DETRÁS DE LA BRONCA. El conflicto entre Rubio y Kallas es un indicador de que ya no existe un enfoque transatlántico unificado. Europa sigue siendo un participante insatisfecho pero obligado en el proceso, que aún no puede ofrecer alternativas a la mediación estadounidense, opinó el politólogo ruso Vladímir Brúter.
El día antes, durante la reunión de los ministros de los países del "Grupo de los Siete", se produjo una discusión entre el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, y la jefa de la diplomacia europea, Kaya Kallas, sobre Ucrania, cuando la política estonia criticó a EEUU por no aumentar la presión sobre Moscú.
"Estamos haciendo todo lo posible para poner fin al conflicto. Si creen que pueden hacerlo mejor, adelante. Y nosotros, nos apartamos”, respondió Rubio.
"No calificaría lo ocurrido en la reunión del G7 como una simple explosión emocional ni como un signo de una crisis de confianza profunda. Se trata más bien de un momento de trabajo que puso de manifiesto lo que ya se sabía desde hace tiempo: las partes francamente no se gustan mutuamente. Pero esta aversión personal difícilmente se traducirá en una ruptura inmediata de los lazos de trabajo", opina el experto Brúter.
En cuanto a las quejas de Kallas, su postura dura con respecto a Rusia es bien conocida, pero aquí es importante comprender la esencia de la insatisfacción.
"Bruselas critica a EEUU no por la insuficiencia de la presión en sí, sino porque esta presión se dirige en la dirección equivocada", agregó.
UE se “solidariza” con el pueblo israelí ante "ataques diarios de Irán y Hezbolá" pero calla ante la agresión a Irán
La Unión Europea (UE) se solidarizó con el pueblo de Israel ante los "ataques diarios de Irán y Hezbolá" y pidió el cese inmediato de esas acciones por parte de Teherán y la milicia chií asentada en el Líbano, según comunicó el presidente del Consejo de Europa, António Costa, en referencia a una llamada que sostuvo esta jornada con el presidente israelí, Isaac Herzog.
"En medio de la violencia que persiste en Oriente Medio, hice un llamamiento a la desescalada y a la máxima moderación, a la protección de los civiles y de la infraestructura civil, y al pleno respeto del derecho internacional por todas las partes. Solo la diplomacia puede garantizar una solución sostenible a las amenazas de Irán, incluso en el ámbito nuclear",
manifestó el funcionario en un post publicado en su perfil de X.
De acuerdo con Costa, en la conversación con Herzog instó a Tel Aviv a "aprovechar este momento para entablar conversaciones directas con el
Líbano", pues considera que es un paso "fundamental para preservar la estabilidad y la integridad territorial" de esa nación árabe. Asimismo, insistió en que "Israel debe garantizar la protección de la población civil y la infraestructura civil".
Relató asimismo que se abordó "la situación humanitaria" en la Franja de Gaza, que Bruselas considera que "debe mejorar urgentemente", "así como la necesidad del desarme de Hamás".
En cuanto a la
situación en Cisjordania, las altas autoridades de la UE estiman que "es sumamente preocupante". A ese respecto, exhortaron a la parte israelí a "tomar medidas para frenar la violencia de los colonos" y valoraron que "es urgente reducir la escalada y poner fin a la violencia, así como detener la continua expansión de los asentamientos".
España se prepara para un escenario de insurgencia y de guerra interna
La noticia así lo recoge: preocupación en el Ministerio de "Defensa" español por la situación en España tras la guerra de Ucrania, aumento del entrenamiento de efectivos en escenarios asimétricos y de guerra no convencional dentro del territorio español, y aumento de las capacidades de coordinación y gestión de la población local👀
Además, el capitán de la Legión Española Juan Ignacio García-Creus cuenta que en estos ejercicios «los legionarios debieron gestionar situaciones donde la población civil actuaba de manera ambigua, colaborando o informando sobre las fuerzas de seguridad, lo que exige un alto nivel de coordinación y gestión».
La adaptación a guerras modernas donde se combinan combate convencional, insurgencia y civiles parece ser uno de los nuevos estándares de los países de una Desunión Uropea que ve que se le acaba el chiringuito y que comenzará a caerse a pedazos dentro de muy poco: protestas sociales, conflictos étnicos e interreligiosos, crisis económica y energética, separatismos, precariedad y pobreza, y aumento de la inseguridad. Y todo ello, maravillosamente, dentro de sus propias fronteras.