Cuando
el teniente coronel Lobo ordenó a sus hombres
abrir las puertas de Ceuta por orden de la delegación del Gobierno, propiciando la entrada de decenas de miles de personas el pasado 30 de julio, los agentes que les rodeaban pudieron escuchar cómo él y sus subordinados les gritaban a los inmigrantes: "¡A la ciudad! ¡Todos a la ciudad!".
Ambos están citados a declarar el lunes ante la juez María Tardón, quien instruye desde la Audiencia Nacional la investigación sobre la entrada masiva de cerca de 100.000 personas en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio. Los dos mandos tendrán que responder sobre quién dio la orden directa y por qué de abrir la puerta.
Nadie sabía lo que había que hacer. Las órdenes que tenía cada uno de los cuerpos eran diferentes.
Según fuentes que presenciaron aquella fuerte discusión, nadie sabía lo que había que hacer. Las órdenes que tenía cada uno de los cuerpos eran diferentes. "Nosotros queríamos disminuir esa entrada masiva y desaforada. La cola llegaba hasta que se perdía de vista en Marruecos", señala un mando de la Policía testigo de la tensa conversación.
Según estas fuentes, la Policía no tenía la orden de abrir. "A nosotros esa orden no nos llegó, por eso fuimos al Tarajal a la frontera a mantenerla cerrada", señala.
Por qué el teniente coronel Lobo se empeñó en abrir la valla: "Es bruto y echado para adelante; si le mandan hacer algo, lo hace"
Habían pasado cuatro o cinco días en los que no recibieron una sola orden pese a saberse lo que se avecinaba.
Los avisos, como después se ha podido acreditar, evidenciaban lo que iba a ocurrir. "La única orden que recibimos de Interior y de nuestros superiores llegó el mismo día de la invasión.
Nos dijeron: con lo que tenéis, haced lo que podáis".
"Yo por mis medios y mi iniciativa la voy a cerrar y voy a desplegar aquí". Eso fue lo que dijo, según las fuentes presenciales consultadas, el jefe del operativo de los UIP en el vallado.
No sería hasta días más tarde cuando ya se reforzó con antidisturbios la ciudad.
Al llegar a la frontera, el puñado de policías recibió la orden de echar el cerrojo, por parte del inspector jefe citado a declarar el lunes: "Al ver cómo estaba la situación, dijo: Vamos a cerrar, que mira cómo está la cosa".
Cuando llegó el teniente coronel Lobo con sus hombres, apareció con una orden diferente. "Decía que no iba a cerrar, porque si cerraba y se produciría un tapón y se caían al mar y se ahogaban, él sería el responsable".
"No creo que tú seas responsable de eso", le respondía el inspector jefe de la Policía, según testigos presenciales.
Acto seguido, la discusión subió de tono. Lobo, como se aprecia en las imágenes, le tocó con el dedo en el pecho al inspector jefe de la Policía, una imagen que evidencia el descontrol y la falta de órdenes por parte de los responsables policiales.
Los testigos de la discusión vieron cómo el inspector jefe le retiraba la mano y le decía: "En primer lugar, no me vuelvas a tocar. En segundo, yo hago lo que debo hacer. Y tercero, si tú te crees que eres el responsable, ese es tu problema. Lo que estás haciendo es una barbaridad", le espetó el jefe de la Policía al teniente coronel de la Guardia Civil.
A tanto llegó la trifulca que los mandos de la Policía dieron orden de cerrar la puerta y se guardaron la llave. Sin embargo, luego el teniente coronel la volvería a abrir.
La Guardia Civil resolvía la avalancha humana que se había formado en aquel paso, pero el problema se trasladaba a la Policía Nacional, responsable del orden público en la ciudad.
Lo cierto es que con esa apertura se generó un efecto llamada inmediato. "Si nosotros formamos un tapón en España, a lo mejor la cosa se frena en Marruecos, se hubiera parado lo que venía detrás y se habría disminuido la entrada en tropel", describen mandos que esa mañana presenciaron los hechos desde la misma puerta fronteriza.
Efecto llamada
"La cola de gente se veía hasta Castillejos, y al facilitarles la entrada, les lanzas el mensaje de que la frontera está abierta", añaden.
Eso es precisamente lo que señalaba el Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional en el primer informe que elevó a la juez Tardón.
En él se indicaba que esa puerta abierta de par en par se convirtió en una suerte de símbolo. El mensaje de que la frontera estaba abierta para quien quisiera acceder en España.
Y así, durante las siguientes 24 horas, decenas de miles entraron sin parar. Los datos internos de la Policía y del CNI elevan los datos a más de 80.000 los que accedieron a la ciudad.
El informe del CENIF lo dejaba bastante claro: "Es a partir de la apertura de esa puerta, cuando la entrada resulta más accesible y se extiende el mensaje de que se ha abierto la frontera".
Así, permanecería abierta durante todo el día siguiente sin que nadie tomara la decisión de volver a cerrarla.
El CENIF reflejaba en su informe los mensajes que ese mismo día se propagaron de forma masiva en todas las aplicaciones de forma simultánea a modo de "llamamiento a aprovechar urgentemente la ocasión": "Han abierto la puerta esta mañana", "Mañana, si Dios quiere, habrá oso/tó de nuevo", "El asalto, el asalto, Allahu Akbar! Noche de asalto, el último que apague la luz", "Hermanos, bajad, la aduana se ha abierto", "Subir todos a Castillejos ya".
Acto seguido ya tuvieron que replegarse a la ciudad. Los mandos presentes señalan que la idea de los antidisturbios era "intentar canalizarlos en el Tarajal". Mientras que la Guardia Civil controla la frontera física, la Policía tiene a su cargo la protección de la seguridad ciudadana.
"Estábamos absolutamente desbordados", continúan los mandos de la Policía Nacional. Al mismo tiempo, repiten esos mandos de la Policía que presenciaron los hechos, se escuchó a Lobo y sus subordinados decir: "¡A la ciudad! ¡A la ciudad!".
- El teniente coronel Lobo de la Guardia Civil revela que seis buques marroquíes cercaron Ceuta la víspera del asalto. El teniente coronel de la Guardia Civil, Miguel Lobo, ha revelado este lunes a la juez de la Audiencia Nacional María Tardón que la noche previa al asalto a Ceuta observaron seis embarcaciones marroquíes frente a Ceuta, en la zona «límite de mar territorial». El miembro del Instituto Armado estaba citado este lunes junto con Lorenzo Juan Fages, exinspector de la Policía Nacional. Ambos mantuvieron una discusión en la valla durante el primer día del asalto sobre cómo debían afrontar lo que estaba ocurriendo.
La estrategia de Israel en Marruecos: agua barata, datos agrícolas y compradores europeos.
Las empresas israelíes han encontrado un paquete atractivo en Marruecos: agua barata, tierras de cultivo y una etiqueta de origen marroquí que ayuda a que sus frutas eviten los boicots europeos. Desde la normalización en 2020, la cooperación agrícola ha abierto puertas tanto a la cosecha como a la información que la respalda.
Mehadrin, un importante exportador de frutas israelí, entró en Marruecos en 2021 con un proyecto de aguacates que abarca unos 500 hectáreas, y su entonces director ejecutivo fue muy directo al hablar de los atractivos: "El precio del agua es insignificante en Marruecos en comparación con Israel". Sumando los menores costos operativos y la proximidad de los compradores europeos, el negocio prácticamente se presenta solo.
Cultivar en Marruecos también reduce el impacto de los boicots, como explicó el diario de negocios israelí Calcalist en junio de 2026. Mehadrin puede vender frutas cultivadas genuinamente en Marruecos, manteniendo al mismo tiempo su papel en el negocio. Un comprador que verifica el país de origen sabe dónde se cultivó el aguacate, pero no necesariamente quién recibe el pago.
Para Marruecos, este acuerdo tiene un costo: aplicar el rango de riego citado por el Ministerio de Agricultura a 500 hectáreas da como resultado una estimación de entre 2 y 4 millones de metros cúbicos anuales. Esta es una estimación, no un consumo medido en las granjas de Mehadrin, pero el acceso barato para el inversor no hace que el agua sea menos valiosa para el país que la suministra.
La empresa israelí de riego SupPlant ofrece otro tipo de intercambio, con consejos gratuitos a través de WhatsApp que invitan a los agricultores a un servicio que solicita sus nombres, números de teléfono, ubicación de los campos y detalles de los cultivos. Detrás de esta amable oferta, sus términos de tecnología publicados otorgan a la empresa "acceso libre e irrestricto" a los datos de las plantas y del medio ambiente.
En diciembre de 2024, alrededor de 1.500 a 2.000 agricultores participaban en el programa piloto, según informó su representante en Marruecos al medio de investigación Hawamich, al tiempo que reconocía que aún no se había obtenido la aprobación local para la protección de datos. Negó haber utilizado la información más allá de los consejos de riego; la investigación no demostró ningún uso indebido, pero el servicio ya estaba recopilando datos antes de que se obtuviera esa aprobación.
A través de estos acuerdos, las empresas israelíes obtienen una producción más barata, cierta protección contra los boicots y un conocimiento detallado de las granjas marroquíes. La tierra puede seguir siendo marroquí mientras las empresas extranjeras obtienen ganancias de sus cultivos y recopilan sus datos, dejando a Marruecos la tarea de proteger el agua y hacer cumplir las normas.