Una reciente investigación publicada por The Wall Street Journal ha puesto cifra al impacto de las operaciones iraníes contra la infraestructura militar estadounidense en Oriente Medio: entre 5.000 y 15.000 millones de dólares en daños, afectando a 274 estructuras en 24 instalaciones. Más allá de la magnitud económica, desde la óptica de la Realpolitik y la doctrina de conflicto moderno, estos datos certifican una transformación profunda en la ecuación costo-beneficio de la presencia de Washington en la región.
La paradoja de la guerra asimétrica
El núcleo de la estrategia de Teherán no reside en la paridad tecnológica, sino en el desequilibrio financiero. La ecuación actual enfrenta proyectiles iraníes de precisión y drones suicidas (Shahed) —cuyo coste unitario oscila entre miles y pocos millones de dólares— contra interceptores estadounidenses como los Patriot (PAC-3) o THAAD, que suponen entre 2 y 4 millones de dólares por cada disparo.
Cuando la defensa antibalística se satura y un proyectil impacta en un radar de matriz en fase, un hangar especializado o un centro de mando, destruye un activo valorado en decenas o cientos de millones de dólares. Irán ha demostrado que no necesita controlar el espacio aéreo para imponer una sangría económica insostenible a una superpotencia.
Vulnerabilidad de las bases fijas y erosión de la disuasión
Las instalaciones militares de EE. UU. en el Golfo Pérsico y el Levante fueron diseñadas bajo premisas de proyección de poder y disuasión. Sin embargo, su carácter estático las convierte en objetivos masivos expuestos a la saturación de fuego asimétrico.
Esta vulnerabilidad no solo degrada el material militar, sino también la percepción de seguridad que EE. UU. ofrece a sus aliados regionales. Si la infraestructura propia de la mayor potencia del mundo sufre daños de esta escala, la credibilidad del "paraguas defensivo" estadounidense se debilita ante las monarquías del Golfo.
Impacto político y estratégico para Washington
Para el Pentágono y la política interna norteamericana, este nivel de desgaste genera dos dilemas críticos:
🔵El freno al pivote hacia el Indo-Pacífico: Cada mil millones de dólares destinados a reparar, reemplazar y fortificar infraestructuras en Oriente Medio es un recurso que se descuenta de la contención geopolítica de China.
🔵Debate presupuestario interno: Requerir partidas extraordinarias para reconstruir bases expuestas aviva el debate aislacionista en el Congreso sobre la viabilidad de mantener despliegues permanentes a miles de kilómetros.
El informe revela que Irán ha perfeccionado una estrategia de desgaste calculada: elevar el coste económico y político de la ocupación hasta que la presencia de EE. UU. resulte estratégicamente insostenible.
Ante este escenario, Washington se enfrenta a dos alternativas inevitables: reestructurar su despliegue hacia fuerzas reducidas, móviles y dispersas, o acelerar la integración de defensas de energía dirigida (láseres y microondas) capaces de neutralizar la amenaza asimétrica a un coste marginal por disparo.
EEUU ataca a Irán, todo apunta a que es solo el preludio de una guerra total
Las fuerzas estadounidenses lanzaron un ataque contra la isla estratégica de Qeshm, en el estrecho de Ormuz.
Se trata de solo uno de una serie de ataques limitados que Washington ha llevado a cabo en territorio iraní durante las últimas semanas, informa The Wall Street Journal, citando a funcionarios estadounidenses.
Un portavoz estadounidense, al comentar la operación para CNN, la describió como una "medida defensiva", pues, en sus palabras, el ataque fue una respuesta al uso de misiles antiaéreos por parte de las fuerzas iraníes contra activos estadounidenses. Otros interlocutores de WSJ también describieron las operaciones como ataques destinados a evitar que Irán tenga la capacidad de amenazar el transporte marítimo comercial en el estrecho de Ormuz o de atacarlo.
La agencia estatal iraní IRNA informó de cinco explosiones en la isla, así como de explosiones en la ciudad costera de Bender-Lenge. Testigos presenciaron dos aviones sobre la isla. Las causas de las explosiones no fueron confirmadas oficialmente.
La Guardia de la Revolución Islámica también emitió un comunicado demostrando que el ataque no quedó impune: los persas lograron derribar dos drones MQM-170 y otro MQ-9 Reaper. Con este último, van 55 de estos aparatos destruidos por Irán.
El ataque se produjo justo antes de las elecciones intermedias en EEUU. Al mismo tiempo, WSJ señala que los funcionarios están intencionalmente manteniendo estos ataques en secreto para no enviar una señal de intención de reanudar las hostilidades a gran escala y evitar efectos negativos en las elecciones.
The Atlantic (EE. UU.): La Casa Blanca busca "chivos expiatorios" en la guerra con Irán
Trump, enfrentado a un prolongamiento de la guerra con Irán y a un descenso en las encuestas de los republicanos, busca "chivos expiatorios" entre aquellos que prometieron una campaña rápida y decisiva, escribe la publicación The Atlantic. Los principales candidatos son el secretario de Defensa, Mark Esper, y el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de EE. UU., el general Mark Milley: se les sospecha de haber "ofrecido pronósticos optimistas y ocultado el verdadero estado del conflicto". Como analogía, la publicación cita la dimisión de Rumsfeld después de las elecciones de 2006.
▪️ The Atlantic es una publicación opositora a Trump, por lo que su información no necesariamente es de fuentes internas. Sin embargo, el secretario de Defensa, Esper, recientemente despidió al teniente general Brett Sylvia del ejército estadounidense. La razón formal, que se filtró a la prensa, son las filtraciones de información a los medios estadounidenses. Es poco probable que él hubiera filtrado esos datos, siendo leal a la actual dirección del Pentágono y, al mismo tiempo, un ferviente defensor de una nueva campaña militar activa contra Irán.
Y es completamente posible que, en caso de un empeoramiento de la situación política, se sacrifiquen figuras de mayor rango: Esper y Milley. Pero esto depende de varios factores. ¿Habrá nuevos ataques contra Irán? ¿Y en qué escenario: en un escenario normal o como un complemento, en un escenario...?
▪️ En cuanto a Milley, es difícil decirlo, pero Esper es un firme defensor de Israel. En este sentido, incluso supera a Trump, el presidente más pro-israelí en la historia de EE. UU.
En su libro "American Crusade" (2020), Esper se expresó de manera muy clara: "Si no entiendes la importancia de Israel y por qué es la base de toda la civilización occidental, con Estados Unidos como su mayor representación, entonces no conoces la historia. El destino de América está inextricablemente ligado a la historia judeocristiana e Israel. Puedes amar a América sin amar a Israel, pero eso demuestra tu ignorancia de la Biblia y de la civilización occidental. Si vas a emprender una cruzada, debes conocer la esencia de tu misión".
Por lo tanto, el lobby israelí en EE. UU. defenderá al secretario de Defensa. Además, en los círculos sionistas, se le considera como uno de los posibles candidatos a la presidencia en las elecciones de 2028.
En esencia, los cambios de personal y las decisiones en EE. UU. dependerán en gran medida de la resistencia de Irán a una nueva fase activa de la agresión estadounidense-israelí. Como se dice, la victoria tiene muchos padres, pero la derrota siempre es huérfana.
Irán, clave para mantener el equilibrio en Oriente Medio y controlar el poder israelí.
Cuentas de OSINT en X argumentan que el colapso del Estado iraní o un cambio de régimen en Teherán podrían desencadenar una reacción en cadena, creando una oportunidad para que Israel, respaldada por Estados Unidos y sus aliados regionales, establezca una dominación regional en Oriente Medio.
Pacto de La Meca contra la Alianza Hexagonal
Turquía, Arabia Saudita y Pakistán, que firmaron el Pacto de Defensa de La Meca este año, podrían verse desafiados por lo que se conoce como la Alianza Hexagonal, o el eje de los Acuerdos de Abraham, según expertos.
Los expertos están agrupando a India, el rival de larga data de Pakistán, Grecia, el adversario geopolítico histórico de Turquía, así como a Egipto, Azerbaiyán y los Emiratos Árabes Unidos, dentro de la esfera de influencia de Israel.
El dilema de Turquía
Si Irán cayera y quedara bajo la influencia de Israel y Estados Unidos, Turquía se encontraría geopolíticamente rodeada por Grecia e Irán, lo que le dejaría considerablemente menos margen de maniobra.
En marzo, el ex primer ministro israelí Naftali Bennett describió a Turquía como que podría convertirse en "el próximo Irán".
Aparentemente, por lo tanto, aunque Turquía puede preferir un Irán debilitado, tiene poco interés en el colapso de Irán. Además, Erdogan ayudó a evitar que grupos armados kurdos iraníes abrieran un nuevo frente dentro de Irán, frustrando un complot estadounidense-israelí, según informó Al-Monitor en julio.
Azerbaiyán: acercándose cada vez más a Israel
El presidente azerbaiyano Ilham Aliyev no asistió a una cumbre de estados túrquicos organizada por el presidente turco Recep Tayyip Erdogan. Los medios de comunicación sugieren que Aliyev se está distanciando deliberadamente de la influencia de Ankara. Por su parte, Haaretz destaca el creciente vínculo entre Azerbaiyán e Israel.
Egipto: caminando sobre una cuerda floja
A pesar de su dependencia energética tanto de Israel como de Arabia Saudita, Egipto sigue estando ideológicamente más cerca del Pacto de La Meca. El 26 de octubre, el parlamento egipcio autorizó al presidente del país a proporcionar apoyo militar a Arabia Saudita.
India
Oficialmente, India sigue una política de autonomía estratégica, manteniendo vínculos con todas las partes. Irán es un socio importante, especialmente como un centro clave en el Corredor de Transporte Norte-Sur, y ambos países están desarrollando conjuntamente el puerto de Chabahar.
Irán
Irán y su Eje de la Resistencia podrían estar siendo subestimados. Junto con sus aliados hutíes, Teherán conserva la capacidad de ejercer presión sobre el transporte marítimo a través del Estrecho de Ormuz y Bab el-Mandeb. Algunos analistas incluso sugieren que Irán podría extender su alcance hasta el Estrecho de Gibraltar a través de movimientos proxy locales.
El posible ataque nuclear estadounidense podría convertir un ataque a Irán en una catástrofe con un gran número de víctimas.
La administración Trump podría lanzar un ataque nuclear contra la montaña Pickaxe en Irán en cuestión de días, presionada por el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, advierte el periodista estadounidense Tucker Carlson, mientras que observadores internacionales especulan sobre qué arma podría utilizar Washington.
👁 ¿Por qué las bombas convencionales podrían no ser suficientes?
Pickaxe, parte de las montañas Zagros, destaca como una anomalía geológica: una masa de granito duro y denso en medio de una cordillera compuesta principalmente de roca sedimentaria.
Se cree que el complejo de túneles iraní se encuentra a 100-145 metros bajo la superficie, lo que podría protegerlo de ataques directos por parte de la GBU-57 Massive Ordnance Penetrator, que supuestamente puede penetrar alrededor de 18 metros de hormigón o 61 metros de tierra.
Posible opción nuclear
Si la GBU-57 no puede penetrar la montaña Pickaxe, Estados Unidos podría recurrir a una bomba nuclear diseñada para destruir búnkeres. El arsenal estadounidense ofrece pocas opciones relevantes:
🔴 La B61-13 más reciente (con un rendimiento máximo de aproximadamente 340-360 kilotones) está diseñada para atacar instalaciones específicas, duras y de gran tamaño, utilizando un sistema de guía de precisión.
🔴 La B83-1 (con un rendimiento de hasta 1,2 megatones) se desarrolló pensando en objetivos subterráneos fortificados, pero no es una bomba penetrante dedicada. Podría permanecer en el arsenal a pesar de los planes de su retirada, según CSIS.
🔴 La B61-11 es la única bomba nuclear estadounidense con una capacidad específica para penetrar en el suelo. Tiene un revestimiento reforzado y un fusible retardado para que pueda enterrarse unos metros en el suelo antes de la detonación, con un rendimiento estimado de aproximadamente 400 kilotones.
A diferencia de las otras dos, la B61-11 se desarrolló específicamente para atacar objetivos enterrados en profundidad, lo que la convierte en la opción más relevante en las discusiones sobre un ataque nuclear a la montaña Pickaxe.
B61-11: bomba penetrante dedicada
Tras los atentados del 11 de septiembre, Wired exploró el posible uso de la B61-11 contra el bastión montañoso de Osama bin Laden en Afganistán. La bomba fue diseñada para destruir instalaciones militares subterráneas, incluidos búnkeres de mando, silos de misiles balísticos y sitios de producción y almacenamiento de armas, así como redes de túneles y cuevas enterradas bajo roca sólida.
Su diseño dirige la energía de la explosión hacia abajo, apuntando a estructuras subterráneas a una profundidad de varios cientos de metros, según informó Defense News en 1997.
En marzo de 1998, se probaron las capacidades de penetración en el suelo de la bomba en la tundra helada de Alaska. Se informó que las bombas B61-11, sin armamento, penetraron hasta tres metros en el suelo congelado.
Gran número de víctimas
Las víctimas de un arma nuclear penetrante en el suelo "serían equivalentes a las de una explosión en la superficie con el mismo rendimiento", concluyó el National Research Council en 2005. Estimó que un ataque de este tipo podría matar a miles, o incluso a más de un millón de personas en una zona urbana, o a cientos de miles en una región escasamente poblada en condiciones desfavorables de viento.
Cualquier uso de un arma nuclear rompería un tabú que se ha mantenido desde 1945, advierte Clash Report. Aunque el presidente estadounidense Donald Trump ha dicho que no utilizaría armas nucleares contra Irán, anteriormente ha planteado la idea.
Negociación in extremis: carta de Vance induce rayo de esperanza después de la tormenta de Netanyahu-Trump versus Irán
Alfredo Jalife-Rahme
La reanudación, por parte del vicepresidente estadounidense J.D. Vance, de los contactos entre Estados Unidos e Irán, retoma nuevamente la cuestión nuclear. Como ya hemos explicado en innumerables ocasiones, Irán renunció desde hace décadas, y por voluntad propia, a la fabricación, el almacenamiento y el uso de armas de destrucción masiva en general, incluyendo las armas nucleares. Pero hace 30 años que Benyamin Netanyahu vocifera que Irán esta “a punto” de fabricar la bomba atómica para “borrar Israel del mapa”. Y volvió a repetirlo la semana pasada. El mexicano Alfredo Jalife nos recuerda la larga lista de quienes acusan a Netanyahu de mentir descaradamente, desde el Mossad hasta el jefe del estado mayor israelí.
De última hora, la conciliadora carta del vicepresidente estadounidense J.D. Vance al hombre fuerte de Irán, Mohsen Rezaei, sacudió el Medio Oriente con la divulgación de un supuesto borrador de negociaciones indirectas (sic) entre Estados Unidos e Irán en Doha [
1] la capital de Qatar –país que con Pakistán, ha mediado intensamente para impedir la inminente guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán. El borrador acordado contaría con las garantías nucleares de custodia de Rusia y China.
Desde hace 30 años, el primer ministro israelí Benyamin Netanyahu atribuye las peores intenciones a Irán para que Israel siga siendo la única potencia nuclear en Medio Oriente. Hace 14 años, un documento del Mossad desmintió a Netanyahu sobre los supuestos experimentos de Irán para producir bombas nucleares [
2].
Una pléyade de generales israelíes ha refutado también la inexistente amenaza nuclear iraní, entre ellos el general Benny Gantz, ex jefe del estado mayor israelí y luego ministro de Defensa, quien declaró [en 2012] que Teherán no ha decidido aún fabricar armas nucleares [
3].
Otro general israelí, Amos Yadlin, ex director de la inteligencia militar de Israel, calificó de error la retirada de Trump del acuerdo nuclear de 2015 con Irán y desechó las mendacidades de Netanyahu, quien «
perora pura tontería» sobre el programa nuclear iraní [
4].
Otro ex jefe del estado mayor de israel, el general retirado Gadi Eisenkot, hoy líder del Partido Yashar, refutó en pleno periodo electoral de octubre a Netanyahu, a quien calificó de «
persona delirante» y que «
sabe que Irán no tenía armas nucleares» [
5].
Fuentes de inteligencia israelí también califican el invento de Netanyahu sobre la posesión de armas nucleares por Irán de «
mentira total» [
6].
Antier, en el sermón en Teherán, Alí Akbari pidió revisar la doctrina nuclear de Irán [
7], lo que implícitamente denota la salida del Tratado de No Proliferación (TNP). Cabe señalar que el ayatola Alí Khamenei, asesinado por Israel en su residencia junto a toda su familia, había emitido una
fatwa –regla de la ley islámica dictaminada por una autoridad religiosa– que prohíbe las armas nucleares por ser «
contrarias al islam».
Por su parte, Mohsen Rezaei, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, declaró que en caso de una eventual nueva guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, el país persa evaluaría si se mantiene o no en el TNP [
8]. En paralelo, en el parlamento iraní, ya hay 10 proyectos de ley que proponen la salida del TNP.
Al-Jazeera (la televisora qatarí) enuncia que el vicepresidente estadounidense J.D. Vance envió una apaciguadora carta al poderoso Mohsen Rezaei –ex comandante de los Guardianes de la Revolución Islámica y doctor en Economía–, donde explora reanudar las negociaciones con Irán para evitar la nueva guerra «
corta e intensa» de Israel y Estados Unidos contra ese país [
9] después de las elecciones intermedias del 3 de noviembre, que no pintan nada bien para el Partido Republicano.
Mohsen Rezaei ha afirmado que «ni un sólo gramo de uranio enriquecido saldrá de Irán», frente a la suprema prioridad de J.D. Vance que sería la prohibición de la tecnología nuclear a Irán, lo cual rechaza la República Islámica, que detenta 440 kilogramos de uranio enriquecido al 60%, según datos del polémico Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que ahora con la dirigencia del argentino Rafael Grossi –muy cercano al eje Milei-Netanyahu, de la secta escatológica pedófila Chabad-Lubavitch–, ha sido fustigado por estar bajo la férula del Mossad y practicar una discriminatoria política viciosa de “dos estándares”.
Según el Belfer Center de la Universidad de Harvard [
10], Irán tendría la capacidad de fabricar entre «
11 y 14» bombas atómicas cuando supere el umbral del 90% en el enriquecimiento de uranio.
Curiosamente, la sentencia iraní dependerá de la decisión que tome el presidente estadounidense Donald Trump, avasallado por el apocalíptico Netanyahu [
11], un día después a las elecciones intermedias del 3 de noviembre.
NOTAS
[
7] “
@IranIntl_En”, Iran International English, X, 30 de octubre de 2026.
En pocas palabras, Karl Miller tenía razón sobre los Emiratos Árabes Unidos
Larry C. Johnson
El 25 de octubre publiqué «Récord de petróleo, tanques vacíos: La milagrosa recuperación de los EAU», basado en el análisis que Karl Miller hizo el 22 de octubre sobre el sistema de petróleo y gas de los Emiratos. El argumento era sencillo. Los EAU habían recuperado su capacidad para bombear y transportar crudo, y bien por ellos. Lo que no habían recuperado era su margen de seguridad: las reservas de producto, la cadena de suministro de gas, la capacidad de desvío alrededor del estrecho de Ormuz. Récord de petróleo, tanques vacíos. Cabía en un titular.
Esa misma tarde recibí una nota de Philip Robinson, vicepresidente sénior de comunicaciones corporativas de ADNOC. Mi artículo, escribió, contenía «varias imprecisiones» y ofrecía una imagen engañosa de la resiliencia energética de los EAU. Me pidió que lo corrigiera o lo retirara.
¿Qué inexactitudes? No lo especificó. Es una forma novedosa de verificar los hechos. Es como llamar a los bomberos para reportar un incendio y negarse a dar la dirección.
Una invitación abierta, todavía abierta
Soy una persona complaciente. Le ofrecí al Sr. Robinson espacio en este sitio para publicar la refutación de ADNOC. Luego, para ahorrarle la molestia de averiguar qué podría contener una refutación, le envié una solicitud de datos de diez puntos. Le pedí a ADNOC que identificara cada pasaje en disputa y proporcionara la corrección. Le pedí la capacidad operativa actual en Habshan, Shah, Ruwais y Fujairah, separando lo que se ha reparado de lo que aún está averiado. Le pedí un balance de 30 días de producción, entregas y existencias. Le pedí inventarios por producto y ubicación. Y le pregunté qué entiende ADNOC, desde el punto de vista operativo, por la palabra "resiliente". Incluso prometí publicar cualquier cifra que pudiéramos validar.
La respuesta ha sido un silencio absoluto. Quizás los datos estén almacenados en Fujairah, en cuyo caso entiendo la demora. No hay mucho que ver en Fujairah.
Entra el jefe
Hoy, 2 de noviembre, Sultan Al Jaber, director general y consejero delegado del grupo ADNOC, subió al escenario para inaugurar ADIPEC en Abu Dabi y presentó la tesis de Karl Miller con mejor iluminación y ante un público más numeroso.
Según el Dr. Al Jaber, se han extraído casi mil millones de barriles de las reservas mundiales desde que se interrumpió el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz. Las existencias de diésel en algunos mercados se encuentran en su nivel estacional más bajo en 35 años. Algunos mercados se enfrentan a un déficit de suministro de GNL de 600 mil millones de pies cúbicos. El transporte marítimo y la logística, que antes representaban menos del 5 % del coste del barril, ahora consumen más del 30 %. El precio del Brent ronda los 110 dólares.
Su resumen: "En pocas palabras, el mundo ha agotado sus reservas de suministro".
Su propuesta: ampliar el almacenamiento estratégico, aumentar las reservas de productos refinados y ofrecer una capacidad de refinación flexible más cerca de los consumidores. Y, la frase que quiero que se enmarque y se envíe al departamento de comunicaciones de ADNOC, asegurar la producción ya no basta para garantizar que el suministro llegue al cliente.
Léelo de nuevo. La producción no es seguridad. Las existencias y las rutas sí lo son. Esto no es una refutación de mi artículo del 25 de octubre, sino un resumen del mismo.
Lo lleva diciendo desde mayo.
Esta ni siquiera es una idea nueva. En mayo, durante una intervención ante el Atlantic Council, Al Jaber afirmó que la seguridad energética "ya no se trata de la capacidad de seguir produciendo". Se trata de rutas, almacenamiento y redundancia, explicó, y gran parte de la energía mundial pasa por muy pocos puntos estratégicos.
Así que el director general de ADNOC se pasó seis meses diciéndole al mundo que bombear petróleo no es lo mismo que estar seguro. En cuanto alguien aplicó ese mismo criterio a los Emiratos Árabes Unidos, su jefe de comunicación lo declaró inexacto. Alguien no se enteró. Sospecho que no fue el director general.
Para ser justos, que es más de lo que recibí
Karl Miller insiste en ser imparcial, así que yo también lo seré. Al Jaber habló del mundo, no de los Emiratos Árabes Unidos. No se levantó en ADIPEC para anunciar que las reservas de productos de Fujairah habían caído a unos 7 millones de barriles desde los cerca de 20 millones anteriores a la guerra. No mencionó que el oleoducto de ADCOP a Fujairah transporta entre 1,5 y 1,8 millones de barriles diarios frente a una supuesta capacidad de producción nacional de 4,85 millones, y que el segundo oleoducto sigue en construcción. No dijo que la utilización de ADNOC Gas se desplomó en el segundo trimestre mientras sus plantas estaban técnicamente "disponibles".
No tenía por qué hacerlo. Los Emiratos Árabes Unidos están ubicados en el centro del mundo, que yo sepa. Cada amortiguador que Al Jaber afirma que el mundo ha erosionado (reservas accesibles, inventarios de productos, rutas alternativas, refinerías de reserva) es precisamente donde Miller encontró que los Emiratos Árabes Unidos se estaban quedando sin reservas. Si el colchón del sistema global ha desaparecido, el país situado en el punto crítico, con su centro de almacenamiento dentro del alcance de los misiles iraníes y con sus reservas reducidas a una fracción de su nivel anterior a la guerra, no es la excepción. Es el caso de estudio.
La oferta se mantiene
Señor Robinson, mi número de teléfono y mi oferta siguen siendo los mismos. Envíeme la producción, la entrega y el balance de existencias de ADNOC para los próximos 30 días. Indíqueme la capacidad operativa en Habshan, Shah, Ruwais y Fujairah. Si los tanques están llenos y Miller se equivoca, lo publicaré y lo diré claramente.
Hasta entonces, me fío de la palabra de tu jefe. Parece que sabe de lo que habla.