Ignacio Cembrero
Convertir a
Marruecos en un
socio estratégico de primer nivel de Estados Unidos para la proyección militar de la superpotencia en África y en el Atlántico. Ese es el objetivo del senador republicano
Roger Wicker, que preside el
Comité de las Fuerzas Armadas de la Cámara Baja. Si prospera, supondrá un "salto cualitativo" en la relación bilateral, según la prensa marroquí.
"Durante dos décadas, la
red de bases estadounidenses en África se apoyó principalmente en el Sahel y en el
Golfo de Guinea", recordó el lunes
el analista marroquí Amine Ayoub en el diario israelí
Yedioth Ahronoth. "Ese mapa se ha desmoronado país tras país a medida que los golpes de Estado aupaban allí a gobiernos hostiles a Occidente", añadía, para concluir que "Marruecos es el relevo estable y bien dispuesto".
Francia, en cuyas manos EEUU dejó la seguridad del Sahel,
también ha sido expulsada de la región.
La
Cámara de Representantes no ha adoptado, por ahora, ninguna iniciativa similar. Si no lo hace, si ambas cámaras no pactan y elaboran un texto conjunto, el plan con
Marruecos del Senado no quedará incorporado a los
presupuestos del año próximo. Decaerá.
Aunque el plan que partió del Comité de las Fuerzas Armadas salga adelante, esta orden dada al secretario de Defensa solo fija orientaciones, pero no lleva aparejado ningún presupuesto específico. Desarrollarla requerirá votar a continuación las modalidades y cuantía de su financiación.
La intención del
senador Roger Wicker es, en el fondo, dar más contenido a la hoja de ruta para el periodo 2026-2036 que
delegaciones de EEUU y Marruecos firmaron el 16 de abril en el Pentágono. "Ambas partes abandonaron la
sesión negociadora conscientes de que el trabajo que queda por delante es más difícil que la firma del acuerdo", escribió en
The Hill, Youssef Amrani, embajador marroquí en Washington.
El plan que pone sobre la mesa el Senado consiste en cinco ejes fundamentales:
El primero es la creación de "
centros de seguridad cooperativa" (
Cooperative Security Locations). Serían infraestructuras ligeras que facilitarían el despliegue rápido de fuerzas estadounidenses; brindar apoyo logístico a
operaciones en el Sahel y en el Mediterráneo; almacenar combustible y municiones y preposicionar armamento.
El segundo consiste en ahondar la cooperación antiterrorista. Concretamente, sería luchar coordinadamente contra los grupos yihadistas que asolan el Sahel y las amenazas transnacionales que pongan en peligro los intereses de EEUU, Marruecos y de sus aliados.
El tercero pasa por
acortar la brecha entre las capacidades militares de EEUU y Marruecos modernizando las
Fuerzas Armadas Reales. Prevé erigir un gran complejo de entrenamiento conjunto y multidominio, así como renovar infraestructuras en áreas que antaño fueron utilizadas por la
Fuerza Aérea estadounidense, pero que han caído en desuso.
El cuarto es la
creación de un centro de excelencia de drones que ya fue anunciado durante las últimas
maniobras militares African Lion, que se desarrollaron en Marruecos entre finales de abril y principios de mayo. Serviría no solo para llevar a cabo operaciones con
aviones no tripulados o de derribo de drones enemigos, sino también para formar a militares de
países africanos socios.
El quinto y último es la
ampliación de las maniobras African Lion, que se desarrollan anualmente en Marruecos, cuyos pilares son los
ejércitos marroquí y estadounidense. Ya son las mayores de África, pero en un futuro deberían abarcar la
ciberseguridad, los drones y sistemas antidrones, las tecnologías submarinas, la protección de infraestructuras críticas, la guerra híbrida, etcétera.
¿Por qué elegir a Marruecos como socio estratégico?
El diario Le Desk de
Casablanca dio el domingo una explicación algo parecida a la del analista
Amine Ayoub. El
declive de la influencia occidental en el Sahel "ha convertido a Marruecos en uno de los
últimos socios de confianza de Washington en una zona de crecientes rivalidades", escribió. Puede acabar siendo "un laboratorio para coordinar enjambres en
diversos entornos (...) y formular doctrina para futuros conflictos, mucho más allá de una simple
base de entrenamiento".
Además, Marruecos es "
una pieza fundamental del Estrecho de Gibraltar, por donde transita una parte importante del
comercio marítimo mundial y donde el reino tiene presencia directa a través de
Tanger Med, el principal puerto de África" cuyo tráfico de contenedores duplica al de
Algeciras, recuerda el diario. "La consolidación preventiva del control sobre este punto estratégico marítimo es un claro objetivo subyacente del texto" del Senado.
Desde una
perspectiva española,
el senador Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu (
PP) resta algo de importancia a la
alianza que se va ahondando entre el vecino del sur y la superpotencia. "
La brecha tecnológica y operativa entre España y Marruecos es muy importante y proporciona a nuestro país una ventaja considerable (...)", comenta al teléfono el senador que, antes de dedicarse a la política, fue comandante general de Melilla durante los últimos cuatro años de su carrera militar. "La brecha presupuestaria entre ambos es también relevante" y con el esfuerzo que está haciendo
España "continuará ampliándose año tras año", concluye.
Yago Rodríguez, director de Political Room, hace una lectura algo diferente de las intenciones del
Senado de EEUU. Los centros de seguridad cooperativa y la
rehabilitación de antiguas pistas de aterrizaje crean "plataformas aéreas avanzadas para recibir
fuerzas de EEUU, sostener su tránsito y lanzar respuestas rápidas en África", señala. Ese es hoy en día "el núcleo funcional de la
base aérea de Morón (Sevilla)", recalca.
"
Marruecos podría además recibir grandes aeronaves, desde
bombarderos a aviones de carga estratégica",
asegura Yago Rodríguez, aquellos que no pudieron hacer escala en Morón y Rota cuando en marzo y abril iban de camino a Irán a causa del veto del
Gobierno español a la utilización de esas dos bases.
En paralelo a este fortalecimiento en ciernes de la
relación de Marruecos con EEUU discurre también
el reforzamiento,
mucho más opaco, de sus lazos con
Israel. A principios de enero se celebró en Tel Aviv
la tercera reunión del Comité Militar Conjunto, en la que suscribieron una
hoja de ruta para 2026 de la que prácticamente nada ha trascendido. Rabat ni siquiera confirmó la cita que fue desvelada por el Ejército israelí.
De la lectura de los datos difundidos por el
Instituto Internacional de Investigación para la Paz en Estocolmo se deduce que
Israel se ha convertido en el periodo 2021-2025 en el segundo proveedor de armas a
Marruecos (24% del total de las compras), superando a
Francia (10%), que ocupa ese puesto. Sigue estando lejos de
EEUU (60%).
Fuente: El Confidencial