Javier Leal
La Universidad de las Hespérides (un centro de ideología liberal afincado en Gran Canaria) ha publicado un estudio —elaborado por el físico nuclear Manuel Fernández y un profesor de esta misma universidad llamado Daniel Fernández— que presenta un panorama pesimista para la
energía solar en un momento de incertidumbre para esta
tecnología. Entre las conclusiones, los dos autores coinciden en
el problema actual de rentabilidad de muchas plantas que se encuentran expuestas por completo al mercado.
El estudio sitúa «el problema económico de la fotovoltaica» en tres causas: primero, canibalización solar (que ocasiona una caída del precio recibido por cada MWh producido); en la práctica, cuanta más energía solar se produce simultáneamente, más tiende a caer su precio de mercado. En segundo lugar, pérdida de volumen monetizable debido a la imposibilidad de consumir toda la energía solar producible (lo que se conoce como «curtailment»). Tercero, pérdida de eficacia de los contratos de venta de energía a medio y largo plazo (PPA) debido al aumento de horas con precios cero o negativos en el mercado.
Sin embargo, en las últimas páginas, el estudio se detiene para analizar los «umbrales de viabilidad financiera de una planta fotovoltaica». Para ello usan tres referencias: el LCOE (el coste medio de producir un MWh a lo largo de toda la vida útil del proyecto), el umbral de recuperación de deuda (el ingreso mínimo necesario para cubrir los costes operativos) y el umbral de remuneración del capital (la rentabilidad para el accionista).
«La figura 9 [el gráfico adjunto más abajo] muestra que la comparación entre los ingresos estimados y los umbrales financieros da síntomas de un deterioro significativo de la posición económica de la energía fotovoltaica. En nuestro escenario base, el ingreso recibido por una planta de energía solar con exposición total al mercado, hasta el cierre de agosto de 2026, se sitúa en 31,2 euros/MWh. Un valor suficiente para cubrir el LCOE, pero insuficiente para cubrir la recuperación de la deuda y muy inferior al valor necesario para remunerar adecuadamente el capital», señala el informe.
Para llegar a esos cálculos han utilizado una planta con las siguientes características: un capex (inversión inicial) de 600.000 euros/megavatio; el 75% de la inversión financiado mediante deuda; un 5% de tipo de interés; un plazo de 15 años; un opex de 15.000 euros/MW al año; una producción inicial de 1.800 MWh/MW, con degradación anual del 0,3% y una vida útil de 30 años.
El documento continúa: «Este resultado no implica que todas las plantas solares estén en la misma situación. La exposición al mercado, la fecha de entrada en operación, el nivel de apalancamiento, el coste de financiación, el tipo de PPA, la existencia de carve-outs (las cláusulas en los contratos de PPA que indican que no se liquidan las horas donde los precios del mercado mayorista son cero o negativos), la localización y el nivel de recortes de producción pueden alterar de forma sustancial la situación de cada activo. Pero sí permite identificar una tendencia clara en la que una parte relevante del parque fotovoltaico, especialmente el más reciente, puede estar entrando en una zona de estrés financiero importante».
El estudio divide las plantas solares en tres tipos: las que están totalmente expuestas al pool; en segundo lugar, las plantas con toda su energía cubierta por PPA; y, por último, las plantas con una estructura mixta. Es decir, una parte cubierta por PPA y otra expuesta al mercado. Considera este último el escenario más representativo en el parque solar. No obstante, los tres tipos de plantas tienden a converger hacia niveles de ingreso insuficientes en los años más recientes.
Crisis de valor
Por otro lado, el informe «muestra que la crisis de rentabilidad de la energía solar fotovoltaica en España no es una crisis de costes, sino una crisis de valor. La tecnología sigue siendo competitiva, pero la mayor parte de su producción se concentra en horas en las que el sistema ya no es capaz de absorberla con suficiente valor económico». Además, remarcan que tampoco se han desarrollado herramientas, como el almacenamiento, para «sostener el valor de esa energía».
Se ha disparado la cantidad de energía solar que no se utiliza.
«La magnitud del despliegue explica una parte del problema. España ha pasado de 4,8 GW fotovoltaicos en 2019 a una potencia solar que supera los 56 GW en 2026, si se suma generación y autoconsumo. Ese crecimiento ha cambiado la naturaleza económica de la tecnología. El efecto aparece con claridad en el precio capturado. En 2019, la generación solar obtenía un precio muy próximo al precio medio del mercado mayorista. En lo que va de 2026, el precio capturado neto por una planta fotovoltaica plenamente expuesta al mercado cae hasta 31,2 €/MWh (apenas un 49% del precio del mercado mayorista)», apuntan.
«Incluso en un escenario mixto, con cobertura parcial mediante PPA (un contrato a medio y largo plazo), el ingreso estimado se sitúa en 28,30 euros/MWh. La proliferación de precios cero y negativos confirma esa pérdida de valor horario. Según la estimación anualizada del informe, 2026 va a superar con claridad las 1.000 horas con precios cero o negativos, tratándose de una señal clara de saturación en el valor de la tecnología».
«A la caída del precio se suma el deterioro del volumen monetizable. Los vertidos solares, prácticamente inexistentes en 2020, alcanzan ya magnitudes relevantes y el informe estima para 2026 una cifra anualizada superior a los 12.000 GWh de energía solar no integrada. Esto afecta directamente a los ingresos de las plantas. Los PPA tampoco eliminan completamente el riesgo. Han sido esenciales para financiar nueva capacidad fotovoltaica, pero su protección real depende de su diseño. Si no cubren toda la producción o incorporan carve-outs en horas de precio cero o negativo, la cobertura efectiva puede ser muy inferior a la cobertura nominal. En un sistema con muchas horas solares deprimidas, esa diferencia deja de ser un detalle contractual y pasa a ser una variable crítica de solvencia».
Cambio en el modelo de gestión
Por último, el informe defiende la necesidad de seguir apostando por esta tecnología, pero pide un cambio en la gestión: «La energía solar fotovoltaica debe seguir siendo una pieza esencial del sistema eléctrico. Pero su futuro no puede basarse en la repetición mecánica del modelo que permitió su despliegue inicial. La rentabilidad de la tecnología depende cada vez menos del coste de los activos y cada vez más de la arquitectura del sistema que debe absorber su producción».
«La cuestión relevante, por tanto, es la construcción de un sistema eléctrico en el que esa energía tenga valor cuando se produce. Consideraciones como la operación del mercado mayorista, señales adecuadas de precios, flexibilidad en el sistema, desarrollo del almacenamiento, el diseño de los mecanismos de pago por capacidad, la participación en servicios de operación o la atracción de demanda eléctrica serán críticas para la evolución de un sistema eléctrico eficiente y seguro. De la respuesta dependerá no solo la salud financiera de las plantas fotovoltaicas existentes, sino también la credibilidad económica de la próxima fase de la transición energética».
LA ENERGÍA FOTOVOLTAICA NO PUEDE SOBREVIVIR SIN SER RESCATADA POR EL GOBIERNO
«
El sol es grátis» nos suelen decir en el colmo de la manipulación demagógica, porque
transformar la energía solar en eléctrica no solo no es grátis sino que se revela como un negocio ruinoso. Esa energía renovable solar que iba a abaratar muchísimo la factura de la luz se ha convertido en
la pesadilla energética de España. A nivel internacional se nos reclaman cientos de millones de dólares por las indemnizaciones a las renovables. A nivel nacional,
la industria fotovoltaica reclama un programa de préstamos avalados por el Estado de 950 millones de euros o si no muchas empresas quebrarán al no poder asumir los intereses de sus deudas. Que los bancos no estén dispuestos a prestarles el dinero que necesitan, no para devolver la deuda que tienen sino solo para pagar sus intereses, indica
el lamentable estado de la industria fotovoltaica. Al parecer, ser líderes en renovables como presume el gobierno no es bueno. El exceso de fotovoltaica hunde los precios en los momentos en que más se produce, la saturación de la red impide el crecimiento del consumo y los cada vez más frecuentes vertidos para evitar un apagón hacen que se desperdicie parte de lo que se produce.
De gran oportunidad de inversión a negocio ruinoso. De esa película hacen remakes cada poco tiempo.
El sueño de la razón climática produce monstruos. Rescatar esas empresas nos va a costar un potosí, y cuando esas empresas finalmente quiebren, nuestros campos quedarán cubiertos de paneles solares abandonados llenos de elementos extremadamente tóxicos.
EL LADO OSCURO DEL ACTIVISMO MEDIOAMBIENTAL
Un académico de la
Universidad de Leipzig ha publicado en la revista
Personality and Individual Differences un artículo titulado «
El lado oscuro del activismo mediambiental». En su estudio, muestra que
existe una asociación entre el activismo medioambiental y la tríada oscura, la asociación de tres rasgos de personalidad notablemente negativos:
el maquiavelismo, el narcisismo y la psicopatía que, aunque son conceptualmente distintos, la evidencia clínica muestra que se solapan.
Según el autor:
«En una época de creciente preocupación por el cambio climático, el activismo medioambiental va en aumento. Este estudio analizó las asociaciones entre el activismo medioambiental, los rasgos de la tríada oscura (es decir, el maquiavelismo, la psicopatía y el narcisismo) y el autoritarismo de izquierdas (es decir, la agresividad antijerárquica, el anticonvencionalismo y la censura de arriba abajo). Los datos proceden de 839 personas con empleo en Alemania. Los resultados mostraron asociaciones positivas entre el activismo medioambiental y el maquiavelismo, el narcisismo, la agresión antijerárquica y el anticonvencionalismo. La mayoría de estas asociaciones siguieron siendo significativas tras controlar las características demográficas, la orientación política y el autoritarismo de derechas. Estos hallazgos sugieren que el activismo medioambiental, además de sus posibles resultados positivos, también puede tener un lado oscuro en lo que respecta a la personalidad de los activistas».
El empeño de los activistas climáticos por aparecer como salvadores del planeta oculta en muchos casos una personalidad tremendamente antisocial. La tríada oscura también sirve para definir a cierto presidente de gobierno que disfraza sus políticas egocéntricas de un falso medioambientalismo.
LA ENERGÍA SOLAR ES INSOSTENIBLE
Según la propaganda al uso «el sol es gratis» por lo que una industria basada en vender algo que obtiene gratis debería ser muy rentable. La realidad es otra y España ha conseguido que la energía solar no solo no sea rentable sino que sea insostenible.
— Cuanta más energía solar se produce, menos valor tiene en el mercado.
— Las pérdidas en la producción por la necesidad de hacer vertidos cuando hay un exceso de energía, porque la demanda no crece.
— Pérdida de ingresos por contratos, debido al aumento de horas con precios cero o negativos en el mercado.
El estudio muestra que aunque se cubren los costes de producción, los ingresos no son suficientes para recuperar la deuda contraída ni para remunerar el capital invertido, ello lleva a un progresivo deterioro económico de las instalaciones fotovoltaicas.
Si alguien tenía miedo de que se siguiera cubriendo el campo español de paneles solares, se puede ir olvidando. El miedo ahora es que los paneles instalados queden abandonados al quebrar las compañías y el coste de limpiar los terrenos recaiga sobre sus propietarios, que no se dieron cuenta del peligro de alquilar sus terrenos para instalar paneles, asumiendo esa responsabilidad.
EL INICIO DEL DESHIELO EN EL ÁRTICO COMIENZA A RETRASARSE
Uno de los factores que más afectan a la cantidad de hielo marino en el Ártico es la duración de la temporada de deshielo. Aunque hay otros factores, cuanto más larga es la temporada de deshielo más tiempo tiene el hielo para fundirse y menos queda cuando termina.
A finales de los 80, el deshielo comenzó a adelantarse desde principios de junio hasta mediados de mayo, llegando a comenzar antes del 10 de mayo en 2011 y 2015. Pero desde 2015 la tendencia se ha invertido y el deshielo se está retrasando. En 2024 comenzó el 25 de mayo, la fecha más tardía de los últimos 38 años, y este año también lo ha hecho más tarde de lo que ha sido habitual en estas últimas 4 décadas.
La nueva tendencia es un signo temprano de que el calentamiento global puede estar llegando a su fin.
Los científicos insisten en una tendencia decreciente desfasada, porque son los últimos en darse por enterados cuando los hechos desmienten sus teorías.
LOS ALARMISTAS CLIMÁTICOS MONTAN UN CIRCO GLACIAL Y LES CRECEN LOS ENANOS DE HIELO
Tanta alarma con que la Antártida se iba a fundir cada vez más deprisa, por culpa de nuestras emisiones de CO₂, provocando la subida del nivel del mar hasta inundar nuestras ciudades costeras y resulta que desde 2020 la Antártida está ganando hielo. No solo no contribuye al aumento del nivel del mar sino que lo frena.
El artículo muestra que desde 2016 disminuyó la tendencia a la pérdida de masa en el casquete antártico y que desde 2020 está aumentando su masa, en contra de todas las predicciones científicas y modelos climáticos. La inversión de la tendencia se debe a un inesperado aumento de la precipitación de nieve sobre la Antártida por el aumento de las tormentas y la reducción del hielo marino.
Está claro que los climatólogos no entienden el cambio climático tan bien como presumen, por lo que sus afirmaciones de que reduciendo nuestras emisiones podríamos mejorarlo tienen poquísimo valor.
OTRO «ZASCA EN TODA LA BOCA» PARA LOS CLIMATÓLOGOS: EL NIVEL DEL MAR DEJA DE SUBIR DURANTE TRES AÑOS
El
IPCC dice que si su teoría es correcta
el nivel del mar debe subir de forma acelerada al aumentar el CO₂ de la atmósfera, calentando el planeta y fundiendo más hielo cada año.
James Hansen, antiguo director de climatología de la NASA y padre del alarmismo climático, dijo en 1988 que en 20-40 años
la autopista West Side junto al río Hudson en Manhattan estaría sumergida. La
ONU ha advertido de subidas de varios metros que anegarán las principales ciudades costeras del mundo. Se han hecho mapas, publicados en los medios, de hasta donde llegará el agua.
Pero el nivel del mar no solo no acelera su subida, sino que
desde 2016 sube cada vez más despacio. Y para colmo de males, en los tres últimos años
el nivel no ha subido un solo milímetro. A esto se le llama frenazo en seco. Y ello
destroza todas las predicciones, cuestionando los modelos utilizados y también la teoría del cambio climático por causa humana.
SE RETIRA DE NATURE UN ESTUDIO QUE AFIRMABA QUE LAS SEQUÍAS EMPEORAN POR EL CAMBIO CLIMÁTICO
El artículo «
El calentamiento acelera la severidad de la sequía global» publicado en la revista
Nature,
ha sido retirado. El artículo afirma que la gravedad de las sequías ha aumentado significativamente desde 1981,
aumentando las áreas afectadas por sequías en un 74 % en los últimos años en comparación con décadas anteriores. Otros científicos publicaron un artículo en la revista
Communications Earth & Environment cuestionándolo, calculando que
la sequía era en realidad una sexta parte de la que afirmaban los autores del primer artículo y sin detectar ninguna tendencia.
El artículo alarmista publicado por Nature contiene errores de bulto: errores en el cálculo de las superficies, las medias no se calcularon de acuerdo a las superficies, errores en las bases de datos utilizadas, errores en los intervalos temporales utilizados, y exageraciones en la sequedad del suelo.
A pesar de contener errores tan básicos, el artículo pasó la revisión por pares y el proceso editorial. Hay un sesgo tremendo por publicar ciencia climática alarmista que lleva a publicar cualquier basura que diga que el cambio climático es culpa nuestra y es muy perjudicial. Ese sesgo elimina cualquier escepticismo y degrada el proceso científico. La ciencia climática no tiene calidad científica, como demuestra que artículos basura se publiquen en las mejores revistas mientras los artículos que contradicen la línea oficial, por buenos que sean, son rechazados por casi todas las revistas.
Es todo mentira. Ni hay emergéncia climática, ni el estudio certifica que las sequías sean más severas, ni que el cambio climático se deba al ser humano. Nature no ha tenido más remedio que retirar el artículo, pero ni El País ni los otros medios van a hacer mención alguna de la retractación.
Se nos exige que confiemos en la ciencia y los científicos, pero los hechos demuestran que no son de fiar.
CADA VEZ HAY MÁS HIELO EN EL ÁRTICO
El 12 de septiembre fue el día del año con menos hielo en el Océano Ártico, con 4,60 millones de km² de extensión. Este mínimo está más de un millón de km² por encima del récord mínimo de 2013 (3,39) y también por encima de la media de mínimos entre 2011 y 2020 (4,42). Dado que los mínimos de 2021, 22, 24 y 25 también estuvieron por encima de la media de mínimos de la década anterior, ello confirma que la cantidad de hielo en el Ártico está creciendo a pesar del calentamiento y nuestras emisiones. De seguir así, en esta década habrá habido más hielo en el Ártico que en la anterior.
A ver como explican eso los climatólogos. Claramente con nuestras emisiones de CO₂ no.