El 14 de septiembre, durante la Air, Espace & Cyber Conference, organizada en National Harbor, el secretario de la fuerza aérea de Estados Unidos, Troy Meink, declaró: «Estados Unidos ya tiene en órbita armas de control espacial capaces de defender las fuerzas interarmas contra toda acción hostil. (…)
Hace más de 10 años expresamos nuestra inquietud sobre el desarrollo de armas espaciales por parte de los chinos, los rusos y otros países. Nos esforzamos por garantizar nuestra protección y nuestra capacidad de operar en ese medio, como lo hacemos desde hace décadas.» [
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☞ A pesar de lo que afirmó el secretario Meink, Rusia y China siempre se han pronunciado en contra del despliegue de armas en el espacio exterior.
Astronomía
☞ Es importante destacar aquí que Estados Unidos es firmante del Tratado sobre los principios que deben regir las actividades de los Estados en la exploración y utilización del espacio ultraterrestre, incluso la Luna y otros cuerpos celestes (generalmente llamado “Tratado del espacio exterior” o “Tratado sobre el espacio ultraterrestre”). En ese tratado, en vigor desde el 10 de octubre de 1967, los 117 países firmantes se comprometen a no desplegar armas de destrucción masiva en el espacio exterior.
- Al final de la Air, Espace & Cyber Conference, el jefe del estado mayor conjunto de Estados Unidos, el general Dan Caine, dijo: «Nuestra tarea, amigos míos, es adaptarnos desde ahora, para que las fuerzas conjuntas estén listas para luchar, enfrentar y vencer en entornos disputados a escala mundial, desde los fondos marinos hasta el espacio cislunar (…) Nuestra fuerza espacial debe garantizar una superioridad sin igual y mantener las redes asociadas, el conocimiento del sector y la ventaja en materia de datos que las fuerzas interarmas necesitan para ganar en el espacio, hoy al igual que mañana.»
También afirmó: «En lo adelante tenemos que partir del principio que nuestras fuerzas serán vigiladas por sistemas autónomos, que sufrirán interferencias en el conjunto del espectro así como seguimiento en tiempo real (…) La IA [inteligencia artificial] ya es una realidad y está transformando la manera en que las fuerzas armadas perciben, analizan, deciden y actúan.»
Análisis: Estados Unidos expande su “teatro de batalla” de la Tierra al espacio exterior y la Luna
Alfredo Jalife-Rahme
Las ansias de dominación estadounidenses no tienen límites. Los dirigentes de Estados Unidos no acaban de darse cuenta de que no pueden seguir imponiendo su voluntad en el golfo Pérsico, pero anuncian que van a imponer su dictado… en el espacio exterior. La Historia demuestra que los imperios mueren cuando desconocen sus propios límites y que, empeñados en ir más allá de lo que les permiten sus fuerzas, fallecen por agotamiento.
Exactamente a una semana de la trascendental visita del presidente Xi Jinping en Washington, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, anunció el dominio hegemónico de Estados Unidos en el espacio, desde la Tierra hasta la Luna. Estados Unidos extiende su mapa de la guerra y su campo de batalla “moderno” [1].
Referenciageográfica
En medio de su declive [2], Estados Unidos pretende imponer su imperio cósmico lunar, como sentenció el general Dan Caine en la Conferencia del Ciberespacio el pasado 16 de septiembre: «Debemos seguir garantizando que Estados Unidos pueda atacar en cualquier parte del mundo, en el momento y lugar que elijamos, y mantener esa capacidad» [3].
La sideral “doctrina Caine” –que se suma a la terrenal “doctrina Colby" sobre el uso «limitado» de armas nucleares tácticas– versa sobre un «teatro de batalla expandido», lo cual revela que el dominio del corredor Tierra-Luna ipso facto controla las comunicaciones y los recursos. La confesión estadounidense sobre la militarización del espacio sepulta el Tratado sobre el Espacio Exterior (Outer Space Treaty) de 1967, que reserva(ba) la Luna para fines pacíficos: sin bases militares, sin pruebas de armas de cualquier índole, sin maniobras en la superficie y sin armas de destrucción masiva en órbita.
Astronomía
El portal Red Voltaire otorga la importancia que amerita al expandido teatro de batalla en el espacio, desde la Tierra hasta la Luna: «Estados Unidos revela que ha desplegado armas en el espacio exterior y que se prepara para combatir alrededor de la Luna» [4].
El secretario de la fuerza aérea estadounidense, Troy Meink, jefe de la Fuerza Aérea, reveló el 14 de septiembre que «Estados Unidos tiene armas en órbita en el espacio», y la mayor parte de los expertos comentan que ello «puede conducir a una acción abierta con China y Rusia» [5] –no se diga a una extenuante carrera armamentista. El periodista francés Thierry Meyssan reconoció que Estados Unidos «detenta armas en el espacio», lo cual, según el ex marine Brian Berletic, «obligará a Rusia y a China a ampliar la militarización del espacio para defender sus activos de la amenaza de agresión estadounidense, que ya ha cercado ambos países en la Tierra con guerras y conflictos por encargo».
Referenciageográfica
Según Brian Berletic: «Estados Unidos lidera el mundo en la escalada de conflictos y en poner en peligro la paz y la estabilidad en la Tierra y, ahora, mucho más allá de ella» [6].
¿Intenta Trump 2.0 superar el avance de armas hipersónicas que encabezan Rusia, China, Irán y Norcorea? [7] En mis redes sociales aduje que «si Estados Unidos había perdido en la Tierra y en los mares, Washington lleva una ventaja notable en el ESPACIO»: detenta 12 600 satélites activos frente a los 1 480 de China y los alrededor de 310 de Rusia [8].
En medio de la vertiginosa dinámica imperante, Rusia acaba de superar a Estados Unidos en los mares con sus nuevos submarinos letales.
Ya con Trump 2.0, Estados Unidos trastocó tierra y mares por los cielos, desde el proyecto mirífico de la “Cúpula de oro”, que provocó agitación en Moscú y Pekín [9] –semejante al otro proyecto, también mirífico, de la “Guerra de las Galaxias” (SDI: Strategy Defence Iniciative) de 1982 del republicano Ronald Reagan, a quien Trump 1.0 y 2.0 le fascina emular.
Referenciageográfica
Ocho días antes a la declaración de Thierry Meyssan, en su red social particular Trump 2.0 expropió catastralmente la Luna: «La Luna es nuestra.»
El pretendido dominio de Estados Unidos sobre el corredor Tierra-Luna en el espacio, ¿constituirá un nuevo estrecho de Ormuz sideral? ¿Será el espacio la nueva “zona de guerra” o todavía habrá tiempo para que sea la “zona de paz” que preserve la vida de todos los seres vivientes de la creación en la biosfera? Lo peor sería que las superpotencias terrestres lleven sus miserias al espacio, que debe ser propiedad inalienable de todo el género humano, sin excepciones.
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