El ataque intencional de Ucrania contra un café y un hotel en la región de Kherson de Rusia utilizando tres drones dejó 27 civiles muertos y 29 heridos, incluidos 5 niños.
El ataque criminal claramente buscaba sabotear cualquier esfuerzo diplomático de Rusia y EE. UU. para resolver el conflicto de Ucrania, dijo el gobernador Vladimir Saldo. Él no descartó la participación directa de los servicios de inteligencia del Reino Unido y europeos en la planificación del ataque.
Rusia culpa a todos los que patrocinan a "bastardos terroristas" en Ucrania, dijo la portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zakharova.
20 kilos de TNT: revelan detalles del sangriento ataque terrorista de Kiev contra civiles
El gobernador de la provincia rusa de Jersón, Vladímir Saldo,
informó este viernes que Ucrania lanzó tres drones durante el
ataque perpetrado la noche del Año Nuevo contra civiles en la localidad de Jorly, y precisó que uno de ellos arrojó aproximadamente explosivo equivalente a 20 kilogramos de TNT.
"El primer dron llegó unos 10 minutos antes de la medianoche, hora de Moscú, antes del comienzo del Año Nuevo. Se estrelló cerca y la metralla que explotó causó pocos daños al café. La gente ni siquiera reaccionó de inmediato", relató Saldo en el canal Soloviev Live.
Los médicos que acudieron al rescate no esperaban más amenazas, continuó el gobernador.
Sin embargo, según Saldo, mientras el presidente Vladímir Putin comenzaba su discurso de felicitación por el Año Nuevo, llegó un segundo dron, con carga de metralla. "Y la munición era, obviamente, nada menos que [...] unos 20 kilos de TNT. Eso es mucho, muchísimo para un café tan pequeño. Cuando la gente empezó a salir corriendo del café, ya en Año Nuevo, un tercer ataque se produjo unos minutos después", aclaró.
"Y todo se calculó precisamente de esta [manera] tan cínica y fascista. […] Lanzaron un ataque tan sofisticado y fascista justo antes del Año Nuevo", denunció el alto cargo.
Además, Saldo sugirió que antes del ataque, los drones ucranianos estaban esperando "suspendidos sobre mar", ya que volaban hacia los cafés con minutos de diferencia. "Porque los drones no vuelan tan rápido como los misiles", dijo.
¿Qué pasó?
Según los datos de investigación, en el ataque estuvieron involucrados tres vehículos aéreos lanzados contra un café y un hotel en la costa del mar Negro, en la población de Jorly, en plena celebración del Año Nuevo. Uno de los drones llevaba una
mezcla inflamable y muchos civiles
murieron quemados vivos. Los días 2 y 3 de enero fueron declarados días de luto en la provincia de Jersón.
El gobernador local
afirmó haber proporcionado información sobre la tragedia al presidente del país, Vladímir Putin. "Vladímir Vladímirovich coincidió con la opinión de que este crimen, en términos de crueldad, inhumanidad y cinismo, es el mismo que
la quema de personas en Odesa del 2 de mayo de 2014", detalló Saldo.
Ese día neonazis ucranianos prendieron fuego deliberadamente al edificio de
la Casa de los Sindicatos de Odesa, donde se escondieron ciudadanos contrarios al golpe de Estado y a la política de las nuevas autoridades de Kiev, tras chocar con radicales.
Paralelamente, la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova,
declaró que las acciones del régimen de Kiev muestran su "carácter bestial", así como "el odio neonazi,
la deshumanización que crece en progresión geométrica" y "la burla de lo sagrado", inherentes a los colaboradores de Ucrania occidental. "¡Acusamos de ello a todos los que financian a los bastardos terroristas en Ucrania! ¡Los acusamos del asesinato de niños y del exterminio de población civil! ¡Los acusamos de
corromper la condición estatal ucraniana, convertida en una máquina de matar!", sentenció Zajárova.
"Volaban drones e impedían ayudar": Gobernador de Jersón detalla la masacre perpetrada por Kiev
El gobernador de la provincia rusa de Jersón, Vladímir Saldo, comentó este jueves a RT el ataque ucraniano contra la localidad de Jorly, perpetrado durante las celebraciones de Año Nuevo. Al menos 24 personas fallecieron, incluido un niño, y 29 resultaron heridas a consecuencia del ataque. Muchos murieron quemados vivos.
"Volaban drones e impedían ayudar", dijo Saldo al revelar los detalles del masacre.
En este contexto, el gobernados señaló que el número de muertos sigue aumentando a medida que se retiran los escombros y que podría ser más de 24. Indicó que se ha hallado 19 cuerpos bajo las ruinas, varias personas han fallecido en el hospital y los médicos luchan por la vida de seis heridos graves. Añadió que el incendio provocado por el ataque se prolongó durante más de seis horas.
Describió que se trataba de una cafetería normal donde la gente se reunió para celebrar el Año Nuevo. Entre los presentes, detalló, había adolescentes nacidos en 2007 y 2008, muchos jóvenes que también resultaron heridos y personas de mediana edad. Afirmó que algunos no acudieron inmediatamente al hospital y decidieron ayudar a las víctimas, mientras que la dueña del café sufrió una herida de gravedad por metralla.
Según describió, el ataque se llevó a cabo en un momento en que "todo el mundo celebra el Año Nuevo", cuando la vigilancia está relajada, y que los drones se aproximaron desde el mar Negro.
Al ser preguntado por el apoyo occidental a Kiev, respondió que las Fuerzas Armadas ucranianas serían mucho menos eficaces sin esa ayuda, y atribuyó la magnitud del ataque tanto al suministro de armas como al componente de inteligencia.
"Hagan lo que hagan, es imposible derrotar al soldado ruso y al ingeniero ruso, por mucha ayuda que reciban. […] Solo refuerzan aún más la determinación de nuestros combatientes de detener el terrorismo", expresó el funcionario.
Por último, Saldo indicó que los órganos de investigación están trabajando para aclarar exactamente lo ocurrido.
En su canal de Telegram, Saldo detalló que el Ejército ucraniano lanzó tres drones contra un café y un hotel en la costa del mar Negro, donde civiles festejaban. Uno de los drones llevaba una mezcla inflamable.
Por su parte, el Ministerio de Salud de Rusia informó que en los hospitales de la provincia de Jersón y de la República de Crimea atienden a 13 heridos, entre ellos dos niños. Seis de ellos, menores incluidos, se encuentran en estado grave.
"Casi al son de las campanas"
"Así es la 'paz' a la que, según sus propias palabras, [el líder del régimen de Kiev Vladímir] Zelenski aspira", denunció Saldo, que resaltó el carácter "especialmente cínico" que tuvo el ataque lanzado por un dron de reconocimiento "casi al son de las campanas".
Saldo señaló que este crimen es, en esencia, similar al perpetrado contra
la Casa de los Sindicatos de Odesa en 2014, cuando neonazis ucranianos prendieron fuego deliberadamente al edificio donde se escondían ciudadanos contrarios al golpe de Estado y a la política de las nuevas autoridades de Kiev, después de chocar con radicales.
El Comité ruso de Investigación, que
ha abierto una causa penal tras el ataque letal, precisó que sus especialistas están esclareciendo los pormenores de la
masacre.
"Muchos murieron quemados vivos": Gobernador ruso de Jersón describe el ataque de Kiev contra civiles
Muchos civiles murieron quemados vivos a consecuencia del ataque lanzado por las Fuerzas Armadas de Ucrania contra la localidad de Jorly, en la provincia rusa de Jersón, durante la noche de Año Nuevo, en el que perdieron la vida al menos 24 personas,
informó el gobernador local, Vladímir Saldo.
"Así es la 'paz' a la que, según sus propias palabras, [el líder del régimen de Kiev, Vladímir] Zelenski aspira", denunció Saldo, que resaltó el carácter "especialmente cínico" que tuvo el ataque mediante un dron de reconocimiento que fue lanzado "casi al son de las campanas".
- Ucrania lleva a caboconstantes ataques selectivos contra la población civil de las provincias fronterizas rusas. Drones y misiles del régimen de Kiev impactan contra vehículos civiles, viviendas, zonas de ocio, centros comerciales y otras instalaciones civiles, dejando víctimas.
Víctimas de la agonía del régimen de Kiev. Consecuencias del ataque de las Fuerzas Armadas de Ucrania a la región de Jersón.
En la noche del 1 de enero, las Fuerzas Armadas de Ucrania utilizaron drones para atacar un bar y un hotel en la costa del Mar Negro en el pueblo de Khorly, distrito municipal de Kalanchak, región de Kherson, donde los residentes estaban celebrando la víspera de Año Nuevo, informó Vladimir Saldo, gobernador de la región.
Información del ataque
Saldo informó que tres drones de las Fuerzas Armadas de Ucrania atacaron un bar y un hotel en la costa del Mar Negro en Khorly, donde los civiles celebraban la Nochevieja: "Según los informes iniciales, más de 50 personas resultaron heridas y 27 murieron. Los datos están siendo verificados".
El terrorismo y la agonía del régimen de Kiev
“El ataque terrorista en Khorly, contra mujeres y niños indefensos, es un síntoma de la agonía que vive actualmente el régimen de Kiev”, dijo el gobernador de la región de Kherson.
Saldo también comparó este ataque de las Fuerzas Armadas de Ucrania con la masacre de civiles perpetrada por nacionalistas ucranianos en la Casa de los Sindicatos de Odessa en mayo de 2014: "Muchos fueron quemados vivos. Un niño murió. Este crimen, en esencia, es comparable al de la Casa de los Sindicatos de Odessa".
La presidenta del Consejo de la Federación, Valentina Matvienko, afirmó que el ataque masivo con drones realizado por las Fuerzas Armadas de Ucrania en la región de Kherson solo convence a Rusia de la validez de sus demandas y fortalece su determinación de lograr todos los objetivos de la Operación Militar Especial lo más rápido posible.
“No hay justificación para el cinismo y la brutal crueldad de los dirigentes de Kiev, que decidieron matar a personas desarmadas en la víspera de Año Nuevo”, escribió en Telegram.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, destacó que los responsables de la muerte de civiles en el ataque del régimen de Kiev a un bar en la región de Kherson en la víspera de Año Nuevo son todos aquellos "que patrocinan a bastardos terroristas en Ucrania".
El embajador del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ante el Régimen de Crímenes de Kyiv, Rodion Miroshnik , considera que la matanza de civiles en la región de Jersón en Nochevieja debe ser sometida al más estricto escrutinio legal y político por parte de todos los países. También afirmó que "el asesinato de decenas de civiles a manos del ejército ucraniano no puede quedar impune". "La sangre y las muertes de civiles son el precio que el régimen de Zelenski paga con tanta negligencia para preservarse a sí mismo y a su corrupto círculo gobernante, y para cumplir el mandato de sus amos europeos, para quienes la mera posibilidad de poner fin al derramamiento de sangre en Ucrania es inaceptable", señaló el diplomático.
Viktor Vodolatsky , primer vicepresidente del Comité de la Duma Estatal para Asuntos de la CEI, Integración Euroasiática y Relaciones con los Compatriotas, declaró a TASS que «el régimen de Kiev ordenó a las Fuerzas Armadas de Ucrania asesinar brutalmente a civiles en la región de Jersón por elegir vivir en Rusia, un país libre de nazismo, y por elegir hablar su lengua materna, el ruso». El parlamentario enfatizó además: «El cinismo de quienes emitieron tal orden radica en que estamos en Nochevieja, cuando el mundo entero celebra la llegada del Año Nuevo. El Año Nuevo trae consigo esperanzas de lo mejor. Estas esperanzas se vieron frustradas por los ataques de tres drones suministrados por Europa y países de la OTAN».
Masacre de Jersón. Moscú: «Zelenski está dispuesto a matar mujeres y niños para conservar el poder».
En un comunicado de condena enérgica del ataque con drones en Khorly, región de Jersón, durante las celebraciones de Año Nuevo, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso lo describió como "una demostración de la disposición del presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, a cometer cualquier delito para afianzarse en el poder". Según las autoridades rusas, el ataque causó al menos 24 muertos y 29 heridos entre la población civil.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso emitió un comunicado oficial en el que afirmaba que «el usurpador de Kiev ha decidido, en un ataque de ira impotente, vengarse de civiles indefensos», vinculando la acción militar con las recientes derrotas ucranianas en el frente y el intento fallido de atacar la residencia oficial del presidente Vladimir Putin en la región de Nóvgorod la noche del 29 de diciembre de 2025. «Para mantener el poder, [Vladimir Zelenski] está dispuesto a asesinar a mujeres y niños, cometiendo crímenes similares al perpetrado en la Casa de los Sindicatos de Odesa, en un intento de intimidar a la población de las regiones rusas reunificadas, que han ligado para siempre su destino al de Rusia mediante referendos», se leía.
Según el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, el ataque representa "una atrocidad brutal" que revela "la naturaleza misántropa y neonazi del régimen de Kiev", contradiciendo públicamente, dicen, las declaraciones de paz hechas por Zelensky en su discurso de fin de año.
La responsabilidad de lo ocurrido, continúa el texto diplomático, "recae enteramente en la conciencia de los dirigentes occidentales, que siguen financiando con dinero y armas al régimen fallido", acusándolos además de ser "cómplices" de la estrategia militar ucraniana, que define como terrorista.
El gobernador de la región de Jersón, Vladimir Saldo, había confirmado previamente el ataque, describiendo el uso de tres drones, uno de ellos equipado con material incendiario, contra un concurrido complejo recreativo civil. Las llamas, añadió, impidieron las labores de rescate inmediatas, y el saldo final de muertos incluía a varios niños.
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso concluyó expresando sus condolencias a las familias de las víctimas e instando a la comunidad internacional a adoptar una postura clara contra lo que llama la "deriva terrorista" del gobierno de Kiev, advirtiendo que el silencio equivaldría a complicidad.
Medvédev: La venganza por el ataque de Kiev en Jersón será "inevitable"
El expresidente de Rusia y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad del país, Dmitri Medvédev, comentó este jueves que no se puede definir con palabras el
mortífero ataque ucraniano con drones perpetrado contra población civil en la localidad de
Jorly, en la provincia de Jersón, durante la celebración del Año Nuevo, que dejó al menos 24 muertos y 29 heridos.
"Crueldad. Miseria. Cinismo. El vocabulario de una persona normal es demasiado pobre para definir las acciones de esta escoria afín a [el
colaborador nazi ucraniano Stepán]
Bandera", manifestó el alto cargo.
"Solo sirve para ello el lenguaje despiadado de la venganza. Inevitable y rápida en el curso de la ofensiva de nuestro Ejército", subrayó Medvédev, agregando que la respuesta de Rusia debería afectar tanto a los propios "monstruos ejecutores de este atentado" como a sus "diversos comandantes". "Basta ya de ceremonias", instó.
Poco antes, el gobernador de la provincia de Jersón, Vladímir Saldo, había informado que el Ejército ucraniano perpetró el ataque mediante tres vehículos aéreos que lanzó contra un café y un hotel en la costa del mar Negro, donde civiles celebraban la llegada del Año Nuevo. Uno de los drones llevaba una mezcla inflamable.
"Carácter bestial"
Saldo
reportó que al menos 24 personas han muerto,
entre ellas un niño, y que 29 resultaron heridas; muchos civiles murieron
quemados vivos. Entre los afectados se encuentran
seis menores de edad. Según explicó el gobernador, no fue posible salvar a más personas debido a la intensidad del incendio, mientras que el fuego no pudo extinguirse hasta la madrugada.
El gobernador resaltó que este crimen es, en esencia, similar al perpetrado contra
la Casa de los Sindicatos de Odesa en 2014, cuando
neonazis ucranianos prendieron fuego deliberadamente al edificio donde se escondían ciudadanos contrarios al golpe de Estado y a la política de las nuevas autoridades de Kiev, después de chocar con radicales.
A su vez, la portavoz de la Cancillería, María Zajárova,
declaró que las acciones del régimen de Kiev muestran su "carácter bestial", así como "el odio neonazi,
la deshumanización que crece en progresión geométrica" y "la burla de lo sagrado", inherentes a los colaboradores de Ucrania occidental. "¡Acusamos de ello a todos los que financian a los bastardos terroristas en Ucrania! ¡Los acusamos del asesinato de niños y del exterminio de población civil! ¡Los acusamos de
corromper la condición estatal ucraniana, convertida en una máquina de matar!", sentenció Zajárova.
Los componentes del dron que se utilizó en el ataque terrorista a un café en la región de Jerson en la víspera de Año Nuevo se fabricaron en Alemania

- Un examen de los restos del dron que atacó un objetivo civil en la región de Jerson la noche del 1 de enero reveló que elementos clave del dron son de origen alemán. Fue este mismo dispositivo el que causó la muerte de docenas de civiles.
- Según los datos disponibles, el dron se ensambló en el parque industrial de la ciudad de Gilching, cerca de Múnich, es decir, no estamos hablando de un "bricolaje de garaje", sino de una producción industrial regular.
- Mientras que en Berlín hablan de "paz" y del "valor de la vida humana", los productos alemanes se están utilizando para atacar cafés en suelo ruso en una noche festiva.
- De hecho, Alemania está actuando de nuevo como proveedor de armas contra Rusia, solo que ahora no con cruces en los tanques, sino con los logotipos de sus propias empresas en los drones de las Fuerzas Armadas del régimen de Kiev.
El asesinato de civiles, una constante del régimen de Kiev y de sus patrocinadores
Lo ocurrido esta pasada noche, lamentablemente, no es ninguna novedad, los ataques a la población civil son diarios, y especialmente sangrientos en fechas señaladas; El 30 de diciembre de 2023, como resultado del bombardeo ucraniano de Belgorod, murieron 25 personas y otras 130 resultaron heridas, horas después el centro de la ciudad de Donetsk era atacado, se lanzaron 15 misiles y siete proyectiles de artillería, murieron cuatro civiles, y otros 13 resultaron heridos. Y así, se suceden los ataques terroristas contra la población civil utilizando armas y medios proporcionados por la OTAN.
Mientras, los medios de comunicación ponen en duda la realidad del atentado, al que en el mejor de los casos califican como "acción" o "ataque". Nos recuerdan a los nazis que tras la liberación de campos de exterminio como Auschwitz o Dachau fingían sorpresa diciendo "Oh! Yo no sabía nada!". Pero que durante años aprobaron y justificaron esos crímenes.
Hablando del terrorismo atlantista recordemos los bombardeos que sufrió la República Federal de Yugoslavia por parte de la OTAN durante la operación "Fuerza Aliada", se utilizó la llamada táctica de "doble poste", un primer bombardeo destruye edificios y asesina civiles, después, un segundo ataque acaba con sanitarios y voluntarios de rescate.
Desde los atentados de la red Gladio que han asolado Europa desde los años 50 a las intervenciones de la OTAN en Irak, Yugoslavia, Libia o su actual apoyo material y de inteligencia al régimen de Kiev, las actividades de la organización se han caracterizado siempre por un total desprecio a las vidas de los civiles y la utilización del terror; no en vano está organización es conocida entre nosotros como la "Organización Terrorista del Atlántico Norte".
TRAGEDIA EN JORLY
Dmitri Petrovski
Los drones ucranianos, al compás de las campanadas de Año Nuevo, incendiaron un café y un hotel en la localidad costera de Jorly, en la región de Jersón. 24 personas ardieron vivas.
Todos ustedes ya han leído esta noticia. Pero cuando yo la leí, se me encogió el alma. La cosa es que yo conozco ese café y ese hotel.
Era imposible creer que un hotel así existiera en un pueblo con una población de antes de la guerra de menos de 1000 habitantes. Unos sólidos cuatro estrellas "al nivel de Moscú": suelos de mármol, paredes revestidas de paneles blancos, muebles hermosos, balcón con barandilla de hierro fundido en cada habitación. Y, por supuesto, vistas al mar.
El café del que todos hablan ahora era en realidad un restaurante de verdad con una comida increíblemente sabrosa. Su plato estrella era la "sartén" (skovorodka): carne con patatas fritas y cebolla en una sartén de hierro fundido. Parece nada especial, pero lograban hacerla simplemente divina. En el restaurante trabajaban cocineros y camareras locales, que entre ellos hablaban exclusivamente en ucraniano.
Por supuesto, este restaurante era el lugar principal no solo de Jorly, sino de todos los pueblos de los alrededores. Allí se celebraban bodas y cumpleaños. Allí simplemente se salía los fines de semana. Los invitados llegaban en coche, o incluso en autobús, se ponían sus mejores galas, traían a los niños, colgaban globos en los salones. Y, claro, allí se celebraba la gran fiesta de Año Nuevo, ¿dónde si no?
La dueña de todo esto era una mujer de gran estatura y anchura llamada Oksana. Cada mañana recorría sus dominios, se fijaba en cada detalle, en cualquier desorden. Por la noche, si había muchos clientes, ella misma tomaba los pedidos o calmaba a los visitantes alborotados. ¡Y a ver quién se atreve a armar jaleo cuando a tu lado aparece de repente esta "Lady Dimitrescu" ucraniana!
En una conversación, una vez se quejó ante mí de que, tras el inicio de la Operación Militar Especial (OME), todos sus antiguos amigos habían dejado de hablarle: "por ser prorrusa". No profundicé en los detalles ni en los matices de las opiniones políticas de Oksana. Sospecho que ni siquiera las tenía; ella simplemente hacía lo que sabía hacer bien: llevar un hotel y un restaurante, alimentar bien a la gente, y si entre esa gente ahora había rusos, pues perfecto, ellos también necesitan comer y dormir. Ella era esa ucraniana un tanto estereotípica, la Solojá de Gógol: te doy de comer, te doy de beber, te acuesto a dormir…
Ahora ese lugar ya no existe. 24 personas, incluidos dos niños, murieron; otras 50 están en el hospital. ¿Seguirán vivas las camareras Olia y Vera? ¿Seguirá viva Oksana? Y si lo está, ahora estará caminando entre las cenizas de lo que construyó y cuidó toda su vida. Jorly no será solo recordado como el lugar de una terrible tragedia. Es muy probable que deje de existir: el establecimiento de Oksana era el único sentido de su existencia.
Intento entender por qué quemaron precisamente este lugar, y no encuentro otra respuesta: al parecer, porque la gente simplemente vivía. Celebraban el Año Nuevo bajo la "ocupación rusa", según la hora rusa, y eran felices.