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La amenaza sobre Ceuta y el capítulo que falta: las soluciones

La amenaza sobre Ceuta y el capítulo que falta: las soluciones
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directorelespiadigitales/8/8/23
martes 11 de agosto de 2026, 22:05h
Javier Belda
El uso de los migrantes por parte de Marruecos para lanzarlos contra las fronteras españolas de manera masiva es una crisis que ha llegado para quedarse. Lo del 31 de julio en Ceuta fue solo el primer episodio de esta vieja táctica, con la novedad de ser ahora un instrumento de guerra híbrida contra España.
Complementariamente al artículo Asalto masivo a Ceuta: ¿Un Caballo de Troya? [1] y al programa de radio Continentes y Contenidos #27 06/08/26 [2] añadimos otros datos históricos.
En un primer momento algunos medios afirmaron que los asaltantes de la frontera de Ceuta fueron engañados por las mafias.
Si por mafias entendemos la mano del Mossad, la mano de Trump, la mano del sionismo internacional preocupado por otro estrecho (el estrecho de Gibraltar) y los ingleses; como de costumbre, alentando cualquier división, enfrentamiento, guerra, con la complicidad de rey de Marruecos Mohamed VI ¡Entonces sí! Las mafias están detrás.
La mayor mafia que existe en Marruecos sin ningún género de dudas es su monarquía que es una estructura creada por la DGSE (Direction générale de la Sécurité extérieure), la CIA y el Mossad para mantener al reino como una neo colonia.
La fortuna del rey que asciende a 8.200 millones de dólares incluye una participación en el banco Attijariwafa, un grupo de servicios financieros con sede en Casablanca, creado a partir del Banque Commerciale du Maroc, y vinculado a importantes dinastías bancarias, incluyendo los Rothschild. De hecho, Rothschild ayudaron a construir gran parte de la infraestructura bancaria moderna de Marruecos.
Mohammed VI posee propiedades inmobiliarias de élite en Francia, incluyendo el Château de Betz, una extensa propiedad de 70 hectáreas a las afueras de París, y dos mansiones en París, una de las cuales es una propiedad de 94 millones de dólares con vistas a la Torre Eiffel. Los familiares tienen sus propios vastos imperios inmobiliarios, que se extienden desde París y Londres hasta Beverly Hills.
La boda del rey en 2002 fue asistida por Jeffrey Epstein, Ghislaine Maxwell y Bill Clinton, y Marruecos se menciona repetidamente en los documentos, con Epstein haciendo referencia a «asesoramiento de las autoridades fiscales en Rabat» y trabajando para adquirir el Palacio Bin Ennakhil, una impresionante propiedad de 21 millones de dólares en Marrakech (la operación se canceló después del arresto de Epstein). En 2010, Epstein fue recibido por Tayeb Fassi Fihri, un asesor de larga data del rey.
Marruecos se ha convertido un paraíso para el tráfico de drogas y del turismo sexual enfocado a hombres ricos de todo el mundo, especialmente nórdicos europeos de tendencia homosexual, como lo fue Tailandia con las chicas jóvenes. De hecho, es conocido en toda África como la Tailandia del mundo árabe.
Cabe señalar que en la trama de corrupción y negocios oscuros la implicación de la monarquía española viene de lejos, desde los tiempos del rey Juan Carlos I, impuesto por el dictador Francisco Franco. Incluso más atrás, ya que el golpe de estado a la Segunda República de España y posterior guerra civil (entre 1936 y 1939) se produjo con numerosos mercenarios reclutados en Marruecos al servicio del Frente Nacional.
Por supuesto que, entre los corruptos, con negocios oscuros en Marruecos, se encuentran también «presuntamente» los expresidentes españoles Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, además de otros ministros del PSOE que constituye actualmente el gobierno de España.
La afinidad histórica y estratégica de Marruecos e Israel
Las imágenes ampliamente difundidas de camiones abarrotados de jóvenes, custodiados por la policía, son “el elefante en la habitación” que contrastan con las declaraciones condescendientes del presidente español Pedro Sánchez y su ministro de interior Fernando Grande-Marlaska que agradecieron a Marruecos su colaboración para evitar la avalancha.
De manera que la invasión, definida en los primeros instantes como una “flagrante violación de la integridad territorial de España” (que constituye un motivo de casus belli) concluyó con palabras de agradecimiento hacia el estado invasor, “por su colaboración”.
Se ha conocido después, que el reino de Marruecos indultó, pocos días antes, a unos 200 mil presos, con delitos de todo tipo; muchos de ellos considerados terroristas yihadistas.
“Cualquier analista medianamente conocedor de la situación sabía que esto iba a suceder y que se ha de volver a repetir en el corto plazo”, dijo el analista Taleb Alisalem en una entrevista [3]. Circunstancia que está directamente relacionada con las tensiones geopolíticas.
Para quienes viven de manera directa las consecuencias de los conflictos, resulta indudable que nos encontramos en una guerra mundial con múltiples frentes abiertos. Una guerra global en la que toda la humanidad se juega su desaparición o algo igualmente desastroso: quedar bajo el dominio absoluto de la logia mundial del crimen organizado, cártel Epstein, o anglosionismo internacional —o como se le quiera llamar.
La invasión del Sáhara Occidental en 1975 que se conoce como la Marcha Verde fue una operación organizada por el rey de Marruecos, Hasán II (padre del actual), para anexionar el entonces Sáhara Español (provincia española desde 1958) mediante una movilización masiva de civiles desarmados, aprovechando la debilidad de España por la agonía de Franco.
España preparaba la descolonización del territorio y un referéndum de autodeterminación para la población saharaui, de acuerdo con resoluciones de la ONU. Marruecos reclamaba el territorio como parte de su proyecto de anexión de territorios denominado “Gran Marruecos”.
Marruecos movilizó unos 350.000 civiles, en su mayoría campesinos y desempleados de zonas pobres. Se usaron miles de camiones, autobuses y trenes para transportarlos a puntos de concentración como Tarfaya y Tantán (cerca de la frontera).
En todo ello la mano de Israel estuvo implícita. Las relaciones entre Israel y Marruecos no son recientes, desde los años 80 una de las avenidas más grandes en Tel Aviv lleva el nombre de Hasán II como forma de agradecer al rey de Marruecos su apoyo.
Entre ambos estados se aprecian varias similitudes de afán expansionista, así como tácticas parecidas respecto a los autóctonos que consideran pueblos a controlar o desplazar. Israel habla del Gran Israel, que incluye territorio de todos sus vecinos. Marruecos habla del Gran Marruecos que incluye el territorio del Sáhara occidental, toda Mauritania, el norte de Mali, todo el suroeste argelino, las ciudades autónomas españolas que están al norte limitando con Marruecos, que son Ceuta y Melilla y también incluye a las Islas Canarias.
Todo ello sin ninguna legitimación histórica. Naciones Unidas nunca reconoció Ceuta y Melilla dentro de un plan de descolonización, ya que son parte de España desde hace siglos, antes de la existencia de Marruecos. Por supuesto que la población autóctona es y se siente española. Lo de las Islas Canarias es igualmente irrisorio.
Tanto el ente sionista (Israel) como Marruecos han construido muros para separar a los palestinos y a los saharauis con políticas de apartheid. El muro del Sahara tiene una longitud de 100 km con más de 10 millones de minas antipersonas alrededor y más de 200.000 soldados que lo custodian.
[En su día se trató el Muro de Berlín como si fuera el único muro y que una vez cayera, ya el mundo entraría en la fase de la reconciliación y la buena convivencia. Pero resulta que los únicos que hicieron las cosas honestamente fueron los soviéticos].
También si hablamos de la política que ha implementado Israel en Palestina, ha sido la de abrir embajadas en Jerusalén, como una forma de buscar legitimidad a la ocupación de tierras palestinas. Igualmente, Marruecos empezó a aplicar la misma política en el Sahara Occidental, abriendo embajadas y consulados de ciertos países que la apoyaban esa ocupación.
Y dentro de esa política mafiosa, Marruecos, al igual que Israel, ha conseguido ocupar el territorio por la fuerza militar, pero no ha conseguido dos cosas básicas para hacerse con un territorio. La primera consiste en la rendición de la población y la segunda, también muy importante, es la legitimidad internacional.
Entonces, en esa búsqueda desesperada de legitimación, Marruecos ha empezado a utilizar en la práctica una política mafiosa, que consiste en utilizar la inmigración como un arma de presión directa contra España y contra la Unión Europea.
Turquía y Marruecos son los dos países de todo el mundo que más ayudas millonarias han recibido. Marruecos, solo en los últimos años, ha recibido más de 5,000 millones de euros en ayudas por parte de la Unión Europea para frenar lo que ellos llaman la inmigración ilegal.
Y frenarla para ellos es simplemente ir concentrándola en su territorio (inmigración procedente de toda África) facilitándoles la llegada a Marruecos para posteriormente tratarlos como parias que estén deseando salir del enclave.

El papel de los globalistas abanderado por Estados Unidos
Llevan tiempo pretendiendo el control absoluto del estrecho de Gibraltar. En la península de España los ingleses se encuentran instalados en el peñón de Gibraltar desde su captura militar en 1704. Ahora quieren la otra parte del estrecho que está en el lado africano, donde se encuentra la ciudad autónoma española de Ceuta.
En el mundo ahora mismo hay aproximadamente siete puntos calientes, siete vías estrechas marítimas que son fundamentales para el comercio global. Se trata del Canal de Panamá, el Estrecho de Malaca, el Estrecho de Ormuz, el Estrecho de Bab el-Mandeb, el Canal de Suez, el Canal del Bósforo y el Estrecho de Gibraltar.
Es la intención de la geopolítica norteamericana controlar el flujo mundial de comercio, sobre todo de hidrocarburos. Controlar ese flujo significa de alguna forma poder controlar el precio de la energía.
Resulta indudable que hay una intencionalidad geopolítica en el control del estrecho de Gibraltar, y no es casual que la avalancha producida estos días haya sido sobre Ceuta y no sobre Melilla, que es más pequeña y teóricamente debería ser más fácil de conquistar.
Preparación previa: dos semanas antes del asalto a Ceuta, la Cámara de Representantes de Estados Unidos propuso un proyecto de ley para transferir «territorio español» a Marruecos y que los republicanos pagarán 40 millones de dólares a este país para que invadiera parte de España. Afortunadamente fue rechazado el proyecto de ley para la transferencia de Ceuta y Melilla y suspendida la partida económica para el régimen marroquí.
4 puntos básicos en el capítulo «soluciones»
Primero.
Conocer todos los detalles, que son múltiples y diversos, es fundamental. Como ya dijimos, necesitamos un gran fórum social que sea reproducido a lo largo del territorio español, para que la sociedad civil pueda desarrollar su imaginación, lo cual es diametralmente distinto a lo que puede ocurrir si esto no se hace, que es que el discurso del odio y la xenofobia y que especialmente el nazismo, tan en boga, tome la delantera.
Segundo.
Considerar el modelo argelino como respuesta nacional ejemplar.
Argelia actualmente es el país más grande geográficamente del continente africano y del mundo árabe. Es el noveno país más grande del mundo. La frontera entre Argelia y Marruecos mide unos 1.700 kilómetros de largo. Va desde el mar Mediterráneo hasta el desierto del Sahara.
Argelia cortó por completo los lazos diplomáticos con Marruecos en agosto de 2021. Ni los aviones civiles ni los aviones militares marroquíes pueden sobrevolar el espacio aéreo argelino. Entonces, Marruecos tiene que hacer malabares para volar por el norte o por el sur, por Níger, por Malí y Mauritania para poder llegar a los destinos.
Marruecos respeta muchísimo a Argelia especialmente después de algunos intentos frustrados de no hacerlo. Hace un par de años Marruecos invitó al ministro de defensa israelí, y lo llevó a la frontera de Argelia, hizo unas declaraciones desde allí, dijo que Israel apoya a Marruecos y que uno de los enemigos alineados en el mundo contra Israel es Argelia.
Al día siguiente teníamos a Argelia haciendo las mayores maniobras militares de su historia en la frontera con Marruecos. Ese fue un mensaje claro, no solo a Marruecos, sino también a Israel.
Lamentablemente, por parte de España, no vemos esa política contundente con Marruecos, sino rendición.
Tercero.
La única forma de que Marruecos deje de instrumentalizar a las personas, de instrumentalizar a los inmigrantes africanos, es que haya una respuesta contundente y se le deje de dar dinero a Marruecos.
Cuarto.
Consiste en una propuesta humanista que hemos descrito sin muchos detalles en otras ocasiones, pero que convendría enfocar como una gran solución al reto que nos está planteando Marruecos en particular y el globalismo hegemonista en general.
En una era belicista todo pasa por el ejército. No obstante, no se trata de una propuesta para la confrontación bélica, sino del uso del ejército para cuestiones civiles.
Hemos visto esta necesidad ante las grandes catástrofes que nos han sobrepasado en los años recientes, ya fuera la Dana de 2024 o los incendios de 2026. Todo apunta a que estos desastres se van a suceder y multiplicar en los próximos años, dada la tendencia general de que los problemas se van encadenando velozmente.
Hay en el ejército una gran cantidad de recursos y efectivos que no deben permanecer sin uso hasta su obsolescencia. Ni tampoco, que parte de ello termine en las manos del régimen terrorista de la Ucrania actual.
Los migrantes recién llegados a España necesitan recursos humanitarios, formación básica y profesional. Necesitamos además, que estén controlados, de manera que no se produzcan guetos, ni abandonos desastrosos para sí mismos y para los ciudadanos autóctonos.
Todo ello se resuelve con el reclutamiento de aquellos que lo deseen, que presumiblemente no serían pocos. Esta sería una manera digna de alcanzar la nacionalidad española. No se trata de un simple trabajo incierto para que malvivan estos migrantes, sino tener un espacio físico donde estar y un quehacer diario y un propósito capaz de dar sentido a su apuesta vital, así como una forma de corresponder a la sociedad que les acoge.
No es una idea tan rocambolesca; por ejemplo, a través de mensajes en las redes sociales hemos podido ver videos en los que se escucha el himno de Rusia en campamentos de algunos países africanos del Sahel, con orgullo por parte de los jóvenes.
NOTAS
3: España invadida por inmigrantes? Qué interés tienen Israel y EEUU? Taleb Alisalem. https://www.youtube.com/
*Articulista independiente para medios de prensa alternativa desde 1990. Integrante del Centro de Estudios Humanistas Macroantropos.
La Junta de Paz de Trump adjudica su primer contrato para construir una base militar en Gaza para tropas marroquíes
Según The Guardian, una empresa de Luisiana (EE.UU ) se ha adjudicado el contrato para construir un puesto de avanzada destinado a albergar a tropas marroquíes en Gaza
Madrid (ECS).— La Junta de Paz de Donald Trump, creada en enero para supervisar la reconstrucción de Gaza, ha adjudicado su primer contrato de construcción en el territorio palestino, un proyecto para levantar un puesto militar rudimentario con capacidad para 150 personas destinado a tropas marroquíes, según informó este sábado el diario británico The Guardian.
El contrato, que todavía no se ha formalizado, ha sido adjudicado a Arkel International, una empresa con sede en Luisiana que ya ha trabajado para el Gobierno estadounidense en países como Irak, según una fuente familiarizada con el asunto citada por el periódico.
La Junta de Paz de Trump está presidida por el presidente de Estados Unidos y dirigida por un equipo en el que participan su yerno, Jared Kushner, y su enviado especial Steve Witkoff.
En un correo electrónico, un funcionario de la Junta de Paz afirmó que el organismo y un grupo de tecnócratas palestinos designados para supervisar Gaza «se encuentran en las etapas finales de la preparación de varios contratos. Ninguno se ha formalizado aún».
El grupo palestino se denomina Comité Nacional para la Administración de Gaza.
El funcionario explicó que «uno de los contratos previstos se refiere a instalaciones para apoyar a la Fuerza Internacional de Estabilización (FIS), que ayudará a implementar los acuerdos de seguridad y gobernanza de la hoja de ruta».
«Este contrato será uno de los muchos que son esenciales para el futuro de Gaza«, añadió.
La adjudicación se produce pocos días después de que Trump anunciara que Hamás había aceptado desarmarse, aunque persisten las dudas sobre cómo se llevaría a cabo la entrega de sus armas. Israel se ha opuesto al plan y ha intensificado los ataques aéreos en Gaza tras el anuncio del presidente estadounidense.
En julio, The Guardian informó de que el plan original de la Junta de Paz para la reconstrucción de Gaza se había reducido drásticamente, desde un ambicioso proyecto para reconstruir todo el territorio hasta un pequeño proyecto piloto en el sur de la Franja.
Una base para 150 soldados marroquíes
La base proyectada tendrá unas dimensiones de 100 por 120 metros y estará destinada a albergar un contingente de tropas marroquíes que rotaría desde una base en Israel, según la fuente citada por The Guardian.
El emplazamiento estaría situado en el 60 % del territorio de Gaza que el Ejército israelí ocupa directamente. Las fuerzas israelíes también han establecido una zona de amortiguación más allá de esa área.
Según la misma fuente, la base estaría a aproximadamente 1,6 kilómetros de la frontera de los asentamientos israelíes y contaría con una «ruta de extracción rápida» en caso de que la pequeña fuerza fuese atacada.
La resolución de la ONU que autorizó la Junta de Paz aprobó el establecimiento de una «fuerza internacional de estabilización» para Gaza, aunque existen informaciones contradictorias sobre qué países aportarían tropas.
Marruecos se ha comprometido a aportar un contingente, pero el marco legal de la FIS todavía no se ha finalizado y no está claro cuándo comenzaría el despliegue.
Un proyecto inicialmente más ambicioso
En documentos contractuales anteriores a los que tuvo acceso The Guardian, la base para 150 personas constituía la primera fase de un proyecto para construir en Gaza una instalación militar con capacidad para 5.000 efectivos de las Fuerzas de Seguridad Iraquíes (ISF).
El proyecto contemplaba «posiciones de combate vehicular» y un terraplén perimetral o estructura defensiva elevada, además de instalaciones rudimentarias destinadas a despliegues de corta duración.
El contrato anterior establecía que la primera fase incluiría «tiendas de campaña y catres para que las fuerzas durmieran, así como baños químicos y estaciones de lavado de manos». «En esta fase, esto es lo que consideraríamos habitable», señalaba el documento.
En febrero de 2025, Trump anunció que Estados Unidos «tomaría el control» y «se adueñaría» de Gaza, aunque el acuerdo por el que se creó la Junta de Paz no llegó a ese extremo.
En la primera reunión de la junta directiva, celebrada en enero, Kushner presentó un «plan maestro» para construir «Nueva Gaza», una extensa ciudad costera con torres de uso mixto.
«Podría ser una esperanza, podría ser un destino. Mucha industria», afirmó entonces.
Al menos el 80 % de los edificios de Gaza resultaron dañados o destruidos durante el Genocidio israelí. Diez meses después del alto el fuego, la mayor parte de los dos millones de habitantes del territorio siguen viviendo en campamentos improvisados y en condiciones insalubres.