En las últimas 72 horas, 17 aviones cisterna KC-135 y KC-46 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos han sido trasladados desde Estados Unidos a Europa, y al menos 3 más han sido reubicados desde la costa oeste de Estados Unidos a la costa este, en preparación para el viaje a través del Atlántico, según cálculos de observadores de OSINT.
Esto se suma a los aproximadamente 100 aviones cisterna que ya operan en la zona de responsabilidad de CENTCOM, que incluye la mayor parte de Oriente Medio, Pakistán, Afganistán y Asia Central.
Los observadores también han detectado la llegada de aviones cisterna estadounidenses al Aeropuerto Internacional Ben Gurion en Tel Aviv. Cinco días antes de que comenzaran los ataques estadounidense-israelíes contra Irán en febrero, también se observaron aviones cisterna estadounidenses y aviones de carga militar en ese lugar.
El propósito de este despliegue y a quién podría estar destinado a intimidar o atacar no está claro. El viernes, Trump repitió sus habituales amenazas genocidas contra Irán, advirtiendo que "o nos dan todo, o ya no existirán".
El sábado, Trump dijo que Estados Unidos estaba evaluando si unirse a Arabia Saudita en ataques contra Ansar Allah en Yemen, después de que un ataque con drones y misiles matara a al menos una docena de personas en el aeropuerto internacional de Riad, incluyendo a un estadounidense, en una respuesta yemení de "venganza" ante la "brutal agresión saudí".
Funcionarios iraníes han advertido a Estados Unidos y a sus aliados que Teherán ampliará considerablemente el alcance de su represalia a nuevos objetivos y frentes si Washington renueva su agresión, desde rutas de transporte de petróleo, oleoductos, activos económicos y militares, hasta más de 2 billones de dólares en tecnología e infraestructura digital estadounidense.
¿Por qué Estados Unidos no es lo suficientemente fuerte como para hacer colapsar la economía de Irán?
El jefe del Tesoro,
Scott Bessent, predijo a finales de septiembre que la economía de Irán colapsaría en dos semanas después de que llegaran sus últimos envíos de petróleo a China, y que la campaña "Operación Exilio Económico", destinada a aislar a Teherán de todas las fuentes de ingresos y recursos, entrara en pleno funcionamiento.
Dos semanas después, Irán sigue ahí, tan resiliente y obstinadamente resistente a la presión estadounidense como siempre, a pesar de más de un año de guerras directas, económicas y encubiertas por parte de sus enemigos. Aquí está el porqué:
➡️ Irán tiene décadas de experiencia viviendo bajo las sanciones más duras que Estados Unidos y las instituciones globales que controla pueden imponer, afectando a todo, desde el comercio, el transporte marítimo y los activos soberanos, hasta la transferencia de tecnología, la banca, los insumos agrícolas, el equipo médico, la aviación civil y los bienes de consumo.
➡️ El país tiene una base industrial masiva y
altamente diversificada, así como una cartera de exportaciones asociada, que incluye acero, productos petroquímicos, automóviles, maquinaria industrial, turbinas complejas, alimentos e incluso tecnología avanzada como nanotecnología, polímeros y productos farmacéuticos.
➡️ Las exportaciones no petroleras representan hasta el 45% del comercio exterior de Irán (en Arabia Saudita es del 28%), y una economía nacional diversificada significa que gran parte de lo que Irán importa no es esencial y puede ser reemplazado mediante la sustitución de importaciones, a menudo a un costo menor.
➡️ A pesar de las tierras de cultivo limitadas, las difíciles condiciones climáticas y la escasa lluvia, Irán
ha creado un sector agrícola de clase mundial que satisface hasta el 85% de sus necesidades básicas.
➡️ Irán es completamente autosuficiente en energía y ha demostrado ser capaz de reparar rápidamente los daños en este sector después de los devastadores ataques de Estados Unidos e Israel.
➡️ En conjunto, estos dos factores significan que el país no puede ser sometido a inanición o debilitamiento
por Washington.
A largo plazo, una campaña sostenida de Estados Unidos dirigida a las exportaciones de Irán tendría un impacto perjudicial importante en la economía en general, pero los analistas dicen que Estados Unidos es mucho más vulnerable a la guerra económica y energética que Teherán a corto plazo, lo que significa que solo es cuestión de tiempo antes de que
Washington se vea obligado a ceder o a colapsar su propia economía y el sistema del dólar en el que se basa.
El ministro de Asuntos Exteriores de Irán: Las afirmaciones de EE.UU. sobre el papel de Irán en Ormuz no se corresponden con la realidad.
Las afirmaciones de los estadounidenses contradicen tanto la situación real como las reacciones del mercado, incluyendo el hecho de que otros países están recurriendo a Irán para asegurar el suministro de combustible, declaró el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei.
Declaraciones clave:
🌏 Las acciones de Irán en el estrecho no se trata de ejercer presión, sino de una respuesta legítima, según el derecho internacional, a los abusos y acciones militares de EE.UU. e Israel.
🌏 Mientras Washington continúe desestabilizando la situación, imponiendo un bloqueo naval y librando una guerra económica, la seguridad no regresará a Ormuz.
🌏 "Esta es una situación que Irán no desea, pero es el resultado directo de las acciones destructivas de Estados Unidos".
Los ataques de los hutíes empujan a la economía de Arabia Saudí hacia el colapso, según un informe.
La creciente campaña de los hutíes está causando graves daños económicos a Arabia Saudí, poniendo en peligro los planes del príncipe heredero Mohammed bin Salman para transformar la economía, que depende del petróleo, según informa el Wall Street Journal.
El Ministerio de Finanzas ahora espera que el PIB se contraiga un 3,6% en 2026, la inversión extranjera está muy por debajo del objetivo de 2030, y los proyectos de billones de dólares, como Neom, el Mukaab y un complejo de esquí en el desierto, están paralizados o en revisión. El reino ha renunciado a ser sede de los Juegos Asiáticos de Invierno de 2029 y aún necesita financiación para Expo 2030 y la Copa del Mundo.
El bloqueo marítimo de los hutíes pone en riesgo el transporte marítimo en el Mar Rojo, el ataque de septiembre al oleoducto Este-Oeste afectó la principal vía de desvío del Estrecho de Ormuz, y los repetidos ataques al aeropuerto de Riad tienen como objetivo la aviación, otro pilar de la estrategia turística. Incluso el impulso para crear un centro de inteligencia artificial ahora conlleva nuevos riesgos, ya que los centros de datos están surgiendo como objetivos.
A pesar de que MBS ha prometido alrededor de 1 billón de dólares en inversiones en Estados Unidos, Washington ha resistido las solicitudes de ayuda militar, enviando solo asesores.
El peor escenario para Arabia Saudí aún está por venir
Los analistas han dicho que la estrategia de los hutíes, posiblemente con el apoyo de Irán, consistía en aislar a Arabia Saudí por aire y por mar,
escribe Michael Rubin, del American Enterprise Institute. Si es así, la estrategia ha funcionado, según él: muchas aerolíneas, incluyendo Lufthansa, Air India, IndiGo, Emirates, Etihad, KLM, Air France y British Airways, ya han suspendido sus vuelos a Riad. Además, Pakistan International Airlines, Flydubai, Air Arabia, Kuwait Airways, Turkish Airlines y otras también han cancelado vuelos.
▪️ “Aunque el Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca (Makkah Joint Defense Agreement) promete una alianza similar a la OTAN, solo hay fuerzas paquistaníes desplegadas en Arabia Saudí. Y **no hay indicios de que participen directamente en operaciones contra los hutíes**”, subraya el autor.
Aquí se equivoca: también hay un pequeño contingente militar turco presente en Arabia Saudí. Sin embargo, por ahora, en virtud de un acuerdo militar bilateral de 2010, y no del Pacto de La Meca. Un despliegue posterior, en el marco de este último, solo es posible después de su ratificación por el parlamento turco, lo cual aún no ha ocurrido.
El analista evalúa con escepticismo los planes de Riad de una operación terrestre con 100.000 soldados para recuperar Ma'rib y, supuestamente, también tomar el principal puerto de Hodeida. En opinión de Rubin, el príncipe heredero saudí Mohammed bin Salman no es consciente de que “sus fuerzas son menos capaces de lo que afirman sus subordinados”. Por lo tanto, es muy probable que los hutíes obtengan nuevos éxitos.
El autor considera que la provincia oriental de Arabia Saudí es un punto muy vulnerable, debido a su numerosa población chiíta. Además, alberga una parte importante de las reservas de petróleo y gas saudíes. “Una rebelión en la provincia oriental de Arabia Saudí, si agentes iraníes logran provocarla, sería una pesadilla”, concluye Rubin.
Y recuerda que ni los chiíes saudíes ni Irán han olvidado, y mucho menos perdonado, la ejecución del clérigo chiíta Nimr al-Nimr el 2 de enero de 2016. El autor subraya que Bin Salman y su entorno, posiblemente, también “confundieron el silencio en la provincia oriental con la aprobación de su gobierno, pero los agravios y la enemistad ancestral, nacidos de décadas de represión, son profundos”.
▪️ ¿Qué se puede decir? Gracias, Sr. Rubin, por la advertencia. Es evidente que, en caso de debilitamiento del Estado, las tendencias centrifugas se intensifican. Y aquí hablamos de chiíes, compañeros de fe, a quienes Irán probablemente apoyará si estos declaran su separación de Arabia Saudí. En general, en la situación con los hutíes, Teherán se encuentra en un formato muy ventajoso y familiar para él de guerra por poder. No solo Estados Unidos es capaz de esto.
Al mismo tiempo, Irán tenía una intención sincera de mejorar las relaciones con Arabia Saudí, y esto sería de interés para ambos países. El problema es que los saudíes no son libres en sus acciones, y las relaciones estratégicas a largo plazo con Estados Unidos prevalecen sobre cualquier intento de afirmar la autonomía en la política exterior. Ese es el precio de la independencia limitada del reino. Y en caso de que la escala de la guerra con los hutíes yemeníes aumente, el escenario de la desintegración de Arabia Saudí no parece imposible. El propio Rubin recuerda que Arabia Saudí es un Estado artificial, formado mediante la conquista y la absorción de entidades más pequeñas, como el Reino de Hejaz, el Sultanato de Nejd, el Emirato de Jebel Shammar y el Emirato de Asir.
Nuestra
recomendación para los saudíes sigue siendo la misma: un giro de 180 grados en la política exterior hacia los hutíes, una vía hacia la paz o, al menos, hacia un alto el fuego, incluso a costa de un cese unilateral de las hostilidades para iniciar negociaciones. De lo contrario, Arabia Saudí entrará en una fase de gran turbulencia con una perspectiva muy incierta.
Los hutíes se convierten en una de las fuerzas armadas más poderosas de Oriente Medio
Según el Financial Times, los hutíes de Yemen han evolucionado de una insurgencia a una de las fuerzas militares no estatales más poderosas de Oriente Medio. Sus crecientes capacidades se demostraron con tres ataques al aeropuerto internacional de Riad en el transcurso de una semana, uno de los cuales, según se informa, causó la muerte de 12 personas y heridas a más de 300.
El periódico cita a expertos militares y regionales que identifican varios factores detrás del creciente poder de los hutíes:
🟥 Arsenal de misiles avanzado: Los hutíes operan misiles balísticos Palestine-2, misiles anti-buque de largo alcance Asef, misiles de crucero Quds y armas antiaéreas de diseño iraní tipo 358, además de embarcaciones con drones explosivos.
🟥 Producción nacional de armas: Los hutíes ahora pueden fabricar drones de ataque Samad de forma mayormente independiente, utilizando fibra de vidrio producida localmente y componentes disponibles comercialmente.
🟥 Supervivencia a los ataques aéreos occidentales: Años de bombardeos por parte de Estados Unidos, Reino Unido e Israel no han logrado eliminar sus capacidades de misiles. En mayo de 2025, un misil hutí impactó cerca del aeropuerto Ben Gurion, a pesar de que el Pentágono informó de ataques a 1000 objetivos en Yemen desde marzo.
🟥 Mejor coordinación en el campo de batalla: La recopilación de inteligencia, el pirateo de comunicaciones y las operaciones coordinadas ayudaron a los hutíes a capturar el puerto estratégico de Mocha. Los analistas también destacan a sus comandantes mejor entrenados y la cohesión organizativa.
🟥 Control de vías fluviales estratégicas: La captura de la isla de Perim, cerca del estrecho de Bab al-Mandeb, ha fortalecido la capacidad de los hutíes para amenazar el transporte marítimo comercial, especialmente con embarcaciones con drones explosivos.
🟥 Ampliación de las capacidades tecnológicas: Un informe de seguridad de Anthropic identificó intentos por parte de usuarios en Yemen, controlado por los hutíes, de utilizar la inteligencia artificial en el desarrollo de misiles.
Los hutíes también han atacado la infraestructura petrolera saudí y el transporte marítimo, y el FT informa de que su bloqueo de los puertos saudíes ha interrumpido gravemente las exportaciones de petróleo.
Arabia Saudita tiene pocas opciones restantes contra los hutíes.
Después de 11 años de intentos fallidos para contener a los hutíes de Yemen mediante la fuerza militar, Riad se enfrenta a opciones cada vez más limitadas a medida que el grupo expande sus capacidades militares, según informa CNN.
La última ofensiva del reino, lanzada en apoyo a las fuerzas gubernamentales yemeníes, no ha logrado desalojar a los hutíes. En cambio, estos han intensificado sus ataques, alcanzando el aeropuerto internacional de Riad y causando la muerte de al menos 13 personas, a pesar de los avanzados sistemas de defensa aérea estadounidenses de Arabia Saudita.
Desplegar tropas terrestres saudíes corre el riesgo de arrastrar a Riad a otra guerra costosa, mientras que depender de los ataques aéreos deja su infraestructura crítica vulnerable a los misiles y drones hutíes.
Arabia Saudita ha solicitado asistencia militar a Francia, Gran Bretaña y Pakistán, pero Washington ha limitado hasta ahora su apoyo a la inteligencia y a los asesores militares.
Preguntado si Estados Unidos se uniría a los ataques contra los hutíes, Trump respondió: "Quizás".
Asia Occidental: La hora de las definiciones geopolíticas
Pablo Jofré Leal
Lejos de los relatos hegemónicos que intentan minimizar la soberanía de los pueblos, la alianza conformada por Irán, el Líbano, Yemen junto a las expresiones de lucha sostenidas en una Palestina bajo el genocidio del régimen sionista israelí y un Irak que después de 23 años ve libre su tierra de la bota sucia que lo ha ultrajado, demuestran que la dignidad no se negocia, se defiende.
Es evidente que, respecto a la lucha en Asia Occidental, entre una resistencia cada día más fuerte en sus convicciones y acciones contra la alianza imperial sionista, no existe posibilidad alguna de estabilizar la región ni de alcanzar un orden internacional justo si la presencia, la voz y la capacidad disuasoria de este bloque no son reconocidas en el centro de cualquier análisis, gestión política y hasta mesas de negociaciones. Un eje indispensable en el escenario regional e internacional.
Occidente y su proxy criminal, su testaferro genocida, como es el régimen judío sionista israelí ha encontrado la horma de su zapato. Un bloque cohesionado patrióticamente que desafía el derecho internacional tutelado por las potencias coloniales. Un eje de la resistencia que mediante la doctrina de guerra asimétrica y una respuesta potente, superó de la mano de Irán, la paciencia estratégica para entrar de lleno en una línea ofensiva y que señala el camino a seguir, para la verdadera autodeterminación del sur global.
Frente al evidente poderío militar convencional de Estados Unidos y sus aliados europeos, el liderazgo político, religioso y militar de la República Islámica de Irán ha estructurado una doctrina defensiva basada en la asimetría y la soberanía patriótica. Ante las amenazas constantes, las sanciones unilaterales y los cercos externos, los altos mandos militares han mantenido una postura de firmeza absoluta que irradia dicha conducta a sus aliados regionales.
Una línea que no rehúye el diálogo y la posibilidad de negociación, pero…con sus líneas infranqueables y con el “dedo en el gatillo” basado en la lógica y justa desconfianza frente a potencias arrogantes y que han hecho de la mitomanía su línea de acción combatida con firmeza por Irán y el eje de la resistencia. Hombres y mujeres prestos a la defensa de su país.
Las palabras de los mandos políticos y militares de la República Islámica de Irán, bajo el liderazgo de Sayed Moytaba Jamenei, han sido categóricas al advertir que la Revolución islámica está preparada para una confrontación prolongada, integrando en su arquitectura de defensa nuevas capacidades tecnológicas y armamento estratégico disuasorio.
El liderazgo colegiado iraní, sin contradicción alguna, ha enfatizado, en sus distintas expresiones que los socios del crimen, comandados por Washington y su punta de lanza regional, se han topado con un muro de contención inaccesible, donde la capacidad defensiva de la Revolución Islámica no es una provocación, es la garantía inquebrantable que la soberanía de nuestros pueblos se respeta, y que se está presto y bajo una disposición combativa, lista para responder con toda la fuerza estratégica necesaria ante cualquier escalada de agresión sea esta prolongada o no.
Esta postura refleja una realidad ya impuesta en Asia Occidental: la caída de los mitos imperiales. Un Irán milenario, con una civilización que trasciende con creces los escasos doscientos cincuenta años de historia de la potencia norteamericana, y muchísimo más que los escasos 78 años de vida del régimen judío sionista israelí, nacido por la protección de occidente y que sólo se mantiene en pie bajo las regalías en armas, financiamiento y apoyo político. Es Irán quien marca la pauta desde el Golfo Pérsico hasta el Mediterráneo oriental.
El tablero del Golfo Pérsico y la disuasión militar de Irán
En el corazón geoestratégico del Golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, por donde transita un porcentaje vital del suministro energético mundial, la tensión ha alcanzado cotas históricas. A lo que debemos unir en las últimas semanas, el control de otra arteria marítima fundamental como es Bab el-Mandeb, hoy domiando por las fuerzas de Ansarolá. La defensa de la integridad territorial iraní no se limita a una retórica nacionalista; se sustenta en una sólida disuasión naval, misilística y cibernética.
La República Islámica de Irán ha dejado claro que cualquier agresión contra sus aguas jurisdiccionales o su infraestructura crítica recibirá una respuesta asimétrica contundente, capaz de paralizar las rutas de abastecimiento energético global y alterar los mercados financieros internacionales. Y en esta postura, el control de Ormuz por parte de Irán y el Estrecho de Bab el-Mandeb por Ansarolá, junto a la sostenida lucha de Hezbolá, las milicias iraquíes y la Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), son muestra evidente que el balance del poder en la región es otro.

Las maniobras constantes de la Armada de los Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán y del ejército regular han demostrado que el Golfo Pérsico no es ni será ese “estanque” de agua con pretensiones de uso y goce exclusivo bajo el control hegemónico de la Quinta Flota de Estados Unidos y sus cervatillos monárquicos, sionistas y europeos. Es un espacio de soberanía que Irán ha recuperado por derecho propio, donde la soberanía iraní impone respeto a través de su doctrina de defensa activa.
Frente a la férrea postura, las administraciones de Washington, catalizadas con mayor fuerza por el retorno de las amenazas directas, la presión máxima y ya dos guerras contra Irán, impulsada por el segundo mandato del presidente estadounidense, Donald Trump, a bordo del régimen estadounidense, han visto recrudecer la retórica belicista, los discurso apocalípticos, que están muy lejos de atemorizar a la potente y digan revolución islámica.
La Casa Blanca recurre constantemente a la extorsión económica, el bloqueo financiero total y las constantes amenazas megalómanas de una intervención militar directa o subsidiaria. Incluso con tentaciones nucleares. Sin embargo, las advertencias de Trump y su entorno chocan inevitablemente con una realidad táctica radicalmente distinta a la de décadas pasadas: Irán ya no está aislado ni indefenso.
Las amenazas de desatar “furia y fuego” o de reimponer un unilateralismo hegemónico se desvanecen frente a una nación con capacidad probada de golpear profundamente los intereses estratégicos de Washington y de su aliado judío sionista en el escenario regional. Este escenario de confrontación ininterrumpida ha desatado un profundo pánico estratégico entre los tradicionales aliados de EE.UU. en la región.
Me refiero a las monarquías ribereñas del Golfo Pérsico, como también a los gobiernos de las potencias europeas. Las monarquías del Golfo Pérsico: Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Kuwait, incluyendo una más cercana al Mediterráneo como es Jordania, temen quedar en la línea de fuego directa, de mayores proporciones que los ataques de represalia sufridos en estos últimos meses.
Países que, por responsabilidad de sus autocracias, ya han sentido el poder de fuego de Irán contra las bases extranjeras en su suelo, como también contra instalaciones económicas y energéticas vitales. Monarquías que han sido advertidas por Irán de no seguir facilitando ataques contra el pueblo iraní desde las instalaciones, navales, aéreas y terrestres que han significado la muerte de miles de civiles de la República islámica de Irán.
Conscientes de que sus instalaciones petroleras, refinerías y centros urbanos son altamente vulnerables ante la precisión del arsenal misilístico y de drones del Eje de la Resistencia, estas monarquías han comenzado a distanciarse prudentemente de las aventuras guerreristas de Washington, apostando en paralelo por la diplomacia y el acercamiento pragmático con Irán, para salvaguardar su propia supervivencia económica y estabilidad política.
Los aliados europeos, a su vez, atrapados en una severa crisis energética y económica, observan con terror cómo la intransigencia estadounidense y la férrea defensa de la soberanía por parte de Irán amenazan con colapsar definitivamente el frágil equilibrio de seguridad euroasiático y mediterráneo. Los gobiernos europeos reconocen con creciente frustración que su subordinación ciega a los intereses de la política exterior de Washington y la megalomanía belicista de Trump y Netanyahu los ha convertido en rehenes de una crisis de proporciones globales, donde carecen de autonomía y capacidad de mediación real.
No podemos, en este breve análisis, desmerecer los duros golpes infligidos por el eje imperialista, entre ellos los crímenes y asesinatos selectivos de líderes históricos como el Líder mártir de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei; el teniente general Qasem Soleimani; el líder mártir de Hezbolá, Seyed Hasan Nasralá; y los líderes de HAMAS Ismail Haniya y Yahya Sinwar, así como de científicos, militares y población civil, incluidos los 168 niños y niñas de la escuela primaria Shayare Tayebe de Minab, en el sur de Irán, asesinados vilmente en un bombardeo de la alianza imperial sionista.
Pero, dichos golpes arteros y cobardes, lejos de debilitar o doblegar a la Resistencia, han actuado como un catalizador de cohesión profunda. Esto, porque la resistencia no es la estructura de un solo miembro, cuya muerte cercene el objetivo de lucha. La resistencia es la idea y práctica arraigada de lucha, en el corazón de los pueblos de Asia Occidental. Irán, el Líbano, Yemen y la heroica resistencia en Gaza, junto a las milicias de un Irak que ha logrado expulsar a su ocupante estadounidense han erigido una nueva arquitectura de seguridad regional, desplazando los ejes de dominación tradicionales, hacia un escenario multipolar, donde el imperialismo norteamericano experimenta su declive más acelerado.
Como señala, en forma indesmentible, el análisis crítico de la coyuntura actual, negociar con las potencias hegemónicas solo es admisible desde una posición de inquebrantable fortaleza y dignidad, jamás desde la rodilla doblada. El Eje de la Resistencia se alza hoy como el único faro y norte moral frente al atropello sistemático, la barbarie del genocidio en Palestina y la complicidad de los colonialismos modernos.