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Análisis técnico militar de la agresión a Venezuela
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Análisis técnico militar de la agresión a Venezuela

Por Administrator
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directorelespiadigitales/8/8/23
martes 06 de enero de 2026, 22:00h
Elementos de seguridad que debieron fallar para que las fuerzas especiales del ejército de los Estados Unidos lograra secuestrar al Presidente Nicolas Maduro.
La Operación «Resolución Absoluta» es un caso de estudio. Hay que aprender de los errores.
El secuestro del Presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores en la madrugada del 3 de enero de 2026, bajo la denominada «Operación Resolución Absoluta», no debe interpretarse simplemente como una proeza de las fuerzas especiales estadounidenses. Este evento constituye un caso de estudio sobre el colapso sistémico de una estructura de defensa, inteligencia y contrainteligencia. La operación, que involucró a más de 150 aeronaves y las fuerzas especiales (Delta Force y Night Stalkers), expuso fallos críticos en cuatro pilares fundamentales: la Inteligencia, el Mando y Control, la Defensa Antiaérea y la Seguridad Presidencial. Sin estos fallos no hubiera sido posible la supuesta invulnerabilidad con la que se sobrevolaron Caracas.
La premisa de que una operación de tan alto riesgo y complejidad haya resultado en una «ejecución de manual» sin resistencia organizada, solo puede explicarse por una metástasis operativa dentro de la cadena de mando venezolana. Resistencia hubo, 32 combatientes cubanos caídos en el cumplimiento del deber, algunos en el Batallón de Honor Presidencial, habla por si solo, gente buena, valiente que se batió duro, ya los familiares fueron informados. Mas lo que muestran los videos que hemos analizado, no hubo mando, organización y estrategia, era imposible un resultado favorable para las fuerzas defensivas.
Hubo un Fallo Estratégico: La Penetración de la Inteligencia. El primer y más grave fallo ocurrió meses antes del asalto: la pérdida total del control de la información. La cronología del Pentágono revela que la operación fue la culminación de meses de planificación y un exhaustivo trabajo de inteligencia.
Innegable es que estaban localizados los sistemas de Defensa Antiaérea venezolanos, los aviones, los helicópteros, no hubo disgregación de las fuerzas y medios, a pesar de que estaban sobreaviso, no se cumplieron con los principales principios del combate que hubiesen impedido o al menos dificultado el éxito de la operación imperialista.
Definitivamente hubo Traición Interna.
La precisión con la que la fuerza de asalto llegó al complejo residencial del Presidente Maduro a las 2:01 a.m. hora local es la prueba irrefutable de una penetración humana al más alto nivel. Maduro, consciente de la amenaza, cambiaba diariamente su lugar de pernocta. El hecho de que la Delta Force supiera exactamente dónde encontrarlo en ese momento preciso sugiere una «entrega» o «venta» de información desde su círculo más íntimo. Sin esta premisa, la inserción de tropas por aire en Caracas era una misión casi imposible.
Perfilamiento Total y Fallo de Contrainteligencia. Las agencias de inteligencia estadounidenses (CIA, NSA, NGA) rastrearon los movimientos de Maduro durante meses, incluyendo sus hábitos, viajes, lugares frecuentados e incluso sus mascotas. Este nivel de detalle indica un fallo masivo de la contrainteligencia venezolana para detectar y neutralizar el espionaje electrónico y el seguimiento físico. La incapacidad de identificar y neutralizar a la fuente de inteligencia que permitió este perfilamiento exhaustivo es el error estratégico que condenó la seguridad del Presidente, para ello hay principios inviolables, no están por gusto, la rutina es la enemiga del que están cazando, es cómoda si, pero es mala, los movimientos, lugares, rutas y hasta el horario de cambio de guardia no pueden ser fijos. La movilidad es la peor de las noticias para un team que va a secuestrar a un objetivo de alto valor, , porque ellos se entrenan en lo inmóvil, incluso si la interceptación se va a realizar a una Caravana, se fija un lugar de emboscada.
El Colapso Operacional. La fase de ejecución se centró en la decapitación del sistema nervioso central de las fuerzas armadas venezolanas, logrando una parálisis de mando y control en los minutos iniciales de la operación. Hubo un fallo de concepto, pues conociendo las posibilidades de los medios de guerra electrónica de los Estados Unidos, no se tenían obviamente por la casi nula respuesta, otros medios de comunicación que no fuesen los que a diario se utilizan.
Neutralización de la Infraestructura Crítica
A las 2:00 a.m., el ataque se dirigió simultáneamente a objetivos clave:
  • Fuerte Tiuna: El complejo militar más importante, sede del Ministerio de la Defensa y el CEOFANB, fue atacado para impedir una respuesta coordinada.
  • Base Aérea La Carlota: Neutralizada para establecer la superioridad aérea local y eliminar la capacidad de interceptación.
  • Cerro El Volcán: Un ataque quirúrgico contra este nodo de comunicaciones clave impuso un estado de «niebla informacional» en la jefatura venezolana.
Es prácticamente inconcebible, que no se tuviesen lugares alternos a los objetivos atacados desde donde se pudiese contrarrestar, que los medios aéreos estuviesen a tiro en vez de disgregados y soterrados, que las comunicaciones solo estuviesen establecidas mediante radiocomunicaciones.
Guerra Electrónica y Corredor Aéreo Seguro.
La operación se apoyó en activos de Guerra Electrónica (EW), como los EA-18G Growlers, y en la capacidad de CyberCom para crear un corredor aéreo seguro. La afirmación del General Dan Rising Kane de que la operación creó un «cortocircuito gigante en el centro de Caracas manteniendo el elemento de sorpresa táctica». (algo verificado en varios videos) subraya que la capacidad de mando y comunicación de Venezuela fue anulada antes de que se pudiera emitir una orden de contraataque coherente.
Inacción Táctica: El Fracaso de la Defensa Aeroespacial Integral. Este es el fallo más crítico desde la perspectiva de la defensa militar de la soberanía. La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) no combatió al agresor.
La Inacción:
La incursión aérea involucró a más de 150 aeronaves, incluyendo cazas F-35 y F-22, bombarderos B-1 y una docena de helicópteros del 160th SOAR volando a baja altitud (100 pies). La respuesta venezolana en este aspecto prácticamente fue nula.
  • Neutralización en Tierra: Los reportes indican que los cazas Su-30MK2, el principal vector de superioridad aérea, fueron destruidos en tierra
  • Fallo Doctrinal: En una fuerza aérea mínimamente operativa, ante una amenaza creíble, los cazas deben entrar en alerta inmediata y despegar para interceptar. Que no hayan despegado implica: o una orden directa de inacción (traición) o una parálisis total del mando y control que impidió la ejecución de la misión fundamental.
Factor Tecnológico: El uso de helicópteros MH-60M Black Hawk (DAP) equipados con el radar de seguimiento del terreno AN/APQ-187 Silent Knight permitió a los «Night Stalkers» volar a muy baja altitud en oscuridad total, minimizando la detección por los sistemas de defensa anti aérea (algo respaldado por los videos que hemos analizado). Sin embargo, la ausencia de una respuesta de los sistemas de defensa antierea o de los propios cazas en alerta convierte la superioridad tecnológica estadounidense en una simple demostración de fuerza que no encontró resistencia activa. Supongamos lo siguiente: ¿Cuantos videos ha visto usted de los helicópteros sobrevolando Caracas? Si los vió quien graba, también estaban a distancia de tiro. ¿Por qué no fueron derribados? Sencillamente los medios de defensa antiaérea se confiaron, llevaban varios días en tensión y ya pensaban que nada iba a pasar.
Fracaso del Anillo de Seguridad Presidencial
La seguridad personal de Maduro se batió, según algunos reportes y cálculo de tiempo en que llegan al lugar donde posteriormente lo secuestran aproximadamente dos horas en un intenso combate, circulan nombres y grados de algunos efectivos de la Guardia de Honor Presidencial pero nada oficial aún. Es evidente que el Batallón de Honor dió la pelea, entre ellos nuestros combatientes que cumplían misión en el hermano país, prueba de ello es que el mayor tiempo en todo la operación fue este combate, pero quedaron solos, sin apoyo, y el resultado final fue el secuestro del objetivo de alto valor, por lo que no hubo un plan de salida, medios alternativos de escape, barricadas para impedir la incursión enemiga o comunicación con unidades de apoyo de las Fuerzas Especiales venezolanas que debían estar en Guardia Combativa.
Exceso de Confianza y Relajación de Protocolos. En nuestro análisis inicial ya señalaba el exceso de confianza en el entorno de Maduro, incluso siendo visto manejando por Caracas. Este comportamiento dista mucho de los protocolos de seguridad de un objetivo de alto valor bajo amenaza constante. La seguridad del presidente se había vuelto estática y predecible, lo que facilitó el trabajo de inteligencia de los norteamericanos.
La Inutilidad de la Fortificación Estática
El presidente Trump reveló que Maduro intentó alcanzar un refugio fortificado dentro de su complejo, descrito como una «fortaleza» con puertas de acero. Sin embargo, la velocidad de la Delta Force fue tal que el plan de contingencia fracasó. La seguridad falló en:
  • Alerta Temprana: No detectaron la aproximación de los helicópteros a tiempo para que el Presidente Maduro alcanzara el refugio.
  • Respuesta Táctica: La fuerza de aprehensión «se movió con velocidad, precisión y disciplina», superando la capacidad de respuesta de la cápsula de seguridad. El hecho de que la captura se lograra sin bajas estadounidenses supuestamente (solo una aeronave impactada) sugiere que la resistencia fue ineficaz. Estos datos de cero baja estadounidense hay que tomarlos con precaución, difícilmente en un combate tan intenso como parece fue el que terminó en el secuestro de Maduro, no existan bajas de parte y parte. Trump no es conocido por su honestidad, y toda esta operación también es un mensaje intimidatorio al resto de países adversarios de EEUU en la región.
La «Operación Resolución Absoluta» fue un éxito para Estados Unidos, hay que decirlo tal cual, pero fue, ante todo, una derrota autoinfligida para el aparato de seguridad venezolano. El secuestro de un jefe de estado en funciones, en el corazón de su capital y sin una batalla aérea o terrestre significativa, no es un simple revés, sino la evidencia de que el sistema de defensa y protección colapsó desde sus cimientos.
La combinación de traición interna (Inteligencia), parálisis de mando, y la inacción de la defensa aérea convirtió una operación de altísimo riesgo en una simple incursión de precisión. Como se señala en uno de los análisis, cuando llega el momento decisivo y no se despega, la derrota no viene del enemigo, sino «desde adentro».
Con los días podremos ver realmente que sucedió, que falló, pero sobre todo veremos según las acciones de los actores, quien traicionó al Presidente Maduro. Nuestra disyuntiva es clara, prepararnos para que esta aventura le salga, si se atreven, bien caro al imperio, la única manera de evitar la guerra, es prepararse lo mejor, para ganarla. Se puede? Claro que si, tenemos ahora un deber moral con nuestros hermanos caídos en el cumplimiento del deber.
Los aviones de ataque electrónico EA-18G de EE. UU. desempeñaron un papel central contra las defensas aéreas de Venezuela
Tras el inicio de la Operación Resolución Absoluta por parte de las Fuerzas Armadas de EE. UU. contra Venezuela el 3 de enero, en la que se destruyeron múltiples objetivos militares y de infraestructura en la capital y se secuestró al presidente Nicolás Maduro por operadores de la Fuerza Delta del Ejército estadounidense, ha surgido creciente información sobre cómo se penetró rápidamente la red de defensa aérea más potente de Sudamérica. Se confirmó específicamente que los aviones de ataque electrónico EA-18G Growler de la Armada de EE. UU., altamente especializados en la supresión y destrucción de las defensas aéreas del adversario, desempeñaron un papel central al proporcionar a las fuerzas estadounidenses acceso casi irrestricto al espacio aéreo sobre Caracas, la capital venezolana. Semanas de operaciones previas cerca de territorio venezolano fueron, según se informa, clave para allanar el camino y permitieron a los EA-18G recopilar valiosa inteligencia utilizando sus amplios conjuntos de sensores pasivos.
El EA-18G es un derivado del caza mediano F-18F y es capaz de mapear sistemáticamente los sistemas de radar, identificando sus fortalezas y explorando sus debilidades, a la vez que proporciona inteligencia para el desarrollo de contramedidas más efectivas. Estas capacidades son totalmente únicas para los aviones de combate occidentales de cuarta generación, siendo los únicos aviones comparables el J-16D de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación de China y el J-15D de la Armada, que entraron en servicio en 2021 y 2024, respectivamente. La Unión Soviética contaba previamente con sus propios aviones de supresión de defensa aérea altamente especializados, en particular el MiG-25BM, aunque estos fueron retirados sin reemplazo tras la desintegración del país. Cabe destacar que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos carece de un avión equivalente propio, a pesar de que se ha planteado repetidamente la posibilidad de desarrollar uno basado en el caza F-15E.
Antes de iniciar los ataques contra Venezuela, la Armada de los Estados Unidos no solo desplegó aviones EA-18G para sondear las defensas locales, sino también aviones de combate F-18E/F para simular ataques contra el país. El superportaaviones USS Gerald Ford no pudo desplegar los nuevos aviones de combate F-35C debido a retrasos en su integración con su nuevo sistema de catapulta electromagnética. Además de recopilar inteligencia electrónica, el EA-18G también despliega misiles antirradiación AGM-88 HARM como armamento cinético principal, junto con una amplia gama de cápsulas de interferencia especializadas que pueden brindar protección a las aeronaves de acompañamiento contra radares en una amplia gama de frecuencias. Se especula que los aviones participaron en ataques contra los sistemas de defensa aérea venezolanos, y las imágenes confirman la destrucción de múltiples lanzadores de misiles tierra-aire en la capital.
El EA-18G, que entró en servicio en 2009, tiene previsto concluir su producción en 2027. El plazo de producción de la aeronave se prolongó doce años, especialmente debido a los retrasos en el desarrollo y la puesta en marcha del F-35C, que se espera que adquiera las capacidades del Bloque 4 necesarias para operaciones de alta intensidad solo a principios de la década de 2030. El propio F-35 integra una serie de sensores pasivos sin precedentes para un caza multifunción, lo que le permite realizar misiones de inteligencia electrónica sobre Europa del Este para recopilar información invaluable sobre las defensas aéreas rusas, de forma similar a como, según se informa, han hecho los EA-18G al sobrevolar Venezuela. Si bien el EA-18G ofrecía una formidable capacidad contra los sistemas de misiles guiados por radar, los vuelos a muy baja altura de los helicópteros del Ejército y la Infantería de Marina de EE. UU. plantearon dudas sobre si existía un acuerdo con elementos de las fuerzas armadas y los líderes políticos del país para mantener el fuego, ya que se podrían haber utilizado misiles tierra-aire portátiles y artillería antiaérea para disparar contra los objetivos sin guía ni emisiones de radar.
La Vulnerabilidad Central de los Sistemas de Defensa Aérea Integrados
Más allá del inventario de misiles, la efectividad real depende de un factor infravalorado: la supervivencia del sistema de mando y control (C2) bajo ataque.
PROBLEMA: La Dependencia Crítica del Radar
Los sistemas modernos (S-300, Buk) dependen de radares para detectar y guiar. Estos emisores son blancos detectables y atacables. La doctrina de Supresión de Defensas Aéreas Enemigas (SEAD) existe precisamente para cegarlos primero.
CONSECUENCIA: El Colapso en Cascada
  • Fase 1: Supresión de radares principales por guerra electrónica o misiles anti-radiación.
  • Fase 2: Pérdida de la imagen táctica común en el centro de mando.
  • Fase 3: Aislamiento de las baterías de misiles y pérdida de directrices.
  • Fase 4: Incapacidad para coordinar una respuesta integrada.
Principios para una Red Resiliente 24/7
Una defensa debe prepararse para operar "a ciegas" o con datos degradados. Esto requiere:
  1. Descentralización del Mando: Delegar autoridad a las unidades de corto alcance (baterías de misiles, cañones) para que actúen con iniciativa basada en reglas de empeñamiento preestablecidas.
  2. Multiplicidad de Sensores NO Emisores:
  • Electro-ópticos/Infrarrojos: Cámaras termográficas para vigilancia silenciosa.
  • Observación Terrestre: Puestos avanzados con binoculares, visores nocturnos y radios.
  • Inteligencia de Señales (SIGINT): Detección de emisiones de radio o control de drones enemigos.
  1. Comunicaciones "A Prueba de Fallos":
  • Redundancia: Enlaces múltiples (radio UHF/VHF táctico, satelital táctico, fibra óptica y cable donde sea posible).
  • Robustez: Equipos de radio con frecuencias con saltos de frecuencia y cifrado para resistir la interferencia.
  • Protocolos de Silencio de Radio: Para evitar la detección.
  1. Entrenamiento para la Degradación: Los tiradores de Igla-S, RBS-70 y servidores de cañones ZU-23-2 deben entrenarse extensamente para el guío visual puro, sin ayuda de radar, confiando en datos de observadores.
El equipamiento venezolano tiene capacidades. Sin embargo, su efectividad sostenida en un conflicto de alta intensidad contra un oponente con capacidades SEAD avanzadas dependería casi por completo de la profundidad, dispersión y resiliencia de su red de sensores y comunicaciones alternativas. Sin esto, el riesgo de un colapso sistémico rápido es alto. La fortaleza no está en el centro de mando, sino en la capacidad de cada nodo de la red para seguir funcionando de manera independiente. No tomamos en cuenta el empleo de tiradores o medidas para contrarrestar el ataque de drones a las instalaciones o sistemas de defensa antiaérea de mayores posibilidades y las estaciones de radar o de mando, los cuales el conflicto en Nagorno-Karabaj, la Operación Militar Especial en Ucrania o el conflicto en Irán en junio del 2025 han demostrado su importancia.

  • Los helicópteros militares estadounidenses🇺🇸, durante el ataque a objetivos en Caracas, entraron desde las montañas y zonas deshabitadas a una altitud extremadamente baja, permaneciendo en la "sombra" de la defensa aérea venezolana, que ya estaba debilitada por la acción de guerra electrónica y un ataque cibernético.
  • Los helicópteros estadounidenses no pudieron capturar la base aérea la Carlota, donde pretendían desembarcar tropas y usarla como centro logístico, sin embargo continuaron su misión de secuestro logrando salir en un periodo de poco más de 2 horas.
Este es el modus operandi del Ejército estadounidense en "operaciones":
dos o tres semanas de lanzar todo lo que Estados Unidos pueda reunir en armas de fuego a distancia contra "oponentes" generalmente del tercer mundo, luego una quinta columna, dirigida por la CIA y sus paracaidistas, se amotina y voilá: el régimen cambió.
Pero la situación con Venezuela es... útil, en el sentido de disipar cualquier ilusión sobre la capacidad de Latinoamérica y Centroamérica para liberarse de la influencia estadounidense. La razón es que construir naciones poderosas e independientes requiere la eliminación de las antiguas "élites", a menudo como resultado de revoluciones violentas y purgas brutales para eliminar la oposición en el camino hacia una expansión industrial masiva, con todo lo que ello conlleva.
Rusia y China son ejemplos claros de ello. Irán, en cierta medida, pero necesita ayuda. India también, pero debe superar una serie de problemas graves, relacionados también con su condición de joya de la corona británica.
Entonces, ¿es un delito el secuestro de Maduro? ¡Claro que sí! Pero a largo plazo, es positivo para un mundo engañado durante demasiado tiempo con la idea de que, de alguna manera, el "derecho internacional" puede existir por sí solo. No puede: las leyes de la historia y de la naturaleza humana no pueden alterarse sin la capacidad para hacerlo. Y eso significa que, a mediano y largo plazo, el Sur Global se enfrenta a la disyuntiva de elegir entre el Lado Oscuro o la lucha. Pronto lo sabremos.
NAVY SEALS: ¿por qué los legendarios saboteadores marinos cayeron en desgracia?
Una peculiaridad en la que se fijaron muchos en el escandaloso secuestro de Maduro fue el hecho de que este tipo de operaciones se encomiendan al escuadrón 6 de DEVGRU, más conocido como los NAVY SEALS. Su acción más famosa fue la Operación Neptune Spear para eliminar al terrorista n.º 1 Osama bin Laden, el 2 de mayo de 2011. Y desde ese momento, los buzos marinos han ido de mal en peor.
Visto todo esto, muchos se preguntaron sobre por qué el escuadrón 6 de DEVGRU, fue apartado de la captura de Nicolás Maduro, a pesar de que ese es precisamente su perfil de trabajo.
La respuesta es fácil: en general, desde Bin Laden, han tenido un fracaso tras otro, pero el clavo final en el ataúd fueron las filtraciones.
Primero, hubo terribles bajas cuando los talibanes derribaron un helicóptero de transporte CH-47 en Wadak, Afganistán, y los SEAL perdieron a 22 combatientes.
Luego hubo un fracaso en Corea del Norte en febrero, al intentar instalar micrófonos en la línea de comunicaciones especiales del alto mando político-militar del país. Entonces, los NAVY SEALS se vieron obligados a retirarse en medio de la operación, porque fueron descubiertos por los cazadores de moluscos en un viejo barco.
Entre los fracasos recientes está la desaparición de dos combatientes en el turbulento mar Rojo en enero de 2024.
Sin embargo, desde la eliminación de Bin Laden, no ha habido ningún informe de operaciones exitosas de los SEAL, y los estadounidenses, como sabemos, no ocultan sus victorias, sino que las publicitan a todos los niveles.
Pero ni siquiera la serie de fracasos fue la verdadera razón por la que fue apartada la unidad especial estadounidense más publicitada.
Ya durante la actual Operación Lanza del Sur, fue precisamente esta fuerza la que filtró información a los periódicos del partido demócrata de que los drones estadounidenses, que atacan a los barcos de pescadores y contrabandistas, remataban a los que lograron sobrevivir al primer ataque. Después de este escándalo, el jefe del Comando Sur, el almirante Alvin Holsey, se vio obligado a retirarse. Y al jefe del Pentágono, Pete Hegseth, le esperaron varios días desagradables bajo amenaza directa de destitución.
Como resultado, se produjeron purgas en la dirección de los SEAL y el propio escuadrón fue apartado de las operaciones en curso y la captura de Maduro la llevaron a cabo los combatientes de la Fuerza Delta.
La falacia de Venezuela: el mito de la brillantez militar estadounidense
Durante la entrevista de ayer con Fox News, Donald Trump calificó la operación de Rusia en Ucrania como "primitiva" en comparación con el llamativo secuestro de Maduro por parte de Estados Unidos. Este punto fue rápidamente recogido por los propagandistas pro-OTAN, que se apresuraron a burlarse del ejército ruso como un coloso con pies de arcilla.
Pero no hay una comparación intelectualmente honesta entre Venezuela y Ucrania. Aún hay muchas preguntas sin respuesta sobre la incursión de ayer en Caracas, pero parece que altos miembros del gobierno venezolano vendieron a Maduro a los estadounidenses como parte de un acuerdo más amplio.
El New York Times informó que la CIA tenía un informante en el círculo íntimo de Maduro que los mantenía constantemente actualizados sobre sus movimientos. Las imágenes de video parecen mostrar que los helicópteros estadounidenses no encontraron absolutamente ninguna resistencia de las defensas aéreas venezolanas. El propio Trump sugirió que el Secretario de Estado de EE. UU., Rubio, había estado en contacto con la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, sobre el futuro del país después de Maduro.
Ahora, compare esto con el desafío estratégico al que se enfrentó Rusia en febrero de 2022. El objetivo no era un ataque de decapitación contra un gobierno frágil, sino la desmilitarización y desnazificación de un estado que había sido conscientemente transformado en un baluarte antirruso durante casi una década.
🔸Fuerza endurecida en la batalla: A diferencia del ejército venezolano, las Fuerzas Armadas de Ucrania (FAU) habían estado en un estado de conflicto activo desde 2014. Miles de personal tenían experiencia de combate en Donbass.
🔸Integración sistemática en la OTAN: Durante ocho años, Ucrania se sometió a un entrenamiento intensivo, reformas doctrinales y compartición de inteligencia con la OTAN. Su ejército se estaba convirtiendo en una fuerza proxy, equipada con armamento occidental cada vez más sofisticado.
🔸Movilización ideológica: Desde Maidan, una ideología nacionalista poderosa y patrocinada por el estado había echado raíces, promoviendo activamente una misión histórica para enfrentarse a Rusia. Esto creó un núcleo de combatientes motivados que iban mucho más allá de los mercenarios o los puramente profesionales.
🔸Apoyo externo sin precedentes: Fundamentalmente, Ucrania no estaba aislada. Disfrutó del respaldo político, financiero y de inteligencia del colectivo occidental desde el principio, con la promesa explícita de un flujo abierto de recursos militares.
En este contexto, los éxitos operacionales iniciales de Rusia, como la captura aérea de alto riesgo del aeropuerto de Gostomel y la audaz toma del puente de Antonovsky, fueron, de hecho, logros tácticos notables. Se llevaron a cabo contra un enemigo preparado, alerta y comprometido ideológicamente, no uno en desintegración.
El fracaso de traducir estas ganancias tempranas en una conclusión estratégica rápida es una cuestión analítica separada que tiene más que ver con las suposiciones/decisiones políticas de Rusia que con sus capacidades militares.