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Teherán cierra el estrecho de Ormuz en respuesta al ultimátum estadounidense... El fantoche Trump no aguanta la ira…

Teherán cierra el estrecho de Ormuz en respuesta al ultimátum estadounidense... El fantoche Trump no aguanta la ira…
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directorelespiadigitales/8/8/23
lunes 13 de julio de 2026, 22:05h
Talal Nahle
El ultimátum estadounidense de 24 horas que exigía una declaración iraní que garantizara la libertad de navegación se ha derrumbado. En cambio, Washington recibió su respuesta en forma de un ataque directo con misiles que impactó a un buque mercante, seguido de un anuncio oficial del recién nombrado comandante de la Armada del CGRI cerrando el estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso. Esta explosión marítima coincide con un mensaje escrito decisivo de Sayyed Mojtaba Khamenei, que ordena una represalia existencial irreversible, junto con una grave revelación sobre el fallo de los sistemas de defensa estadounidenses en Jordania. En el ámbito libanés, las autoridades políticas y militares están tomando medidas sin precedentes para aislar internamente a la Resistencia, alineándose con los deseos estadounidenses e israelíes, mientras que el ejército de ocupación continúa su política de tierra arrasada en el sur del Líbano.
Primero: El cierre del estrecho de Ormuz y el colapso del ultimátum de Trump
En lugar de responder a las amenazas estadounidenses y las demandas de una declaración de desescalada, Teherán pasó al nivel máximo de escalada en el terreno:
Ataque a buques y cierre del estrecho: El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (CGRI) disparó un misil que impactó a un buque mercante en el estrecho de Ormuz después de que este ignorara las advertencias y desactivara sus sistemas de seguimiento. Tras el incidente, el general Ali Ozmaei, el nuevo comandante de la Armada del CGRI (quien sucedió a Alireza Tangsiri), anunció el cierre total del estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso, prohibiendo el paso de cualquier embarcación hasta que cesen las intervenciones estadounidenses en la región.
Advertencia preventiva y rechazo de corredores alternativos: la IRGC advirtió que cualquier agresión estadounidense o sionista en represalia por este incidente —que ellos provocaron— será respondida con un devastador bombardeo de nuevas bases en la región. Esto fue acompañado por un rechazo categórico iraní a la propuesta qatarí de establecer un corredor intermedio internacional en el estrecho, afirmando que la gestión y los acuerdos son exclusivos de Teherán y Mascate.
Segundo: la diplomacia de Mascate y la declaración de la muerte del Memorando de Entendimiento
En medio de la escalada marítima, se llevaron a cabo conversaciones maratónicas y secretas que duraron más de 10 horas en la capital omaní entre el Ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, y su homólogo omaní, con una notable ausencia de la delegación estadounidense:
Declaración oficial de colapso: el enviado de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, anunció oficialmente que Teherán ya no está obligado por sus compromisos en virtud del Memorando de Entendimiento debido a las continuas violaciones estadounidenses, que incluyeron sanciones, los ataques del miércoles y jueves, y la cancelación de las exenciones petroleras.
Fracaso estadounidense: Los medios hebreos se burlaron de la postura estadounidense, afirmando que Washington esperó una declaración diplomática pero recibió un misil en su lugar. Mientras tanto, analistas israelíes reconocieron que Trump descubrió demasiado tarde su incapacidad para someter a Teherán, y que cualquier acuerdo futuro significaría, en la práctica, una rendición estadounidense ante la realidad de la supervivencia del régimen iraní y su programa nuclear.
Tercero: La promesa de represalia y el escándalo del patriota estadounidense.
Mensaje de Sayyed Mojtaba Khamenei: A medida que el ultimátum estadounidense se acercaba a su fin, Sayyed Mojtaba Khamenei emitió un mensaje escrito afirmando que vengar a su padre y a los mártires es una voluntad nacional e inevitable, declarando que los pueblos libres del mundo pronto comenzarán a ejecutar parte de esta misión divina. Este mensaje elimina cualquier flexibilidad del negociador iraní y prioriza la retribución por encima de la política.
Fracaso del Paraguas de Defensa en Jordania: Informes militares revelaron un fracaso lamentable de las baterías Patriot (PAC-3) estadounidenses para interceptar misiles balísticos iraníes dirigidos a la Base Aérea Muwaffaq Salti. Solo la suerte (según los informes) salvó a decenas de aviones de combate F-16, F-35 y F-15, ya que los misiles cayeron en almacenes vacíos lejos de los hangares de aeronaves, exponiendo la fragilidad de los sistemas estadounidenses de alerta temprana y defensa en la región.
Cuarto: El Frente del Líbano...
Aislamiento de la Resistencia e Implementación de Dictados Las medidas internas libanesas se están acelerando para implementar los acuerdos estadounidenses-israelíes, ignorando la continua agresión y violaciones:
Corte de la Comunicación con la Resistencia y Ain el-Tineh: En un desarrollo interno altamente peligroso, se emitieron instrucciones estrictas a los funcionarios de la Dirección de Inteligencia del Ejército Libanés para que se abstuvieran inmediatamente de celebrar cualquier reunión con funcionarios de Hezbolá y cortaran la comunicación con el Asistente del Presidente del Parlamento, Hajj Ahmad Baalbaki.
Reuniones de implementación: El Comando del Ejército Libanés celebró una reunión con una delegación militar estadounidense que llegó a Beirut para establecer mecanismos para la implementación de la primera zona experimental. Líbano también informó a Washington de su participación en las negociaciones de Roma con una delegación limitada a representación diplomática.
Desgaste en el terreno: Este golpe interno oficial coincide con la continua destrucción del sur por parte del ejército de ocupación; ejecutó una incursión en las afueras de Beit Yahoun utilizando tanques Merkava y excavadoras, y continuó las operaciones de demolición y la quema de viviendas en Houla, Haddatha, Deir Siriane y Kfar Tibnit. Esto ocurre en medio de que la inteligencia israelí reconoce que Hezbolá está explotando el alto el fuego para reorganizar sus filas y reabastecer su arsenal en preparación para la siguiente fase.
Quinto: El dilema interno del gobierno de ocupación Netanyahu continúa intentando avanzar, utilizando el intento de asesinato de Trump como carta para incitar a Washington. Sin embargo, las advertencias internas se acumulan. El ex primer ministro Ehud Barak advirtió que Netanyahu arrastrará a Israel a una guerra total con Irán para perturbar las elecciones de la Knesset y evitar su segura derrota, coincidiendo con cientos de israelíes que salieron a las calles en airadas protestas contra su gobierno en varias zonas.
Conclusión y trayectorias estratégicas: El amanecer del domingo marca definitivamente el fin de las maniobras diplomáticas abiertas. El cierre del estrecho de Ormuz y el ataque a buques mercantes presentan a la administración Trump su prueba más difícil: o bien deslizarse hacia una confrontación militar abierta que destruirá la economía global (especialmente dado el fracaso comprobado de los sistemas Patriot en la protección de bases), o bien ceder y aceptar las condiciones iraníes. En cuanto al Líbano,La decisión de las autoridades y del mando del ejército de cortar los canales de comunicación de inteligencia con la Resistencia y Ain el-Tineh representa la chispa que desencadenará una explosión interna. Otorga al enemigo israelí una victoria política gratuita que compensa su incapacidad en el campo de batalla. Este paso presagia una reacción decisiva de la base de apoyo de la Resistencia, que considera esta medida como una clara traición al campo de batalla y el preludio de un enfrentamiento por la seguridad que podría preceder a cualquier acuerdo fronterizo que los enviados estadounidenses intenten imponer en las próximas negociaciones de Roma.
Ataques con misiles y drones de represalia llevados a cabo por las fuerzas armadas de Irán contra posiciones estadounidenses en la región.

Según declaraciones oficiales, esta mañana, los siguientes centros y áreas fueron objeto de intensos ataques por parte de misiles balísticos del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) y del ejército, así como por drones kamikaze:
🔹Kuwait:
— Depósitos de combustible y el sistema de defensa aérea Patriot en la base aérea Ali Al Salem.
— Un sistema de radar FPS en la base Ahmed Al Jaber.
— Dos plataformas de lanzamiento de cohetes HIMARS.
— Depósitos de misiles y almacenes de apoyo.
🔹Bahrein:
— Instalaciones de mantenimiento y reparación de helicópteros, el hangar del avión de guerra electrónica P-8 y el centro de mando y control de drones del ejército estadounidense en la base aérea Sheikh Isa.
— Instalaciones e infraestructura de la Quinta Flota estadounidense (Al Jufair).
🔹Omán:
— Un sistema de radar FPS.
Respuesta de Irán a la agresión de EEUU reafirma su determinación para proteger su seguridad e intereses
La respuesta de Irán a la nueva agresión estadounidense demuestra que no existen líneas rojas en la defensa de la seguridad nacional y los intereses estratégicos.
El Golfo Pérsico, una región permanentemente al borde de la confrontación, vuelve a acercarse a una peligrosa escalada tras los repetidos ataques militares de Estados Unidos contra Irán en los últimos días.
Lo que inicialmente parecía un frágil camino hacia la desescalada en el marco del Memorando de Entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) de Islamabad prácticamente se ha desmoronado, dando paso a un nuevo ciclo de confrontación militar que amenaza con arrastrar a la región de nuevo hacia una guerra a gran escala.
Los continuos ataques estadounidenses contra infraestructuras civiles y militares iraníes en el sur del país llevaron a Teherán a lanzar una respuesta rápida y contundente, dirigida contra bases militares estadounidenses y activos estratégicos en varios países árabes, entre ellos Baréin, Kuwait, Jordania y Omán.
Al ampliar el alcance geográfico y la magnitud de su represalia, Irán dejó claro que cualquier futura agresión militar contra su territorio tendrá consecuencias inimaginables.
La respuesta iraní puso de manifiesto un cambio fundamental en las reglas de enfrentamiento, una transformación que ya había quedado evidenciada durante la reciente guerra de agresión. Teherán buscó demostrar que la era de las ofensivas militares estadounidenses contra los intereses iraníes sin coste alguno ha llegado a su fin, y que cualquier acto de agresión futuro recibirá una represalia inmediata y desproporcionada.
Esta evolución de la postura disuasoria eleva los riesgos para la parte estadounidense y sus aliados regionales, reduce el margen para errores de cálculo y aumenta la posibilidad de que incluso ataques militares limitados puedan convertirse rápidamente en una guerra regional de mayores dimensiones.
Al mismo tiempo, Irán ha reafirmado que no cederá en su papel en la gestión del estrecho de Ormuz, un punto estratégico marítimo vital por el que transita una parte significativa de los suministros energéticos mundiales. Funcionarios iraníes han dejado claro que la presión externa o la coerción militar no modificarán la posición de Teherán ni su legítimo derecho a administrar esta vía marítima.
Del mismo modo, Omán, cuyos intereses de seguridad y económicos están estrechamente vinculados con los de Irán, no puede adoptar decisiones trascendentales sobre el estrecho o sobre la seguridad regional más amplia bajo presión estadounidense sin tener en cuenta los intereses de Teherán.
El desmoronamiento de un memorando de entendimiento
El colapso del entendimiento de Islamabad para poner fin a la guerra impuesta se encuentra en el centro de la actual escalada. Concebido como un mecanismo para terminar la guerra no provocada e ilegal contra Irán, el acuerdo fue incumplido por la parte estadounidense desde el primer día al negarse a presionar a su aliado sionista para retirar sus fuerzas de ocupación del sur del Líbano.
Los repetidos ataques militares estadounidenses contra territorio iraní constituyeron otra violación directa de los compromisos fundamentales del memorando, transformándolo en otro gesto diplomático vacío. Desde la perspectiva iraní, estos ataques forman parte de una estrategia más amplia destinada a socavar el entendimiento antes de que pudiera entrar en vigor y a poner a prueba la disposición y la determinación de Teherán para responder militarmente.
El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) presentó el último ataque del domingo como un intento de Estados Unidos de “volver a poner a prueba lo que ya había sido probado”. La rápida y poderosa respuesta iraní fue legítima y constituyó una respuesta adecuada al incumplimiento estadounidense.
Las declaraciones de altos funcionarios estadounidenses que sugieren que el alto el fuego o el marco de desescalada ya no estaban vigentes han reforzado aún más la percepción de que no se puede confiar en la parte estadounidense. Estas declaraciones constituyen un reconocimiento implícito de que Washington ha abandonado las cláusulas centrales del memorando, confirmando las preocupaciones iraníes sobre la fiabilidad de las garantías diplomáticas estadounidenses.
Más allá del intercambio inmediato de ataques militares, el colapso virtual del MoU tiene implicaciones estratégicas más amplias. Pone de relieve la fragilidad de los acuerdos de desescalada que carecen de garantías institucionales, especialmente cuando en la otra parte se encuentran Trump y sus sectores más beligerantes.
Ante la ausencia de mecanismos creíbles de cumplimiento y garantías por parte de Estados Unidos, el memorando ha demostrado ser incapaz de poner fin a la guerra injustamente impuesta a Irán.
Una respuesta decisiva y desproporcionada
Tras los últimos ataques estadounidenses del domingo, la respuesta de Teherán fue rápida, contundente y desproporcionada. Las Fuerzas Armadas iraníes lanzaron ataques coordinados con misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en una amplia zona del golfo Pérsico.
El CGRI y el Ejército de Irán actuaron conjuntamente para atacar activos estratégicos estadounidenses en Jordania, Kuwait, Baréin, Omán y Catar —países que albergan fuerzas de ocupación estadounidenses—, demostrando un nivel de coordinación y alcance que evidenció una nueva fase en las capacidades militares de Irán.
Los objetivos fueron seleccionados cuidadosamente para maximizar el impacto estratégico y demostrar el alcance y las capacidades de Irán. En Jordania, misiles balísticos impactaron una base aérea clave, destruyendo su centro de mando y control y hangares de drones. En Catar, la base aérea de Al-Udeid, un centro fundamental para las operaciones aéreas estadounidenses, fue atacada, provocando la destrucción de sus centros de mantenimiento de aeronaves de combate y de mando.
En Kuwait y Baréin, oleadas de drones alcanzaron sistemas de defensa aérea Patriot, depósitos de municiones, instalaciones de radar y sistemas de comunicaciones. No se trató de un ataque simbólico o limitado, sino de una operación calculada y desarrollada en múltiples frentes, diseñada para degradar las capacidades militares estadounidenses en la región y demostrar que ningún activo estadounidense está fuera del alcance de Irán.
La decisión de atacar instalaciones estadounidenses en Omán y Catar constituye una señal particularmente contundente. Indica que Irán no tiene líneas rojas cuando se trata de su seguridad nacional y su soberanía. Este mensaje no está dirigido únicamente a Washington, sino que constituye una advertencia para toda la región del golfo Pérsico.
En una clara declaración de intención, el Ejército iraní advirtió que cualquier país que albergue bases militares estadounidenses y permita acciones hostiles contra la República Islámica se enfrentará a una respuesta.
El estrecho de Ormuz: la línea roja definitiva
En el centro de esta confrontación se encuentra el estrecho de Ormuz, el punto marítimo estratégico más importante del mundo para el transporte global de petróleo. La Fuerza Naval del CGRI anunció el cierre del estrecho hasta nuevo aviso como respuesta al continuo aventurismo militar estadounidense.
Irán y Omán tenían previsto mantener un diálogo sobre la futura administración del estrecho, pero la interferencia estadounidense y la presión ejercida sobre la parte omaní han impedido hasta ahora que dicho proceso avance.
Las acciones de Irán demuestran una intención clara e inquebrantable de controlar y administrar esta vía marítima. Los intentos de establecer una ruta marítima paralela y escoltar embarcaciones a través del estrecho socavan los mecanismos de seguridad iraníes. Cualquier intento de facilitar el tránsito ilegal de embarcaciones al sur del estrecho y eludir la autoridad iraní sobre esta vía marítima no será tolerado.
La semana pasada, el Cuartel General Central de Jatam al-Anbia, principal centro de mando militar de Irán, subrayó que el estrecho “no es el patio de recreo de Estados Unidos para sus agresiones”, sino un territorio bajo la “soberanía indiscutible” de Irán, cuya seguridad y estabilidad constituyen una línea roja inviolable.
Asimismo, advirtió en términos inequívocos que cualquier fuente de apoyo al ejército agresor estadounidense será considerada un objetivo legítimo para las Fuerzas Armadas iraníes.
La posición de Irán en virtud del MoU es igualmente clara. Según una fuente informada citada por Press TV la semana pasada, el memorando incluye disposiciones que conceden a Irán una autoridad absoluta e incuestionable para reabrir el estrecho de Ormuz conforme a sus propias disposiciones, y Teherán no permitirá el establecimiento de ninguna nueva ruta fuera de este marco.
Irán ha anunciado claramente que todos los petroleros y buques comerciales deberán utilizar las rutas designadas por Teherán, y que cualquier incumplimiento recibirá una respuesta inmediata y decisiva. Ya no existe ninguna ambigüedad en esta postura de aplicación estricta.
La diplomacia de Irán frente a la guerra estadounidense
La decisión de Irán de participar en negociaciones con Estados Unidos bajo mediación de Pakistán tras la reciente guerra demuestra que Teherán sigue considerando la diplomacia un instrumento esencial para proteger sus intereses nacionales, y no una señal de debilidad estratégica.
Al participar en el proceso de Islamabad mientras mantenía simultáneamente su preparación militar, Irán mostró un enfoque de doble vía que combina el compromiso diplomático con una disuasión creíble.
Desde el cálculo estratégico de Teherán, las negociaciones y la preparación militar son elementos complementarios que le permiten buscar soluciones políticas sin comprometer su capacidad de responder ante amenazas externas.
Este enfoque quedó ilustrado nuevamente con la visita del ministro de Exteriores iraní, Seyed Abás Araqchi, a Omán, donde mantuvo conversaciones con altos funcionarios omaníes destinadas a preservar el diálogo regional centrado en la administración del estrecho de Ormuz y evitar una escalada más amplia.
La iniciativa diplomática puso de relieve la continua disposición de Teherán a relacionarse con los Estados vecinos y mantener abiertos los canales de comunicación regionales. Sin embargo, apenas horas después del regreso de Araqchi, Estados Unidos lanzó otra ronda de ataques militares contra Irán, una acción que ninguno de los países árabes, incluido Omán, condenó de manera explícita.
Irán ha seguido defendiendo la aplicación del memorando de Islamabad, al tiempo que ha dejado claro que está plenamente preparado para la posibilidad de una nueva confrontación militar.
Washington debe asumir la realidad de que la presión militar ya no producirá concesiones estratégicas y que cualquier intento de alterar el equilibrio regional mediante la fuerza recibirá una respuesta decisiva.
  • La base aérea del Príncipe Hassan, que fue blanco de un ataque iraní, alberga el MQ-4C Triton, valorado en 240 millones de dólares. Este avión fue desplegado en la base aérea de Al Dhafra antes de que comenzara la guerra, pero fue reubicado debido a su peligrosa proximidad con Irán. Según imágenes de satélite, un hangar de drones fue efectivamente destruido, y aún se podía observar humo en imágenes de baja resolución del satélite Sentinel-2. (12 de julio, 08:16 UTC). Los usuarios de OSINT han estado rastreando el MQ-4C, y si no despega en las próximas 48 horas, es muy probable que haya sido destruido por Irán.

Bajo fuego: toda la red de mando y logística de EE.UU. en Asia Occidental
Las Fuerzas Aeroespaciales del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) han lanzado, en tres etapas, ataques masivos con misiles balísticos contra bases clave, centros de mando e infraestructura de apoyo a las fuerzas estadounidenses en la región. La geografía de los ataques abarcó nodos estratégicos clave de EE.UU. en Asia Occidental.
Primera etapa: Jordania
El ataque se dirigió a la base aérea "Príncipe Hasán". Los principales objetivos fueron el centro de control y mando, así como los hangares que albergan drones estadounidenses MQ-9.
Segunda etapa: Catar
Uno de los objetivos militares más estratégicos de EE.UU. en la región, la base aérea "Al Udeid", fue objeto de ataque. Los misiles balísticos impactaron en centros de mando, así como en instalaciones de mantenimiento y apoyo a los cazas estadounidenses.
Tercera etapa: Omán y países del Golfo Pérsico
Se lanzó un ataque repentino y severo contra instalaciones de apoyo logístico para buques de guerra estadounidenses, así como contra plataformas de reabastecimiento para portaaviones estadounidenses en el puerto de Duqm (Omán).
Simultáneamente, los ataques se dirigieron a:
— El cuartel general de la Quinta Flota de la Armada de EE.UU. y la base de Juffair en Baréin.
— Instalaciones y estructuras militares de EE.UU. en varias áreas de Kuwait.
— Se lanzaron varios "disparos de advertencia" hacia los EAU.
El análisis de la geografía de los ataques (desde Jordania y Catar hasta Baréin, Kuwait y Omán) demuestra la clara intención operativa de Irán: paralizar el sistema de mando y control de EE.UU., socavar su capacidad para llevar a cabo operaciones aéreas y destruir el apoyo logístico de la armada estadounidense en Asia Occidental.
Según soldados entrevistados por WaPo, generales del ejército estadounidense ignoraron advertencias de inteligencia que indicaban que Irán probablemente atacaría el puerto de Shuaiba en Kuwait antes del ataque con drones del 1 de marzo, que causó la muerte de seis soldados estadounidenses y heridas a más de 30.
➡️ Los sobrevivientes afirmaron que evaluaciones internas habían advertido contra la ubicación de personal en el puerto debido a la falta de defensas adecuadas contra drones, mientras que los altos mandos habían sido informados de que la instalación figuraba en una lista de objetivos iraníes.
➡️ Aproximadamente 30 minutos después de que se les diera la señal de "todo despejado" después de horas en búnkeres, un único dron Shahed iraní impactó en el centro de operaciones de la unidad.
Generales cobardes: Militares estadounidenses que sobrevivieron al ataque con dron iraní en un puerto de Kuwait acusaron al mando de incompetencia y cobardía.
Según informó el Washington Post, citando a militares que prestaron servicio en las instalaciones del puerto kuwaití de Ash-Shuaybah, no debería haber habido tropas allí. El lugar no contaba con la protección adecuada contra ataques con drones.
Apenas unos segundos después de la explosión del dron que impactó contra el cuartel general estadounidense, el general de brigada Clint Barnes abandonó a sus subordinados y corrió a un búnker subterráneo.
En la foto aparecen el general de brigada Clint Barnes del Ejército de EE. UU. y el general John Hinson, señalados como responsables del despliegue irresponsable de tropas estadounidenses en un emplazamiento con protección insuficiente.
La respuesta de Irán al ataque de Estados Unidos, según el periódico The Washington Post, ha dejado a las fuerzas estadounidenses en estado de conmoción, con bajas y una amplia insatisfacción.
Para evitar un escenario catastrófico, el tiempo se agota para Trump, según Fortune

▪️Después del anuncio de un acuerdo temporal de paz entre Estados Unidos e Irán, los precios del petróleo disminuyeron, sin embargo, el volumen de carga a través del estrecho de Ormuz no se ha recuperado ni siquiera hasta un tercio de su nivel habitual, según afirma la revista estadounidense Fortune.
▪️Al mismo tiempo, el costo del transporte y el seguro de los petroleros se ha duplicado al menos.
▪️Las reservas mundiales de petróleo están agotándose. Las reservas de petróleo en Estados Unidos han caído a su mínimo desde 1983, y no se prevé un acuerdo de paz a largo plazo entre Estados Unidos e Irán, por lo que la escalada vuelve a aumentar. Se espera que, a finales de agosto, China reanude grandes volúmenes de importación de petróleo.
▪️Es probable que el mundo logre evitar un precio del petróleo de 200 dólares por barril. Un aumento a 90 dólares por barril es una posibilidad real, lo que sería una catástrofe para Trump, que sueña con olvidarse de Irán y reducir los precios de la gasolina en Estados Unidos antes de las elecciones de noviembre, según destaca Fortune.
El nuevo cuello de botella energético no es el petróleo crudo, sino el refinado
Durante décadas, la seguridad energética significó asegurar el petróleo crudo: reservas estratégicas, rutas marítimas seguras, producción estable. Pero ese paradigma ha cambiado. El verdadero cuello de botella ahora es la capacidad de refinación mundial.
El petróleo crudo es abundante y relativamente barato, pero la gasolina, el diésel y el combustible para aviones siguen siendo caros. La diferencia entre los precios del petróleo crudo y los productos refinados, el "spread de refinación", ha aumentado a niveles récord, revelando una vulnerabilidad estructural que los gobiernos han ignorado en gran medida.
Los números cuentan la historia:
🔴 El "crack spread" estadounidense de referencia 3-2-1, que es un indicador de la rentabilidad de las refinerías, alcanzó un récord de 64,58 dólares por barril el 8 de julio.
🔴 Los márgenes de refinación de diésel en Europa superaron los 60 dólares por barril.
🔴 La gasolina europea se cotizó a un precio superior en unos 41 dólares por barril en comparación con el petróleo crudo, su nivel más alto desde el verano de 2022.
¿Por qué está sucediendo esto?
🔶 Al menos 9 refinerías importantes en Baréin, Kuwait y Arabia Saudita fueron dañadas y cerradas durante la guerra de Irán.
🔶 El complejo masivo de Ruwais en los Emiratos Árabes Unidos (837.000 barriles por día) fue atacado, lo que provocó un cierre total.
🔶 La capacidad de refinación de la región, que asciende a 11,7 millones de barriles por día, ahora enfrenta un cronograma incierto para su reapertura.
🔶 La capacidad de refinación mundial tiene poca capacidad de reserva. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) espera que la producción mundial de refinerías disminuya en un promedio de 1 millón de barriles por día en 2026, lo que impulsará los márgenes al alza.
🔶 Los inventarios de combustible están en mínimos de varios años. Las reservas de gasolina en Estados Unidos estaban en su nivel más bajo para principios de julio desde 2021. Los inventarios de productos de la OCDE siguen por debajo de los promedios históricos, lo que deja al mercado sin margen de maniobra ante nuevas interrupciones.
Si bien el Golfo sigue siendo un cuello de botella, el resto del mundo está tratando de ponerse al día. Los gobiernos se han centrado en el petróleo crudo, pero la verdadera vulnerabilidad está en la etapa posterior al refinado.
La crisis energética ha pasado de la boca del pozo a la puerta de la refinería, y el mundo solo está comenzando a darse cuenta.