geoestrategia.eu

España y Rusia: 15 razones geopolíticas para una alianza estratégica en el siglo XXI

España y Rusia: 15 razones geopolíticas para una alianza estratégica en el siglo XXI
Ampliar
viernes 6 de noviembre de 2026, 22:00h
1️⃣Autonomía estratégica y multipolaridad. Una relación privilegiada con Moscú permitiría a España ampliar su margen de decisión internacional y contribuir a una arquitectura de seguridad independiente de la confrontación entre bloques.
2️⃣Mediterráneo y norte de África. La presencia e influencia rusa en Argelia, Libia y el Sahel coincide con espacios prioritarios para España. La cooperación permitiría abordar la estabilidad regional, la seguridad marítima y la prevención de conflictos. A su vez, el diálogo con Moscú, que mantiene relaciones tanto con Rabat como con Argel, ampliaría los instrumentos españoles sobre el Sáhara Occidental, Ceuta, Melilla, Canarias, Gibraltar y la estabilidad del Magreb.
3️⃣Seguridad energética. La interlocución entre España, Rusia y Argelia podría favorecer la estabilidad de los suministros de gas, la protección de infraestructuras y la diversificación energética. El acceso a fertilizantes nitrogenados y potásicos, aluminio, níquel y otros recursos industriales rusos contribuiría a diversificar proveedores y reforzar la competitividad agrícola e industrial española; mientras que podrían explorarse intercambios en combustibles nucleares, seguridad de reactores, gestión de residuos, medicina nuclear e investigación sobre fusión.
4️⃣Comercio bilateral. La normalización de las relaciones permitiría recuperar el acceso de las empresas españolas al mercado ruso y ampliar las exportaciones de vino, aceite de oliva, cítricos, productos cárnicos, maquinaria agrícola y productos farmacéuticos. Al mismo tiempo, Rusia, como principal exportador mundial de trigo, podría convertirse en un proveedor estratégico de cereales para España, contribuyendo a diversificar el abastecimiento de materias primas agrícolas y reforzar la seguridad alimentaria.
5️⃣Industria militar. La cooperación industrial podría abrir oportunidades para empresas españolas de construcción naval, aeronáutica, electrónica, radares, comunicaciones y sistemas de vigilancia. La experiencia rusa en motores, sistemas de propulsión, defensa aérea y tecnología militar, junto con las capacidades españolas en ingeniería y fabricación de plataformas, permitiría explorar intercambios tecnológicos y proyectos industriales. También podrían abordarse la modernización de equipos, el mantenimiento, la investigación en materiales y los sistemas de uso dual.
6️⃣Seguridad internacional. Podrían desarrollarse mecanismos de cooperación policial y diplomática contra el terrorismo, su financiación, las redes criminales transnacionales y las amenazas contra infraestructuras críticas. A su vez, la condición rusa de miembro permanente del Consejo de Seguridad facilitaría canales de diálogo sobre el Sáhara Occidental, Oriente Próximo, desarme, no proliferación nuclear y reforma multilateral.
7️⃣Ciencia y tecnología. La cooperación permitiría recuperar proyectos conjuntos entre universidades y centros de investigación españoles y rusos en física nuclear, fusión, astronomía, inteligencia artificial, biotecnología y medicina. España podría aprovechar la experiencia rusa en matemáticas aplicadas, física teórica y tecnología espacial, mientras que Rusia podría beneficiarse de las capacidades españolas en ingeniería, investigación biomédica e instrumentación científica.
8️⃣Infraestructuras y construcción. Las empresas españolas de ingeniería civil, construcción, puertos, aeropuertos y grandes infraestructuras podrían participar en proyectos de modernización rusos, aportando experiencia en alta velocidad ferroviaria, obras hidráulicas, gestión aeroportuaria y grandes instalaciones logísticas. A su vez, las empresas rusas podrían encontrar oportunidades de inversión y colaboración en España en los sectores energético, industrial, metalúrgico, químico y de materias primas. Esta cooperación permitiría desarrollar proyectos conjuntos, intercambiar tecnología y ampliar la presencia empresarial de ambos países en sus respectivos mercados.
9️⃣España como puente entre Europa y Eurasia. Madrid podría recuperar protagonismo como sede de negociaciones, intermediario diplomático y plataforma de relaciones económicas entre Europa occidental y Rusia; mientras que también podría ampliar sus relaciones euroasiáticas, incorporando nuevos interlocutores económicos y políticos. A su vez, España podría ampliar sus vínculos institucionales con la Unión Económica Euroasiática, la Organización de Cooperación de Shanghái y los mecanismos de cooperación de los BRICS.
1️⃣0️⃣América Latina. La interlocución española con Rusia podría facilitar iniciativas diplomáticas relacionadas con Venezuela, Cuba, Nicaragua y Brasil, además de cooperación multilateral, seguridad alimentaria y relaciones comerciales.
1️⃣1️⃣ Industria aeroespacial. La cooperación permitiría combinar la experiencia rusa en lanzadores espaciales, motores cohete, sistemas de propulsión y tecnología orbital con las capacidades industriales españolas en fabricación aeronáutica, electrónica, telecomunicaciones y componentes satelitales. Podrían desarrollarse proyectos conjuntos de lanzamiento de satélites, observación terrestre, navegación, comunicaciones, motores y aplicaciones espaciales civiles, así como acuerdos entre empresas y centros de investigación de ambos países. España aportaría capacidad industrial y tecnológica; Rusia, décadas de experiencia en el desarrollo y operación de sistemas espaciales.
1️⃣2️⃣Seguridad marítima e infraestructuras estratégicas. La cooperación hispano-rusa podría abordar la protección de las rutas comerciales entre el Atlántico, el Mediterráneo y el norte de Europa, así como la seguridad de los cables submarinos, las infraestructuras energéticas marítimas y las comunicaciones internacionales. España, por su posición entre el Atlántico y el Mediterráneo, tiene intereses directos en estos corredores estratégicos. Por otro lado, la experiencia rusa en navegación polar y las capacidades marítimas españolas permitirían explorar oportunidades científicas, comerciales y logísticas derivadas de las nuevas rutas árticas. A su vez, España tendría mayor facilidad de conexión con los corredores comerciales internacionales, especialmente en tiempos de crisis internacional.
1️⃣3️⃣Industria farmacéutica y biotecnología. La cooperación permitiría establecer acuerdos entre laboratorios y empresas farmacéuticas españolas y rusas para la producción conjunta de medicamentos, vacunas, antibióticos, principios activos y tratamientos oncológicos. La colaboración permitiría ampliar los mercados de ambas industrias, diversificar proveedores y reducir dependencias exteriores en medicamentos esenciales.
1️⃣4️⃣Turismo y movilidad. La normalización de las relaciones permitiría recuperar el flujo de turistas rusos hacia España, reactivar conexiones aéreas directas y facilitar los pagos, las inversiones inmobiliarias y las operaciones comerciales. España podría impulsar su presencia turística en Rusia mediante acuerdos con operadores, campañas de promoción y conexiones con destinos como Moscú, San Petersburgo y las principales regiones turísticas rusas. También se recuperarían los intercambios universitarios, culturales y lingüísticos, así como la movilidad de profesionales y empresarios.
1️⃣5️⃣Rusia es un socio fiable. Cumple todos sus tratos, y no deja tirado a sus aliados. Como, por ejemplo, ha ocurrido con el artículo 6 de la OTAN con respecto a Ceuta y Melilla.
Cloacas del Estado español
El general retirado del ejército español, y exdirector del Departamento de Seguridad Nacional (DSN; designado por el MI6 británico) Miguel Ángel Ballesteros, quien acusó a Rusia de “guerra híbrida” contra España, y declaró que los españoles deberían asustarse como los polacos y los letones (¿para qué?). Y, además, afirmó que un ejemplo de la “amenaza rusa” es “non name 057”. Un general miembro de la empresa de drones Grupo Oesía, señalada por el Ministerio de Defensa ruso como objetivo militar legítimo), continuamos con la España de Berlanga.
Mientras la Península Ibérica arde tras la invasión de Ceuta y tras los disturbios provocados por el grupo criminal Blocus (con la mano de Israel detrás), España, en vez de defender su territorio, sigue enviando a militares y tanques cerca de la frontera rusa. Así arrancó el siguiente titular: «Ya es oficial: España participa en un gran ejercicio militar de la OTAN cerca de la frontera con Rusia con los tanques Leopardo 2E». Y no solo eso: «Defensa confirmó que los militares españoles se desplegarán en la misión OTAN para proteger el Ártico de la amenaza rusa». ¿Pero qué coño se le ha perdido a España en el Ártico? ¡Si parte del Ártico pertenece a Rusia según el Derecho Internacional!
Continua el servilismo más absoluto a la organización criminal de la OTAN: «Ángel Expósito, desde una base a orillas del mar Negro (Rumanía): "hay 200 soldados del Ejército del Aire. Hacen guardia para salir a por un dron ruso que hayan detectado"».
En cualquier caso, nos gustaría señalar, por desgracia, y una vez más, que España está mal. Muy mal. Así lo dice el propio El País: «la pobreza severa empeora en España pese a una década marcada por el crecimiento económico». Y Oxfam Internacional: «el coste de la vivienda en España empuja a 770.000 personas trabajadoras más a la pobreza y eleva el total a cerca de 3 millones». Tanto, que incluso los propios militares españoles se están planteando si hacer una huelga general y okupar el Ministerio de “Defensa” español, como hicieron los sindicatos policiales españoles.
Si van tan mal, la cuestión es: ¿y adónde va todo el dinero? Pues muy sencillo. Primero, a la industria armamentística, de la que se forran todos los empresaurios a costa del bolsillo de los propios militares españoles: «el Gobierno aprueba 2.196 millones para tres programas de la Armada, incluido el de la corbeta europea, y otros 392 millones para helicópteros H135 y H160»; «España refuerza su arsenal de misiles Amraam con una nueva compra de 114 millones de AIM-120C-8 para los F-18 y Eurofighter». Y, segundo, para el régimen neonazi de Kiev: «España autoriza una contribución de 50 millones a la OTAN para adquirir material militar para Ucrania»; «España activa 570 millones de euros en instrumentos financieros para que las empresas españolas participen en la reconstrucción de Ucrania». O, peor aún: «Ukrzaliznytsia [la empresa ferroviaria estatal de Ucrania] y la española Renfe colaborarán en el desarrollo del transporte de pasajeros y mercancías». O: «España financia un proyecto ferroviario piloto en Ucrania de 5,48 millones de euros». Sin comentarios.