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La Casa Blanca maneja un informe contra España con referencias a Ceuta y Melilla favorables a Marruecos

La Casa Blanca maneja un informe contra España con referencias a Ceuta y Melilla favorables a Marruecos
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Por Administrator
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directorelespiadigitales/8/8/23
viernes 24 de abril de 2026, 22:05h
Isaac Blasco
El ‘desafío’ de Pedro Sánchez a la Administración Trump sigue acumulando consecuencias en forma de potenciales sanciones contra España. El Gobierno de Estados Unidos maneja un informe en el que se incluyen referencias a Ceuta y Melilla, favorables a valorar un debate sobre el estatus de soberanía de las dos ciudades autonómas en el norte de África. La postura estadounidense se abre, por tanto, a considerar la histórica reclamación de Marruecos sobre las plazas españolas.
Según la información a la que ha tenido acceso Vozpópuli, el dossier ha sido redactado por un asesor adscrito a la Casa Blanca y ha sido ya presentado al presidente de EEUU, quien lo supervisó personalmente junto a un reducido equipo de colaboradores hace unas semanas en su residencia de Mar-a-Lago (Palm Beach, Florida), conocida como la ‘Casa Blanca del Sur’.
El documento, calificado de “preventivo” por las fuentes consultadas, comenzó a ser redactado tras la declaración institucional, el pasado 4 de marzo, en la que el presidente español dio carácter oficial a la negativa del Gobierno a facilitar a las fuerzas militares estadounidenses las bases compartidas de Rota y Morón para su ofensiva contra el régimen iraní.
En paralelo, EEUU y Marruecos han seguido estrechando sus relaciones bilaterales, sobre todo en materia de defensa, con la formalización de varios acuerdos de cooperación que han convertido al país magrebí en el socio preferente de Washington en el continente africano. Este compromiso se produce además en un momento de incertidumbre respecto a la continuidad en suelo español de las bases militares compartidas, desde hace décadas objeto de deseo de las autoridades marroquíes.
Un 'castigo' con las bases
En este sentido, la Administración Trump ya manifestó que está estudiando un plan de retirada de una de las bases de la OTAN para ‘castigar’ a algunos miembros de la Alianza de los que considera que se han puesto de perfil en la ofensiva de Irán, entre los que se contaría España o Alemania. No obstante, la idea sería reubicar esos efectivos en territorio de países de la OTAN que se han mostrado más colaborativos.
Asimismo, el eventual planteamiento de sanciones contra España coincide con una nueva escalada verbal del mandatario norteamericano en la que se han combinado los reproches al presidente socialista con las críticas hacia la gestión económica de su Gobierno: “¡No estuvo ahí!” cuando EEUU lo necesitó para la guerra de Irán, expresó el pasado 17 de abril en su red social Truth, donde también cargó contra la situación de la economía española: "¿Alguien ha mirado lo mal que le está yendo al país de España? Sus cifras económicas, a pesar de aportar casi nada a la OTAN y a su defensa militar, son absolutamente horrendas. ¡Da mucha pena verlo!".
'Flancos vulnerables'
En el informe del asesor de la Casa Blanca analiza los ‘flancos vulnerables’ de España en aspectos económicos y estratégicos. Como informó este periódico, Repsol ha sido puesto en la diana por ser considerada como el buque insignia del negocio energético español a nivel internacional.
La multinacional energética española tiene importantes intereses en Estados Unidos relacionados con la explotación de yacimientos petrolíferos, en Texas y Alaska, en generación y producción de gas no convencional, en este caso en Pensilvania, y en proyectos fotovoltaicos y de desarrollo de energías renovables, sobre todo en el Estado de Nuevo México. La compañía mantiene también una fuerte apuesta inversora en el país, cifrada en los 10.000 millones de euros, para los próximos tres años.
Con el punto de mira también en Italia
Ahora que ha recuperado sus activos en Venezuela, y pese a la excelente sintonía de la empresa con el Departamento de Comercio y otras instancias administrativas de la Casa Blanca, el malestar de Trump con Sánchez preocupa en cuanto a que puede comprometer el propósito de la compañía de implicarse en el país caribeño con nuevas operaciones, y a realizar en él nuevas inversiones en exploración y producción de hidrocarburos. Este temor se ha extendido a la italiana ENI, después de las últimas críticas de Trump a la primera ministra, Giorgia Meloni, en el contexto de las descalificaciones del presidente estadounidense al Papa León XIV.
La Administración norteamericana contempla también medidas de presión que podrían afectar a firmas españolas de capital público que operan en EEUU, como Indra, Telefónica y Navantia, después de que Washington haya requerido información detallada sobre el porcentaje estatal en el accionariado de estas compañías.
Antes, la Casa Blanca amagó con la amenaza de la desinversión tras advertir a las empresas estadounidenses con intereses en territorio español de que España no es considerado ya un “socio fiable” y considerar a Sánchez un “traidor”.
Los efectos del choque diplomático por la voluntad del presidente español de situarse como némesis global del trumpismo, algo que se ha visualizado aún más en la última cumbre ‘progresista’ de Barcelona y con su reciente viaje a China, se ha notado ya con el veto a compras de compañías propiedad de grandes fondos norteamericanos por el riesgo de que el Gobierno de Estados Unidos acabe bloqueándolas.
El criterio de los colaboradores de Trump sobre las opciones reales de que esta acometida contra intereses españoles se haga efectiva estarán muy condicionadas por cuánto se prolongue la guerra contra el régimen iraní. Si el conflicto se cronifica, hay pocas dudas sobre que el presidente de EEUU agitará una campaña contra España para tratar de maquillar con un chivo expiatorio lo que sería visto por la comunidad internacional como un fracaso personal.
"¡¡¡Es triste de ver!!!": Trump carga contra España
El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha arremetido contra España mediante una publicación realizada este sábado en su cuenta oficial de Truth Social.
"¿Alguien ha observado lo mal que le está yendo a España? Sus cifras financieras —a pesar de no aportar casi nada a la OTAN ni a su propia defensa militar— son absolutamente horrendas", reza el mensaje. "¡¡¡Es triste de ver!!!", añade.
Relación rota
Los roces crecientes entre Madrid y Washington se recrudecieron por la decisión de Sánchez de no brindar apoyo militar ni operativo al Pentágono para ejecutar la agresión armada contra Irán, acción bélica que desarrolla la Casa Blanca junto con Israel.
Así, el país ibérico se convirtió en el primer miembro de la alianza militar en negar el uso de sus bases para vuelos implicados en los ataques a Irán, lo que provocó airadas críticas de Trump, que habló incluso de expulsar a España de la organización.
La dura postura de España ha provocado la ira de Trump, quien ha señalado que el país europeo es un mal aliado, que siempre le genera problemas, que no quiere pagar lo que le corresponde en el gasto de defensa para la OTAN, que tiene un mal liderazgo y que cortaría todo el comercio con ellos.
Los enfrentamientos dialécticos entre los gobiernos estadounidense y español vienen siendo habituales en los últimos meses desde que España se negara a incrementar hasta el 5 % de su PIB su gasto en defensa en el marco de la OTAN.
Marruecos amplía su vínculo militar con Estados Unidos: podrá adquirir las mismas armas que los países de la OTAN.
Uno de los aspectos más relevantes de este acuerdo es que Marruecos podrá operar con sistemas avanzados reservados hasta ahora a países de la Alianza Atlántica.
Entre ellos destaca el uso del sistema Link-16, una red táctica que permite compartir información en tiempo real entre unidades militares terrestres, aéreas y navales.
La cooperación también incluye el acceso a equipos militares de última generación, formación especializada para mandos y transferencia de conocimiento en áreas como inteligencia y lucha antiterrorista.
El acuerdo va más allá del suministro de armamento. Más de 40 empresas tecnológicas estadounidenses participarán en proyectos sobre el terreno, lo que convertirá a Marruecos en un banco de pruebas real para nuevas herramientas de combate.
Estas iniciativas incluyen el desarrollo y validación de sistemas basados en inteligencia artificial, tecnologías de mando avanzado y capacidades de ataque de nueva generación.
Este despliegue se integrará en ejercicios conjuntos como African Lion 2026, que se celebrará entre abril y mayo en distintas zonas del país, con participación de fuerzas internacionales.
La alianza entre Estados Unidos y Marruecos responde a intereses compartidos. Washington refuerza su presencia en África con un socio estable y estratégico, mientras que Rabat consolida su posición regional mediante el acceso a tecnología y cooperación militar avanzada.
El estamento militar español avisa de riesgos en Ceuta y Melilla y pide reforzar su defensa
Ignacio Cembrero
Los políticos españoles, sobre todo los socialistas, ensalzan en público la buena relación de España con ese “socio estratégico” en que se ha convertido Marruecos. Los aspectos más delicados de la relación con el país vecino o sus problemas internos no se suelen abordar en las actividades de instituciones o think-tanks vinculados al Ministerio de Asuntos Exteriores, como Casa Árabe, el Real Instituto Elcano en Madrid o el Instituto Europeo del Mediterráneo en Barcelona.
La Estrategia de Seguridad Nacional, que se elabora en La Moncloa, advierte sobre los desafíos, de diversa índole, que suponen para España Rusia y China, este último un país que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha visitado cuatro veces desde 2023. No menciona, sin embargo, a Marruecos como una potencia que suponga riesgo alguno para su vecino septentrional.
Más allá de estas apariencias tranquilizadoras, hay todo un mundo en España que sí estudia y debate lo que sucede al sur del Estrecho: el Estado Mayor de la Defensa, el Centro Nacional de Inteligencia, etcétera. Los espías españoles “tienen un departamento en exclusiva para Marruecos”, señalaba en 2017 el comisario Enrique García Castaño, jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo de la Policía, en una conversación de WhatsApp que salió a la luz.
Los análisis que hacen militares y la agencia de inteligencia sobre cómo hacer frente a los desafíos marroquíes no salen a la luz excepto a través de filtraciones a la prensa como la que publicó El País en junio de 2022. El diario recogió extractos de tres informes del CNI que narraban cómo Marruecos empujó, en mayo de 2021, a más de 10.000 inmigrantes a entrar irregularmente en Ceuta.
Fue entonces cuando el Gobierno anunció en el Congreso su respuesta por boca de Iván Redondo, entonces director del gabinete de Pedro Sánchez: la elaboración urgente de un Plan Integral de Seguridad para las dos ciudades autónomas que a día de hoy sigue sin existir.
Cinco años después de ese episodio migratorio, Marruecos es un país envalentonado porque ha desarrollado una relación privilegiada con EEUU e Israel y ha marcado puntos en su reivindicación sobre el Sáhara Occidental. A instancias del Departamento de Estado, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó en octubre una resolución que convierte al plan de autonomía marroquí para el Sáhara en la base de la negociación con el Frente Polisario.
Quizás por eso, para señalar el reto que supone para España ese Marruecos crecido, el Instituto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) dedicó a finales de marzo las 260 páginas de su Cuaderno de Estrategia a recalcar que la defensa de España no empieza en sus fronteras terrestres, sino en sus puertos, sobre todo los de Ceuta y Melilla. En los artículos del Cuaderno de Estrategia del IEEE, el think-tank del Ministerio de Defensa, militares de alto rango y civiles del mundo académico convergen en sus análisis.
En su introducción, el “Cuaderno” ya recuerda que “no se debe perder de vista que el Reino de Marruecos tiene diversas controversias territoriales con España” que enumera. Subraya además que Ceuta y Melilla “tienen prácticamente cerrado el tráfico comercial a través de sus fronteras terrestres marroquíes” porque las aduanas no funcionan. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calificó varias veces de “hito histórico” la apertura de esas aduanas en febrero de 2025. “En el entorno del Estrecho de Gibraltar, la presión militar es una realidad”, recalca también el texto porque el gasto en defensa de Argelia y Marruecos aumenta año tras año.
“Los puertos de Ceuta y Melilla representan una excepción dentro del sistema portuario español (...) por el papel que desempeñan en la seguridad nacional, la soberanía territorial y la proyección exterior del Estado”, señala Nicoletta González-Cancelas de la Universidad Politécnica de Madrid. Son, sin embargo, triplemente vulnerables por su dependencia total, para su defensa, del transporte marítimo; por la presión migratoria, que es una de tantas amenazas híbridas, y por su déficit de protección cibernética.
De ahí que sea necesaria “una estrategia nacional específica para enclaves fronterizos” y sus puertos. Esta consistiría en su inclusión “en los grandes programas de inversión, innovación y ciberseguridad” del Estado “para las infraestructuras críticas”. También se deberían “diseñar protocolos de cooperación institucional permanentes” con la participación de autoridades portuarias, organismos de defensa y seguridad y de las autoridades civiles. Sería, por último, necesario incorporarlos a “foros internacionales de seguridad marítima ”.
Como las amenazas pueden algún día dejar de ser híbridas, ha de elaborarse además un plan de defensa convencional “que implique la actuación conjunta de los distintos componentes militares: terrestre, aéreo, espacial, marítimo y ciberespacial”, escribe, por su parte, el teniente general Ramón Armada Vázquez.
Las fuerzas terrestres defenderían “el territorio con medios de obtención de información, antiaéreos y contra drones (...), de ciberdefensa, y de guerra electrónica”, así como con “medios de defensa de punto clave con fuego directo de artillería de costa, misiles, drones armados y con unidades desplegadas para evitar desembarcos anfibios, infiltraciones o ataques terrestres”.
Fuera de las publicaciones vinculadas al Ministerio de Defensa, los militares españoles se andan con aún menos rodeos a la hora de opinar. Marruecos actúa con “una lógica de zona gris”, sostiene el capitán de fragata Augusto Conte en el último número de la revista “Ejércitos”. “No busca una confrontación abierta con España, sino modificar gradualmente el statu quo mediante presión sostenida, ambigüedad jurídica, costes políticos crecientes y explotación de vulnerabilidades estructurales”, añade.
La débil respuesta española
Frente a este acoso, “España ha gestionado estos territorios con un enfoque de firmeza declarativa y cesiones pragmáticas ante Rabat”, continúa el autor. “La preparación española [en Ceuta y Melilla] resulta insuficiente en todos los planos militar, económico y político”, advierte.
Más allá de los sustos migratorios y de la asfixia económica que padecen las dos ciudades, Marruecos “desarrolla un proyecto de Estado” potenciando los puertos de Tánger Med y de Nador West Med, recuerda el IEEE. En menos de 20 años, el nuevo puerto de Tánger logró el año pasado superar en tráfico de contenedores a los españoles de Algeciras y Valencia juntos. Son los dos primeros de España.
“En esta carrera de fondo de momento va ganando claramente el país norteafricano”, afirma Miguel Ayerra en un artículo publicado en la web de la Universidad de Navarra. Esos proyectos portuarios “buscan reforzar las reclamaciones territoriales marroquíes en el Estrecho”, asegura. “Lo que Rabat pretende con esas infraestructuras es ahogar a estas ciudades autónomas españolas, bien bloqueando su crecimiento económico, bien creando una dependencia”, concluye.
El puerto de Tánger Med, pegado a Ceuta, fue ante todo un empeño del rey Mohamed VI para dar un impulso al desarrollo de esa región noroeste de Marruecos que su padre, Hassan II, marginó. Su espectacular éxito -es el mayor puerto de África- ha incitado a repetir la experiencia en la otra punta de la costa mediterránea marroquí, junto a Nador y Melilla, y en Dajla, la antigua Villa Cisneros española, en el sur del Sáhara Occidental.
A este gran desafío portuario en el Estrecho, “España necesita responder con visión estratégica, articulando intereses económicos conjuntos y garantizando que la ribera norte no quede en desventaja”, escribe en Cuadernos de Estrategia Gerardo Landaluce, presidente del puerto de Algeciras. La tarea es muy difícil porque Marruecos juega con ventaja. Los requisitos medioambientales y los sueldos de sus trabajadores, empezando por los estibadores, son muy inferiores a los españoles.
Fuente: El Confidencial