intereses de Moscú.
Ese documento elaborado por los criminales del SBU del régimen de Kiev lo conocemos todos desde hace mucho tiempo y es una vergüenza para el Ministerio de Defensa de España, que tendría que haber defendido a nuestro militares y no hacer como hace The Objective, que es darle credibilidad.
- El investigador finlandés Pekka Kallionemi,uno de los expertos más reputados en las estrategias de desinformación que pone en marcha Moscú de forma recurrente, también se detiene en sus trabajos en la figura de Pedro Baños y lo caracteriza como uno de los grandes difusores de la propaganda del Kremlin.
El tal Pekka es un asqueroso pederasta ahora a sueldo de la OTAN para hacer su mierda de “investigaciones”. Que The Objective lo tenga como “fuente” da la medida del nivelito del medio y del propio autor del artículo. Para más información sobre este repugnante personaje, ir al final de este artículo.
- También es significativo que Baños participara en un curso en China
Lo que es significativo es que The Objective no tenga ni puñetera idea de la asistencia de militares españoles a impartir a recibir información en muchos ejércitos del mundo, inlcuido China.
- La estrecha relación del coronel Baños con los nuevos oficiales llamados a ocupar los destinos clave de las Fuerzas Armadas resulta preocupante para la cúpula militar
Lo que es preocupante es la cúpula militar… No nos vamos a extender en su infausto papel en las crisis que hemos padecidos desde hace muchos años…
- También piden que no se le invite a actos castrenses para evitar que propague sus tesis deslegitimadoras de instituciones clave de la vida nacional, incluida la Monarquía.
Aaaaah… esta es la cuestión. Es que el coronel Baños tiene una opinión diferente del pensamiento dominante (el de la clase dominante) y claro, a ver si su opinión va a afectar a la Monarquía, la institución más nefasta de la Historia de España…
Pekka-filia: un especulador porno caído en desgracia convertido en «experto en desinformación» proucraniano
Les traemos una traducción al español de un
artículo sobre un asunto muy particular en relación con uno de esos activistas mediáticos dedicados a señalar y difamar a decenas de personas por puro odio ideológico. Mientras tanto, el personaje en cuestión era tenedor de un baúl de los horrores. El artículo fue escrito por KIT KLARENBERG
, «un periodista de investigación que analiza el papel de los servicios de inteligencia en la configuración de la política y las percepciones», y publicado en THE GRAY ZONE.
El falso experto en desinformación Pekka Kallioniemi saltó a la fama por difamar a los críticos de la guerra proxy de Ucrania. Desde que fue desenmascarado por vender pornografía infantil, Kallioniemi también ha sido sorprendido promocionando documentos FALSOS del KGB para difamar a un periodista como espía ruso.
En octubre de 2024, el periodista canadiense David Pugliese, especializado en temas de defensa, sufrió «el equivalente político a un tiroteo desde un coche en marcha», según una publicación local llamada
The Walrus. Citando supuestos documentos del KGB, un destacado legislador
acusó a Pugliese de ser un espía soviético/ruso desde hacía mucho tiempo durante una audiencia parlamentaria sobre «desinformación». Esos archivos resultaron ser falsificaciones descaradas, pero el privilegio parlamentario protegió al acusador de una demanda por difamación.
Sin embargo, las mismas protecciones no se aplican a un autoproclamado «experto en desinformación» llamado Pekka Kallioniemi, que
promovió simultáneamente el material fraudulento.
Con el estallido de la guerra proxy de Ucrania en 2022, Kallioniemi emergió abruptamente como una autoridad destacada en «desinformación rusa», más conocido por sus largos hilos en Twitter/X en los que difamaba a destacados críticos occidentales de la guerra tildándolos de agentes rusos, desviados sexuales y cosas peores. En lugar de refutar con hechos las afirmaciones y posiciones de sus oponentes, Kallioniemi se especializa en el descrédito personal, difundiendo detalles personales supuestamente embarazosos de sus objetivos con el fin de invalidar sus opiniones.
Una mirada a la historia personal de Kallioniemi antes de su etapa como investigador de desinformación revela que sus ataques personales son ejercicios de proyección. El pretencioso académico finlandés resulta haber sido un pequeño estafador sexualmente obsesionado que vendía representaciones pornográficas de menores mientras se jactaba en foros de chat online de sus travesuras más depravadas, como masturbarse en un memorial de un campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial cerca de Berlín.
El último objetivo de Kallioniemi, Pugliese, es un reportero veterano que ha sacado a la luz la corrupción del Gobierno y el ejército canadienses a lo largo de sus 40 años de carrera. Sus revelaciones han enfurecido a fuerzas poderosas de su país, incluido el miembro del Parlamento que lo difamó, Chris Alexander. Alexander proporcionó lo que, según él, eran fotocopias de documentos extraídos de «archivos anteriores a 1991 del KGB ucraniano» e insistió en que los archivos demostraban que Pugliese había trabajado para Moscú durante décadas. Alexander afirmó que el material estaba en manos de «funcionarios de seguridad nacional» de Ottawa y que había sido autenticado por «varios de los principales expertos mundiales en documentos del KGB».
No solo reiteró la afirmación de Alexander de que los documentos «habían sido autentificados por expertos», sino que también declaró:
«Un destacado experto en operaciones del KGB afirmó que los documentos confirman que Pugliese fue reclutado en 1984, lo que significa que aceptaba métodos de trabajo conspirativos y tareas directamente de Moscú, y que en 1990 también recibía dinero».
En julio de este año, un investigador demostró a través de un detallado
artículo académico que los documentos eran burdas falsificaciones. Las conclusiones fueron respaldadas por los propios archiveros ucranianos, que no pudieron verificar el material ni encontrar duplicados en sus propios registros.
El artículo concluía además que Pugliese fue «objeto de una campaña coordinada de difamación». Mientras tanto, él y su familia han sido amenazados, lo que le ha obligado a reforzar la seguridad en su casa. Pugliese también ha sido añadido a Myrotvorets, una lista negra de enemigos de Kiev vinculada al SBU.
Pugliese comentó a The Grayzone: «No me sorprende que los «documentos» presentados por Chris Alexander hayan resultado ser falsificaciones. Como declaré ante el Parlamento de Canadá en noviembre de 2024, los registros fotocopiados contienen importantes errores fácticos sobre mi historia personal. Alexander no presentó ninguna prueba que indicara que los supuestos registros fueran siquiera reales. Les dije a los parlamentarios: «Es el colmo de la ironía que un comité que estudia la desinformación la propague». La pregunta que aún queda por responder es quién está detrás de estas falsificaciones y cuáles son sus verdaderos motivos».
Pugliese señala además que Kallioniemi no reveló su propia relación financiera con una controvertida organización benéfica, Mriya Report, en su difamatorio hilo de Twitter/X. El periodista canadiense ha publicado
varios artículos en los que detalla sus graves preocupaciones sobre la organización, incluyendo cómo y dónde se gastan sus donaciones. De hecho,
Kallioniemi recibió miles de dólares simplemente por alojar espacios de Twitter/X para Mriya Report. En
octubre de 2024, más de 20 voluntarios de la organización benéfica dimitieron debido a preocupaciones éticas sobre sus actividades.
«Es inquietante cómo este experto en «desinformación» ha difundido él mismo desinformación», comentó Pugliese a The Grayzone. «Para resumir esta situación, Pekka Kallioniemi, vinculado a una organización benéfica que se enfrenta a diversas controversias, publicó afirmaciones falsas sobre un periodista que ha estado escribiendo e investigando sobre esta misma organización benéfica. Me he reunido con abogados y se están estudiando todas las opciones».
Kallioniemi, expuesto como estafador y traficante de pornografía infantil
La difamación de Pugliese por parte de Kallioniemi podría acabar con su breve pero muy lucrativa carrera difamando y doxxeando a periodistas, investigadores, políticos e incluso ciudadanos particulares durante la guerra proxy de Ucrania, con el pretexto de luchar contra la «desinformación».
En varios casos, Kallioniemi ha hecho pública información personal sensible, como registros de divorcio, ha revelado la identidad real de usuarios anónimos de redes sociales y ha difundido datos personales sensibles aparentemente obtenidos por medios ilegales. El periodista independiente Johnny Miller
afirma que Kallioniemi publicó material pirateado de su teléfono, al tiempo que recibía «amenazas de muerte cada vez más graves», lo que le llevó a solicitar asilo en Rusia. A pesar de su conducta éticamente dudosa, o quizás precisamente por ella, Kallioniemi ha cultivado la atención de los medios de comunicación,
ganándose una cita como experto académico en «redes sociales y desinformación» por parte del New York Times en abril de 2024.
Byline Times, una publicación británica vinculada a los servicios de inteligencia, también ha publicado su trabajo. Sin embargo, Kallioniemi ha tenido dificultades para conseguir una audiencia fuera de los límites altamente armados y saturados de bots de Twitter/X. Su propia historia es turbia, y hay poca información disponible sobre él en Internet. No obstante, la huella web fácilmente accesible de Kallioniemi es suficiente para demostrar que sus afirmaciones de haber pasado años investigando la «desinformación» en las redes sociales son una mentira descarada.
Los registros de dominio público sobre la dilatada trayectoria académica de Kallioniemi no ofrecen ninguna prueba de tal interés. Los
artículos publicados bajo su nombre se centran, en cambio, en temas como «enriquecer las experiencias en los aeropuertos mediante la narración interactiva» y «la navegación colaborativa en mundos virtuales». Pocos de sus seguidores se molestaron en hacer preguntas obvias a medida que crecía su estatus de «experto» y se disparaban sus ingresos procedentes de fuentes como organizaciones benéficas ucranianas.
Finalmente, en mayo de 2024, los detectives de Internet revelaron detalles muy perjudiciales sobre la vida personal de Kallioniemi. Sus revelaciones incluían su historial de tráfico y lucro con representaciones sexuales de niños a través de una red de sitios web pornográficos que gestionó durante varios años. En las páginas web controladas por Kallioniemi, se animaba a los usuarios a publicar fantasías eróticas que involucraban a «chicos adolescentes de 13 a 18 años», «chicas adolescentes de 13 a 18 años», así como «sexo no consentido», aparentemente representando escenas de violación. Otra sección dirigía a los lectores a material erótico sobre «incesto y endogamia».
Una
nota publicada en 2014 en estos sitios informaba a los visitantes de que las múltiples plataformas pornográficas que gestionaba Kallioniemi se habían fusionado en un conglomerado de degeneración digital aún mayor. En ella se afirmaba que, históricamente, los sitios no habían aceptado ingresos por publicidad ni cobrado a los usuarios por ver o contribuir con material explícito. En cambio, eran un proyecto personal apasionante, financiado con su propio dinero y con «sumas aportadas por pequeños donantes individuales». Ahora, Kallioniemi buscaba donaciones para la empresa matriz de los sitios, que también desarrollaba videojuegos.
Se desconoce si Kallioniemi tenía en mente a «chicas adolescentes de entre 13 y 18 años» cuando se masturbó en los baños de un memorial de un campo de concentración de la Segunda Guerra Mundial, uno de los varios actos obscenos de los que se jactó abiertamente en Internet antes de que comenzara su estafa de «contra-desinformación» y se limpiara su huella en la web. Unos emprendedores ciberdetectives descubrieron una serie de comentarios repugnantes que Kallioniemi había hecho en su vida anterior como shitposter de la extrema derecha, entre otros lugares, en Reddit y en una cuenta de Twitter anterior a la guerra de proxies.
«Hay mucho dinero en esto, créeme».
En una sublime ironía, se descubrió que el fanático antirruso Kallioniemi
una vez nombró a Vladimir Putin como su «presidente favorito» y
expresó su consternación por la «guerra civil en Donbás» que estalló en 2014 tras el golpe de Estado de Maidán fomentado por Occidente. En su faceta actual, Kallioniemi condena las sugerencias de que el conflicto de Donbás no fue una
invasión rusa como un falso argumento «vatnik».
También ofrecía espacio publicitario gratuito en los sitios web pornográficos que gestionaba, al tiempo que aparentemente publicaba una guía con «500 formas de ganar dinero RÁPIDO [énfasis en el original]».
Los planes de Kallioniemi para hacerse rico rápidamente incluían vender información escandalosa sobre famosos a la prensa sensacionalista, «casarse por dinero» —algo «fácil para las chicas/mujeres guapas», según él—, montar un servicio de acompañantes y hacer «tu propio porno».
Sobre este último punto, declaró: «El porno amateur se vende MUY [énfasis en el original] bien… solo tienes que hacer una película con tu novio/novia/amigo y venderla a algún sitio web de porno amateur (hay miles de ellos)». Kallioniemi prometió: «Hay mucho dinero en esto, créeme», lo que sugiere claramente que él mismo se ha beneficiado personalmente de dicha actividad.
Después de que este reportero se pusiera en contacto con Kallioniemi para preguntarle sobre su anterior propiedad de varios sitios web pornográficos, este recurrió a Twitter/X para adelantarse a la tormenta que se avecinaba. En una publicación del 15 de mayo de 2024,
Kallioniemi reconoció tácitamente la autenticidad del material desenterrado y su propiedad de los sitios, quejándose: «Están intentando chantajearme con que, presumiblemente, como joven emprendedor, lancé varios sitios web sexuales en 2009, con los que gané dinero al venderlos unos años más tarde [sic]».
Su admisión fue anterior a la revelación de que esos sitios web contenían representaciones sexuales explícitas de menores y fantasías de violación e incesto. Kallioniemi continuó quejándose de que se publicara «información personal sobre mí y mi familia», mientras que achacaba su intolerancia pasada a ser «un treintañero «atrevido»».
Es revelador que estas revelaciones condenatorias no lograron empañar la reputación de Kallioniemi entre sus seguidores, en particular dentro del contingente
respaldado por la OTAN de ciberacosadores proucranianos conocidos como
NAFO. «Dirigir un sitio web pornográfico es muy guay»,
respondió un seguidor de NAFO a su publicación semiconfesional.
Sus diversos hilos de Twitter/X sobre los llamados «vatniks» se dirigían a supuestos difusores de «desinformación» y «idiotas útiles» rusos, desde Julian Assange hasta el papa Francisco, pasando por periodistas de The Grayzone. Finalmente, convirtió sus expedientes llenos de calumnias en un libro publicado en noviembre de 2024 titulado «Vatnik Soup – The Ultimate Guide to Russian Disinformation» (Sopa vatnik: la guía definitiva de la desinformación rusa). Kallioniemi
afirmó que el supuesto «antídoto eficaz contra las tonterías rusas» había vendido 5000 ejemplares físicos en solo cuatro meses.
El prólogo del libro fue escrito nada menos que por el jefe de inteligencia militar de Ucrania, Kyrylo Budanov, lo que demuestra el nivel de apoyo oficial a las tácticas difamatorias de Kallioniemi. Sin embargo, solo un mísero 10 % de los beneficios netos del libro se destinó a UNITED24, la plataforma oficial de donaciones benéficas del presidente ucraniano Volodymyr Zelensky. A pesar de sus apoyos de alto nivel y de sus dedicados seguidores en Internet, la estafa de Kallioniemi es tan descarada que numerosos ucranianos y acérrimos partidarios de Kiev se han ofendido por su mendicidad digital.
En abril, Kallioniemi afirmó que las autoridades ucranianas le habían pedido «ayuda para construir casos de crímenes de guerra contra los propagandistas rusos que difunden discursos de odio e incitan al genocidio en Internet». Por razones que no están claras, Kallioniemi pidió a sus seguidores que donaran 25 000 dólares para el proyecto, aparentemente dirigido por el Estado. Varios usuarios de Twitter/X se preguntaron por qué no podía
simplemente invertir parte de las enormes sumas que había obtenido gracias a su experiencia en «desinformación» en la iniciativa.
Una ucraniana calificó la extorsión de Kallioniemi como «absolutamente repugnante» en una extraordinaria
diatriba en la que documentaba cómo «el dinero que la gente donaba para ayudar a Ucrania» se había utilizado repetidamente de forma indebida para «llenar los bolsillos [sic] de Kallioniemi». Ella declaró enérgicamente que su país necesitaba «drones, ambulancias, medicina táctica, no los proyectos vanidosos de Pekka», e instó a sus seguidores a «por favor, no donen a esta mierda».
La reacción negativa podría explicar por qué Kallioniemi ha borrado desde entonces
todas sus publicaciones que mencionaban el supuesto proyecto. Su estado actual no está claro.
El enriquecimiento personal de Kallioniemi a partir de supuestas fuentes benéficas no solo roza la ilegalidad, sino que es claramente hipócrita, dada su costumbre de
acusar a los llamados «vatniks» de cínicos planes financieros.
Aun así, a pesar de haber capeado la tormenta por su lucro con la pornografía infantil, lo que le permitió publicar una segunda edición de su libro, Kallioniemi anunció su intención de abandonar Twitter/X de forma permanente el 8 de octubre de 2025.
Quizás haya logrado el sueño que se propuso antes de convertirse en un destacado propagandista de la guerra por poder, cuando dijo que su objetivo era «no pagar impuestos cuando tenga 40 años y aprovechar todas las ventajas de nuestro estado del bienestar» y, así, «¡ser el parásito definitivo [sic]!». Pero también existe la posibilidad de que Kallioniemi esté lidiando por primera vez con las consecuencias de difundir desinformación tóxica.
The Grayzone se puso en contacto con Pekka Kallioniemi en repetidas ocasiones para recabar sus comentarios, pero no obtuvo respuesta antes de la publicación.