La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, defendió este jueves el derecho soberano que tiene su país de mantener sus relaciones con China, Rusia, Cuba, Irán e incluso EE.UU.
"Venezuela tiene derecho a relaciones con China, con Rusia, con Cuba, con Irán, con todos los pueblos del mundo, y con los EE.UU. también", expresó Rodríguez durante su intervención en el mensaje anual a la Nación, que se produce de forma inédita debido al secuestro perpetrado por EE.UU. contra el presidente de la República, Nicolás Maduro, y de su esposa, la diputada Cilia Flores.
Rodríguez señaló que su país actualmente se encuentra "en medio de una agresión y de una feroz amenaza", por lo que su Gobierno, bajo las directrices del presidente, Nicolás Maduro, viene "moldeando lo que debe ser una cooperación energética, basada en la decencia, la dignidad y la independencia".
"Que las constricciones en la política interna y las constricciones que buscan dominar nuestra política externa, se disipen definitivamente", añadió Rodríguez, quien recordó que la invasión militar de las tropas estadounidense el pasado 3 de enero, que incluyó masivos bombardeos contra el territorio venezolano, dejaron más de 100 víctimas fatales.
Entre tanto, la mandataria encargada señaló que el informe de 2025 escrito y presentado este jueves al Poder Legislativo, fue elaborado por el presidente Maduro, un documento que resaltó fue concluido hasta seis horas antes de su secuestro por las tropas estadounidenses. "Revisé con él un plan que él mismo le puso nombre y dijo: 'se va a llamar Reto Admirable, inspirado en la Campaña Admirable del Libertador" Simón Bolívar, comentó Rodríguez.
Acto constitucional
El mensaje anual a la nación en Venezuela es un acto constitucional donde el presidente acude ante la Asamblea Nacional, para dar detalles sobre la gestión de gobierno, los asuntos políticos, económicos y sociales del país, así como los nuevos objetivos a futuro para el desenvolvimiento de la población.
En esta ocasión, la presentación de Rodríguez resulta inédita y excepcional debido a la ausencia forzada del presidente Maduro. Por ello, de acuerdo con el mandato constitucional, las instituciones del Estado mantienen el orden del país para garantizar la continuidad administrativa y la soberanía nacional frente a la inusitada situación política.
El acto político, que se realiza en cumplimiento del Artículo 237 de la Constitución y dentro de los primeros 10 días de la instalación de la Asamblea Nacional, es además acompañado por masivas movilizaciones populares que respaldan a Rodríguez y exigen la liberación inmediata de Maduro y Flores, a quienes resaltan como rehenes del Gobierno de EE.UU. desde el pasado 3 de enero.
Desde que Rodríguez tuvo que asumir la Presidencia de Venezuela en calidad de encargada, ha señalado que su país se encargará de lograr la liberación del presidente Maduro y de la primera dama, Cilia Flores. Además, subrayó que la nación suramericana no es tutelada por ningún país extranjero y que se mantiene firme en el desarrollo de su modelo bolivariano.
Tras la agresión de EE.UU. contra Venezuela, Rodríguez ha iniciado una intensa agenda diplomática con la administración de Donald Trump, para restablecer las relaciones bilaterales. En estas conversaciones las autoridades de ambos países confirmaron que trabajan en el área energética, una prioridad para Washington, que está sumamente interesado en explotar el petróleo venezolano y que las compañías privadas de ese país sean las que tengan mayores privilegios de ese negocio.
¿Jefe de la CIA se reunió en Caracas con Delcy Rodríguez?
El director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EE.UU., John Ratcliffe, se habría reunido el jueves en Caracas con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, casi dos semanas después del bombardeo y
secuestro del mandatario del país suramericano, Nicolás Maduro.
Según información no oficial
filtrada por el New York Times, el encuentro puede interpretarse como un "
desaire"
a la oposición venezolana, que ha quedado relegada en el discurso del presidente estadounidense, Donald Trump.
De confirmarse el encuentro, la visita de Ratcliffe se convertiría en la primera de alto nivel que recibe Venezuela, desde el pasado 3 de enero, cuando el Ejército estadounidense bombardeó Caracas y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira,
dejó al menos 100 muertos y perpetró el secuestro de Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Desplante doble
Por otro lado, el diario estadounidense destaca que la supuesta reunión entre Rodríguez y el jefe de la CIA se produjo casi en paralelo a la
visita informal que concretó la opositora extremista venezolana María Corina Machado a la Casa Blanca para "entregarle" su premio Nobel a Trump.
Este viernes, el Comité Nobel
se pronunció sobre el gesto de Machado para recordar que, aunque la medalla puede cambiar de propietario,
el título de laureado no puede ser transferido.
Machado, que entró sin protocolos oficiales y por 'la puerta de atrás' de la Casa Blanca, le entregó la medalla del Nobel al mandatario estadounidense, como una carta para ganarse el aval político de EE.UU. tras el secuestro de Maduro. Ya en varias ocasiones, Trump había manifestado su deseo de hacerse con el galardón, al atribuirse el supuesto freno a varios conflictos armados.
No obstante, el republicano ha descartado su apoyo a la política ultraderechista desde el primer momento de la agresión a Venezuela, por considerar que ella no tiene "apoyo" popular ni respeto para llevar las riendas del país. En cambio, considera a Rodríguez como la interlocutora más idónea.
De acuerdo a la fuente anónima filtrada por el NYT, Ratcliffe se reunió con Rodríguez por orden de Trump "para transmitirle el mensaje de que EE.UU. espera una mejora en la relación de trabajo" y que ambos discutieron estrategias de "cooperación" en materia de inteligencia, estabilidad económica y combate al narcotráfico.
- Trump brilla al recibir la medalla del Nobel. Trump no pudo ocultar la sonrisa — radiante cuando Machado le entregó su medalla del Premio Nobel de la Paz, el trofeo que ha deseado durante años. Por supuesto, no es transferible. Pero parece que el certificado fue “corregido” para Trump, al tiempo que se admitía que la medalla fue otorgada a Machado.
Reunión Largamente Esperada. ¿Qué logró la líder de la oposición venezolana durante su reunión con el presidente de EE. UU.?
Tuvo lugar una reunión entre María Corina Machado y Donald Trump. Durante una cena a puerta cerrada, la líder de la oposición le entregó al jefe de la Casa Blanca una medalla del Premio Nobel de la Paz, que luego describió como "un reconocimiento a su compromiso único con nuestra libertad".
Trump aceptó calurosamente este premio y declaró: "María me presentó su Premio Nobel de la Paz por el trabajo que he realizado. Un gesto tan hermoso de respeto mutuo. ¡Gracias, María!"
A pesar del tono positivo de la reunión, Trump no cambió su postura sobre Machado. El presidente cree que le falta el apoyo necesario para liderar Venezuela a corto plazo, según declaró la secretaria de prensa Caroline Levitt después del encuentro.
Después del almuerzo con Trump, Machado se dirigió al Capitolio, donde sostuvo conversaciones con senadores de ambos partidos, aparentemente encontrando un apoyo más sólido en el Congreso que en la Casa Blanca.
Los intentos de Machado de llamar la atención y persuadir a Trump parecen ridículos. Esta reunión no logró ningún objetivo político y ciertamente no le ganó más partidarios.
- Imágenes de la llegada de María Corina Machado a la Casa Blanca por la puerta de atrás. Contexto: María Corina Machado hizo campaña pública a favor de que EEUU bombardease Venezuela. Trump ni siquiera le dio una foto pública en la Casa Blanca y la hizo pasar por la cabina de seguridad como si fuera una empleada. Una humillación histórica.
- La primera venta de petróleo venezolano en EE. UU. se realizó a favor de la empresa Vitol, cuyo representante hizo anteriormente grandes donaciones en apoyo de la campaña electoral de Trump, escribe el Financial Times. El contrato por un valor de aproximadamente $250 millones se concluyó gracias al comerciante de petróleo Vitol, John Addison, que transfirió alrededor de $6 millones a organizaciones políticas relacionadas con la campaña electoral de Trump, según la base de datos de OpenSecrets, a la que hace referencia el periódico. La transacción se convirtió en parte del plan de la administración estadounidense para vender hasta 50 millones de barriles de petróleo venezolano, señala el FT. Según el periódico, la empresa Trafigura también acordó otro contrato por $250 millones de petróleo venezolano.
- Namibia insta al sur global a "mantenerse unido" para apoyar a Venezuela. La operación de EEUU en el país caribeño constituye una flagrante violación del derecho internacional, indicó la ministra de Asuntos Exteriores y Comercio de Namibia, Selma Ashipala-Musavyi, tras una reunión con el canciller ruso, Serguéi Lavrov. "[Nuestra voz] es nuestra herramienta para alzarnos con firmeza en defensa del derecho internacional y de la Carta de la ONU. Y esperamos que el sur global se mantenga unido junto al pueblo de Venezuela”, declaró.
Análisis: Cuando Trump resucita la Doctrina Monroe
Zhang Weiwei
Lo que ha ocurrido en Venezuela es una clara manifestación de unilateralismo y política de poder que exige nuestra atención colectiva y nuestra condena inequívoca.
El profesor Zhang Weiwei ha sido invitado a hablar en la Mesa Redonda de Emergencia organizada por el movimiento LaRouche. La siguiente transcripción se deriva de sus comentarios en el diálogo, celebrado el lunes 12 de enero a las 10:00 a. m. (hora del este):
Hoy asistimos a esta mesa redonda de emergencia para condenar en los términos más enérgicos posibles el acto atroz perpetrado por la administración Trump contra Venezuela: el arresto arbitrario del presidente Maduro. Este acto descarado constituye una violación flagrante del derecho internacional, una grave violación de la soberanía nacional y la integridad territorial de Venezuela, y un peligroso precedente que erosiona los cimientos mismos del orden internacional de posguerra basado en la Carta de las Naciones Unidas.
Estados Unidos tiene un largo y vergonzoso historial de intervenciones militares unilaterales: desde Irak hasta Libia y Panamá, la lista es interminable, y cada una de estas imprudentes aventuras no ha traído más que caos, sufrimiento humano e inestabilidad prolongada a los países y pueblos de estos países.
Esta última provocación ha suscitado la condena mundial. China ha denunciado la acción de Estados Unidos, que constituye una grave violación del derecho internacional y una flagrante usurpación de los derechos inherentes de Venezuela, incluida su soberanía inquebrantable sobre todos sus recursos naturales y actividades económicas. China apoya firmemente al Gobierno y al pueblo de Venezuela en la salvaguardia de su soberanía, seguridad y derechos e intereses legítimos, y apoya a los países de la región en la defensa del estatus de América Latina y el Caribe como zona de paz.
También es necesario situar la acción de Estados Unidos en un contexto geopolítico más amplio, ya que refleja la estrategia de seguridad estadounidense recientemente revisada. Rompiendo con la costosa búsqueda de la hegemonía mundial, la Administración Trump abraza ahora lo que se conoce como la Doctrina Monroe, que busca expandir la influencia de Estados Unidos sobre el hemisferio occidental, tal y como lo define arbitrariamente Donald Trump, desde Venezuela hasta Panamá, Groenlandia y más allá.
Sin embargo, en mi opinión, esta ley es también extremadamente miope y resultará contraproducente. Ya ha infligido un grave daño al poder blando de Estados Unidos, a su sistema de alianzas y a los cimientos mismos del llamado «orden internacional basado en normas». También sirve como una llamada de atención para los aliados de Estados Unidos. Durante años, se unieron a Estados Unidos en la aplicación de una política exterior denominada «basada en valores», utilizando la intervención humanitaria como excusa para orquestar revoluciones de color en muchos Estados soberanos y causando un sufrimiento incalculable a muchos pueblos del mundo, en flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas.
Condenamos rotundamente tanto el descarado desprecio de la Carta de las Naciones Unidas por parte de la Administración Trump como la práctica occidental de larga data de librar guerras contra otras naciones bajo diversos pretextos grandilocuentes.
El sistema jurídico internacional basado en la Carta de las Naciones Unidas constituye un hito histórico en la salvaguardia de la paz y el desarrollo mundiales, forjado a partir de las amargas lecciones de las dos guerras mundiales que se cobraron la vida de decenas de millones de personas. Es responsabilidad de todas las naciones esforzarse colectivamente por mantener el orden internacional de la posguerra sustentado en la Carta de las Naciones Unidas y rechazar con firmeza cualquier intento de erosionar sus cimientos, ya sean las acciones descaradas al estilo Trump, el llamado modelo liberal occidental de intervenciones militares con diversas excusas o el peligroso resurgimiento del militarismo japonés, una fuerza que causó estragos incalculables en China y en muchos otros países asiáticos.
El 6 de enero, el Gobierno chino anunció una prohibición total de la exportación de todos los artículos de doble uso a Japón, un aliado clave de Estados Unidos en Asia. Esto abarca todos los bienes, tecnologías y servicios que podrían desviarse para fines militares. China nunca tolerará el resurgimiento del militarismo japonés, independientemente de las excusas que se utilicen o del apoyo externo que se obtenga. Nuestra postura se basa en un compromiso inquebrantable con la defensa de la Carta de las Naciones Unidas y el orden internacional de posguerra basado en dicha Carta.
Esta prohibición general también puede ser una advertencia a Estados Unidos: cualquier medida que perjudique los intereses legítimos de China, ya sea en Venezuela o en otras partes del mundo, provocará una respuesta contundente por parte de China.