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Noticias de la calentología: 140 millones de años de peligroso descenso del CO₂

Noticias de la calentología: 140 millones de años de peligroso descenso del CO
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Por Administrator
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directorelespiadigitales/8/8/23
martes 14 de abril de 2026, 22:00h
La Tierra lleva 140 millones de años con una peligrosa tendencia decreciente del CO₂ desde unas saludables 2.500 partes por millón a las 270 ppm del Holoceno, como muestra el estudio de Berner y Kothavala. Gracias a nuestras emisiones, los niveles atmosféricos de CO₂ se han recuperado hasta las 425 ppm. Durante los periodos glaciales, caen hasta 180 ppm y grandes zonas del planeta que están elevadas, como la Meseta del Himalaya, se convierten en desiertos porque la mayoría de las plantas mueren de inanición cuando el CO₂ baja de 150 ppm. Con nuestras emisiones de CO₂ estamos ayudando al planeta.
En la misión Artemis II, los reguladores de CO₂ reducen los niveles solo cuando se alcanzan los 4.000 ppm. El CO₂ es inocuo hasta concentraciones de 10.000 ppm. No es un contaminante.
Las falsas alarmas climáticas reciben una cobertura enorme, mientras sus desmentidos son ignorados
Nuevo artículo en The Telegraph de Bjorn Lomborg, presidente del Copenhagen Consensus, investigador visitante en la Universidad de Stanford, y autor de «Falsa alarma» y «Lo que sí funciona».
En el mundo de la política climática, los escenarios altamente pesimistas acaparan titulares y cobertura mediática, influyendo en las políticas públicas. Dos episodios recientes y desafortunados muestran que la prisa por gritar “¡fuego!” está haciendo que algunos escenarios ganen una influencia masiva cuando, en cambio, deberían ser recibidos con gran escepticismo.
Tomemos el caso de los incendios forestales. Cada vez se quema menos superficie del planeta. Rompiendo con esta realidad incómoda, un llamativo artículo publicado el año pasado en Nature finalmente encontró una narrativa preocupante: los “eventos extremos de incendios forestales” se habían más que duplicado a nivel mundial en las últimas dos décadas. Esto encendió una hoguera mediática. Medios como The New York Times y CBS News lanzaron advertencias sobre un planeta en llamas, viendo incendios más feroces como prueba de que nos dirigimos hacia un infierno global.
Nuevas investigaciones indican que aquel estudio estaba equivocado. El nuevo análisis muestra que los incendios extremos han disminuido un 35% en el mismo período. Los incendios arden con menor intensidad, y ya sabíamos que cada vez se quema menos superficie con el paso del tiempo; pero esto contradice el guion del cambio climático extremo, así que de los principales medios no se escuchó nada. No oímos hablar de que 2025 se perfila como uno de los años con menos incendios registrados en la mayor parte del mundo. El área total quemada en África, América, Asia y Europa ha caído drásticamente en comparación con años anteriores, y podría ser la más baja del siglo XXI si la tendencia continúa. Deberíamos celebrar esto como prueba de que la adaptación y una mejor gestión del territorio están funcionando. En cambio, tales noticias se esconden porque no encajan con la ortodoxia de las políticas climáticas.
Un estudio del año pasado también publicado en Nature afirmaba que el ingreso real mundial sería un 19% menor para 2050 de lo que habría sido sin cambio climático, y un 62% menor para 2100. De forma alarmante, esta investigación se convirtió en la estimación de daños de referencia para la Red para la Ecologización del Sistema Financiero (NGFS), una poderosa coalición de bancos centrales y reguladores de EEUU, la UE, Japón y otros países.
Durante décadas, los economistas serios, como el premio Nobel William Nordhaus, ha mostrado una imagen clara: el cambio climático es un problema que costará entre un 2 y un 3% del PIB mundial hacia finales de siglo. Es decir, lo mismo que soportar una o dos recesiones en 75 años, difícilmente un colapso social.
Ahora, varios estudios revisados por pares –publicados también en Nature– están destrozando esa nueva “ciencia”, como incluso ha reconocido The Wall Street Journal. Abundan los errores: la mayoría de los daños económicos desaparecen una vez que se elimina a Uzbekistán de los cálculos. El impacto climático estimado, analizado correctamente, es estadísticamente indistinguible de cero.
Pero el daño ya está hecho. La NGFS, cofundada por el exgobernador del Banco de Inglaterra y actual primer ministro canadiense Mark Carney, tiene el importante papel de evaluar la solidez del sistema financiero, y ha estado usando estos costos de desastre infundados para regular bancos, lo que podría generar regulaciones innecesarias que frenen el crecimiento.
Como señala el investigador climático Roger Pielke Jr., la NGFS tiene un historial de seleccionar daños extremos en lugar de estimaciones prudentes.
El verdadero desafío climático consiste en desarrollar soluciones que no causen más daño económico que el propio cambio climático. Lamentablemente, las políticas climáticas populares de hoy en día desperdiciarían entre 5% y 20% del PIB mientras apenas reducen las emisiones.
UN INFORME DE LA IEA ALERTA DE LOS RIESGOS PARA LA SEGURIDAD DE LAS RENOVABLES
Su interconexión para la monitorización y el control remoto hacen que las redes de renovables sean susceptibles al sabotaje y a los ataques geopolíticos. Su creciente complejidad incrementa el riesgo de brechas de seguridad, alerta un informe de la Agencia Internacional de la Energía (IEA). El número de ataques a las energéticas se ha cuadruplicado desde 2020 y en EEUU ya suponen un coste de más de 100 mil millones de dólares al año.
Además, las renovables nos han hecho absolutamente dependientes de China. Al miedo a que China esté introduciendo puertas traseras para el control remoto de la infraestructura energética en Occidente, hay que añadir que si se interrumpe la cadena de suministros aunque solo sea un mes, las pérdidas económicas serían de 17.000 millones de euros solo en las fábricas de coches eléctricos.
DISMINUYE LA EVAPORACIÓN, LO QUE PUEDE EXPLICAR EL CALENTAMIENTO
Los científicos climáticos esperan que con el calentamiento la tasa de evaporación en los océanos aumente, pero en el clima casi nada funciona como ellos piensan. Se trata de un sistema muy complejo con multitud de variables que resiste los intentos de comprenderlo. Estudios recientes han detectado una ralentización en el crecimiento del vapor de agua global desde aproximadamente la década de 2000. Un nuevo estudio publicado en la revista Geophysical Research Letters por científicos de la Academia de Ciencias China y la Universidad de Beijing utiliza datos de satélites y de boyas marinas demuestra que a pesar del aumento de las temperaturas de la superficie del mar, la evaporación oceánica global ha disminuido en la última década. Los autores postulan que este fenómeno se debe principalmente a la reducción de la velocidad del viento, probablemente relacionada con los cambios en los patrones de circulación atmosférica asociados a la variabilidad climática decenal de la Tierra.
Del artículo puede extraerse la siguiente conclusión que los autores no mencionan: una reducción de la evaporación implica una reducción en la formación de nubes, lo que provoca que aumente la energía del sol que llega a la superficie y explica la mayor parte del calentamiento. Es un ejemplo de cómo buena parte del calentamiento observado puede deberse a factores naturales que nada tienen que ver con el aumento de CO₂.
LA SUBVENCIÓN A LA ENERGÍA RENOVABLE SUMA 40.000 MILLONES DE EUROS DESDE 2018
El coste extra que pagamos en nuestra factura por el lujo de que parte de nuestra electricidad provenga de paneles solares y aerogeneradores alcanza los 40.000 millones de euros desde 2018. Es la parte destinada a financiar el Régimen Retributivo Específico para Renovables, Cogeneración y Residuos (Recore). Debe ser mentira que producen energía barata, porque sin esta subvención monstruosa las generadoras de energía renovable no serían rentables.
Resumiendo: El impulsar la transición energética a fuentes renovables no solo ha incrementado el coste del sistema al tener que duplicar la capacidad de generación para cuando no hay viento y hay poco sol, sino que requiere una subvención brutal a las renovables y además dispara el riesgo y el coste de mantener la red eléctrica. Todo ello hace que nuestra energía eléctrica sea carísima y las empresas que requieren mucha energía se marchen del país, desindustrializándonos. Vamos, un negocio redondo digo yo.
OTRA RATA (BILL GATES) ABANDONA EL BARCO QUE SE HUNDE
En 2021, Bill Gates publicó un libro titulado «Cómo evitar un desastre climático» en el que argumentaba que el cambio climático será una catástrofe pero que todavía podemos hacer algo para evitarlo. Ahora ha cambiado de canción, y justo antes de que comience la COP30 publica un memorándum de 17 páginas titulado «Tres crudas verdades sobre el clima», en el que defiende que el dinero del clima no se está gastando de forma adecuada.
¿Cuáles son esas tres crudas verdades, según Bill Gates?
  • Verdad nº 1: El cambio climático es un problema grave, pero no supondrá el fin de la civilización.
  • Verdad nº 2: La temperatura no es la mejor forma de medir nuestro progreso en materia climática.
  • Verdad nº 3: La salud y la prosperidad son la mejor defensa contra el cambio climático.
Ello va directamente en contra de la ortodoxia de la ONU y demás alarmistas.
Este día será recordado como el día en que Bill Gates se volvió negacionista y apuñaló a la COP30 por la espalda.
EL DEBATE MÁS IMPORTANTE DE ESPAÑA SOBRE ENERGÍA Y CLIMA
El director general de APPA, la Asociación de Empresas de Energías Renovables que agrupa a 400 empresas del sector de las tecnologías renovables, José María González Moya, ha confirmado su asistencia a la mesa de debate «Clima, energía y medios de comunicación» que se celebrará dentro de la I Jornada de Cambio Climático y Sociedad de la Asociación de Realistas Climáticos el 15 de noviembre en Madrid.
La participación en el debate del experto en renovables José María González Moya, el experto en nuclear Manuel Fernández Ordoñez, el experto economista José Ramón Ferrandis, el experto en clima Javier del Valle, y el jefe de redacción de Libertad Digital Carmelo Jordá, convierten este evento en el debate público más importante que se va a celebrar en España sobre energía y clima, donde se abordarán cuestiones tan polémicas sobre la transición energética como su justificación climática o el riesgo que supone para la red eléctrica.
En la memoria de todos está el apagón general del mes de abril, sobre el que se ha querido evitar un debate público abierto. La asociación de operadores de redes eléctricas europeas, ENTSO-E, ha publicado hace unos días el Informe de Hechos que describe las condiciones del sistema antes del incidente y la secuencia de acontecimientos que dieron lugar al apagón. El informe describe el primer apagón conocido causado por sobretensión (voltaje) que provocó una cadena de desconexiones de generadores renovables. Según Damien Cortinas, presidente de ENTSO-E, el problema no fue la presencia de renovables, sino una deficiencia del sistema en el control de la tensión, y que la generación eléctrica que pueda controlar la tensión se puede hacer tanto con energía renovable como convencional. El sector de las renovables defiende que el informe las exonera. Sin embargo, la transición energética no está exenta de riesgos.

EL FRÍO: EL GRAN ASESINO DEL QUE NOS PROTEGE EL CALENTAMIENTO GLOBAL

Atentos a los datos:

El 9,4% de todas las muertes en el mundo pueden atribuirse a temperaturas no óptimas. Igualmente, una de cada 100 muertes cardiovasculares (el 1%) se debe directamente a la exposición a temperaturas extremas y el 3,4% de las muertes mundiales son causadas por la variación de la temperatura.

El frío extremo es significativamente más letal que el calor extremo en lo que respecta a la salud cardiovascular. Así, las muertes adicionales por frío extremo por causa cardiovascular son de 9,1 por cada 1.000 muertes, frente a al 2,2 en el caso de las adicionales por calor extremo. En el caso del ictus, por cada 1.000 muertes, 9 muertes adicionales se atribuyen al frío extremo frente a las 1,6 adicionales por calor extremo.

– Un descenso de 10°C en la temperatura (de 5°C a -5°C) incrementa el riesgo de muerte por enfermedad cardiovascular en un 19% y la probabilidad de muerte por cardiopatía isquémica en un 22%.

– El frío extremo aumenta un 37% el riesgo de muerte por insuficiencia cardíaca.

– La prevalencia de enfermedades cardiovasculares se incrementa en un 20% durante el invierno.

– Cada reducción de 1°C en la temperatura diaria se asocia con aproximadamente 200 infartos de miocardio adicionales al día.

Con la llegada del frío, los cuadros clínicos más frecuentes son las infecciones respiratorias agudas, tanto de vías respiratorias superiores, como el resfriado común, faringitis y laringitis; como de vías respiratorias inferiores: bronquitis y neumonía. El aumento de estas patologías se debe a la mayor estabilidad de los virus respiratorios en ambientes fríos y secos, así como a la mayor susceptibilidad del huésped por la exposición al frío, que puede afectar la función inmunológica y la mucosa respiratoria. Además, el frío puede exacerbar enfermedades respiratorias crónicas como el asma, la rinitis alérgica y también puede causar exacerbaciones de EPOC.

El calentamiento global salva muchísimas vidas, porque reduce las muertes asociadas al frío mucho más de lo que aumenta las asociadas al calor, debido a que el frío causa diez veces más muertes que el calor en el mundo.

LAS RAZONES DEL FIN DE LA ALARMA CLIMÁTICA

El conocido escritor británico Matt Ridley, con más de un millón de libros sobre ciencia vendidos, nos explica las diez razones por las que la alarma climática se está desvaneciendo:

1 Las exageraciones y el fraude han minado la confianza en la ciencia

2 La descarbonización está resultando costosa, inconveniente y regresiva, con el mayor coste recayendo sobre los más pobres

3 Las fuentes «no fiables» (renovables) no están logrando la transición energética

4 La revolución del fracking de petróleo y gas lo ha cambiado todo

5 La inteligencia artificial necesita energía fiable y asequible

6 El clima se está calentando, pero no está empeorando

7 La sensibilidad climática al aumento de CO₂ está resultando menor de lo previsto

8 El calentamiento actual no es algo sin precedentes

9 El reverdecimiento global debido al CO₂ supera las expectativas, aumentando la productividad agrícola y mejorando el medio ambiente

El «coste social del carbono» es más pequeño de lo previsto y podrá ser costeado con mucha mayor facilidad por la sociedad más rica de dentro de unas décadas.

Cuando se enumeran estas razones, se desmonta completamente la narrativa de que estamos en una crisis climática y que la solución es una energía costosa, intermitente y poco fiable.