Lucía Serrano
Ha sido su "gran regalo" a Europa, especialmente a España. El
grupo de hackers Jabaroot ha filtrado los
datos de más de 70.000 agentes de la Dirección General de la Seguridad Nacional (DGSN) y de la Dirección General de la Vigilancia Territorial (DGST) de Marruecos. Es decir,
de la policía nacional y del aparato del espionaje alauí. Una brecha de seguridad sin precedentes en el país magrebí, que ha visto destripados de un plumazo los entresijos de sus equipos de inteligencia.
La filtración se ha producido tras varios días de amenazas por parte de los ciberdelincuentes.
Jabaroot, que viene a significar "Poderío", son ya viejos conocidos de las autoridades marroquíes. Están detrás de algunas de las revelaciones de datos más dañinas para Rabat de los últimos tiempos. En medio de las protestas de la Generación Z del año pasado,
los hackers difundieron la cuantiosa factura de gastos de la corte de Mohamed VI. Y meses antes ya habían desvelado información comprometida de algunos altos funcionarios del Majzén.
Sin embargo, han sido los recientes sucesos en Ceuta los que han desatado la ira de estos discípulos de "Julian Assange". El grupo había exigido a las autoridades marroquíes que se
suspendiesen las elecciones legislativas previstas para el 23 de septiembre y una disculpa oficial por las más de cien víctimas registradas en la ciudad autónoma española tras la
entrada a nado masiva de miles de inmigrantes desde Marruecos. Cuando sus demandas no se han visto atendidas, han pasado a la acción.
"Aquí están los nombres, fechas de nacimiento y números de identificación de 70.000 agentes de los servicios de inteligencia y seguridad marroquíes, que recorrieron Europa llevando a cabo las misiones de inteligencia más sucias, como espionaje, instalación de dispositivos de escucha y soborno de políticos y empresarios", fue su mensaje en Telegram tras compartir varios ficheros con datos muy sensibles para miles de personas. Horas después eliminaron los documentos para sortear el cierre del canal, aunque la información que contenían ya había corrido como la pólvora.
La inteligencia marroquí, al descubierto
Entre los datos filtrados, figura información tan comprometida como el
año de reclutamiento o incluso los datos de las
cuentas bancarias de algunos agentes. El grupo ha sacado pecho de su incursión en las entrañas de la DGSN y la DGST: "Ambos servicios fueron penetrados amplia y profundamente". De hecho, aseguran que
lo publicado a comienzos de semana es "son solo una pequeña parte" de todos los datos que han obtenido.
"Esto nunca lo habíamos visto antes. Ya no hay servicio secreto en Marruecos", ha subrayado el periodista de origen marroquí Ali Lmrabet en conversación con El Independiente. Buen conocedor de los entresijos del régimen alauí, fue detenido durante varios días el pasado mes de julio por sus mordaces críticas contra las autoridades marroquíes. En su caso, no duda de la veracidad de lo divulgado: "Jabaroot ha probado en el pasado que todas sus informaciones son veraces".
Según los hackers, esta filtración tiene un claro objetivo: "Confirmar que la migración de marroquíes a Europa, comenzando por España, es un plan oficial marroquí". Y han ido un paso más allá. Tras compartir esta información, han prometido hacer pública "la lista de nombres de los agentes de seguridad marroquíes que orquestaron y coordinaron el plan de Ceuta". Los hackers aseguran estar en posesión de copias de órdenes de misión de los agentes que viajaron a Fnideq (Castillejos) "antes y durante los sucesos". De ser cierto, la versión oficial de Rabat de que la incursión de miles de inmigrantes a la ciudad española fue el trabajo de las mafias quedaría desmontada.
Y no contentos con revolver aún más el avispero de las relaciones hispano-marroquíes, que el
Gobierno de Pedro Sánchez ha intentado preservar defendiendo en todo momento las tesis de los vecinos del sur, Jabaroot coqueteó a última hora de la noche del lunes con una filtración de otro tipo. "¿A quién le interesan los
datos originales de Pegasus relacionados con Pedro Sánchez?", escribieron en Telegram. Aun así, hasta el momento, no han compartido nuevas filtraciones.
El servicio secreto, en el punto de mira
Lmrabet asegura que la filtración de Jabaroot es "calamitosa" para el servicio secreto interno de Marruecos. Aunque los datos no han dejado al descubierto a 70.000 espías como tal -ya que entre los empleados de la DGSN y la DGST hay también funcionarios de la administración-, "toda la cúpula del servicio secreto interno y todos los policías" del país son ahora públicos. "Ya no tenemos servicios secretos", sentencia el periodista, que afirma no haber presenciado un escándalo de estas dimensiones hasta la fecha.
En su mensaje el grupo apunta directamente a
Abdllatif Hammouchi, el responsable de ambos servicios. El llamado guardián del régimen es uno de los intocables dentro del círculo más próximo a Mohamed VI. Sin embargo, Jabaroot ha advertido al monarca: "
El Rey debe actuar y destituir a Hammouchi antes de que ocurra una catástrofe que humille a todo el país".
Aun así, Lmrabet no cree que una de las consecuencias directas de la filtración vaya a ser la destitución del jefe de la policía y el servicio secreto. "El régimen nunca se deshace de sus hombres después de un escándalo, lo hace más tarde y discretamente", recalca. El analista argelino Akram Kharief, director del portal Mena Defense, se muestra aún más escéptico ante la posibilidad de un cese.
El experto en seguridad cree que Hammouchi es "demasiado poderoso" para ser elegido como chivo expiatorio en esta crisis. No obstante, cree que la brecha de seguridad ha expuesto la "debilidad" en las barreras de seguridad del aparato de inteligencia marroquí, que se ha visto sobrepasado por un grupo de origen incierto.
Jabaroot, hacktivistas con un objetivo dudoso
Por el momento, la prensa marroquí no se ha hecho eco del golpe asestado contra los servicios de inteligencia de su país. Los propios integrantes de Jabaroot han aludido a la falta de información en los medios alauís. "¿Puede la prensa marroquí, que se precia de ser libre, preguntar a Fouzi Leka si es responsable de la filtración más delicada de la historia de Marruecos (lo retamos a que responda no)?", han dicho sobre el presidente de la Federación de fútbol marroquí.
Su ensañamiento con las altas esferas del poder, figuras muy cercanas a Mohamed VI, da buena cuenta de las motivaciones políticas detrás de sus acciones. De hecho, en
anteriores filtraciones se especulado con que los
hackers sean de
origen argelino. Kharief no comparte esta impresión. Bajo su punto de vista, la información desvelada es demasiado valiosa para la inteligencia argelina como para hacerla pública. "Podrían usar estos datos para atacar a Marruecos", señala.
El analista argelino apunta más lejos. "Podrían ser parte del Grupo Handala", teoriza, aunque admite que en este momento no existen pruebas sólidas que sustenten esta hipótesis. Este colectivo está enfocado en hackear objetivos de Estados Unidos e Israel y ha sido vinculado por expertos en inteligencia a los intereses de Irán. Dada la estrecha alianza entre Washington, Tel Aviv y Rabat, Kharief cree que las autoridades marroquíes han podido ser "un objetivo de oportunidad".
Sobre la posibilidad de que se trate de hackers marroquíes descontentos con la situación interna del país, la descarta por completo. "Es arriesgado y, ¿quién ganaría credibilidad con eso desde dentro?", señala. Y recuerda el caso de Chris Coleman, el autor del MarocLeaks. En un primer momento se pensó que la información había salido desde dentro de Marruecos, pero Kharief es de los que creen que fue un trabajo del servicio de inteligencia exterior de Francia como represalia por la filtración de su responsable en Rabat.
La filtración del hacker que agita Marruecos: la astronómica factura de la corte de Mohamed VI
Francisco Carrión
Los ficheros difundidos por el hacker, días después de que en un discurso Mohamed VI defendiera la “justicia social” y la polémica apuesta por las inversiones millonarias en estadios, revelan los sueldos de las 3.400 empleados de la Casa Real marroquí, distribuidos en varias decenas de palacios, viviendas y propiedades de la familia gobernante a lo largo y ancho de Marruecos. Según las tablas filtradas -que incluyen el nombre, fecha de inicio del contrato, nacionalidad e incluso sus direcciones personales-, el gasto en personal supera los 50 millones de euros. La media salarial entre la corte de Mohamed VI es superior a los 15.000 euros anuales, el triple de la media nacional (situada en torno a los 4.500 euros).
Sin parangón entre las monarquías europeas
Un dispendio que está lejos del apartado salarial de la Casa Real española, que ronda los 4 millones de euros. El presupuesto global de la monarquía alauí excede los 200 millones de euros, muy lejos de los 8 millones de Zarzuela. En la partida española solo se incluyen los gastos gestionados directamente desde la Casa Real, pero no los otros costes que asumen otros ministerios estatales, como la seguridad, a cargo del Ministerio del Interior); la Guardia Real y otros servicios militares, dependientes del Ministerio de Defensa; los vehículos y conductores (Ministerio de Hacienda), los viajes oficiales por Exteriores así como el mantenimiento de palacios por Patrimonio Nacional.
Si se compara con el gasto de las familias reales europeas, ninguna llega al gasto anual de la Casa Real alauí. A la cabeza se sitúa el Reino Unido, cuya Casa Real recibió en 2024 una dotación de 86,3 millones de libras esterlinas, equivalentes a entre 100 y 110 millones de euros. El coste real es bastante mayor, pues no incluye partidas asumidas por otros departamentos del Estado, como la seguridad, el transporte o el mantenimiento de residencias reales. En segundo lugar se encuentra Mónaco, con unos 48 millones de euros anuales, seguido muy de cerca por las monarquías de Noruega y los Países Bajos, cuyos presupuestos rondan los 43 y 44 millones de euros. En el caso noruego, la cantidad cubre tanto los gastos personales del rey como los del personal y mantenimiento de las residencias oficiales.
"Todo vuestro sistema está bajo control"
El regreso a escena de Jabaroot está acompañado de sus amenazas al poder alauí, en línea con sus ya habituales mensajes a ministros y capos de la seguridad y la inteligencia. "Todos vuestros sistemas están bajo control", amenaza en la publicación que desnuda el gasto de palacio, en un claro desafío a Mohamed VI, una figura que hasta ahora ha quedado fuera de las protestas a pesar de que los jóvenes le reclaman la caída del Gobierno y medidas contra la corrupción de la élite política y económica.
"Esta publicación es la réplica al desprecio del rey con relación a las reivindicaciones de la juventud marroquí para que disuelva al Gobierno", explica Jabaroot ahondando en la crisis que vive el país vecino. "Es también un aviso para quienes creían estar a salvo del peligro", agrega.
Jabaroot es el nombre de un misterioso hacker que ha sacudido los cimientos del poder en Marruecos. Fuentes con conocimiento de los pasillos del poder en Marruecos, en conversación con
El Independiente, lo identifican como un antiguo miembro del aparato de inteligencia del país decidido a vengarse de quienes, según él, manejan con impunidad los secretos del Estado. Su actividad, descrita como una forma de presión psicológica excepcional contra la poderosa Dirección General de la Seguridad del Territorio, ha dejado al descubierto el nervio más sensible del régimen: su propio sistema de espionaje.
Desde su canal de Telegram, Jabaroot ha lanzado acusaciones y documentos que comprometen a figuras clave del Estado marroquí. En su narrativa, denuncia la corrupción, el abuso de poder y el uso de la vigilancia como herramienta política. Sus filtraciones, cada vez más precisas y explosivas, lo han convertido en una figura incómoda, comparada con Julian Assange por su audacia y su capacidad para desafiar a las estructuras más herméticas del país.
Entre sus revelaciones más sonadas está el caso de Abderrahim Hamidine, jefe de la inteligencia en Casablanca, al que atribuye la compra de una lujosa mansión con piscina pese a su salario de funcionario. También ha apuntado contra Mohamed Raji, conocido como “Monsieur Écoute”, a quien señala como cerebro del espionaje electrónico y responsable del uso del programa Pegasus dentro del país.
Otra filtración relevante afectó al ministro de Justicia, Abdellatif Ouahbi. Jabaroot difundió documentos que, según él, muestran que el ministro adquirió una vivienda en Rabat con un crédito millonario pagado en un plazo inusualmente corto, y que más tarde donó la propiedad a su esposa con un valor inferior al real. La acusación, acompañada de copias de contratos y escrituras, provocó un revuelo político en Rabat.
Las filtraciones no se detienen en casos individuales. Jabaroot ha publicado listas con los nombres y datos personales de altos mandos de la DGST, revelando supuestos movimientos de dinero y conexiones opacas entre responsables de inteligencia y círculos empresariales. Su objetivo declarado es mostrar cómo el poder en Marruecos se sostiene sobre un sistema de control y vigilancia que, en sus palabras, “espía a todos para proteger a unos pocos”.
El impacto de sus acciones ha abierto un debate interno sobre la seguridad del Estado y las tensiones dentro del aparato de inteligencia. Diversas interpretaciones sugieren que Jabaroot podría ser la cara visible de una guerra interna entre facciones del poder, o incluso una operación encubierta para desacreditar al todopoderoso director de seguridad, Abdellatif Hammouchi. Sea quien sea, el hacker ha logrado algo inédito: que los secretos del régimen marroquí circulen a plena luz y sin control, en un país acostumbrado al silencio y la opacidad.
El Gobierno de España aprueba millones de euros para la acogida de menores inmigrantes en Ceuta
El Consejo de Ministros de España
ha aprobado un crédito de 25 millones de euros (unos 29 millones de dólares) para Ceuta destinado a atender a los menores no acompañados tras
la entrada masiva de inmigrantes en la ciudad autónoma a finales de julio. La iniciativa se votará en la Conferencia Sectorial de Infancia y Adolescencia, que celebrarán el Gobierno y las comunidades autónomas este jueves.
Ceuta podrá utilizar estos recursos para financiar los gastos de atención inmediata y acogida de los niños y adolescentes inmigrantes no acompañados. Entre ellos se contemplan los servicios de información, orientación y apoyo psicosocial, escolarización, inserción sociolaboral e inclusión social.
También podrán sufragarse los gastos de alojamiento, traslado, alimentación, vestuario, apoyo jurídico, atención médica, servicios de traducción e identificación de perfiles vulnerables. Por último, la ciudad autónoma podrá utilizar los fondos para pagar la ampliación de plazas del sistema y los gastos asociados, como el de personal de atención.
- Una empresa marroquí de transporte frigorífico de frutas y verduras a España y la UE, rotula sus 30 camiones con un mapa de Marruecos incluyendo el Sáhara Occidental, Ceuta y Melilla. Además la frase de Mohamed VI: "el Sáhara está en su Marruecos y Marruecos está en su Sáhara".
- El Gobierno habilita cinco polideportivos e infraestructuras estatales en Ceuta para acoger a los inmigrantes que continúan en la ciudad autónoma casi un mes después de la entrada masiva.
- El BOE publica la situación excepcional en Ceuta y la lista de espacios para inmigrantes. El real decreto aprobado por el Consejo de Ministros que declara la "situación de interés para la seguridad nacional en la ciudad de Ceuta", con un mando único y comité de crisis, que estará vigente hasta el 31 de diciembre, aunque prevé que pueda producirse una "finalización anticipada".
- Al menos 7 colegios han sido asaltados y vandalizados a pocos días del inicio del curso escolar.
La propaganda marroquí difunde un supuesto plan militar denominado “Operación: Ceuta Liberación”, que plantea conquistar Ceuta en un plazo de entre dos y cinco horas en caso de enfrentamiento con España.
El plan, difundido por canales vinculados a asuntos militares marroquíes, sostiene que las Fuerzas Armadas españolas no podrían detener un avance marroquí sobre la ciudad.
La publicación se produce en plena crisis de Ceuta y en un contexto de creciente propaganda sobre las reivindicaciones territoriales de Marruecos.
No se trata de un plan militar oficial confirmado por el Gobierno marroquí, sino de una propuesta difundida en redes.