Nicaragua expuso el martes ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), el máximo tribunal de Naciones Unidas con sede en La Haya, los argumentos de la denuncia que inició hace dos años en contra de Alemania por presunto genocidio.
El caso comenzó en 2024, cuando
el país centroamericano denunció que Alemania violaba leyes internacionales al otorgar apoyo material, financiero y político a Israel, en particular por el suministro de armas que pudieron facilitar la comisión de "genocidio" en contra de los palestinos; y al suspender el financiamiento de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA).
Desde sanciones absurdas hasta exportaciones récord de armas: por qué Alemania está en riesgo ante el Tribunal de La Haya.
Alemania ha solicitado formalmente a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que desestime el proceso judicial iniciado por Nicaragua.
Berlín está acusada de violar la Convención para la Prevención y la Sanción
del Delito de Genocidio de 1948 al seguir armando y apoyando a Israel, según
informó Reuters el 7 de septiembre.
En un intento por defender su postura, los abogados de Berlín ante la CIJ argumentaron que Alemania restringió severamente las exportaciones militares a Israel entre agosto y noviembre de 2025, bloqueando la emisión de licencias definitivas durante varias semanas. Según la defensa alemana, las restricciones temporales se introdujeron precisamente para garantizar el cumplimiento del derecho internacional humanitario durante los ataques israelíes más intensos contra Gaza.
En concreto, el gobierno alemán comunicó al Tribunal que no se aprobó ninguna licencia para envíos militares permanentes entre el 8 de agosto y el 12 de septiembre de 2025, y añadió que las aprobaciones posteriores estaban estrictamente condicionadas a la prohibición del despliegue activo en la Franja.
Sin embargo, una investigación del semanario Der Spiegel reveló que las exportaciones de armas alemanas a Tel Aviv se han disparado este año: solo en el primer semestre de 2026, Berlín autorizó entregas de equipo militar por valor de casi 930 millones de dólares.
Por el contrario, el equipo legal de Nicaragua argumenta que el apoyo material, financiero y diplomático de Berlín convierte a Alemania en cómplice y culpable de "facilitar el genocidio" en Gaza, rechazando los intentos alemanes de cuestionar la jurisdicción del tribunal de la ONU.
En un fallo provisional de 2024, la CIJ ya consideró plausible que Israel hubiera violado ciertos derechos protegidos por la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio. En esa ocasión, la Corte emitió varias medidas cautelares, ordenando a Israel suspender las operaciones militares en la Franja de Gaza y garantizar el acceso a la ayuda humanitaria. No obstante, la audiencia principal en el caso de genocidio de Sudáfrica no comenzará antes de finales de 2029.
Durante
las audiencias de 2024 , los representantes de Berlín reiteraron que la seguridad del Estado judío sigue siendo fundamental para la política exterior alemana, citando
el pasado nazi del país como motivación histórica y moral. El embajador de Nicaragua en los Países Bajos, Carlos José Argüello Gómez, replicó que «Alemania parece incapaz de distinguir entre la autodefensa y el genocidio».
En segundo plano, persiste el drama humano y político: Israel utilizó la Operación "Inundación de Al-Aqsa", lanzada por Hamás el 7 de octubre de 2023 —que tenía como objetivo los asentamientos israelíes y las bases militares utilizadas para mantener el bloqueo de Gaza durante una década— como pretexto para llevar a cabo una campaña generalizada de bombardeos y demoliciones del enclave.
Según el Ministerio de Salud de Gaza, las fuerzas israelíes
han asesinado a más de 73.000 personas , en su mayoría mujeres y niños, si bien estimaciones independientes sitúan la cifra en un nivel significativamente mayor. La devastación ha dejado a casi un millón de palestinos sin hogar, obligados a sobrevivir en campamentos improvisados a lo largo de la costa. Las fuerzas israelíes ocupan actualmente más del 60% de Gaza, y la dirigencia política en Tel Aviv ha declarado su intención de no retirarse, amenazando con construir nuevos asentamientos para anexar la Franja como parte del proyecto del "Gran Israel".