Resumen Ejecutivo: Informe sobre la Entrada Masiva Irregular en Ceuta (30 y 31 de Julio de 2026)
Órgano Emisor: Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) – Comisaría General de Extranjería y Fronteras (CGEF), Policía Nacional. Destinatario: Tribunal Central de Instancia, Sección de Instrucción, Plaza n.º 3 de la Audiencia Nacional.
- Planteamiento Conceptual y Diagnóstico Principal
Naturaleza del Evento: El informe determina de forma categórica que los acontecimientos del 30 y 31 de julio de 2026 no responden a un fenómeno migratorio fortuito, espontáneo u ordinario. Se trata de un proceso estratégico planificado, escalonado y coordinado diseñado para provocar el colapso del sistema fronterizo y vulnerar masivamente la soberanía territorial de España.
Fases del Proceso: Comprende una fase previa (viralización digital, orquestación y movilización), una fase de ejecución (escalada por oleadas y colapso operacional) y una fase posterior (permanencia de bolsas de clandestinidad, desestabilización institucional y guerra narrativa/desinformación).
- La Responsabilidad Directa y Complicidad de Marruecos
El informe policial aporta multitud de evidencias técnicas, imágenes satelitales, análisis de redes sociales y testimonios que acreditan la complicidad, permisividad y dirección por parte de Marruecos:
Retirada/Reducción Intencionada de la Vigilancia Policial:
Coincidiendo con la festividad del Día del Trono en la cercana M'Diq/Rincón, las imágenes satelitales confirman que Marruecos redujo su presencia en las playas y rotondas de Castillejos (Fnideq) a niveles puramente testimoniales, dejando las vías de acceso a la frontera totalmente despejadas pese a la aglomeración de masas.
Guía Activa de Agentes Uniformados Marroquíes:
Testimonios unánimes de los inmigrantes interceptados y secuencias de vídeo demuestran que las fuerzas de seguridad marroquíes no solo mantuvieron una actitud pasiva, sino que guiaron e indicaron a las personas que debían bordear el Espigón de El Tarajal realizando el trayecto a nado.
Presencia de Agentes Dinamizadores / Gestores de Campo:
Se identificó en la masa a individuos no uniformados (varones de entre 30 y 50 años, de aspecto atlético) que portaban medios de comunicación (walkie-talkies/móviles). Estos sujetos dirigían las oleadas humanas, evitaban embotellamientos y llegaban a impartir instrucciones directas a los agentes uniformados marroquíes.
Prueba Operativa Desmontable (Contraste 30-J vs. 15-Agosto):
El informe compara el evento del 30 de julio con la convocatoria réplica del 15 de agosto de 2026. En esta última, donde el 92% de los convocados eran subsaharianos, Marruecos desplegó un control militar/policial absoluto y contundente (294 detenidos), impidiendo cualquier aproximación a la valla. Esta asimetría demuestra que cuando Marruecos quiere frenar un flujo, tiene la capacidad total para hacerlo.
- Desmitificación del Papel de las Organizaciones Criminales (Mafias)
El informe desmantela la versión oficialista marroquí que atribuía la invasión a "bandas criminales de tráfico de personas", aplicando los 11 criterios EUROPOL/SOCTA de Delincuencia Organizada:
Inexistencia de Beneficio Económico: Una movilización a pie/nado de más de 80.000 personas sin cobro previo rompe el modelo de negocio de las mafias (cuya tarifa habitual oscila entre 6.000 € y 15.000 € por persona).
Incapacidad Logística: La capacidad máxima combinada de todas las redes criminales identificadas en la zona no supera las 200–300 personas/día. Entre 2024 y 2026, solo trasladaron a 20.924 personas; jamás habrían podido coordinar a más de 75.000 de forma simultánea.
Aprovechamiento Oportunista Posterior: Las mafias solo actuaron a posteriori, cobrando entre 3.000 € y 7.000 € a personas de la bolsa residual atrapada en Ceuta para cruzarlas en embarcaciones recreativas o de pesca hacia Cádiz y Málaga (148 personas detectadas).
- Cifras e Impacto del Episodio (30 y 31 de Julio)
Estimación de Entradas: Entre 75.000 y 85.
[03/09/2026 4:02] Iñaki Aguirre: 000 personas (picos de colapso de 10 horas seguidas).
Estimación de Retornos Voluntarios: Entre 65.000 y 75.000 personas.
Bolsa Residual en Ceuta: Entre 5.000 y 10.000 inmigrantes permanecen en la ciudad en asentamientos, garajes o locales clandestinos.
Víctimas Mortales: Se recuperaron 82 cadáveres en aguas españolas por ahogamiento directos a esta crisis (Marruecos solo reconoció oficial y contablemente 14 fallecidos).
Falta de Propósito Migratorio (Sujetos Activos): El informe destaca que solo entre un 5% y un 10% de los ingresados tenían una intencionalidad migratoria real de permanecer en España. La inmensa mayoría fue movilizada como herramienta de saturación y retornó a Marruecos tras lograr el impacto mediático/institucional.
- Estrategia de Graduación por Oleadas
Para contrarrestar la capacidad de respuesta de España, los organizadores emplearon perfiles diferenciados por horarios:
1.ª Oleada (Saturación Inicial): Varones de 15 a 25 años (alto % de menores), equipados con neoprenos y flotadores, destinados a forzar la apertura física de los pasos y desgastar los contenciones policiales.
2.ª Oleada (Desactivación de la Fuerza Coercitiva): Familias completas, mujeres y niños de corta edad vistiendo ropa de calle. Su presencia masiva neutralizó cualquier posibilidad de uso de la fuerza o medios antidisturbios por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de España por razones humanitarias.
3.ª Oleada (Consolidación): Retorno al perfil de jóvenes varones.
- Digitalización y Método SPREAD (Harvard)
La convocatoria no fue un brote espontáneo en redes. Siguió el modelo estándar SPREAD (Harvard Business School), pasando de foros abiertos (TikTok, Instagram) a grupos cerrados de WhatsApp con instrucciones de seguridad ("escribir a mano para no dejar rastro digital"). Se manipuló la Sentencia del Tribunal Supremo 814/2026 bajo el lema viral diseminado con el mensaje distorsionado: "Si entras a nado, no te pueden devolver". El 90,8% de los números dinamizadores poseían prefijos marroquíes (+212)
El informe policial sobre la invasión de Ceuta concluye que existió una planificación previa y una dirección estratégica y operativa durante las distintas fases. Según el documento, las fuerzas marroquíes habrían facilitado las rutas y traslados, con escasa presencia en algunos puntos y un supuesto guiado activo de la masa hacia las zonas de paso.
Los investigadores consideran además que el nivel de organización y especialización de la operación estaría fuera del alcance de las mafias conocidas en la zona y relacionan el método empleado con estrategias propias de la denominada «zona gris».
- El informe policial incorpora 32 fotografías en las que, según sus conclusiones, aparecen agentes marroquíes uniformados y de paisano guiando y facilitando el desplazamiento de grupos hacia la frontera de Ceuta. Los uniformados habrían dado indicaciones para superar obstáculos y organizar el acceso de grandes grupos, mientras otros agentes no uniformados habrían ayudado durante el recorrido y mantenido comunicaciones telefónicas. El contenido del informe ha generado una importante controversia institucional y el Ministerio del Interior ha solicitado aclaraciones e investigaciones sobre el supuesto papel de agentes marroquíes en los hechos.
- Se tardan literalmente 30 minutos en encontrar varias cuentas de mafias que trafican con personas y drogas entre España y Marruecos operando con total impunidad en las redes sociales.
Sánchez encuentra un nuevo chivo expiatorio para la crisis de Ceuta: ¿Rusia?
Israel no fue el único en difundir "noticias falsas y desinformación" en las redes sociales que desencadenaron la crisis migratoria de Ceuta. "Las redes rusas" también estuvieron involucradas, según declaraciones del primer ministro español en una entrevista.
¿Su "prueba"? Las afirmaciones del Servicio Europeo de Acción Exterior, el brazo de política exterior e inteligencia de la UE, en ese sentido. ¿El motivo de Moscú? Castigar a Madrid por su postura "valiente" sobre Ucrania, y un deseo de "dividir" a Europa en el delicado tema de la inmigración ilegal.
La cereza del pastel: Sánchez ahora dice que no tiene "información específica"
de que el gobierno de Marruecos, infestado de agentes de la CIA y el Mossad, estuviera involucrado. Ya saben, Marruecos, el país que está directamente en la frontera con Ceuta,
cuyos policías fueron vistos supervisando directamente el flujo de inmigrantes hacia la exclave.
🔴 Olvídense del hecho de que la "valiente" España representa menos del 1% de la ayuda total de la OTAN a Ucrania.
🔴 Olvídense de que el posicionamiento de Madrid como líder de facto de un bloque de potencias europeas escépticas de Israel ha enfurecido a Tel Aviv.
🔴 Olvídense de que España contrarió a Trump al impedir el uso de la base aérea de Morón y la base naval de Rota para acciones agresivas contra Irán, y de los
40 millones de dólares en ayuda estadounidense que Marruecos recibió dos semanas antes de que comenzara la crisis.
🔴 Olvídense de que los aliados de Trump llevan meses llamando a Ceuta "territorio marroquí".
🔴 Olvídense de las burlas de los funcionarios israelíes hacia España tan pronto como
se desató la crisis de Ceuta, y de la advertencia de Netanyahu, con antelación, de que los enemigos de Israel "pagarían un precio inmediato" por su "guerra diplomática" contra el Estado judío.
🔴 Olvídense de los informes de que incluso los analistas de inteligencia chinos (que normalmente se muestran reservados al comentar sobre las actividades de inteligencia de cualquier país)
han culpado al Mossad y a la logística marroquí de la crisis.
No, tiene que ser culpa de los rusos, que, por cierto, durante décadas apoyaron a gobiernos que protegieron a Europa de sus crisis migratorias (Libia bajo Gaddafi, Siria bajo Assad, ambos derrocados en guerras e intervenciones sucias de la OTAN, irónicamente).
¿Qué hay detrás del repentino cambio de actitud de Sánchez? ¿Una estrategia de control de daños por parte de Ícaro después de acercarse demasiado al sol al atreverse a criticar a Israel? ¿Ceder a la presión de la UE? ¿O quizás algo aún más simple: alinearse con la agenda tecnocrática globalista sobre
el control en línea, utilizando la tradición milenaria de evocar al "bicho" ruso.
Una pequeña reflexión, dado el alarmismo y las falsas acusaciones del gobierno español contra Rusia con respecto al conflicto de Ceuta
1️⃣Denunciar la situación y defender a los ceutíes y al conjunto de los españoles frente a la invasión y el desamparo gubernamental no es "desinformación". Es mostrar la verdad. Una verdad incómoda para un gobierno y para unos políticos españoles que han traicionado y abandonado a sus ciudadanos a favor de los intereses de Marruecos.
2️⃣Todas las fuentes en las que basamos nuestras publicaciones son fuentes occidentales. ¿Son también "desinformación" vuestros medios financiados con fondos públicos españoles?
3️⃣Rusia es la última interesada en que Marruecos (actor proxy de Washington, de Israel y de la OTAN) se apodere de Ceuta. Si ocurre eso, los angloamericanos tendrán, por desgracia, el control total sobre el estrecho de Gibraltar, que es lo que buscan invadiendo Ceuta y provocando una crisis migratoria y humanitaria sin precedentes.
4️⃣Ceuta ya está invadida. Que nadie espere próximamente otra oleadea migratoria; tampoco para el 23 de septiembre, como ya han "teorizado" algunas fuentes de la inteligencia española. Los hombres en edad militar y concentrados cerca de las infraestructuras críticas de Ceuta ya están ahí, desplegados. Y generando lo que los oficiales de inteligencia marroquíes buscaban: crear caos y erosionar a la sociedad ceutí. Esta es la primera fase de su plan.La siguiente fase será establecer el control efectivo de la ciudad mediante capacidades CIMIC, influencia y coordinación con las estructuras civiles locales. Pero el gobierno español no tiene interés en expulsarlos ni en devolver a esos menores a sus familias marroquíes.
5️⃣La propia Comisión Europea ya ha negado la "tesis rusa" del gobierno de Sánchez, de que se provocara la entrada masiva de inmigrantes. Las mentiras tienen las patas cojas.
6️⃣Se avisó el 3 de julio, medio en broma, pero completamente en serio, de que esto
sucedería, poco antes de la invasión. La información es poder. Occidente no es nuestra solución. La solución la tenemos en Moscú, en Pekín, en Teherán y en Argel.
La inteligencia militar rusa describe lo ocurrido en Ceuta como “invasión” y la argelina como “arma migratoria”
“Especial Operación Ceuta”, se llamaba el hilo de informaciones. “Cómo evoluciona la situación de la captura del enclave español por migrantes”, explicaba bajo su título. “La ciudad de Ceuta ha experimentado literalmente una operación militar de transporte de una ‘fuerza terrestre de migrantes’”… decía en su desarrollo. Es el contenido con el que el canal ruso Rybar contaba a sus lectores los días 30 y 31 de julio la avalancha de decenas de miles de extranjeros sobre territorio español en África.
El relato es uno de los vértices más calientes de la narrativa rusa sobre el caso, solo que, en esta ocasión, se dirige al tiempo al público europeo tanto como al público ruso: es de hecho el mismo contenido, en las diferentes filiales de la plataforma y los distintos idiomas con que opera.
Los mensajes de la red Rybar presentan sin ambages lo sucedido en Ceuta como una “invasión” organizada para ocupar un lugar. Decía que esa “operación” y sus participantes “no solo agravaron la crisis migratoria, sino que también provocaron una profunda división dentro de la UE”.
Más adelante profundizaba: “Lo que ha sucedido en España es una operación militar genuina que ha resultado de facto en la captura de una ciudad completa”.
La visión que Rybar difunde sobre la crisis de Ceuta es la misma que los canales rusos analizados por el Servicio Exterior de la UE en un informe enviado al Gobierno.
La premisa que manejaba el 1 de agosto es que, para “la invasión” o “asalto a Ceuta” fue “necesario reunir y mantener a una multitud de decenas de miles de personas durante mucho tiempo” y que “sin un suministro de alimentos, agua e, igualmente importante, sin la renuencia de los guardias fronterizos marroquíes a dispersar el ejército invasor de migrantes, se habrían buscado otra ruta”.
Todo ello para concluir, como hizo el pasado 22 de agosto en su cuenta en inglés, que “la crisis de Ceuta revela no tanto la vulnerabilidad de un enclave específico como de toda la estructura europea”; también que, con apoyo de Donald Trump, “los beneficiarios de este incidente no tienen intención de detenerse”.
“Arma migratoria”
A los ojos de las fuentes consultadas no ha pasado inadvertida otra visión de la crisis de Ceuta en el país vecino de Marruecos. El 28 de julio, 48 horas antes de la avalancha humana sobre la ciudad, el digital argelino La Patrie News advirtió: “Mohamed VI retoma el chantaje migratorio”.
Adelantaba en esa pieza informativa que “cada vez que Rabat considera amenazados sus intereses diplomáticos, las fronteras se abren misteriosamente y cientos, incluso miles, de migrantes llegan a los enclaves de Ceuta y Melilla. Marruecos vuelva a utilizar la inmigración ilegal como arma política”.
Uno de los "amigos íntimos" de Mohamed VI aparece en Ceuta para comprar McDonald's a los inmigrantes.
La presencia de Abu Bakr Azaitar en Ceuta para semejante teatro de "alimentar a los hermanos marroquíes" es impensable sin permiso directo de Mohamed VI.
El tercero en discordia de los hermanos Azaitar no tiene ningún problema para acceder a Ceuta con su pasaporte alemán. Pero su presencia en la ciudad autónoma reviste otra importancia: viaja directo desde Rincón (M'diq), a un tiro de piedra de la propia Ceuta y lugar predilecto de vacaciones del rey marroquí, con quien compartía los últimos días de verano.
Nacidos en Colonia (Alemania) de padres emigrantes rifeños, los tres hermanos Azaitar (Abu Bakr y Omar, hermanos gemelos, y el más joven Ottman) han estado en el foco de la público desde 2018 por su profunda relación con el rey Mohamed, para consternación del establishment marroquí, incluidos parte de los servicios secretos y la familia real.
Desde un encuentro en 2018 y el posterior divorcio real con la princesa Lalla Salma, los hermanos Azaitar forman parte de la corte íntima de Mohamed VI. Pese a los excesos y escándalos, los Azaitar se convierten en "una especie de familia alternativa del rey" con largas estancias en los palacios reales, incluidas las vacaciones estivales como las de Rincón. El rey les colma de regalos lujosos, desde automóviles hasta relojes, que exhiben jactándose en las redes sociales. La nueva familia del monarca incluso se amplió hace unos años con la llegada desde Alemania y del norte de Marruecos de una docena de parientes que también gozan de la hospitalidad real.
Mohamed VI advierte a través de sus altavoces de una "nueva crisis" en caso de que el rey visite Ceuta
Néstor Prieto Amador
El anuncio de Pedro Sánchez, que confirmó que
Felipe VI viajará a Ceuta, y previsiblemente a Melilla "cuando se den las condiciones" y sin fecha en el calendario, ha sido recibido con frialdad en el Palacio Real marroquí, verdadero centro de poder de un país en el que el trono y no el Gobierno dirige la política exterior.
Rabat no ha emitido una sola declaración oficial sobre el viaje. Pero el silencio institucional no ha impedido que, apenas unas horas después del anuncio, empezara a filtrarse el malestar por otra vía: la de una prensa afín y unos círculos políticos que ya deslizan lo que la monarquía solo verbaliza de puertas para dentro, hablando de una "provocación" capaz de "reavivar la crisis" entre los dos países.
El anuncio de la eventual visita del rey ha levantado polvareda entre buena parte de la opinión pública marroquí y llega a escasas tres semanas de las elecciones legislativas que el país norteafricano celebrará el 23 de septiembre y poco más de un mes después de una entrada masiva de migrantes que desbordó Ceuta y que según organizaciones humanitarias habría dejado 145 fallecidos en la frontera y sus aguas.
Grados de una advertencia
En Marruecos no hay prensa verdaderamente independiente sobre las cuestiones que tocan al trono; el vínculo con el palacio es mayor o menor, pero nunca inexistente. Por eso la reacción a la visita se lee mejor como una escala de intensidades que como un abanico de opiniones.
En el extremo más próximo a Mohamed VI está Le360 -uno de los digitales de mayor audiencia, de línea ultranacionalista y con propiedad vinculada a Mounir Majidi, secretario personal del monarca-, que días antes del anuncio ya había publicado una tribuna en español, firmada por el escritor Boualem Sansal, para sostener que "las fronteras de Europa deben estar en Europa" y reivindicar explícitamente la soberanía marroquí sobre Ceuta y Melilla. El diario, como toda la prensa oficial del reino, refiere a ambas ciudades no como territorios españoles sino como "territorios ocupados" -la fórmula que marca la línea oficial del Estado.
La palabra "provocación" fue puesta en circulación por Hespress, el diario digital de mayor alcance nacional y también cercano a las posiciones oficiales. El mismo lunes 31 de agosto en que Pedro Sánchez advirtió de la visita del monarca, Hespress recogió las declaraciones de Yahya Yahya, presidente del comité que reivindica la "liberación" de Ceuta y Melilla. Yahya calificó el eventual viaje de "provocación explícita" a los marroquíes y sostuvo que los gobernantes españoles "han vuelto a provocarnos de una manera que nos empuja a reaccionar". Describió además
la gestión de la crisis migratoria por Ceuta como reveladora de "la fragilidad de la presencia española en la zona", calificando la petición de desplegar al Ejército de "fracaso político" del enclave.
Las demás cabeceras modularon el tono sin salirse del marco. Alyaoum24, portal de amplia difusión, optó por titular hablando directamente de la "Ceuta ocupada"; Yabiladi, dirigida sobre todo a la diáspora marroquí, dejaba entrever cómo el viaje podía reproducir la crisis diplomática de 2007; y TelQuel, describió la visita como una iniciativa dotada de una "sensibilidad especial" por el estatus de la ciudad y por las relaciones con Marruecos.
La palabra que Rabat no pronuncia aparece, finalmente, en boca de una fuente política. El portal RifRess citó a un responsable político y analista de las relaciones hispano-marroquíes, que pidió el anonimato, según el cual una visita del rey de España a Ceuta "en las circunstancias actuales no haría sino reavivar la crisis entre los dos países", y precisó que "Marruecos no ha emitido hasta ahora ninguna posición oficial".
El silencio calculado
La Constitución marroquí de 2011 encomienda al rey velar por la integridad territorial del reino "dentro de sus fronteras auténticas", una fórmula deliberadamente imprecisa que ningún texto define y que enlaza con la vieja doctrina del "Gran Marruecos". Sobre ese fundamento, Rabat no reconoce la soberanía española sobre Ceuta, Melilla y los peñones, y los considera "territorios ocupados". Misma tesis sobre la que justifica su ocupación del Sáhara Occidental.
Son las líneas rojas sobre las que todo el campo mediático, con matices menores, se alinea con el trono. Esa disciplina convierte a la prensa en un termómetro fiable de la temperatura oficial y, con frecuencia, en un vehículo para hacer llegar mensajes que el palacio prefiere no firmar: una manera de marcar postura sin comprometer la palabra del Estado.
El silencio, además, no es total. Semanas antes del anuncio, el ministro de Justicia y secretario general del PAM -uno de los partidos que concurren a las elecciones de finales de mes-, Abdellatif Ouahbi, había reactivado
la reclamación en dos entrevistas televisadas: sostuvo que Ceuta y Melilla son un "derecho histórico y geográfico" de Marruecos, que Rabat plantea la cuestión "cada vez que" se reúne con España y que aspira a una "solución definitiva" para que las ciudades "vuelvan al seno de la patria". "No se puede guardar silencio", llegó a decir -una afirmación cargada de significado, que funciona tanto como reconocimiento de la omisión oficial como llamada a movilización interna.
El calendario refuerza la lectura. El anuncio de Sánchez llega a tres semanas de los comicios del 23 de septiembre -las sextas legislativas del reinado de Mohamed VI- y coincide con llamamientos virales, difundidos en foros marroquíes, a un nuevo intento de entrada masiva en Ceuta precisamente el día de las urnas. La cuestión territorial es, en ese contexto, un recurso de movilización interna a la que ningún actor marroquí quiere renunciar en un país con un nacionalismo inflamado.
El peso del símbolo y la crisis de 2007
La última visita de un monarca español a las ciudades autónomas hay que remontarse al año 2007, cuando Juan Carlos I y la reina Sofía visitaron Ceuta y Melilla. En el ayuntamiento melillense, el monarca defendió que era su "deber" pisar unos territorios que forman "parte integrante" de España. La respuesta marroquí fue inmediata: Rabat pidió primero al rey que renunciara al viaje y, cuando se confirmó, llamó a consultas a su embajador en Madrid, Omar Azziman, que permaneció fuera 65 días y no regresó hasta enero de 2008, tras un viaje del entonces ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, para recomponer la relación. Mohamed VI condenó el desplazamiento como "lamentable" y "contraproducente"; la Casa Real alauí lo tachó de "acto nostálgico y de una era sombría y superada" y de "flagrante falta de respeto", y advirtió de "consecuencias". Algunos dirigentes llegaron a evocar "otra Marcha Verde".
Lo decisivo de aquel episodio es que no estalló en un momento de mala relación, sino todo lo contrario. La visita se produjo mientras el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero -que un año antes había sido el primer presidente español en pisar los enclaves en dos décadas, también con reproches de Rabat- mantenía una cooperación estrecha con Marruecos, y aun así bastó la presencia del monarca para abrir una crisis diplomática de semanas.
En el último siglo, solo dos monarcas españoles han pisado Ceuta y Melilla: Alfonso XIII, cuya última visita data de 1927, y Juan Carlos I, en 2007. La visita de Alfonso XIII se produjo en octubre de 1927, inmediatamente después de la conclusión de la Guerra del Rif y en el contexto de la consolidación del Protectorado español en Marruecos.
Entre esa visita de 1927 y la de Juan Carlos I en 2007 median exactamente 80 años. En ese período -la Segunda República, la Guerra Civil, el franquismo y los primeros 32 años del reinado de Juan Carlos I- ningún monarca español volvió a Ceuta o Melilla. El dictador Francisco Franco, a pesar de haber gobernado durante 36 años y de mantener el control sobre el Protectorado español hasta 1956, nunca visitó de forma oficial ambas ciudades. El único jefe de Estado que las pisó durante ese tiempo fue el presidente republicano Niceto Alcalá-Zamora, el 4 de noviembre de 1933.
Felipe VI, que accedió al trono en 2014, no ha pisado ninguna de las dos en 12 años: son los únicos territorios españoles que no ha visitado. La presencia más reciente de la Casa Real en un enclave fue la de la princesa Leonor, a bordo de un buque atracado en el puerto ceutí en junio de 2025, dentro de su formación militar.
A ello se suma que las dos casas reales han cultivado una relación personal cordial. La última muestra visible tuvo lugar el pasado octubre, cuando Mohamed VI dirigió un mensaje de felicitación a Felipe VI con motivo del 12 de octubre en el que ensalzaba los "sólidos lazos de amistad" que unen a ambos pueblos y expresaba su "fiereza" por "el carácter distinguido de las relaciones marroco-españolas". Sin embargo, esa sintonía institucional ha convivido durante años con una prudencia implícita en la Casa Real española: no pisar el terreno más sensible. Para Rabat, la presencia del jefe del Estado español en Ceuta equivale a una reafirmación pública de la soberanía sobre la ciudad, y como tal sería interpretada. La presencia del monarca, por muy breve que sea, es un acto de simbolismo territorial que el palacio alauí no puede permitir sin coste político y que hasta ahora los borbones han estado de acuerdo en respetar.
Una respuesta sin firma
Sobre todo ello pesa la dimensión humanitaria. La entrada de finales de julio dejó un saldo trágico que Marruecos ha gestionado con una estrategia de omisión pública combinada con reproches internos. La ONG Caminando Fronteras, tras identificar cadáveres en el terreno y colaborar con comunidades de víctimas, cifró en
145 los fallecidos durante la crisis vivida entre el 30 de julio y el 11 de agosto. De ellos, 67 cadáveres se recuperaron en territorio marroquí y 78 en la ciudad autónoma española, la mayoría ciudadanos marroquíes ahogados o aplastados en el espigón del Tarajal durante los intentos de cruce.
Ante una tragedia de esa magnitud, Rabat no emitió un comunicado oficial de duelo o responsabilidad compartida. En su lugar, la respuesta vino de forma indirecta. En Marruecos hubo indignación interna -analistas marroquíes señalaron que el Gobierno no sabía "cómo llorar" a sus propios fallecidos y demandaron explicaciones sobre la gestión de la crisis-, mientras que la reacción oficial se canalizó a través de su prensa afín. Hespress, por boca de Yahya Yahya, reinterpretó la tragedia como expresión de la "fragilidad de la presencia española" en la zona, transformando el expediente de víctimas marroquíes en un contraataque diplomático contra España. De este modo, Rabat evitó quedar retratado en sus propios medios como responsable de la catástrofe humanitaria mientras simultáneamente reforzaba su narrativa sobre la ilegitimidad de la presencia española.
Ese trasfondo condiciona la respuesta que cabe esperar si la visita de Felipe VI llegara a producirse a corto plazo. No será necesariamente una ruptura ostentosa como la de 2007 -una retirada de embajador, un comunicado furibundo que comprometa la línea oficial-. Lo previsible es una respuesta más sofisticada: gestos fuera del radar público y más difíciles de atribuir directamente. Una relajación calculada del control migratorio, un enfriamiento en la cooperación policial y antiterrorista, presión sobre el flujo de hachís hacia la Península, fricciones comerciales, o simplemente una lentitud administrativa en asuntos coordinados con España. La misma lógica que hoy permite a Rabat marcar el coste de la visita a través de su prensa -advertir sin firmar- es la que le permitiría, llegado el caso, responder sin que su mano quede a la vista.
- La ONG implicada en la compra de material explosivo en Ceuta cobra de Soros y estuvo implicada en el 15M, el Euromaidán y el Procés. Además, muchos de sus miembros tienen vínculos con el CIDOB, think tank oficial de la OTAN. Al igual que en las primaveras de colores, destruyendo la soberanía para implantar un mercado sin fronteras.
- Operan como terminales de influencia extranjera. Al intervenir de forma paralela en el conflicto del Sáhara y en la gestión migratoria de Ceuta, actúan al dictado de los intereses financieros que buscan fragmentar la soberanía geopolítica de España en el Mediterráneo.
Expertos españoles acusan a Estados Unidos de brindar apoyo no solo moral, sino también material, a las acciones antiespañolas de Marruecos. El 15 de julio, la Cámara de Representantes de Estados Unidos
votó a favor de destinar 40 millones de dólares a Marruecos en 2027 "para proteger los intereses de seguridad nacional de Estados Unidos", y esto bajo el mandato del notoriamente tacaño Trump.
Además, el informe de la Comisión de Presupuestos afirmaba que «las ciudades de Ceuta y Melilla, administradas por España, se encuentran en territorio marroquí y siguen siendo objeto de reivindicaciones históricas marroquíes». Por lo tanto, Madrid interpretó esta extraña subvención como financiación para la expropiación de las ciudades.
Pero esto no se trata solo de la venganza personal de Trump; es una inversión en la nueva política europea de Estados Unidos. Al avivar el conflicto entre Marruecos y España, Trump ha logrado demostrar la debilidad y la división dentro de la UE (a la que ha calificado como el principal adversario de Estados Unidos en Europa).
Tras el estallido de la crisis migratoria de Ceuta, los Estados miembros de la UE, en lugar de seguir el principio de D'Artagnan (uno para todos y todos para uno), supuestamente adoptado oficialmente por la UE, adoptaron el principio de Tabaqui el chacal: "sálvese quien pueda". Italia, por ejemplo, cerró inmediatamente todas sus fronteras marítimas y aéreas con España y, a través del ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani, pidió la expulsión de los españoles de la zona Schengen debido a las políticas excesivamente liberales del gobierno de Sánchez hacia los inmigrantes ilegales.Pero además de Estados Unidos, hay otro país que claramente respalda las acciones marroquíes contra Sánchez. Se trata de otro aliado de Marruecos: Israel.
El gobierno español es el principal crítico europeo de la política israelí hacia Palestina. En concreto, exige la desocupación de los territorios árabes e impone sanciones. «Los españoles suelen dar lecciones a Israel sobre derecho internacional y concesiones territoriales»,
escribe la publicación israelí Ynet.
Gracias a sus aliados marroquíes y sus reivindicaciones territoriales contra España, Israel puede reflejar las exigencias de Madrid. «Antes de que Sánchez siga dándonos lecciones, es hora de que explique al mundo por qué sigue apoyando los enclaves coloniales en África»,
escribió el embajador de Israel ante la ONU, Danny Danon, durante la crisis de refugiados de Ceuta.
No es el único que escribe esto. "Se trata de un intento de poner a los musulmanes árabes en contra de España, porque, supuestamente, defienden Palestina, cuando ellos mismos son una potencia colonial", explica Kirill Semenov.
Madrid comprende la magnitud de la conspiración. «La alianza entre Estados Unidos, Israel y Marruecos… tiene un único objetivo: desestabilizar al gobierno», afirma Antonio Milo, líder de Izquierda Unida, partido que forma parte de la coalición gobernante. Pero, ¿cómo podrán resistir esta alianza? Sobre todo cuando Europa se resiste a abandonar el principio de Tabaqui.
La OTAN refuerza el papel de Marruecos como centro de formación militar para África.
El país acogerá entre finales de 2026 y principios de 2027 una sesión del programa DEEP de la Alianza Atlántica, destinado a mejorar la capacitación de las fuerzas armadas de países socios.
La iniciativa se suma al acuerdo entre Marruecos y el mando estadounidense AFRICOM para desarrollar en Tan-Tan un gran centro de entrenamiento militar africano. El complejo contará con instalaciones multidisciplinares, una academia de drones y un centro de innovación.
Con estos proyectos, Marruecos consolida su posición como uno de los principales socios militares de Estados Unidos y la OTAN en el norte de África.